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miércoles, 11 de agosto de 2010

Mercadona prueba en algunos 'super' el cobro de las bolsas

Europa Press
Madrid.- La cadena de distribución está realizando pruebas piloto en sus supermercados con el objetivo de reducir las bolsas de plástico de un solo uso en la línea de cajas, en las que los consumidores pueden comprar otras reutilizables y de material sostenible por un precio de hasta 60 céntimos.
No obstante, fuentes de la cadena de Juan Roig precisan que se trata de una experiencia piloto y que, en general, la compañía sigue sin cobrar las bolsas a sus clientes. "Por el momento, esto sólo son pruebas; en general seguimos sin cobrar las bolsas en toda la cadena", señalan.
En concreto, Mercadona ha realizado una prueba piloto en Barcelona para estudiar cómo adaptarse al Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR), que se aprobó en 2008, en el que se especifica que se debe reducir al 50% el consumo de bolsas de plástico.
Durante la prueba, se ha puesto en marcha una campaña de formación para empleados y de información a los clientes, al tiempo que se ha puesto a la venta una bolsa reutilizable de plástico, con un mínimo de 10 usos, cuyo precio es de 10 céntimos, y una cesta de rafia de larga vida, con una duración mínima de 50 usos, por 60 céntimos.
El objetivo, según explican las mismas fuentes, es que estos dos tipos de bolsas convivan con la tradicional, que durante la prueba se ha cobrado a dos céntimos. ,
"Hasta el momento no tenemos ninguna decisión tomada sobre cómo implantar y desplegar esta iniciativa al resto de supermercados de la compañía", explican.
Barcelona ha encabezado esta prueba piloto de la cadena valenciana, al existir un convenio firmado entre la distribución y la Consejería de Medio Ambiente, con el fin de ir realizando pruebas en distintas comunidades autónomas conforme se vayan firmando acuerdos entre la patronal de supermercados (Asedas) y las distintas administraciones.
EL MUNDO, Jueves 12 de agosto de 2010
Imagen: El Mundo

jueves, 22 de octubre de 2009

Ahorra energía en invierno

SARA O. DE URIARTE
El consumo de energía se dispara en invierno. Ya en otoño las familias empiezan a poner las calefacciones para caldear sus casas. Además hay que contar con que, al acortarse las horas de luz natural, se acude más a la iluminación artificial.
Los hogares españoles consumen una media de 1.600 euros anuales en energía, de los cuales 368 corresponden a la calefacción, 160 al agua caliente. 128 a electrodomésticos y 80 a iluminación, según datos del Ministerio de Medio Ambiente. La cifra restante se va en el consumo de combustible de vehículos.
En EE UU y el resto de Europa, los edificios con sistemas sostenibles están más consolidados que en España. De hecho, allí se establece un tipo de hipoteca distinto en función de la certificación de la vivienda. Y en España, el consumo de energía por hogar se ha incrementado un 11,2% desde el año 2000.
Instalando sistemas de ahorro energético, como calderas de condensación, ventanas con PVC y otros productos, se podría ahorrar entre un 30 y un 40% de consumo energético.
PRODUCTOS SOSTENIBLES
Calderas de condensación – Aprovechan el calor latente del vapor de agua, energía que en una caldera convencional se pierde. El ahorro es del 30% y se reduce la emisión de gases contaminantes. Cuestan entre 1.290 y 2.490 euros.
Automatismos para persianas – Permiten la motorización de las persianas. Pueden incorporar sensores solares crepusculares que ahorran energía, como los de la gama Eco Opciones de Leroy Merlín. Cuestan entre 50 y 300 euros.
Bombas de calor inverter – Alcanzan la temperatura deseada de forma rápida y la mantienen estable. Reducen hasta un 50% el consumo de energía. Este equipo genera un coste al año de 84 euros frente a los 184 anuales de un sistema convencional. Cuestan entre 500 y 600 euros.
Ventanas con marcos especiales – Los marcos de aluminio con rotura de puente térmico y los de PVC conservan mejor el calor y aíslan del frío, lo que permite ahorrar en calefacción. Tienen un precio de 300 euros.
Detectores de movimiento – Encienden las luces de pasillos y otras estancias cuando detectan movimiento y las mantienen encendidas sólo cuando se necesita.
Bombillas de bajo consumo – Duran hasta 10 veces más que las incandescentes y consumen 5 veces menos energía.

20 MINUTOS, Jueves 22 de octubre de 2009

martes, 8 de septiembre de 2009

Las bolsas de plástico de un solo uso desaparecen de las tiendas.

AMADO HERRERO
Son uno de los símbolos más representativos de la cultura del consumo, aunque sus días en los comercios pueden estar contados. Diferentes supermercados de toda España ya aplican medidas para la reducción de las bolsas de plástico, que suponen en 10% de los residuos sólidos de nuestro país. Desde hace más de un año, Alcampo, Eroski y el Corte Inglés ofrecen diversas alternativas ecológicas en sus cajas. Ahora, los centros del grupo Carrefour han dado un paso más y han decidido eliminarlas de sus comercios.
La medida comenzó a aplicarse el uno de agosto en Jaén, y desde principios de septiembre se ha trasladado a Madrid y el País Vasco. Los responsables de la compañía están muy satisfechos con los primeros resultados cosechados en la ciudad andaluza. “Ha sido una experiencia totalmente positiva”, afirma Carmen Muñoz, “la afluencia de público no se ha resentido en absoluto, lo que demuestra que se pueden fomentar políticas sostenibles sin perjuicio económico”.
Aunque por el momento Carrefour es el único centro que ha cortado de forma radical con las bolsas de plástico, sus principales competidores también han tomado medidas para la reducción de residuos de este tipo. Algunos, como Eroski, han optado por premiar con descuentos a los clientes que eviten el uso de este material, aunque las alternativas más ofrecidas entre las grandes superficies son las bolsas de rafia y las de fécula de patata. Otros, como El Corte Inglés, han optado por ofrecer en su línea de cajas bolsas de papel o de plástico biodegradable.
España es el tercer país europeo en consumo de plástico – cada español consume 238 bolsas al año – y el primero en producción, con una industria que da trabajo a unas 11.000 personas. Los ecologistas advierten de que tan sólo un 10% del total de bolsas de plástico acaba en el contenedor amarillo. “Si va al lugar equivocado en el vertedero, su poco peso hace que se vuelen y acabe en ríos y mares”, explica Alodia Pérez, de Amigos de la Tierra. Aunque todos los grupos conservacionistas se han mostrado favorables a la medida de Carrefour, aún reclaman mayor firmeza. “El gobierno se ha quedado corto, en países en los que se están tomando medidas reales y efectivas se ha llegado a reducir el consumo un 90%”, afirma Pérez.
En un principio, el ministerio de Medio Ambiente bajo la dirección de Cristina Narbona anunció su intención de acabar con estas bolsas para el próximo año, el Plan Nacional de Residuos aprobado a finales del pasado año incorpora unas expectativas más conservadoras, un recorte del 50% para 2010, y un 70% para 2015. La secretaria de Estado de Cambio Climático Teresa Ribero ha calificado de magnífica la medida de retirar las bolsas de basura de un solo uso y ha anunciado su intención de modificar la ley de envases y residuos el año próximo.
EL MUNDO, Martes 8 de septiembre de 2009

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Los 'súper' se ahorrarán 5 millones con la retirada de las bolsas de plástico

