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viernes, 1 de agosto de 2008

Los carburantes dan un respiro en esta operación salida

EUROPA PRESS
MADRID.- Los precios de la gasolina y del gasóleo en España han bajado más de un 2% esta semana debido al descenso experimentado por los precios del crudo, y coincidiendo en plena 'operación salida' del mes de agosto.
En concreto, el precio medio de la sin plomo de 95 euros se sitúa en 1,234 euros por litro, mientras que el del gasóleo ha alcanzado los 1,288 euros por litro, lo que supone descensos del 2,3% y del 2,27%, respectivamente, respecto a los 1,264 y 1,318 euros el litro marcados la pasada semana, según datos del Boletín Petrolero de la UE.
De esta manera, los conductores de los más de seis millones de desplazamientos en automóvil que prevé la Dirección General de Tráfico (DGT) para este primer fin de semana de agosto, que coincide este año con el inicio de vacaciones para miles de ciudadanos, notarán un ligero alivio en sus bolsillos a la hora de repostar carburante.
A pesar de este descenso, en lo que va del año el precio de la gasolina super 95 acumula una subida del 12,7%, mientras que el diésel es un 24,9% más caro. Además, con respecto a la misma semana de hace un año, la gasolina ha subido un 15,2% y el gasóleo un 31,6%. Así, llenar un depósito cuesta entre 9 y 17 euros más que hace un año en plena 'operación salida' del mes de agosto.
En concreto, llenar un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta actualmente 67,87 euros, 8,97 euros más que hace un año, mientras que el llenado del depósito de gasóleo alcanza los 70,84 euros, 17,05 más.
De todas maneras, el precio de los dos combustibles se ha moderado en la recta final del mes de julio, acumulando dos semanas consecutivas de bajadas después de situarse en precios récords a mediados de mes.
Esta tendencia coincide con la bajada en los precios del barril de Brent y del Texas, que han moderado su senda alcista tras marcar máximos históricos por encima de los 147 dólares en la primera quincena del mes. Hoy el barril de Brent y de Texas cotizaban en torno a los 126 dólares. Además, el precio en España sigue por debajo de la media de los Veintisiete tanto en el caso de la gasolina, que cuesta 1,425 euros el litro a nivel comunitario, como en el caso del gasóleo, que alcanza los 1,415 euros.
EL MUNDO, Viernes 1 de agosto de 2008
Imagen: Flickr

jueves, 5 de junio de 2008

% de los hipotecados españoles no irá de vacaciones

REUTERS - 05/06/2008
El 53% de los españoles que tiene una hipoteca no saldrá de vacaciones este verano y más de la mitad de los españoles reduce gastos en ropa, complementos, bares y restaurantes debido al empeoramiento de la situación económica, según un estudio publicado el jueves.
Los españoles hipotecados son los que peor están afrontando la subida de los precios del petróleo y los alimentos, según el informe de la revista "Padres y Colegios", denominado "Las familias españolas ante la crisis económica" y realizado a 1.000 españoles de más de 18 años en mayo.
El 89 por ciento de los encuestados considera que les afecta mucho o bastante la subida de la cesta de la compra y un 71 por ciento se resiente de la subida del precio de los carburantes. Pero cuando encima se tiene una hipoteca, la percepción empeora.
El impacto del alto precio de la gasolina
"Si tienes hipoteca se multiplica por tres el impacto que te supone la subida de la gasolina. El hipotecado lo ve muy negro todo. Lo mismo que pasa con la percepción general que se tiene de la situación económica: si tienes hipoteca consideras que España va muy mal y si no tienes hipoteca consideras que España va regular", declaró José María de Moya, uno de los autores del estudio.
"A perro flaco, o a perro hipotecado, todo son pulgas", agregó. El 54% de los españoles considera que la situación económica es mala, y un 41% regular, lo que deja un escaso 4% de optimistas respecto a las finanzas nacionales.
PÚBLICO, Viernes 6 de junio de 2008

lunes, 2 de junio de 2008

El aceite bajará por la excelente cosecha

V. M. - Madrid -
Las condiciones climatológicas de los últimos meses, y muy especialmente las lluvias, anticipan una excelente cosecha en el olivar y empujan a la baja los precios del aceite en origen, según el sector y la Administración. Frente a los 2,54 euros que se pagaba por un kilo de aceite de calidad media al inicio de primavera, en la actualidad ese aceite se comercializa a 2,34 euros, un 10% menos.
A la vista de las perspectivas actuales de cosecha para esta campaña, así como la evolución de la demanda interior y exterior, en medios agrarios y de la industria se vislumbra un mercado de precios con tendencia a la baja para los próximos meses.
EL PAÍS, Lunes 2 de junio de 2008

viernes, 23 de mayo de 2008

La subida del petróleo nos ahoga a todos

Juan F.Cía
A nadie se le escapa que lo que ocurre en el mundo depende en gran medida de lo que sucede con el 'oro negro'. Ese líquido espeso llamado petróleo que influye en la vida diaria de todos los ciudadanos del mundo. Gasolina por las nubes, cuotas hipotecarias más altas, billetes de avión más caros... Un horror. El último dato sobre el precio del barril de Brent -de referencia en Europa- asusta a cualquiera: por primera vez superó la barrera de los 135 dólares.
Y lo peor está por llegar. El banco de inversión Goldman Sachs y el financiero T. Boone Pickens, una de las voces más autorizadas en los mercados petrolíferos, señalan que el precio del crudo puede alcanzar entre los 141 y 150 dólares este año. No es ninguna locura: a comienzos de 2007 el barril no superaba los 50 dólares y el pasado mes de abril se situaba en los 101,70 $. En algo más de un año, su valor se ha disparado por encima del doble.
Las dos razones fundamentales son la creciente demanda -todos consumimos petróleo y cada vez más- y la debilidad del dólar, que fomenta el consumo de activos como el crudo que se pagan en moneda estadounidense. Sobre todo por aquéllos que se ven favorecidos por la fuerza del euro.
Y al final paga el 'pato' el de siempre: el que tiene coche y pone gasolina cada semana, el que tiene una hipoteca, el que viaja y paga un billete de avión de una aerolínea a la que el queroseno le cuesta más caro... Un agobio.
Si sube el crudo, el gasto anual en gasolina aumenta. Y la verdad es que empieza a crecer de una forma escandalosa. Desgraciadamente los coches se mueven si se les da de 'comer' y eso nos afecta a todos. Los precios del gasóleo y la gasolina establecieron esta semana su quinto récord consecutivo, rompiendo ambos carburantes la barrera de los 1,2 euros por litro en España.
El gasóleo se ha situado en 1,269 euros, con lo que acumula una subida del 17,3% desde comienzos de año. En el caso de la gasolina, el precio del litro ha superado por primera vez los 1,2 euros y acumula un encarecimiento del 8,1% en lo que va de 2008.
Durante el pasado puente de mayo, llenar el depósito le costó a cualquier español 12 euros más que hace un año. Los datos del Boletín Petrolero de la UE confirmaba que en los últimos doce meses el precio del litro de gasóleo pasó de los 94,6 céntimos de euro el 30 de abril de 2007 a los 1,169 euros del pasado 21 de abril -un 23,5% más-. A finales de 2007, el 'lleno por favor' costaba 9 euros más que en 2006.

