Inma Martínez cometió el error de acceder a su banco on line a través de un buscador en vez de teclear la dirección. Una página exactamente igual a la de su entidad comenzó a pedirle sus datos y claves. Afortunadamente Inma tenía prisa y no terminó de rellenar el formulario. Horas después, con la mosca detrás de la oreja. llamó a su banco para asegurarse de que no había ningún problema. Le dijeron que anulara sus cuentas: la página no era suya, sino una copia diseñada para estafar. Inma tuvo la suerte de actuar a tiempo, pero no siempre ocurre lo mismo.
Fraudes, phising... Estos casos provocan que, como señala el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, más del 75% de los españoles se sienta inseguro a la hora de introducir en Internet el número de su tarjeta de crédito, y el 71% esté preocupado por el tratamiento que reciben sus datos personales. Una inquietud, eso sí, que parece ser de boquilla ya que el 56% de los internautas pasa por alto, en sus transacciones, la casilla en la que se incluye la información sobre el uso que la empresa de turno puede hacer de sus datos. Un porcentaje que Artemi Rallo, director de la Agencia de Protección de Datos, califica de "descorazonador". La conclusión es clara: "Hay un gran desconocimiento general del entorno de Internet y de sus mecanismos".
Más vale prevenir...
CANDADO.- Antes de introducir sus datos, asegúrese que en la parte inferior del explorador aparece el icono de un candado.
PRUDENCIA.- No facilite más datos personales de los estrictamente necesarios.
CORREO.- No abra mensajes electrónicos cuyo origen le es desconocido. Elimínelos directamente.
FÍJESE.- La dirección de las páginas seguras comienza con un https: en lugar del http: habitual.
MEMORIA.- Apréndase la dirección de su banco. No utilice buscadores para acceder.
CONFIANZA.- No entre en páginas de este tipo en un ordenador que no sea el suyo. Y, por descontado, use un antivirus.
DIARIO METRO, Jueves 3 de abril de 2008

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