Mercedes Gómez
Madrid.- Aparte de los beneficios para el medio ambiente que acarrearía la supresión de las bolsas de plástico de un solo uso, el sector del comercio se ahorrará un gasto de unos 5,2 millones de euros de cumplirse el objetivo marcado por el Plan Nacional de Residuos. Este plan -impulsado por una directiva comunitaria- pretende reducir en 2010 el 50% de las bolsas de plástico que comercios y tiendas distribuyen entre sus clientes para llevar sus compras. Los consumidores aplauden la medida, pero temen que las cadenas no trasladen este ahorro al cliente final.
Según las estimaciones efectuadas por las propias empresas del sector, el coste de la bolsa de plástico de un solo uso ronda el céntimo de euro, oscilando en función de la cotización del crudo - materia prima para elaborar el plástico-.
En España, los establecimientos comerciales reparten cada año unos 10.500 millones de bolsas de un solo uso, lo que le convierte en el tercer país europeo en el consumo de este material. De media, cada español recibe al año 238 bolsas de plástico, de las cuales sólo se recicla un 10%, según la organización Ecoembes.
Sin directrices
El Plan Nacional de Residuos no marca ni fechas concretas ni cómo poner en práctica esa reducción, pero las grandes superficies comerciales ya han tomado la iniciativa al respecto. 'Carrefour' se ha anticipado a sus competidores en esta política y no ha podido se más radical. El grupo dejará hoy de repartir bolsas entre sus clientes de Madrid y País Vasco y, progresivamente, irá incorporando esta medida al resto de sus centros. En principio, a finales de noviembre en ningún establecimiento del grupo se entregarán bolsas a sus clientes.
Así las cosas, los clientes de la cadena tendrán que ingeniárselas para trasladar la compra a su domicilio.
EL MUNDO, Martes 1 de septiembre de 2009
Imagen: El Mundo

lunes, 31 de agosto de 2009

Vuelve el carrito de la compra

Mercedes Gómez
Madrid.- El tradicional carrito de la compra que llevaban nuestras madres a la tienda de ultramarinos está llamado a convertirse otra vez en el protagonista de las despensas.
Los grandes líderes de la distribución pisan el acelerador para ajustarse al Plan Nacional de Residuos -impulsado desde Bruselas- y que, entre otros objetivos, pretende reducir a la mitad la cantidad de bolsas de plástico que se consumen en el sector del comercio.
España es el tercer país europeo en consumo de bolsas de plástico de un solo uso. Cada habitante recibe al año una media de 238 bolsas, que tardan 400 años en descomponerse, y de las que sólo se recicla el 10%.
Carrefour quiere llevar la delantera en este asunto y, a partir de mañana, dejará de repartir bolsas de plástico en sus hipermercados y supermercados de Madrid y País Vasco para que los clientes trasladen su compra a casa. La iniciativa se irá incorporando progresivamente a todos sus establecimientos, de tal forma que en noviembre los embalajes de plástico desaparecerán de todas sus cajas.
Desde el martes, los consumidores que acudan a los puntos de venta de Carrefour tendrán que llevar sus propias bolsas o, por el contrario, adquirir las reutilizables que se le proporcionará en el híper. En principio, habrá un período de transición en el que se regalarán estas bolsas. Pero, después, se cobrarán 50 céntimos de euro por cada bolsa reutilizable.
Eroski premiará a los ecológicos
Los pasos de Carrefour serán seguidos por Eroski que, a partir del próximo día 10, dará el pistoletazo de salida a su plan para recortar el uso del plástico entre sus clientes. En principio, la compañía mantendrá las tradicionales bolsas sin costes para sus clientes.
Sin embargo, premiará a los consumidores que prescindan del plástico. Esto es: si el comprador lleva sus propias bolsas le descontará del ticket final un céntimo de euro por cada bolsa de plástico que hubiera necesitado para cargar los productos. "Un programa informático calculará al pasar por caja las bolsas que hubiera requerido la compra, descontándose directamente en la factura los céntimos correspondientes", explica Alejandro Martínez, director de Responsabilidad Social de Eroski.
Además, el grupo también facilitará bolsas reutilizables a un coste de 50 céntimos. Será la única inversión, porque si la bolsa se rompe Eroski la sustituirá de forma gratuita.
En principio, el grupo no se ha marcado fecha para retirar la bolsa de plástico de sus cajas. «Es tan sólo un primer paso para ir concienciando al público de la necesidad de eliminar las bolsas de un solo uso de nuestra vida cotidiana», explica Martínez.
La compañía espera que, con esta iniciativa, se dejen de malgastar 60 millones de bolsas de plástico al año. En concreto, todos los establecimientos del grupo de distribución vienen repartiendo unos 700 millones de bolsas al año.
El Corte Inglés es otra de los grandes de la distribución que ya ofrece en sus comercios bolsas reutilizables para que sus clientes transporten sus compras. Y, de momento, mantendrá la entrega gratuita de bolsas de plástico de un solo uso.
EL MUNDO, Lunes 31 de agosto de 2009

jueves, 6 de agosto de 2009

Un millón de españoles ya han obtenido gratis una bombilla de bajo consumo

S.V. – MADRID
Un millón de ciudadanos han obtenido ya gratuitamente una bombilla de bajo consumo sólo con canjear en las oficinas de correos los cupones que han recibido con la factura de la luz. “Con tu ahorro ganamos todos. Cada pequeño gesto cuenta” es el lema de esta iniciativa que forma parte del proyecto que ha puesto en marcha este año el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. La iniciativa que comenzó en Aragón aún no ha terminado, todos los cupones, que progresivamente están llegando a 22 millones de hogares españoles, pueden ser canjeados en cualquier oficina de Correos hasta finales del mes de octubre.
En concreto, el desembolso por una bombilla de bajo consumo frente a una tradicional es mayor, pero se recupera en menos de un año. De hecho, ahorra alrededor de 100 euros durante toda su vida útil, ya que consumo un 80 por ciento menos de energía para producir la misma luz y dura entre seis y ocho veces más que una luminaria incandescente. Así que la cifra de un millón de bombillas representa un ahorro estimado de energía de 84 gigavatios hora (GWh) anuales, el equivalente al consumo eléctrico de más de 21.500 hogares al año, y evita la emisión de 33.5000 toneladas de dióxido de carbono (CO2).
UN MAYOR RENDIMIENTO
Eso hasta ahora. El proyecto del Ministerio de Industria, desarrollado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), prevé distribuir gratuitamente 44 millones de bombillas de bajo consumo, dos por hogar, una en 2009 y otra en 2010. Esta iniciativa es una de las 31 medidas anunciadas con el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética del Gobierno y forma también parte del Plan para el Estímulo de la Economía y el Empleo (Plan E) diseñado por el Ejecutivo.
Una fórmula sencilla para sacar un mayor rendimiento a una bombilla de bajo consumo consiste en poner las de bajo consumo en aquellas luminarias con mayor número de horas encendidas al año, así el ahorro es mayor. Otro factor as tener en cuenta es que el encendido y apagado frecuente de las bombillas de bajo consumo reduce su vida útil –pero no consumen más por encenderlas-, por eso es mejor evitar ponerlas en habitaciones de uso discontinuo. Además, al tardar entre uno y dos minitos en alcanzar toda su capacidad de iluminación, es recomendable no ponerlas en habitaciones como el hall, donde se entra y se sale con frecuencia y la luminaria dura encendida muy pocos segundos.
Una vez terminada la vida útil de la bombilla, tanto si es incandescente como de bajo consumo, ésta debe de ser reciclada. El ciudadano puede entregarla en la tienda habitual donde compra este tipo de artículos o depositarla en un punto limpio. Por eso, casa bombilla de bajo consumo integra en su precio de venta un cargo de 0,3 euros destinados precisamente a la gestión de su recogida y reciclado seguro. El motivo es que las de bajo consumo contienen mercurio, en concreto tres miligramos, mientras que los fluorescentes convencionales tienen de cuatro a cinco.
Cambiar una bombilla tradicional agotada por una de bajo consumo es un pequeño gesto, un pequeño cambio con el que ganamos todos.
OTROS TIPOS DE LUMINARIAS
La iluminación representa la quinta parte del consumo eléctrico de los hogares. No todos los espacios requieren la misma luz, ni durante el mismo tiempo, ni con la misma intensidad.
LÁMPARAS INCANDESCENTES – Son las más baratas y las que dan una luz con mejor calidad cromática y más cálida. Duran menos, unas mil horas, y consumen más.
TUBOS FLUORESCENTES – Consumen un 90 por ciento menos de energía que las incandescentes y duran hasta 10 veces más (entre 10.000 y 17.000 horas). Son muy eficientes, pero la luz que dan no aporta calidad cromática.
LÁMPARAS HALÓGENAS – Más caras, pero duran más que las incandescentes (2.000-3.000 horas) y su luz tiene la misma calidad cromática y tono de luz. La versión ahorradora cuesta el doble que la halógena normal, pero dura más (5.000 horas) y da la misma cantidad y calidad de luz consumiendo entre un 20 y un 40 por ciento menos.
VERDE – LA RAZÓN, Domingo 26 de julio de 2009