El calvario de las hipotecas
De nuestro bolsillo no sólo sale más dinero para carburante. Las hipotecas se están convirtiendo en una pesada carga para las familias españolas. El elevado precio del 'oro negro' aumenta la inflación y el Banco Central Europeo utiliza el aumento de los tipos de interés para controlar ese indicador en toda la zona euro. Eso incrementa la cuota mensual de todas las hipotecas con tipo variable.
España es uno de los países que con más fuerza contribuye a la inflación europea. Su tasa anual se situó en el 4,2% en el mes de abril, un descenso de cuatro décimas con respecto a marzo -4,6%-. Esta tasa fue la más baja que se registraba en los cinco últimos meses. En concreto, desde noviembre de 2007, cuando el IPCA alcanzó el 4,1%. Además, fue el primer descenso después de siete meses de subidas consecutivas. Entre diciembre de 2007 y marzo de este año, el indicador se movió entre tasas del 4,3% y 4,6%.
En marzo de 2006, el Euríbor estaba situado en el 3,105%, su nivel más alto desde octubre de 2002. Traducido al lenguaje común de los mortales, la cuota mensual se aumentaba en 45 euros. El último dato conocido el pasado jueves colocó el indicador en el 5% por primera vez desde diciembre de 2000. Un verdadero dolor de muelas.
Esta subida afectará a las hipotecas que se revisen en los próximos días, con un incremento de su cuota mensual de unos 60 euros -unos 720 euros más al año-.

Hasta pestañear cuesta más dinero
No sólo es la gasolina y las hipotecas. También suben, por ejemplo, el precio de los billetes de avión y los alimentos básicos. Todo está interconectado como si de una gran red conspirativa se tratara para que todos soltemos un euro más si es posible.
Las compañías aéreas también padecen el aumento del precio del petróleo. El queroseno se encarece y las empresas privadas no tienen entre sus objetivos perder dinero. Esa es la razón por la que los consumidores son los últimos perjudicados, que pagan la diferencia en sus pasajes.
Iberia, aerolínea española de referencia, informó a mediados de abril que el gasto de combustible aumentó un 25% con respecto al ejercicio anterior y que por esa razón había perdido 441.000 euros en el primer trimestre de 2008. Este aumento en el gasto influye directamente en el precio de los billetes.
Esta escalada del crudo también afecta a los productores, empresas de alimentación y organizaciones agrarias que se ven obligados a aumentar el precio de alimentos básicos como la leche, el pan, los huevos, el azúcar, el aceite, los cereales.
Una de las razones que lo explican es la producción de biocombustibles -energía a partir de la combustión de cereales, caña de azúcar o girasol- que desvía parte de las cosechas a la generación energética. El aumento de la demanda por el mayor consumo de países como China y la India junto al descenso de la oferta provoca que el precio se dispare.
Diario ADN, Viernes 23 de mayo de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

El Euríbor sube al 5% y alcanza el nivel máximo en ocho años

Í. DE BARRÓN / L. DONCEL - Madrid / Valencia -
El Euríbor va camino de convertirse, para una buena parte de los españoles, en el monstruo deforme que dibuja Forges en sus viñetas. Desde luego ya es una palabra maldita, un sinónimo de problemas para los hipotecados. Ayer el Euríbor a 12 meses marcó un nuevo récord diario anual y alcanzó la cota psicológica del 5%, un nivel que no registraba desde diciembre de 2000, según los datos provisionales.
La media mensual de mayo se encuentra en el 4,969%. Si este indicador cierra el mes en el 5%, se situaría 0,627 puntos por encima de la tasa registrada en mayo del año pasado, cuando se colocó en el 4,373%, y sería 0,18 puntos más alto que el Euríbor de abril, que fue del 4,82%.
¿En cuánto repercutirá en la factura media? Aproximadamente supondrá una subida de cuota mensual de unos 60 euros para una hipoteca media que, según el INE, es la que tiene una cuantía de 169.320 euros. En doce cuotas, el incremento será de unos 720 euros.
La cuestión clave ahora es qué camino seguirá el Euríbor. Lo peor es que muy pocos se atreven a predecirlo. En lo que sí hay consenso entre los expertos es en que tiene pocas posibilidades de bajar de los niveles actuales. La mayoría cree que se mantendrá alrededor del 5%, un poco más arriba o ligeramente por debajo. Otros apuestan por que seguirá creciendo hasta el 5,2%. Según la Asociación Hipotecaria Española, "esta subida es una mala noticia que elevará la morosidad bancaria de los hipotecados".
"La subida del Euríbor se ha producido porque los inversores han eliminado la posibilidad de bajadas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en los próximos meses. Los precios del petróleo, los buenos datos de actividad de Alemania y el endurecimiento del discurso del BCE tienen la culpa", apunta José Carlos Díez, economista jefe de InterMoney. En su opinión, es difícil que el BCE baje tipos a corto plazo y que disminuya la prima de riesgo "por lo que nos tenemos que acostumbrar al Euríbor próximo al 5% por un tiempo". Según los datos de los mercados, los inversores apuestan por tipos del BCE al 4% durante 12 meses más.
Según fuentes del Sabadell, el dilema actual es si la presión inflacionista (por el petróleo y la marcha de Alemania) es tan fuerte como para no subir los tipos y dejar que las economías se desaceleren o, por el contrario, la caída de la economía es tan fuerte que hay que bajar los tipos, aunque suba la inflación. Lo que no dudan los expertos de esta entidad es que para Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, la inflación seguirá siendo la prioridad.
Por otro lado, los registradores pidieron ayer medidas al Gobierno para salir de esta situación. "La crisis no ha tocado techo", dijo ayer el decano del Colegio de Registradores, Eugenio Rodríguez Cepeda. Aunque es algo que muchos ya sabían, lo novedoso es que el máximo representante de un órgano muy poco acostumbrado a estridencias hable con tanta claridad de los reveses del sector inmobiliario y el financiero. Además, el vicedecano del Colegio, José María Alfin pidió al Gobierno que se implique en la solución de los problemas de la vivienda.
"Estoy convencido de que lo hará, pero para salir de esta situación, es básico que el ministerio impulse la vivienda protegida y abarate el coste de repercusión del suelo", añadió Alfín en la clausura del XVI Congreso Internacional de Derecho Registral celebrado en Valencia. Los promotores también han pedido que se agilicen los trámites urbanísticos para que el proceso de recalificación de suelo sea más rápido y barato. Los registradores creen que la morosidad del sector llegará al 3%, "pero todavía estaremos lejos del 7% de la crisis de 1993", avisó el responsable de relaciones institucionales, José Tomás Bernal Quirós.


EL PAÍS, Viernes 23 de mayo de 2008

viernes, 11 de abril de 2008

La inflación sube nueve décimas en marzo y se sitúa en el 4,5%

ELENA HITA
MADRID.- En contra de los pronósticos del Gobierno, el Índice de Precios al Consumo (IPC) no muestra signos de relajarse. En marzo, el calzado, el vestido y el combustible han presionado al alza los precios y han disparado nueve décimas la inflación, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa interanual sube una décima respecto a la de febrero y se sitúa en el 4,5%, la más alta desde julio de 1995.
La inflación subyacente (que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados) alcanzó el 3,4%, una décima más que en febrero, mientras que el Indicador de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se elevó hasta el 4,6%, dos décimas más que en el mes anterior. Las nueve décimas que ha registrado el IPC de variación mensual se deben, principalmente, al vestido y calzado, que suben un 3,4% por el inicio de la temporada de primavera-verano, y al transporte, que se eleva en el mes un 1,7%, por el alza del petróleo, situado en los 110 dólares por barril.
Por el contrario, la medicina baja un 1,2%, debido al abaratamiento de los fármacos en un 4,4%.

EL MUNDO, Viernes 11 de abril de 2008

La inflación sube nueve décimas en marzo y se sitúa en el 4,5%

ELENA HITA
MADRID.- En contra de los pronósticos del Gobierno, el Índice de Precios al Consumo (IPC) no muestra signos de relajarse. En marzo, el calzado, el vestido y el combustible han presionado al alza los precios y han disparado nueve décimas la inflación, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa interanual sube una décima respecto a la de febrero y se sitúa en el 4,5%, la más alta desde julio de 1995.
La inflación subyacente (que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados) alcanzó el 3,4%, una décima más que en febrero, mientras que el Indicador de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se elevó hasta el 4,6%, dos décimas más que en el mes anterior. Las nueve décimas que ha registrado el IPC de variación mensual se deben, principalmente, al vestido y calzado, que suben un 3,4% por el inicio de la temporada de primavera-verano, y al transporte, que se eleva en el mes un 1,7%, por el alza del petróleo, situado en los 110 dólares por barril.
Por el contrario, la medicina baja un 1,2%, debido al abaratamiento de los fármacos en un 4,4%.
EL MUNDO, Viernes 11 de abril de 2008

domingo, 6 de abril de 2008

Inflación más paro, receta para la miseria

YOLANDA GÓMEZ. MADRID.
Sube la inflación, aumenta el paro y la actividad se desacelera a pasos agigantados. Los síntomas de que la enfermedad es grave están claros.
Arthur Okun, asesor económico de los presidentes americanos Kennedy y Johnson, nos legó varios índices, simples y sencillos, para tener una idea rápida de lo que está pasando a nuestro alrededor. Durante la presidencia de Nixon, ya en los años setenta, en un momento en que la estanflación (inflación sin crecimiento e incluso con recesión) se adueñó de Estados Unidos, Okun propuso con particular sentido del humo -como explica el expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, en su reciente libro- un índice de incomodidad o malestar, «discomfort index», luego rebautizado como índice de miseria, que definió como la suma de las tasas de desempleo y de inflación.
El malestar se asocia con un aumento de cualquiera de los dos componentes del índice, la inflación o el paro. Los economistas apuntan que en condiciones normales ambos indicadores se mueven poco o de forma opuesta. Lo excepcional es lo que ocurrió durante el mandato del presidente Nixon en Estados Unidos o lo que está ocurriendo ahora España, la inflación y el paro crecen a la vez, con lo que el «índice de miseria» sube.
Con una tasa de paro del 9% en febrero y una inflación del 4,4% en ese mismo mes, el citado indicador de malestar o miseria se situaría en 13,4 puntos. Estas cifras contrastarían con una inflación del 2,4% y un paro del 8,1% en febrero de 2007. Es decir, en un año el índice que mide la percepción que los ciudadanos tienen sobre la situación económica habría pasado de 10,5 a 13,4 puntos.
Y es que, según intuyó el economista demócrata, Arthur Okun, allá por los años setenta, la percepción popular es más aguda y rápida que la que los analistas y estadistas registran. Cuando la inflación sube, el poder de compra de los salarios o de las rentas en general se deteriora mucho más de lo que indican las series de ingresos reales, ya que los retrasos en los mecanismos de ajustes pueden ser de tal calibre que incluso los salarios indexados, es decir, protegidos con cláusulas de revisión salarial, pueden resultar una quimera.
Cuando la inflación sube, por tanto, la sensación de pérdida de calidad de vida se apodera de la mayoría de la población. E incluso la situación es más preocupante cuando lo que provoca el alza del IPC es el incremento de precios de los alimentos básicos, como está ocurriendo en estos momentos en España.

Suben los alimentos básicos
Cuando el pan sube un 10%, el pollo un 15%, la leche un 25% y el aceite de girasol un 40%, la compra diaria se encarece muy por encima de lo que refleja el IPC general y, desde luego, la repercusión sobre el conjunto de la sociedad es inmediata. Si a esto sumamos además el encarecimiento del petróleo, con sus consecuencias directas sobre los carburantes, y el conjunto del transporte, las calefacciones y un largo etcétera de productos energéticos, la situación se agrava más.
Porque, y en eso está todo el mundo de acuerdo, no es igual que suba el precio de un televisor, que se compra una vez cada cuatro o cinco años, y en algunos casos incluso plazos muchos largos, a que suban los alimentos que compramos cada día.
Por tanto la tasa de inflación, y en la situación actual todavía más, es un indicador primario y sencillo del nivel de confort o incomodidad en que nos movemos. Pero no es es único elemento, ya que los ingresos de los ciudadanos, en general, se moverán de forma inversa con la tasa de desempleo. Cuanto más bajo es el desempleo, en general, los ingresos salariales serán mayores.
Si los dos componentes suben a la vez, desempleo e inflación, existe una disfunción económica y el diagnóstico, apuntan economistas consultados, es claro: «la economía está yendo mal». Argumentan que una alta tasa de paro significa estancamiento económico, e inflación alta, normalmente asociada con buenos tiempos económicos, significa que los precios están subiendo mientras los ingresos bajan, «una receta para la miseria del consumidor».
Efectivamente, esta subida de inflación y paro se produce en un entorno de intensa desaceleración económica. Es cierto que hasta las previsiones más pesimistas auguran incrementos del PIB superiores al 2% para este año y el próximo, por lo que en nuestro país no se puede hablar de estancamiento, pero sí de profunda desaceleración. El aumento de la actividad pasaría de un 3,8% en el año 2007 a un 2,4% en 2008 y un 2,1% en 2009, según las estimaciones del Banco de España.
En este entorno, el desempleo proseguirá su tendencia al alza en los próximos meses, pero los analistas esperan que la inflación se modere ante la reducción del consumo. De momento, los indicadores de confianza de los consumidores reflejan ya su malestar.
ABC, Domingo 6_04_2008