lunes, 18 de mayo de 2009

"Un transgénico es un pesticida vivo"

ELENA SEVILLANO
"A España llegan unos seis millones de toneladas de soja, de las cuales aproximadamente el 66% es transgénico, y también un millón y medio de toneladas de maíz cultivadas en países que han optado por el uso masico de transgénicos". "Dos terceras partes de los alimentos que ingerimos contienen derivados de soja y maíz". Hay varios datos como éstos, sacados de la campaña de Greenpeace No quiero transgénicos, cobre la mesa en la que entrevistamos a Cristina Grande.
Hace años que la escritora aragonesa no le pone maíz a sus ensaladas. "Es una especie de extravagancia, una llamada de atención". Porque si llevara su postura más allá de este gesto casi simbólico, reconoce que hay pocas cosas que podría comer. "Los tomates...¿Y esas uvas sin pepitas? O las sandías, me acuerdo de cómo eran antes, y las de ahora no tienen el mismo color". Tampoco se obsesiona. "No podemos estar pensando en esto todo el rato, nos volveríamos paranoicos u neuróticos".
España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala. En 2008 fueron 80.000 hectáreas de maíz modificado con genes de bacterias.
Una parte muy importante de ellas, en Aragón, sí.
¿Qué le hizo tomar conciencia de la situación?
Mi primo Carmelo, que es agricultor; somos de la misma edad y casi como hermanos. Hace muchos años me dijo que notaba cosas raras en un panizo inmune al taladro(un gusano) que cultivaba (el maíz manipulado genéticamente es resistente a esta plaga). Al principio pensé que tenía demasiada imaginación, le encanta la ciencia ficción, pero...
¿Pero?
Hace poco hubo una manidestación de agricultores en Zaragoza. Intentan sacar adelante sus cultivos ecológicos, pero las plantaciones vecinas, que son de transgénicos, los están contaminando.
Algunos estudios científicos han constatado sus riesgos para la salud.
Cada planta segrega sustancias tóxicas, es como un pesticida vivo que pasa a la cadena alimentaria.
Desde 2004 es obligatorio especificar que un producto ha sido modidicado genéticamente, aunque no para los derivados de animales como carne, leche o huevos.
Pues yo me temo que no es así en la práctica. De hecho, creo que el maíz natural ya no existe, lleva siglos siendo modificado. Y las sojas...A mí que me digan dónde se cultiva la soja no transgénica.
Y eso ¿dónde nos lleva?
Las plantas modificadas genéticamente no producen semillas, el agricultor ha de comprarlas para cada cosecha. ¿A quién le interesa eso? Al final, son los grandes productores de semillas los que lo controlan todo.
¿Qué le produce alegría cuando entra en un supermercado?
Que vendan productos a granel y no todo envasado.
¿Qué le enfada?
Que no haya productos de la zona que no se favorezca a los pequeños agricultores y productores de ese entorno.
¿Qué le da pena?
La cantidad de cartonaje y plástico que se usa para todo, y la cantidad de basura que se genera.
Transgénicos, generación de residuos... Al final, todos los problemas medioambientales parecen entretejerse en un gran problema global. ¿Cómo se para esto?
El consumidor de a pie no puede hacer nada. Yo creo que éstas son desisiones a altas escalas.
Presume usted de un retrogén agrario poderoso.
En Aragón venimos del mundo rural que es el que te lleva a interesarte por la vida animal, por conocer el nombre de las plantas. El que te hace sensible a todo lo que tiene que ver con la naturaleza.
¿Sus pequeños gestos para preservarla?
Reciclo papel y vidrio, intento que no me den bolsas de plástico o, si no tengo más remedio, las reutilizo como bolsas de la basura. Pero, sobre todo, procuro no comprar cosas muy empaquetadas ni producir mucha basura.
¿Pesimista?
No, creo que la humanidad va a mejor. Disiento de las campañas demasiado agrasivas y de los mensajes catastrofistas. En todas las épocas ha habido problemas, desastres, hambrunas. Cada generación ha de vivir con lo que toca.
TIERRA Nº 26
EL PAÍS, Mayo de 2009

martes, 6 de enero de 2009

El 90% de los juguetes viejos no se reciclará

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE - Madrid -
En el día después de la llegada de los Reyes Magos, muchos juguetes de años pasados dejarán de ser el centro de atención de los niños y serán desechados. Sin embargo, casi ninguno de estos juguetes inservibles se trata de forma correcta como residuo. De hecho, nueve de cada diez se depositarán en vertederos, lo que en el caso de los juguetes electrónicos puede conllevar contaminación, ya que están compuestos por cadmio, mercurio o plomo o contienen baterías y pilas.
Los juguetes electrónicos son, precisamente, los que más han aumentado sus ventas, con un 18% de crecimiento el año pasado. En el caso de las bicicletas, patines o coches en miniatura, los componentes más dañinos para el entorno son acero, cobre y aluminio.
Para evitar que estos metales acaben contaminando ríos y suelos, la Federación Española del Reciclaje pide que no se desechen en los contenedores de basura general, sino que se lleven a los puntos limpios para que se puedan reciclar cada una de las piezas de muñecas, consolas o scalextric.