miércoles, 20 de febrero de 2008

El consumo acaba 2007 con la menor alza en cuatro años

ALEJANDRO BOLAÑOS - Madrid -
El avance sobre cuánto creció el PIB en 2007 llevó al PP a cuestionar hace una semana la labor del Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que desató una polémica que aún colea. Ayer se publicó la estadística completa de lo que se adelantó el jueves, y las conclusiones no difieren. El crecimiento medio de 2007 fue robusto (un 3,8%), con un PIB que superó por primera vez el billón de euros.
Pero el último trimestre (un avance anual del 3,5%) dio el banderazo de salida a una "fase de desaceleración", como señaló ayer el INE en su comunicado. Lo que sí añade la estadística detallada es que el crecimiento del consumo de las familias creció a la menor tasa desde 2003. Y que la crisis de la construcción ya es innegable.
El desfallecimiento de la demanda nacional, motor del crecimiento económico de la legislatura que ahora acaba, se deja notar. En el último trimestre de 2006, el consumo y la inversión aportaban 5,3 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Desde entonces, esa aportación ha caído cada trimestre, hasta los 3,9 puntos que sumó en el tramo final del año pasado. Un recorte que se debe en gran parte a la moderación del consumo de los hogares (equivalente al 56% del PIB), que sólo creció un 2,7% en el último trimestre de 2007, la menor tasa interanual en cuatro años.
La repercusión de un consumo menos pujante en el crecimiento económico es aún limitada porque el sector exterior resta menos. De quitar 1,3 puntos porcentuales al crecimiento interanual del PIB entre octubre y noviembre de 2006 ha pasado a sustraer sólo 0,4 puntos porcentuales en el mismo periodo de 2007. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, destacó la mejora del sector exterior, pero al mismo tiempo admitió que se debe a "una desaceleración más intensa en las importaciones que en las exportaciones". Un indicio más del enfriamiento de la demanda española. Además, los efectos de la crisis financiera en la economía mundial complican el escenario para una reactivación de las exportaciones.
La ralentización de las importaciones también se debió al menor crecimiento de la inversión, que pierde fuelle desde la segunda mitad del año pasado. La inversión en bienes de equipo aún aumentó a tasas notables (8,6% interanual) en el último trimestre, pero para la construcción sus mejores días empiezan a quedar lejos: sólo creció un 2,9% respecto al mismo trimestre de 2006, un avance que se queda en el 1,8% en el sector residencial.
Poder adquisitivo
Más aún, si la comparación se hace con el trimestre anterior y no con un año atrás, la inversión y el empleo en la construcción de viviendas retroceden (un 0,1% en ambos casos). En la estadística del PIB no se reflejaba un recorte de empleo en la construcción desde 1996.
Pese a estos datos, la creación de empleo en 2007 fue aún notable (550.000 nuevos puestos de trabajo a tiempo completo, un 3% más que en 2006). Y vino acompaña de la primera recuperación de poder adquisitivo de la legislatura: la remuneración media del asalariado aumentó un 3,6%, 0,8 puntos por encima de la inflación media.

EL PAÍS, Jueves 21 de febrero de 2008

martes, 12 de febrero de 2008

El consumo se ralentiza al 5,5% y marca su nivel más bajo de los últimos siete años

EFE - Madrid -
Los españoles han gastado 64.200 millones de euros en productos de consumo básico para el hogar en 2007, un 5,5% más que el año anterior, aunque este crecimiento es el más bajo de los últimos siete años debido a la ralentización del consumo en el segundo semestre por la subida de algunos precios.
Ésta es una de las conclusiones del Anuario Nielsen presentado hoy y que analiza la evolución de los productos de consumo masivo en España durante 2007.
De esta radiografía del consumo se desprende, según ha señalado el director de la compañía en España, José Luis García Fuentes, "una retracción del consumo en volumen de ventas", especialmente en el segundo semestre del año.
En este periodo, ha afirmado, se ha producido una "masiva psicosis" entre el consumidor con respecto a la subida de algunos precios, lo que "ha conseguido arrastrar a todo el sector incluidos los productos que no se habían encarecido hacia otros artículos de marcas más baratas".
Así, el estudio revela que el crecimiento de los productos frescos, cuyas ventas en valor representan el 37,7% del total, se debió especialmente a un aumento de precios con respecto a 2006 (4,5%) frente a las ventas de productos de alimentación envasada, que supone el 47,2% del total y cuyo precio aumentó una media de 2,4%.
EL PAÍS, Martes 12 de febrero de 2008

martes, 5 de febrero de 2008

La subida del trigo vuelve a encarecer los alimentos en enero

A. B. - Madrid -
La escalada de precios no se detuvo en enero. El índice adelantado de la Comisión Europa ya apuntaba hace una semana que la inflación alcanzó en el arranque de 2008 su mayor incremento anual en 12 años (4,4%). Y, a falta de la publicación del IPC, los últimos datos sobre alimentación corroboran que los precios volvieron a subir el mes pasado.
El impacto del alza del precio internacional del trigo sigue haciéndose sentir: la harina de trigo acumulaba en enero una subida anual del 22%, el paquete de espaguetis se había encarecido un 16% y la bolsa de pan de molde, un 9%. La estadística que elabora el Ministerio de Industria a partir de una muestra de precios en tiendas y grandes superficies, refleja también que el precio más frecuente del litro de leche en enero fue de 0,97 euros, un 25% más que 12 meses antes. Pero, a diferencia de los derivados de cereales, el encarecimiento de la leche parece haber tocado techo, ya que en diciembre la subida anual era mayor aún.
Los cambios más extremos respecto al mes anterior, que no en variación anual, se produjeron en frutas y pescados. La merluza subió un 4% respecto a diciembre y los gallos un 4,7%, mientras el kilo de naranjas caía un 3% y el de plátanos un 2%.
EL PAÍS, Miércoles 6 de febrero de 2008

lunes, 4 de febrero de 2008

Los productos de consumo frecuente suben casi el doble que la inflación

AMANDA MARS - Barcelona
Si uno pregunta en el mercado, en los bares o en el metro, la percepción entre los consumidores es que los precios han subido mucho más que ese 4,2% que marca el dato oficial de inflación en España en diciembre de 2007. Y es que, aunque algunos artículos bajaron, la leche se desmadró hasta un 31%, los carburantes un 16,2%, el pan el 14%, el tabaco el 7%... La cesta de productos de consumo más frecuente -alimentos, tabaco, transporte y ocio-, en definitiva, se disparó casi el doble que el total, hasta el 7,9%.
El dato lo hizo público ayer Caixa Catalunya y representa lo más parecido a la inflación psicológica que perciben los españoles, y que contribuye a alimentar, junto al incremento del paro, el síndrome de crisis económica. "Hemos dejado fuera elementos como la luz, el agua o el alquiler, aunque sean básicos, o los automóviles, o el colegio, porque el pago es mensual, o domiciliado, y no es lo que los consumidores notan día a día en el bolsillo", explica el director del departamento de Estudios de Caixa Catalunya, Xavier Segura.
Todos estos productos de consumo cotidiano, casi diario, pesan un 34,9% en el presupuesto total de las familias, según las ponderaciones empleadas en el IPC base 2006. Y esta escalada de precios se ceba en los más pobres. Los alimentos, que han protagonizado la mayor escalada de precio, suponen el 13,8% del total de gasto de los hogares como promedio, pero en aquellos con menos renta, el presupuesto para alimentación pesa más, con lo que su subida les castiga en mayor medida.
Aun así la subcesta de la compra que ha seleccionado el servicio de estudios de la caja que preside Narcís Serra no incluye sólo los productos básicos, sino también aquellos relacionados con el ocio (como restaurante o prensa, entre otros) que se consideran de consume frecuente.
El encarecimiento de todo este tipo de consumo cotidiano lleva siendo superior a la inflación general desde el año 2002 (salvo en septiembre y octubre de 2006), pero la tendencia se agravó el pasado verano por la escalada de los precios de los alimentos básicos y de la energía. De hecho, el encarecimiento del 7,9% de esta subcesta de la compra es 4,7 puntos superior a agosto. Además de la leche (31%), los productos de consumo frecuente que más subieron son los carburantes para vehículos (16,2%), el pan (14,4%) y los huevos (9,6%). Las frutas frescas (7,8%), el tabaco (7%) y las hortalizas (5,8%) también se han mantenido por encima de la media. Algunas asociaciones de consumidores no se conforman con la explicación general que lo atribuye al repunte de los precios de los cereales por la demanda mundial y su uso para el sector energético. "El Tribunal de Defensa de la Competencia debe hacer públicas ya sus conclusiones sobre posibles casos de concertación y pacto de precios que hemos denunciado", critica el portavoz de FACUA, Rubén Sánchez.
El "riesgo" es que este encarecimiento de las compras más habituales se traslade al global, según la caja de ahorros catalana. Que esta inflación percibida se acabe convirtiendo en inflación global, real. Un efecto de segunda ronda. "Aunque sólo sea una percepción, el incremento de estos precios supone una gran presión en el aumento los salarios, entre otros", explica el experto de Caixa Catalunya. "Es una espiral", concluye.
El Banco Central Europeo (BCE), por ejemplo, se resiste a rebajar los tipos de interés porque ello incrementa los precios y lleva a los sindicatos a reclamar incrementos salariales muy elevados. Unos aumentos salariales que, a la postre, también acaban por calentar la inflación. La pescadilla se muerde la cola.


EL PAÍS, Martes 5 de febrero de 2008

jueves, 31 de enero de 2008

Los comercios vendieron en Navidad un 1,9% menos

Y. G.
MADRID. Las ventas del comercio al por menor cayeron en diciembre, en plena campaña navideña, un 1,9% respecto al mismo periodo de 2006, según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Estadística explica que las ventas de productos alimenticios cayeron un 1,8%, ligeramente por debajo de las de productos no alimenticios, que se redujeron un 1,9%.
Las caídas afectan no sólo al pequeño comercio, sino también a las grandes superficies. Así, las ventas en locales de más de 2.500 metros cuadrados se redujeron en diciembre un 1,4% y la caída fue mayor para la distribución de alimentos, un 2,5%, que para el resto de productos, un 0,5%.
Por comunidades autónomas, sólo Baleares y Castilla-La Mancha lograron aumentar sus ventas, mientras las mayores caídas se registraron en Murcia, un 4,8% y Cataluña, un 4%.
ABC, Jueves 31 de enero de 2008

lunes, 28 de enero de 2008

Los consumidores moderan sus compras de pisos y coches

MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO
MADRID. El estado de ánimo de los españoles en su valoración del panorama político, económico y social «se ha debilitado con respecto a 2007», según el Observador Cetelem, que reduce en dos décimas (del 5,5 al 5,3%) su nivel de confianza sobre el futuro. Pero aún así, se encuentra por encima de la media europea, pese a haber moderado su consumo por la subida de los tipos de interés, que han elevado el importe de la cuota de las hipotecas.
Tras esta constatación y analizada la intención de compra según los productos, las conclusiones del Observador Cetelem para España arrojan unos porcentajes llamativos. Así, el 37% (diez puntos menos que en 2007) destinará parte de su presupuesto familiar a viajes y a ocio -producto que sigue ocupando el primer lugar en las preferencias de los españoles-, mientras que muebles (22%) y electrodomésticos (21%) serán los productos más demandados. En el lado contrario, la intención de compra que más desciende afecta a la adquisición de vivienda, que se sitúa en el 7%, cinco puntos menos que en 2007.
En el informe del banco experto en crédito, del grupo BNP Paribas, se enfatiza que la fuerte subida de los precios de los productos básicos de la cesta de la compra, como el pan, la leche y la carne, unida a la subida de las hipotecas ha afectado, sobre todo, a la compra de bienes duraderos como son la vivienda o los automóviles.
El 65% de los encuestados españoles reconoce que aumentarán su consumo este año, pero este porcentaje es nueve puntos inferior a 2007. Pero sobre todo, llama la atención que el 23% de los españoles consultados ha reconocido su intención de elevar su ahorro en 2008.
Optimismo en Europa
Los consumidores de los trece países europeos encuestados por Cetelem (Francia, Italia, España, Portugal, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rusia y Serbia) son optimistas, pese a la subida de precios y los tipos de interés.
Por lo que respecta a la compra de vehículos en Europa se mantuvo estable con cerca de 15 millones de matriculaciones en 2007. España ocupó la tercera posición, con un incremento de un 9,9%. Sin embargo, se da la paradoja de que pese a esta tercera posición en el presente ejercicio, el mercado se ha ralentizado por la «saturación del parque de vehículos» y la desaparición del Plan Prever, además del anunció de la aplicación de la «ecotasa». Así, la intención de compra de automóvil se reduce un 2,1%. En este mercado, lo que sí está previsto es que aumente (7%) la adquisición de motos, ocupando España el primer lugar del aumento.
Por lo que respecta al gasto medio por hogar en electrodomésticos, España registró 269 euros en 2007, cifra que para este año se eleva un 21%, al menos en la intención de compra, porcentaje que se queda muy lejos del Reino Unido (52) y de Bélgica (45%). Y en el caso de los muebles, británicos y alemanes encabezaron este ránking en 2007, con cerca de 700 euros de gasto medio por hogar. El gasto en España se situó en 399 euros, si bien para 2008 la intención de compra crece un 22%.
Otro capítulo aparte es la informática doméstica. El gasto medio por hogar lo encabezó en 2007 Bélgica (318 euros). En España estas compras supusieron 207 euros por hogar y para 2008 se espera un crecimiento del 10%, un punto por debajo de la media de los trece países.
Por último, en cuanto a la evolución de los créditos al consumo, el Observador cifra en más de un billón de euros el crédito al consumo de riesgo vivo. Británicos (324.000 millones de euros) y alemanes (229.000 millones) suponen más del 50% del mercado total de préstamos personales. Por su parte, España se encuentra en la cuarta posición de este ránking, con 105.000 millones, y un crecimiento del 14,1%.
ABC, MARTES 29_1_2008