Reciclado de vidrio
Por otra parte, los españoles han reciclado estas Navidades una media de ocho envases de vidrio por persona, según Ecovidrio, que recuerda que nunca hay que depositar porcelana, cerámica, copas y vasos de cristal ni tapones en los contenedores.
PÚBLICO, Miércoles 7 de enero de 2008
Imagen: Público

viernes, 31 de octubre de 2008

Ahorra 100 euros al año con los aparatos electrónicos

Lara Fernández

Casi todos tenemos en nuestro hogar o en la oficina decenas de aparatos electrónicos de toda clase, y nunca nos planteamos el coste real de tenerlos conectados. Se trata de equipos que, aunque estén apagados, consumen por lo general una pequeña cantidad de energía, y por lo tanto, de dinero. Lógicamente, los consumos pueden variar dependiendo de las diferentes marcas o modelos.
Según un informe llevado a cabo por el laboratorio de MuyComputer sobre el Consumo energético de los dispositivos electrónicos en el hogar, un ordenador portátil de última generación con Wifi influido y pantalla TFT necesitará entre un 50% y un 70% menos de energía que un PC de sobremesa con su pantalla TFT. Es más, tener un ordenador de configuración media siempre encendido costará unos 0,37 euros diarios si incluimos la pantalla, y poco más de 11 euros cada mes.
El cálculo se ha llevado a cabo partiendo del consumo en kilovatios. Para saber el coste de dicha energía basta multiplicar esa cifra por el número de horas que permanece el dispositivo encendido, y el resultado por el coste oficial del kilovatio, para 2008 y en caso de tener una potencia contratada de entre 5 y 2,5 kW (lo habitual en una vivienda), se sitúa en los 0,092834 euros sin impuestos.

Cuesta más de 8 euros al mes
Cualquier hogar hoy en día, que tenga un ordenador con su correspondiente pantalla, un par de televisores LCD, un portátil, un receptor de televisión digital terrestre (TDT), un reproductor DVD, un router ADSL, una impresora, un escáner y algún disco duro externo, tendrá un consumo de 0,123 kWh sólo por estar conectados en modo ‘espera’ (standby). En sólo un mes, estos dispositivos pasarán 720 horas en standby, lo que supondrá un gasto de casi 8,5 euros mensuales. Otro dispositivo muy común en oficinas y hogares son los cargadores de teléfonos móviles. Mientras el consumo de éstos en standby es ínfimo, el de los alimentadores o transformadores es de 0,27 euros al mes.
Por otra parte, una consola puede llegar a gastar hasta un 30% más de energía que un ordenador, pues hay que sumar, al consumo de la consola el de alimentar la pantalla TFT en el caso del PC o la televisión para conectarla.
Por cierto que una televisión LCD de 37 pulgadas requiere más de un 400% de energía que una de 19 pulgadas convencional. Si la tenemos encendida unas cinco horas diarias, la LCD consumirá más de tres euros mensuales.

Eficiencia energética
Por poco que gasten los ordenadores y el resto de aparatos relacionados con internet, investigadores, empresas y Administración coinciden en señalar la importancia de la eficiencia energética. Los investigadores del Laboratorio Berkeley han establecido que los sistemas informáticos apenas representan un 2% del consumo de electricidad.
De ellos, los ordenadores (un 46,5%) y las pantallas (el 19,3%) se llevan la palma del gasto energético, puesto que entre ambos roban casi dos tercios de la electricidad que usan los equipos. El 86% de esa electricidad se utiliza en modo activo, el 1,3% corresponde al modo impresión o copiado, un 8,6% al bajo consumo asociado a la posición standby.
Teniendo en cuenta todos estos datos, podemos ahorrar hoy en día hasta una cuarta parte de la electricidad. Esto, traducido a nuestro bolsillo, podría alcanzar los 100 euros al año que nos podríamos llegar a ahorrar en nuestra factura eléctrica.
Pasos a tener en cuenta para hacer tu electrónica sostenible
Después de reciclar y utilizar el transporte público, ya sólo queda que la tecnología se vuelva verde, puesto que, pese a que por definición, ésta es de bajo consumo, los dispositivos electrónicos tienen un impacto sobre el medio ambiente y sobre nuestro bolsillo.
No consumas sin saberlo
Para evitar el coste que produce el "standbye", hay que disponer de un concentrador que apague todos los dispositivos con un pulsador visible. Para ordenadores, existen regletas eléctricas controladas por USB que detectan cuando el PC se apaga y automáticamente desconectan el resto de periféricos.
Tu ordenador más "verde"
Si el portatil es de los que siempre están conectados a la corriente eléctrica, saca la batería, ya que el calor generado, además de la constante entrada de energía externa, acortan su vida muy rápido.
Escoge la energía adecuada
Recarga tu móvil o PDA a través de un dispositivo que utilice energías renovables, o bien mediante el puerto USB del PC. Así, no te olvidaras de quitar el cargador de la corriente y que siga gastando.
En cuanto a la TV, opta por un tamaño de pantalla adecuado para el lugar que va a ocupar.
También podemos prescindir del Wifi y sustituirlo por un cableado tradicional, ya que la conectividad inalámbrica deshecha la energía que no se utiliza, al emitir en todas direcciones.
LA GACETA DE LOS NEGOCIOS, Fin de semana 13 y 14 de septiembre de 2008

En 2030 serán necesarios dos planetas para mantener el estilo de vida actual, advierte WWF

El planeta ha entrado en una crisis del "crédito ecológico". Así lo afirma el último "Informe Planeta Vivo" del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, sus siglas en inglés), documento que analiza distintos indicadores para medir la salud de la Tierra. El informe revela que la riqueza y la diversidad natural continúan decreciendo, a la vez que aumenta el número de países en situación de estrés hídrico.
Elaborado en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres y la Red de la Huella Global, este trabajo, que se publica cada dos años, asegura que la demanda de la humanidad sobre el capital natural ya ha superado en un 30% la capacidad de abastecimiento de la Tierra. De seguir por este camino, en 2030 se necesitarían dos planetas para mantener el actual estilo de vida, advierte WWF.
El estudio analiza, por un lado, el índice planeta vivo, que refleja la evolución de 5.000 poblaciones de 1.686 especies. Este indicador ha descendido un 30% desde 1970 debido principalmente a la deforestación y a la transformación de los usos del suelo en los trópicos.
Por otro lado, el informe mide la huella ecológica, lo que cada persona necesita para cubrir sus necesidades. En este apartado, España ocupa la posición número 12 a escala mundial, con una huella ecológica global de 5,7 hectáreas por persona, lo que significa, según WWF, que necesitaríamos casi 3,5 países más para abastecernos.
En otras naciones, como por ejemplo Estados Unidos, cada ciudadano requiere una media de 9,4 hectáreas globales (4,5 planetas, si la población mundial tuviera patrones de consumo estadounidenses), mientras que los habitantes de China utilizan una media de 2,1 hectáreas por persona (un planeta).
Huella hídrica
Como novedad, el informe analiza también la huella hídrica, el volumen total de agua usada globalmente para producir bienes y servicios consumidos por los ciudadanos. Aquí nuestro país ocupa el quinto puesto a escala mundial.
Como media, cada persona consume 1,24 millones de litros de agua al año (la mitad de una piscina olímpica), aunque esto varía desde 2,48 millones de litros, por persona y año, en Estados Unidos, a los 619.000 litros en Yemen.
James Leape, director general de WWF, señala que "el mundo está preocupado por las consecuencias de haber sobrevalorado sus recursos financieros. Sin embargo, lo que realmente amenaza a la sociedad es la crisis del crédito ecológico causada por infravalorar el capital ambiental, base de la supervivencia y la prosperidad".
Por su parte, Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena, cree que "si el ser humano tiene la voluntad, encontrará también la forma de vivir con los medios que ofrece el planeta, asegurando a la vez el bienestar de la humanidad y los ecosistemas de los que depende".


CONSUMER, Miércoles 29 de octubre de 2008

miércoles, 27 de agosto de 2008

¿Dónde compro el buen pescado?

Rioja2
Los supermercados españoles no tienen una política sostenible de productos pesqueros, lo que contribuye a la crisis actual de los océanos y a la destrucción del medio marino. Ningún supermercado español aprueba el examen y las mejores cotas (de tan sólo 21 y 29%) las alcanzan Lidl y Carrefour. Así se desprende del informe que Greenpeace ha publicado este mes de agosto en defensa de los océanos ‘Una receta para el desastre. El apetito insaciable de los supermercados por los productos pesqueros’.
Los españoles se gastan más de 5.600 millones de euros en productos pesqueros, según dicho informe, y casi el 70% en supermercados e hipermercados. Siendo tan grande la responsabilidad de estos comercios, son, sin embargo, muy pocos los que aceptan abastecerse de productos pesqueros sostenibles.
Los grandes distribuidores adquieren su pescado ‘sin considerar la salud de los stocks pesqueros, el lugar y método de captura o los impactos en la totalidad del medioambiente marino’.
Los principales distribuidores españoles de alimentación son Mercadona, seguido de Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés, Eroski y Lidl. La mayoría tienen informes sobre Responsabilidad Social Corporativa y apoyan el comercio justo, pero el pescado que venden no ha sido obtenido de forma sostenible. En el examen desarrollado por Greenpeace todos suspenden con menos del 40% , lo que significa que necesitan actuar urgentemente para mejorar su política de compra de productos pesqueros.
Lidl y Carrefour se llevan la mejor puntuación con 29 y 21% respectivamente (es decir: dos grandes suspensos: 2,9 y 2,1). Por debajo del 0,3 y con este orden están El Corte Inglés, Eroski, Alcampo y Mercadona. Greenpeace afirma que los supermercados ‘tienen la responsabilidad de desarrollar políticas de compra que garanticen la sostenibilidad de los productos pesqueros que ofrecen a los consumidores, por lo que deben exigir también a las empresas que les abastecen garantías de esa sostenibilidad’. ¿Cómo hacerlo? 1) Dejando de comprar las especies de la ‘lista roja’, es decir, aquellas con poblaciones casi agotadas como el bonito del norte, el atún rojo o la platija; 2) Aumentando la oferta de productos pesqueros que procedan de una gestión sostenible de los recursos; 3) vendiendo productos con garantías de sostenibilidad y trazabilidad; y 4) demostrando y promoviendo prácticas sostenibles y equitativas.
*El pescado sostenible es el que se ha capturado ‘mediante técnicas de pesca que puedan ser mantenida indefinidamente sin reducir la disponibilidad de la especie y sin tener un impacto negativo sobre otras especies en el ecosistema’.
Rioja2, 27 de agosto de 2008
Imagen: Flickr

Se multiplican las iniciativas que buscan una forma de vida sostenible y menos consumista

Maite Gutiérrez Barcelona
Hace ya casi cinco años que Juan Manuel Sánchez, de Madrid, dio un giro completo a su vida. "Estaba harto de no ver la luz del sol y decidí dejar mi trabajo en la oficina, vivir con menos para ser más feliz", cuenta por teléfono mientras hace el Camino de Santiago. Se proponía algo en apariencia complicado: depender lo mínimo posible del dinero, "llevar un estilo de vida menos esclavizante y apartado de la deriva consumista", dice. Lo consiguió. Buscándose la vida por aquí y por allá, y sin cometer ningún delito, vio como sus necesidades básicas, de ocio y de formación estaban cubiertas de forma casi gratuita. Como su estrategia le había dado resultado, la quiso compartir con otras personas y creó el grupo Sindinero. org, que se coordina a través de internet. "Allí centralizamos información sobre recursos y actividades donde no hay que pagar nada, o lo justo para conseguir materiales", explica Juan Manuel.
Casi cada día reciben trucos y mensajes de personas que han encontrado algo que les permite dejar de lado al dinero. "Está costando, pero se nota que cada vez más gente se interesa por esta filosofía de vida; nos han vendido la idea de que necesitamos mucho dinero y comprar continuamente, pero no es así", asegura. Según él, con imaginación y sabiendo dónde buscar se pueden hacer muchas cosas sin transacción económica de por medio. El objetivo es doble: ahorrar y promover la sostenibilidad, acabar con la sociedad del usar y tirar.
Cada uno encuentra su equilibrio. Hay quien, por convicción, vive casi apartado del capitalismo. Okupan, recogen la comida que los restaurantes y supermercados tiran al final del día, se mueven en bicicleta y visten con ropa usada. Es el caso de la creadora de la Guía Callejera de Barcelona, Alicia Martínez, en la que se describen los mejores lugares de la ciudad para recoger comida en buen estado. Hasta hace unos meses la lista estaba colgada en internet, pero Alicia decidió retirarla para dejarla sólo a personas "que de verdad la necesiten", cuentan en Sindinero. org.
Otros se conforman con disfrutar de las actividades culturales gratuitas que organizan ayuntamientos, museos o centros cívicos. En medio, infinitas posibilidades. En el caso de la comida, aparte de la recogida en restaurantes y supermercados, en comerporlapatilla. com mantienen una lista de las citas gastronómicas gratuitas que se celebran en toda España. Algunos colectivos defienden aprovechar las frutas de los árboles urbanos, como Plantot, en Barcelona, que elaboraron una guía de los puntos en los que se pueden recolectar piezas.
Las instrucciones sobre cómo crear un pequeño huerto en casa, en el balcón, o incluso cómo garantizarse el suministro de especias y hortalizas a partir de germinados - sin necesidad de tierra- son unos de los temas con más enlaces en Sindinero. org.
Los intercambios de servicios, conocimientos o los bancos de tiempo también aumentan. Y no sólo entre personas de espíritu contracultural. Rosa María Ruiz, un ama de casa de Barcelona, es secretaria del Banco de Tiempo de su barrio, en el Bon Pastor. En estos centros las personas intercambian servicios o conocimientos - ir a buscar el pan, enseñar a coser los bajos de un pantalón o a tocar la guitarra- por cheques que en lugar de dinero proporcionan tiempo de otra persona. Esta se debe comprometer a ofrecer algún tipo de servicio cuando el portador del cheque lo necesite. "Empezamos en el 2002 y ya somos más de 130 socios sólo en nuestro barrio - en cada distrito de la ciudad existe un Banco de Tiempo-", dice. Rosa María afirma que la experiencia es útil porque, además de aprender cosas nuevas de forma gratuita - o conseguir que le arreglen un enchufe sin llamar al electricista-, la relación entre los vecinos se ha vuelto más intensa. A ella incluso le ha servido para conocer mundo. Este año viajó a Italia "tirado de precio" porque un socio de un Banco de Tiempo italiano les hizo de operador turístico y les consiguió una estancia en un palacete.
En cuestión de viajes, Juan Manuel recomienda las iniciativas coachsurfing. org o hospitalityclub. org para moverse por el mundo con muy pocas monedas y ampliar el bagaje cultural conociendo a personas de otros países. Incluso anima a practicar autostop.
Lo de conseguir vivienda sin dinero ya está mucho más complicado. Más allá de la okupación, algunas de las soluciones que ofrecen en Sindinero. org son las de grupos que te ayudan a construir una casa prefabricada por módulos si tienes la suerte de contar con un terreno. Para los que ya han logrado el ahora difícil reto de encontrar vivienda, se pueden ahorrar mucho dinero en muebles y decoración y además apuntarse al reciclaje si siguen las instrucciones de grupos como Basurama o Makea. "Hacemos safaris por Madrid y otras ciudades para recoger muebles de la calle, los restauramos a nuestro estilo y con ello se puede amueblar un pisito muy bien", explica uno de los creadores de Basurama, Juan López-Aranguren. Además montan instalaciones en festivales - como el de Benicàssim- o hacen intervenciones en espacios públicos con un coste casi cero de material. "Utilizamos desechos y material reciclado, así nos ahorramos mucho dinero y difundimos un estilo de vida más respetuoso con el mundo", afirma López-Aranguren. En la web de Makea - makeatuvida. net- además enseñan a fabricar objetos de decoración paso a paso.