Los hogares dedicaron el 46,2% de su renta a la compra de vivienda en 2007

AGENCIAS
Las familias españolas destinaron el 46,2% de su renta bruta disponible a financiar la compra de vivienda en 2007, tres puntos y medio más que al cierre de 2006 y la cifra más alta de toda la serie histórica, según los últimos datos del Banco de España. Este porcentaje contrasta con el 36,4% de la renta bruta familiar que era necesario destinar a tal fin en 2005 y con el 35% que destinaban las familias a la compra de vivienda en 2004.
Los datos del Banco de España indican que el endeudamiento de los hogares por la compra de vivienda continúa creciendo de forma paulatina, dado que en el primer trimestre, las familias destinaron el 43,3% de su renta a financiar la adquisición de vivienda, el 44,2% en el segundo trimestre, el 45,4% en el tercero y el 46,2% en el último trimestre del año.
A pesar del menor incremento de los precios de la vivienda al final del ejercicio, el Euríbor, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, se situó en diciembre de media en el 4,793%, su nivel más alto desde diciembre de 2000, con lo que retomó la tendencia al alza de este indicador, que se vio interrumpida por los descensos de octubre y noviembre, después de acumular dos años de continuas subidas.
Sin embargo, el precio medio de la vivienda libre se situó en 2.085,5 euros por metro cuadrado al cierre de 2007, lo que supone un incremento del 4,8% respecto al año anterior, el nivel más bajo de la última década, según el Ministerio de Vivienda.
Con todo, el aumento del esfuerzo financiero de los hogares por compra de vivienda está en línea con el aumento del importe medio de las hipotecas. Hasta octubre (último dato disponible), dicho importe se situó en 150.851 euros, lo que supone un incremento del 5,5% respecto al mismo mes de 2006, según la estadística de hipotecas del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Siete veces la renta disponible
De esta forma, en el tercer trimestre del año el precio de una vivienda de tipo medio (93,75 metros cuadrados) era 7 veces superior (7 veces en 2006 y 6,7 veces en 2005) a la renta bruta disponible de un hogar mediano.
Descontando las deducciones de las que se benefician las familias por compra de vivienda a través del IRPF (un 15% con carácter general hasta un máximo de 9.015 euros anuales), los hogares destinaron el 37% de su renta bruta disponible a financiar la adquisición de su vivienda en 2007, cifra superior al 29,9% que fue necesario en el 2006.

El Economista, 27_1_2008

lunes, 21 de enero de 2008

La cuesta de enero más dura de Europa

Jesús Martín / Lidia Aparici
Madrid- La inflación se ha convertido en el caballo de batalla de todas las economías desarrolladas, con contadas excepciones. España ha cerrado el año con una tasa interanual del 4,2% (4,3% según Eurostat, que hace la comparación con índices de precios armonizados), la más alta en un año natural desde 1995, aunque hiciera su aparición de nuevo en enero de 2006.
En Alemania, los precios han crecido a niveles desconocidos en catorce años, y en Estados Unidos, el 4,1% anunciado el miércoles por el Departamento de Trabajo obliga a retroceder a 1990 para encontrar una tasa similar. ¿Qué hay de común en este repunte de la inflación? Sólo el espectacular incremento del precio del petróleo que comenzó el año en el entorno de los 54 dólares y cerró en la frontera de los cien, barrera que sobrepasó nada más comenzar este año. El incremento del precio de los cereales como consecuencia del mayor consumo de países como China o India ha tenido también efectos negativos en la inflación, pero este temporal ha sido capeado de mejor manera por la mayoría de las economías desarrolladas, con la excepción de la española.

Repercusiones en el hogar
Que el grado de afectación de la crisis ha sido diferente para los países es un hecho obvio. Sin embargo, desde el Ministerio de Economía se reconoce que el repunte del IPC hasta el 4,2% es un «importante deterioro» que repercutirá negativamente en las economías domésticas, aunque se trate de un «fenómeno de carácter transitorio», que achacan a la subida de los precios internacionales del petróleo y los cereales. Así, David Vegara, secretario de Estado de Economía, reiteró que esta tendencia inflacionista «mejorará a partir de la primavera de 2008, situándose por debajo del 3%, y que los datos se suavizarán cuando desaparezca el efecto base del incremento del crudo».
No obstante, los consumidores notan con mayor dureza estos repuntes a la hora de llenar la despensa y alcanzar el final de mes sin agobios. El incremento del precio del barril de crudo y su traslación automática al precio de venta al público de los carburantes y combustibles han incrementado el gasto destinado al transporte por carretera en un 16,44% en un año, un 50% superior al crecimiento experimentado en la zona euro. Como consecuencia de estas subidas del petróleo, los abonos transporte también han subido 6,39 puntos porcentuales más que en el resto de países europeos (18,35% en España frente 11,98%).
Los efectos más negativos para el Gobierno se han dejado sentir en los alimentos donde la sensibilidad de los consumidores está más a flor de piel. El Gobierno alega que se debe a los repuntes del precio de los cereales y las materias primas, aunque la mayor parte de los ciudadanos está convencida de que buena parte de los incrementos hay que achacárselo a un inflacionista sistema de distribución. Este aspecto se observa con claridad en artículos de primera necesidad como los derivados lácteos, leche, queso y huevos, que han sido uno de los principales protagonistas de la escalada de precios, hasta casi duplicar su incremento en relación con el sufrido en la eurozona. Similar evolución han padecido las frutas y verduras, cuyo precio en España ha subido cerca de 10 puntos porcentuales más que en Europa (14,76% y 12,75%, respectivamente, frente al 5,35% y 2,99% de la eurozona).
El incremento del precio de la carne en España ha duplicado la media del de nuestro socios (17,5% frente al 8,8%). El pan es otro claro ejemplo de que algo se hace mal en España. Con una subida generalizada de los cereales, los españoles pagan hoy un 17,96% más caro el pan que hace un año, mientras que los europeos sólo han sufrido un incremento del 9,65%, casi la mitad que el nuestro. Si la comparación se hace sobre las prendas de vestir, los resultados son incluso más alarmantes. El aumento de los precios de la ropa en nuestro país ha triplicado el de la media de la eurozona: 18,19% frente al 5,96%. En el caso del calzado la diferencia «sólo» es el doble.
Si alimentos y transporte se han llevado el papel protagonista, los servicios merecen el galardón al mejor incremento secundario.Los precios del suministro de agua han casi duplicado el aumento sufrido en la zona euro. Situación similar ha vivido el coste del alquiler de vivienda (aumento del 16,37% en España frente al 7,65% de sus socios). Pero no todo iban a ser sacrificios para los españoles. En algunos productos y servicios, es verdad que en muy pocos, España puede presumir ante los otros catorce socios de la Eurozona de haber hecho mejor los deberes. Es el caso de la electricidad, los productos médicos y los productos farmacéuticos, donde las bajadas de precios han llegado hasta el 18,44%, mientras en Europa subían un 3,5%.


LA RAZÓN, Domingo 20 de enero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

El encarecimiento del pan costará a las familias 60 euros más al año

EUROPA PRESS
MADRID.- Cada familia española dedicará entre 30 y 60 euros adicionales al año para comprar pan por la subida de precios derivada del encarecimiento de las materias primas, según ha pronosticado el director general del primer fabricante, Europastry, Jordi Gallés.
"El mercado debe habituarse a precios de consumidor final más altos" después de que el precio del cereal haya subido un 70% en un año, hasta establecerse en referencias que no registraba desde hace más de 20 años, explicó el directivo.
"Es posible que el precio del pan siga subiendo en los próximos meses, aunque quizá de forma no tan acusada" como a lo largo del pasado año, que se ha caracterizado por las maniobras de "especuladores" que han retenido existencias de cereales, en particular del trigo, sostuvo.
En este sentido, Gallés abogó por esperar al próximo mes de abril, en que se conocerá la producción mundial de cereal y se dé salida a las reservas para hacer pronósticos más ajustados, ya que las malas cosechas y la creciente demanda de nuevos países consumidores provocaron la subida de precio de las materias primas.
Los cultivos de cereales de Canadá, Estados Unidos y Australia, "los graneros del mundo" fueron escasos, a lo que se sumó la cada vez mayor demanda de India e China, y el desarrollo del negocio de los biocombustibles, lo que hizo que la demanda superara ampliamente la producción, argumentó.
Según los datos que maneja esta compañía, el precio del trigo ha subido un 70% en 2007 respecto a 2006, mientras que los precios de venta al público han subido un 10%, y los que pagan los profesionales del pan, otro 10%. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio del pan aumentó un 14,4% el pasado año en relación a 2006. Sin embargo, el encarecimiento de este producto básico de la cesta de la compra no ha provocado un descenso del consumo, que se mantiene en 158 gramos por persona al día, lo que significa 54 kilos por habitante al año, frente a los más de 75 kilos anuales que consumen otros europeos, como franceses e italianos.
EL MUNDO, Jueves 17 de enero de 2008

martes, 15 de enero de 2008

La inflación acaba 2007 en el 4,2% por la carestía de los alimentos y el petróleo