LA VANGUARDIA, Miércoles 27 de agosto de 2008

martes, 26 de agosto de 2008

Esta polémica va en botella

ALEJANDRA BOLAÑOS - Madrid
La vida de Thomas Boone Pickens, un multimillonario que se ajusta al ideal de empresario hecho a sí mismo, está entre las favoritas de la prensa estadounidense. Forjó su fortuna hace medio siglo en las explotaciones petroleras de Texas. Con 80 años, sigue interesado en el subsuelo.
Sólo que ahora, en vez de reservas de oro negro compra reservas de agua. El multimillonario ha vuelto a poner el ojo en un negocio pujante, que tiene en la industria embotelladora a su máxima expresión. En una década, el consumo mundial de botellas de agua se ha duplicado. Pero, a una velocidad aún mayor, se suceden los llamamientos para restringir su consumo.
El petróleo y el agua embotellada rivalizan por ser la mercancía cuyo comercio genera más dinero en el mundo. En ambos casos, Estados Unidos es, de largo, el primer consumidor, con cuotas que superan el 23% y el 17%, respectivamente. Y es también en EE UU donde el reguero de críticas ha cogido la fuerza de un torrente. La primera andanada fue de las organizaciones conservacionistas. Según las estimaciones de Pacific Institute, se necesitó una cantidad de petróleo equivalente a 100 millones de barriles (el crudo que importa España en dos meses) para producir el plástico de todas las botellas que se utilizaron en 2006 en el mundo. Casi todas son de PET, del que en EE UU sólo se recicla un 14%.
Más madera verde. Earth Policy Institute hace hincapié en las distancias recorridas (y en el impacto ambiental del combustible gastado) para suministrar un producto que, en condiciones más que suficientes para su consumo, también se ofrece a través de las cañerías con un coste energético infinitamente menor.
El caso favorito de los ecologistas es el de Fiji Water, una marca con un meteórico éxito en Estados Unidos. Su botella cuadrada es un complemento habitual de los famosos, encandilados por su exotismo: el agua proviene de un acuífero bajo una tupida selva de esta isla del Pacífico de la que la compañía destaca que está a "cientos de kilómetros de distancia de cualquier continente". Aquí atacan las asociaciones ecologistas: para llegar a sus consumidores norteamericanos, las botellas deben recorrer una enorme distancia en barco, con el gasto en combustible que eso supone. Y, más grave aún, en esta recóndita isla del Pacífico, casi un tercio de sus habitantes no tienen acceso garantizado a agua potable.
Las protestas conservacionistas cogieron vuelo hace un año cuando la conferencia anual de alcaldes estadounidenses aprobó una moción para promover el consumo de agua de grifo. San Francisco secundó una decisión de Los Ángeles para prohibir la compra con dinero público de agua embotellada. Nueva York y Boston financian campañas para lavar la imagen del agua de grifo. Y Chicago ha establecido un impuesto de 10 céntimos de dólar (7 céntimos de euro) por botella para desincentivar su consumo. Una tasa ya recurrida por la patronal estadounidense.
"En España, la situación es muy distinta", opone Irene Zafra, secretaria general de Aneabe, la asociación nacional que representa al sector. "La inmensa mayoría del agua embotellada que se consume aquí es de producción local, no hay apenas importación, el coste de transporte es mucho más reducido", señala.
En Estados Unidos, más de un tercio del agua embotellada es, simplemente, agua del grifo, tratada o no; un negocio monopolizado por Nestlé y Danone, los dos líderes mundiales. En España, el 96% son aguas minerales naturales. "Lo que se está ofreciendo es un producto absolutamente natural, que no compite ni tiene que compararse con el agua de grifo", explica Zafra. La dirigente de Aneabe recuerda que "está prohibido" tratar el agua que se recoge del acuífero, que tiene que pasar 12 análisis al año, y aduce que su contenido en minerales es beneficioso para algunas dolencias.
En cuanto a los reproches medioambientales, la tasa de reciclado del plástico en España es mayor (32,5%) y Zafra subraya el esfuerzo de la industria por reducir el peso de las botellas (ahora son un 45% más ligeras que hace dos décadas) y, de esa manera, el coste energético del transporte. La dirigente de Aneabe recuerda además que otras bebidas incurren en costes similares o mayores, "cuando es mucho más saludable beber agua embotellada".
Pese a las críticas, el ritmo de expansión de la industria no decae. En 2007 se consumieron en el mundo casi 190.000 millones de litros, un 47% más que en 2002. España es el séptimo país en consumo por habitante, con 120 litros per cápita. "En la huelga de transporte de junio, lo primero que se agotó en los supermercados fueron las botellas de agua", recuerda Andrea Gambus, de Wawali, una empresa barcelonesa especializada en la distribución de aguas premium, las top-model del mercado.
"Con el agua, está pasando como ocurrió con el vino, hay mucho interés por conocer aguas con características muy singulares", comenta Gambus para glosar un fenómeno que ha dejado de ser noticia: en las cartas de los restaurantes más lujosos, se han hecho hueco aguas que provienen de un manantial bajo un volcán japonés (Finé), de la lluvia recogida en Tasmania (Cloud Juice), o filtrada de glaciares canadienses (Berg). Si el precio del agua mineral más común es entre 350 y 1.000 veces más cara que la que sale del grifo, en estos casos la comparación es disparatada. La botella de la marca estadounidense Bling, decorada con cristales de Swarovksi, pasa por ser la exclusiva del mundo: no se encuentra por menos de 35 euros, casi 40.000 veces más que el precio medio del agua en las ciudades españolas.
En España, las críticas apenas se han traducido en iniciativas concretas. La que abandera el Ayuntamiento de San Sebastián desde hace un año es la más llamativa. 70 establecimientos donostiarras se han adherido a su campaña para sustituir las botellas por agua de grifo en los menús. "Aquí el agua de la red es de altísima calidad. Nuestro objetivo es reducir en origen la producción de residuos", señala Victoria Iglesias, directora de medio ambiente de la corporación vasca.
"Queremos concienciar al ciudadano de la importancia de un consumo responsable. Es una solución más económica, más respetuosa con el medio ambiente", defiende Iglesias. El Ayuntamiento predica con el ejemplo: no se compra agua envasada y en las reuniones oficiales el agua, de grifo, se sirve en jarras.
"El consumidor debe tener en cuenta el impacto ambiental de una botella, pero en muchas ciudades el sabor del agua de grifo es muy malo", recalca Rubén Sánchez, portavoz de la asociación Facua. Es un mal generalizado en la costa mediterránea; en Barcelona, por ejemplo, se bebe más agua embotellada que de grifo, según la Agencia Catalana del Agua. "Hay que invertir más en los sistemas de abastecimiento", mantiene Sánchez. Otra opción contra el mal sabor son los filtros, una inversión que se amortiza en unos cuantos meses.
Pero para las asociaciones de consumidores, la principal preocupación es cómo la industria lleva al límite la publicidad. "Hemos denunciado casos en los que se juega con la idea de que el agua embotellada ayuda a adelgazar o que tienen propiedades, como la hidratación, que son comunes a cualquier tipo de agua, mineral o no", explica el portavoz de Facua. "Se ha devaluado la imagen del agua de grifo, cada vez da más apuro pedir un vaso de agua en vez de una botella en los restaurantes", opina Iglesias.
Pese a la iniciativa donostiarra, muchos hosteleros son reticentes a ofrecer jarras de agua. La explicación económica es obvia: en la venta de una botella hay margen comercial, el vaso de agua suele ser gratis. La Viña, asociación hostelera de Madrid, planteó hace unos meses que también se pudiese cobrar por el agua de grifo, una cuestión que, además de polémica, es compleja: las normas municipales dificultan la reventa del agua suministrada.
Las empresas también rechazan que el uso de acuíferos para envasar agua mineral ponga en riesgo el suministro público de agua. "Apenas usamos el 0,02% del agua subterránea en España", explica Zafra. "El consumo anual de agua mineral de un ciudadano español es equivalente a tres duchas", añade. Pero en Estados Unidos, donde el equilibrio entre poder público y la iniciativa privada es mucho más precario, ya ha habido problemas de suministro para localidades rurales que se abastecían de acuíferos explotados por embotelladoras.
Las denuncias ecologistas sobre problemas similares en países emergentes son habituales. En China, Brasil o Indonesia, el crecimiento del consumo de agua embotellada es vertiginoso. Pero también crece el número de personas que no tienen garantizado el consumo de agua potable. Según la Organización Mundial de la Salud, hay más de 1.000 millones de personas en esta situación. Para reducir a la mitad esa cifra antes de 2015, la ONU abogó por duplicar los 10.000 millones de euros que se gastan al año en sistemas de abastecimiento y alcantarillado. Muy por debajo de los 70.000 millones que se destinan a pagar botellas de agua en el mundo. Si hay un argumento común en los conflictos que se auguran para los próximos años, ése es el acceso al agua. En Tejas, la árida tierra en la que T. Boone Pickens se hizo rico, un dicho popular lo sintetiza así: "Para beber, whisky; para pelearse, agua".
EL PAÍS, Viernes 22 de agosto de 2008
Imagen: El País

martes, 24 de junio de 2008

El Congreso acuerda prohibir en tres años la bombilla clásica

RAFAEL MÉNDEZ - Madrid -

La bombilla de toda la vida, la que ideó Thomas Edison en 1879, cuenta los días que le quedan en España. La Comisión de Medio Ambiente del Congreso tiene previsto aprobar hoy una proposición de CiU que insta al Gobierno a sustituirlas en tres años por otras de bajo consumo. El PSOE e IU-ICV y ERC apoyan la moción, lo que ya le garantiza salir adelante. La medida no es de aplicación sencilla pero sí supondría un ahorro: las bombillas consumen un 3% de la electricidad que se produce en España.
Una corriente eléctrica atraviesa un filamento metálico hasta que lo deja incandescente y da luz. Pero más del 80% de la energía se va en calentar la bombilla. Es sencillo. Pero también un despilfarro. Sobre todo, porque ya hay lámparas de bajo consumo que, por unos 10 euros, ahorran toda esa electricidad.
Por eso, la proposición no de ley de CiU pide al Gobierno que apruebe un plan antes de fin de año para "la sustitución progresiva y definitiva, en tres años, de las bombillas de filamento incandescente y otras de baja eficiencia, salvo las imprescindibles, por bombillas de bajo consumo". El portavoz convergente en la Comisión, Pere Macías, explica: "Es una medida que puede parecer simbólica, pero si llegamos a sustituir aunque sea el 60% del total el ahorro será significativo".
El PSOE apoyará la iniciativa a cambio de añadir que la sustitución gradual -aunque sin fecha- "ya figuraba en la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia que aprobó el Gobierno", según la portavoz socialista, Soraya Rodríguez.
El texto sí permite que sigan funcionando las bombillas imprescindibles, como las utilizadas en medicina.
La proposición imita una medida que hace un año adoptó el Gobierno de Australia. La canciller alemana, Angela Merkel, ha pedido a la UE un reglamento que antes de 2009 establezca cómo se deben eliminar las bombillas incandescentes.
En España hay unos 350 millones (unas 25 por hogar) y emiten tantos gases de efecto invernadero como 650.000 personas. A 10 euros por unidad, cambiarlas costaría unos 3.500 millones de euros. El Partido Popular no se opone a la medida, pero considera que la fecha límite fijada es "poco realista", según su portavoz, Carlos Floriano, que pedirá un plazo más flexible. Joan Herrera, de ICV, también apoyará la medida. Lo confirmó mientras irónicamente daba la bienvenida a CiU a la lucha contra el cambio climático y señalaba que la legislatura pasada propuso sin éxito algo parecido.
Las bombillas incandescentes, como las bolsas de plástico o las botellas de agua no reciclables se están convirtiendo en un símbolo de la lucha contra el cambio climático. No es que su sustitución por bienes más ecológicos vaya a evitar el problema de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero sus impulsores consideran que ayudan a crear una conciencia ciudadana de lucha contra el calentamiento global.
La Comisión de Medio Ambiente debatirá también hoy una proposición del PSOE para impulsar la plantación de 45 millones de árboles y una moción del PP para acelerar el trasvase del Guadiana a Huelva que aprobó el Gobierno en febrero, entre otras.


EL PAÍS, Miércoles 25 de junio de 2008

martes, 13 de mayo de 2008

Los españoles son los ciudadanos europeos que más agua consumen

GUSTAVO CATALÁN DEUS
MADRID.- Con 300 litros de consumo diario de agua, los españoles son los ciudadanos europeos que más agua potable gastan, y eso que la situación geográfica de nuestro país en el sur del continente mantiene a gran parte de la Península en situaciones de aridez y de sequía.
Para estar entre los más derrochadores del elemento básico para la existencia, baste decir que uno de cada tres españoles toman una ducha diaria de hasta 10 minutos, en la que se suele gastar unos 120 litros de agua.
Son datos del estudio sobre hábitos y prácticas en el uso del agua, que forma parte de la campaña Cada gota cuenta, puesta en marcha por la compañía Procter & Gamble, y que tiene el apoyo de la organización ecologista WWF/Adena.
El estudio advierte de que podríamos ahorrar hasta 12 litros de agua por minuto simplemente cerrando el grifo mientras nos enjabonamos o lavamos la cabeza. La recomendación se amplía a otros usos en el baño, como serían lavarse los dientes o afeitarse.
Los españoles están cada vez más concienciados de la necesidad de ahorrar agua, «aunque no lo suficiente», señaló Fernando Bódalo, portavoz de Procter &Gamble, en el acto de presentación, junto al subdirector general de Gestión Hídrica del Ayuntamiento de Madrid, Jesús López, y el director de conservación de WWF/Adena, Enrique Segovia.