EFE - Madrid - 15/01/2008
El encarecimiento del petróleo y los alimentos ha hecho que la tasa de inflación de 2007 se sitúe en el 4,2%, la más alta desde enero de 2006, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Tras darse a conocer el dato, que es una décima inferior al avanzado por el indicador adelantado, el ministro Solbes ha apelado al ahorro energético como una de las vías para atajar el avance de los precios.
Así, tras subir cuatro décimas en diciembre, la inflación del pasado año ha alcanzado el 4,2% en tanto que la tasa subyacente -que excluye del índice general los precios de los alimentos frescos y de la energía- ha subido dos décimas a lo largo de este mes y ha cerrado el año en el 3,3%.
De los doce grupos que componen la cesta de la compra, los que más se han encarecido en 2007 fueron los de transporte, cuyos precios subieron el 7,1%, Alimentos y bebidas no alcohólicas (6,6%), bebidas alcohólicas y tabaco (6,1%), hoteles, cafés y restaurantes (4,9%), y vivienda (4,8%).
Por su incidencia en el alza del IPC anual, destacan la subida de algunos productos básicos como la leche, un 31,7%, el pan, con un encarecimiento del 14,4%, y las frutas frescas, un 7,8% más caras que en enero de 2007. Por su parte, el precio de la carne de ave o el pollo -la de mayor consumo- ha aumentado un 10,2%.
En el lado opuesto, el aceite ha bajado un 10,4% en el mismo periodo. También se han abaratado los medicamentos y material terapéutico (-6,6%), los objetos recreativos (-6,5%), las patatas y sus preparados (-4,8%) y los electrodomésticos y las reparaciones (-0,3%).
Por lo que respecta a los datos correspondientes estrictamente a diciembre, el incremento de cuatro décimas de la inflación se ha debido, principalmente, al aumento de los precios de ocio y cultura (1,4%) y a la subida de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que se han encarecido un 0,9%, sobre todo en los pescados, crustáceos y moluscos, la carne de vacuno, las frutas frescas y los quesos.
Además, el transporte ha registrado un incremento mensual del 0,8% debido al comportamiento de los carburantes y lubricantes, y los hoteles, cafés y restaurantes subieron un 0,4% por la evolución de los precios de restaurantes, bares, cafeterías, cantinas y comedores.
Por el contrario, han bajado los precios del vestido y el calzado (-1%) al recoger los efectos de las bajadas de precios previas al inicio de la campaña de rebajas de invierno.

Murcia, la más inflacionista
La inflación ha subido en diciembre en todas las comunidades autónomas en términos mensuales, destacando el aumento del 0,6% en Canarias y Cataluña, mientras que País Vasco ha registrado el menor aumento, con un alza del 0,2%.
En tasa interanual, el mayor incremento, con una tasa del 4,7%, ha correspondido a Murcia, seguida de Castilla y León y Castilla-La Macha, que han registrado un incremento del 4,5%. Igual a la tasa nacional (4,2%) se han situado comunidades como Extremadura, Navarra, País Vasco y Andalucía.
Por debajo de este nivel y con los menores aumentos aparecen Asturias y Galicia, con un incremento del 4,1%, Madrid (4%), Islas Baleares y La Rioja, con subidas del 3,9%, Melilla (3,8%) y Ceuta (3%).
Esta ha sido la segunda vez que la inflación alcanza el 4,2% en esta legislatura, tras haberse registrado el mismo nivel en enero de 2006, y se ha convertido así en la cota más alta registrada en los cuatro años de Gobierno socialista.
Reacción de Solbes
Tras darse a conocer el dato, el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha reiterado en declaraciones a la Cadena Ser la preocupación del Gobierno por las familias con menos recursos, que lo "están pasando mal" por el incremento del IPC al tiempo que ha destacado la necesidad de que España reduzca su consumo energético para luchar contra la inflación.
Tras afirmar que el alza de los precios "es consecuencia, en parte, del exceso de consumo energético que España tiene por unidad de producto", el también vicepresidente ha manifestado que por ello son "importantísimas" las medidas que ya ha adoptado el Gobierno a favor del ahorro energético y la apuesta por las energías renovables.
En su opinión también es fundamental diversificar el abastecimiento energético y "en algunos casos" la puesta en marcha de energías renovables.
Sobre el alza de los alimentos, el ministro ha confiado en que la mejora de las cosechas en 2008 palíe el efecto sobre los precios que han provocado el aumento de la demanda en países como China e India.
Con respecto a la reducción de una décima de la tasa definitiva de la inflación al 4,2%, Solbes ha destacado que "una décima es importante porque significa que nos separamos algo menos de Europa y porque tampoco alcanzamos esa punta que podemos decir histórica del 4,3%".
Así, ha recordado que la economía española se encuentra en un pico de inflación que se repite, ya que la cifra del 4,2% ya se alcanzó en 2006 y también entre mayo y junio de 2001.
Además, Solbes se ha referido a los 1.500 millones de euros que las arcas públicas tendrán que desembolsar para compensar a los pensionistas (que se calculó con la cifra de la inflación de noviembre, que fue del 4,1%) y ha dicho que este cantidad servirá para reactivar la economía porque va directamente al consumo privado.
La inflación, ha recordado, afecta más a los convenios colectivos y depende de las características de éstos (si los ajustes son bianuales o anuales) pero, ha añadido, "hay más dinero disponible para los asalariados que tienen estas cláusulas".
Preguntado sobre la percepción que muchos ciudadanos han tenido de que el Gobierno ha hecho un discurso triunfalista sobre la economía, Solbes ha respondido que a pesar de que algunos lo hayan percibido así, su "discurso ha pretendido ser muy claro".
De este lado, ha calificado los resultados de la legislatura de "excelentes", aunque al final de la misma se haya producido una desaceleración económica, "que ya estaba prevista" por el alto precio del petróleo y el problema de las hipotecas subprime que, según Solbes, "han contaminado" el mundo del crédito en Europa y España.
Por último, ha añadido que España hoy está mejor preparada que al principio de la legislatura si la desaceleración "va más allá" a pesar de los problemas de inflación, la evolución del empleo y el déficit por cuenta corriente, que no ha sido nunca un problema, pero ahora, con las restricciones de crédito, "es más difícil encontrar dinero". No obstante, ha reiterado que, en su opinión, los tipos de interés y por lo tanto, las hipotecas "han tocado techo", y en el futuro "tenderán a ir a la baja".
En la misma línea, el Ministerio ha destacado a través de un comunicado que la subida al 4,2% del IPC "continúa teniendo un carácter exógeno" y es "previsible" que este indicador se modere "a partir de la próxima primavera".