1.000 litros para la colada
Entre otros datos, el estudio realizado entre 1.575 personas demuestra que los españoles gastan un promedio de 1.000 litros de agua a la semana para lavar la ropa. En un hogar medio de cuatro personas la lavadora puede funcionar hasta cuatro veces a la semana. El estudio remarca que sólo la mitad de los encuestados lava a mano una vez a la semana alguna prenda, lo que supone el consumo de cuatro litros por colada.
Procter & Gamble, ha lanzado por tercer año la campaña Cada gota cuenta, en la que piden que los ciudadanos colaboren actuando de manera responsable. Con este fin han elaborado un folleto divulgativo con consejos de ahorro y eficiencia. La pasada campaña 65.000 personas participaron en la misma, lo que significó el ahorro de más de nueve millones de litros de agua.
En esta ocasión, por cada ciudadano que se apunte a la campaña en la web de la empresa, la organización WWF/Adena recibirá un euro, hasta un máximo de 42.000. Enrique Segovia señaló que el dinero se utilizara para profundizar en las distintas campañas de esta ONG para conseguir «ríos, cauces y bosques de ribera limpios». Segovia añadió que hay que devolver el agua al río para que desemboque en el mar, «porque eso es lo natural y lo que es imprescindible para la productividad de las especies y la conservación de las playas».
EL MUNDO, Miércoles 14 de mayo de 2008

domingo, 20 de abril de 2008

El 'etiquetado energético' ayuda a reducir la factura

BLANCA ARROYO ALONSO
MADRID.- WWF/Adena y Obra Social Caja Madrid han presentado una campaña de ahorro y eficiencia energética orientada al consumidor doméstico. En ella han mostrado cómo influye sobre las emisiones de CO2 la forma de consumir energía en los hogares, y cuáles son las mejores soluciones para combatir el cambio climático desde casa.
Partiendo de la base de que en España el 17% de la energía se consume en los hogares, las organizaciones protectoras del medio ambiente se están poniendo al día a la hora de concienciar al consumidor doméstico.
Todos los electrodomésticos, los automóviles y desde hace un tiempo, también las viviendas, utilizan ya el llamado ‘etiquetado energético’. Se caracteriza por una letra, que va desde la A (la mejor) hasta la G, según la cantidad de energía que consumen los productos. Un salto de letra conlleva un ahorro de energía de aproximadamente un 15%.
En esto se basan WWF/Adena y Obra Social Caja Madrid para crear la herramienta TOPTEN. Con ella, se puede saber cuáles son los frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas más eficientes, basándose en el precio, consumo energético, cualidades, etc. Un congelador de tipo A puede gastar a lo largo de 15 años unos 330 euros en electricidad, mientras que uno de clase C gastaría 720; una lavadora tipo A puede costar 370 euros, y una tipo C, 330: al cabo de 15 años, que es probablemente la vida de un aparato, por la energía y el agua consumidas la primera nos habrá salido por 945 euros mientras que la segunda, aparentemente más barata, por 1.147. Por otra parte, un frigorífico de 480 euros frente a otro de 960, al final de su vida el primero nos habrá salido por casi 600 euros más.
El mes que viene se añadirán a la ‘lista 10’ los aparatos de aire acondicionado, y poco a poco se irán sumando nuevos electrodomésticos. Por todo esto, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha lanzado el ‘plan renove’, con el que se darán ayudas de 80 euros para cambiar electrodomésticos viejos por otros nuevos de la clase A o superior.
Junto al TOPTEN, las asociaciones han lanzado también la calculadora virtual, con la que el consumidor, con la ayuda de su factura eléctrica, podrá saber cuánto CO2 y residuos nucleares lanza al medio ambiente cada mes. Ambas herramientas se encuentran tanto en la web de WWF/Adena como en la de Obra Social Caja Madrid.
Las asociaciones amigas del medio ambiente siguen dando pistas al ciudadano para vivir en un mundo más limpio, demostrando, una vez más, que es cosa de todos. Además, los cambios de bombillas por las de bajo consumo, apagar del todo los aparatos eléctricos por la noche y empezar a fijarse en el etiquetado energético no sólo ayuda a vivir en un mundo más limpio, sino que se nota en la factura de final de mes.
EL MUNDO, Domingo 20 de abril de 2008
Imagen: El Mundo

martes, 12 de febrero de 2008

Ahorro de hasta un 10% con bombillas

Un hogar medio puede llegar a reducir entre un 5 y un 10% la factura de energía, y el mismo porcentaje de emisiones de CO2 con medidas como bombillas de bajo consumo.
PÚBLICO, Miércoles 13 de febrero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

Aprender a cerrar bien el grifo

MANEL BUGEDA - Barcelona - 16/01/2008 20:15
Sin lluvias a la vista, hablar del tiempo en los ascensores está dejando de ser una conversación trivial. La amenaza de restricciones en Cataluña se aproxima, a pesar de que el Ayuntamiento de Barcelona ha asegurado que no cortará el suministro aunque tenga que llevar el agua en barco desde la desalinizadora de Almería.
Con uno de los periodos de sequía más grave de su historia reciente hay pocos argumentos para el optimismo. Tal vez sólo uno. El consumo en Barcelona sigue bajando año tras año, hasta llegar los últimos meses al mínimo histórico de los 110 litros por persona y día. En los últimos siete años el consumo se ha reducido en un 12,4%.
Y es que ya sea por dinero o por conciencia, los pequeños gestos están cuajando entre la ciudadanía. Jordi Huguet lleva tres años dando clase en el Aula del Agua, un espacio donde se dan conferencias y talleres. Su público va desde arquitectos y profesionales de la construcción hasta maestros de escuela, pasando por jubilados y particulares.
Y es que reclamo no le falta, el subtítulo de su conferencia es ‘Como dividir por dos el recibo del agua de forma sencilla'. El secreto, reductores de caudal que, por unos euros, disminuyen a la mitad el flujo de agua de duchas y grifos, "aunque la sensación es que sigue saliendo la misma". "No se ha tocado techo"La agricultura sigue llevándose la mayor parte del agua en Catalunya, pero en el sistema Ter-Llobregat, el que que abastece Barcelona, el consumo urbano absorbe un 43% del agua, frente a un 36% el agrícola y un 21% el industrial. Elisenda Forés, de Ecologistas en Acción, asegura que "no se ha tocado techo" en la reducción consumo urbano y pone dos ejemplos.
Sant Cugat era en el año 2002 uno de los municipios que más agua consumía del área metropolitana de Barcelona, 273 litros por persona y día. "Una casa unifamiliar con jardín gasta casi el doble que un piso en un bloque". Una nueva ordenanza municipal pionera regula desde entonces todas las nuevas edificaciones.
Los difusores o reductores de caudal son obligatorios, las piscinas grandes están obligadas a reutilizar el agua para el riego o la limpieza. Y los jardines de más de 1.000 metros cuadrados, habituales en las promociones con jardín comunitario, deben captar las aguas pluviales. En el otro extremo la ciudad más densa de Catalunya, l'Hospitalet de Llobregat, con uno de los menores consumos de la provincia.
Dentro de los planes de mejora de los barrios, se repartieron difusores gratuitos a través de las ferreterías y se hicieron campañas de sensibilización. "El consumo aún bajo un 6% donde parecía que ya no podía bajar más", asegura la portavoz ecologista. Vicente Ibáñez, propietario de una ferretería en esta ciudad, constata el cambio de mentalidad. "La campaña terminó pero el poso ha quedado. Ahora la gente nos los pide, cada día vendemos unos cuantos recambios ya que los nuevos grifos no llevan. Los fabricantes todavía no le han dado la suficiente importancia".
La Generalitat descarta la idea de un trasvase del Ródano (Francia) y pretende trampear las sequías hasta el 2010, cuando funcione la desalinizadora del Prat. Hasta entonces, se intentará reabrir antiguos pozos, reducir el consumo en instalaciones públicas, reutilizar agua para el riego y concienciar aun más de que el agua es un bien escaso.
PÚBLICO, Jueves 17 de enero de 2008