EL PAÍS, Martes 15 de ener de 2008

domingo, 13 de enero de 2008

Los españoles se aprietan el cinturón para llegar a final de mes

POR MARÍA JESÚS PÉREZ. MADRID
La economía española ha crecido desde hace una década a un ritmo superior al de la media de la Unión Europea. Sin embargo, este prolongado ciclo expansivo no se ha traducido exactamente en un aumento de euros en los bolsillos de todos los ciudadanos. Entre 1999 y 2006, mientras los beneficios empresariales se multiplicaban el 73%, el salario medio real de los españoles perdía el 4% de su poder adquisitivo, según datos de la OCDE.
Llama la atención el hecho de que, en la década mencionada, España haya sido el único país, de los 30 Estados miembros de la OCDE, en el que el poder adquisitivo de los salarios haya bajado. Y más teniendo en cuenta que en los cinco años anteriores, entre 1990 y 1995, el salario real había aumentado a un ritmo anual del 1,9%.
Desde la División de Análisis y Políticas de Empleo de este organismo puntualizan que a pesar de que «España ha creado empleo a un ritmo espectacular en los últimos años, gran parte de ese aumento consiste en empleo poco cualificado y escasamente remunerado. Por ello, el retroceso del salario medio no significa que todos los empleados en España ganen ahora menos que hace diez años, sino que ha entrado en el mercado laboral mucha gente con sueldos bajos, lo que ha tirado hacia abajo el salario medio de la población empleada». No obstante, los expertos consultados por ABC coinciden en que tras una expansión como la vivida por España en estos diez años, la conclusión inmediata y más lógica es que si la economía crece debería haber más dinero para repartir entre todos los ciudadanos. Pero no ha sido así. Los sueldos han caído y los trabajadores han perdido poder adquisitivo.
De hecho, en los siete primeros meses de 2007 respecto a diciembre de 2006, los salarios medios anuales han vuelto a perder poder adquisitivo en todas las categorías laborales, según un estudio de la consultora ICSA Recursos Humanos.
Ahora bien, conviene destacar el hecho de que en este país la proliferación de empleos precarios y con bajos sueldos, ha alimentado el número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza relativa (aquellos con menos del 60% de la renta media nacional) precisamente en un periodo de crecimiento sostenido. Así, uno de cada cinco españoles vivía en esa situación en 2005, muy superior a la de la década anterior, en 1995, cuando se situaba en el 19% y también por encima de la media de la UE (16%).
«Desde 2004, el poder adquisitivo de los salarios se ha deteriorado en España. Los salarios han crecido por debajo del IPC. Y los más perjudicados han sido los trabajadores con sueldos más bajos, ya que los precios de muchos productos básicos crecen por encima del IPC», explica Juan Iranzo, director general del Instituto de Estudios Económicos (IEE).
Iranzo añade, sin embargo, que «hay que tener presente que la inflación percibida por el ciudadano es mayor, puesto que suben más los productos que compramos habitualmente y solemos pagar en efectivo, leche, pan, gasolina, etcétera.; lo que puede provocar la espiral precios-salarios».
Una explicación que coincide con la de los profesores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Elena Ferrero Ortega y Valentín Bote Álvarez Carrasco, que en los Papeles FAES «El poder de compra en España (2004-2007)», aseguran que el ámbito más cotidiano en el que los españoles perciben la pérdida de poder adquisitivo es en la cesta de la compra.
Un deterioro en las rentas familiares que se ha visto agravada con la subida del precio de la vivienda, la consiguiente subida de los pagos por hipotecas y el incremento de los impuestos. «Una percepción extendida entre los ciudadanos españoles es que con sus rentas salariales no pueden mantener los niveles de consumo que disfrutaban en el pasado», apuntan ambos profesores.

Percepción ciudadana negativa
El propio Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dependiente del Gobierno, reconoce que ha aumentado el porcentaje de ciudadanos que afirma que su situación económica personal es ahora peor de la que tenía en 2004, año en el que llegó al poder el actual Ejecutivo socialista.
Pero sobre todo, se incrementaron los españoles que tenían una percepción negativa sobre la situación económica en 2006, un año que precisamente, el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, había catalogado como «el mejor año económico de la democracia».
«La pérdida de poder de compra de los españoles no sólo se circunscribe a un crecimiento de los salarios inferior al del IPC. El mayor coste asociado a los carburantes y energía, la elevación de los tipos de interés y del precio de la vivienda y el incremento en los impuestos son elementos que han afectado negativamente en estos últimos tres años a las rentas de los hogares y que, por tanto, han contribuido a acrecentar la sensación de pérdida de poder adquisitivo», señalan Ferrero Ortega y Bote Álvarez.
No obstante, entre los analistas abunda la tesis de que el capítulo de la vivienda es uno de los que más ha influido en la pérdida de poder de compra de los hogares en España.
La explicación la encuentran en que todas aquellas familias que han adquirido una casa en los últimos años han tenido que asumir una carga hipotecaria mayor de lo previsto, debido al intenso proceso de elevación de los precios de la vivienda y de las subidas de tipos de interés desde diciembre de 2005. «Desde principios de 2004, los hogares han visto incrementarse el esfuerzo que tienen que realizar para adquirir una vivienda. La relación entre el precio de una vivienda media y la renta bruta de los hogares ha pasado de 5,5 años, a principios de 2004, hasta 7,1 años, a finales de 2006. En este periodo, los hogares han visto incrementar su esfuerzo para adquirir una vivienda en el equivalente a su renta bruta de 1,6 años», puntualizan los profesores de la UAM en su estudio.
Además de las subidas del precio de las viviendas y en los tipos de interés, se ha dado un elemento adicional que ha contribuido de forma importante al esfuerzo de los hogares para hacer frente a una deuda hipotecaria que también se ha incrementado: el estancamiento en el número de trabajadores ocupados por hogar desde 2005, como consecuencia del fuerte crecimiento en el número de hogares (inmigrantes, solteros, separados...).
Respecto a ese mayor esfuerzo de los hogares para hacer frente a la deuda hipotecaria, y con datos del Banco de España en la mano, destacar que a finales de 2003 los hogares tenían que destinar el 31,8% de su renta mensual a los pagos derivados de la adquisición de sus viviendas. Mientras, a finales de 2006, el porcentaje se elevaba hasta el 43,3%, una pérdida promedio de poder adquisitivo de 11,5 puntos para los hogares que están pagando una casa.
El sentimiento generalizado entre los ciudadanos y algunos expertos es que el Gobierno, lejos de adoptar medidas que pudieran contribuir a aliviar esta situación, ha aprobado una reforma fiscal raquítica que que obligará a pagar más impuestos por el ahorro a largo plazo, ya que la tributación de las plusvalías aumenta del 15% al 18%, lo que reduce aún más su capacidad de gasto y su bienestar económico.
Hay incluso algunos expertos que aseguran que ciertos contribuyentes pagan más con la nueva tarifa del IRPF diseñada por el Gobierno socialista.
Eso sí, algunos colectivos, muy concretos, han visto aliviada su carga en estos últimos meses con la aprobación de medidas totalmente electoralistas como el cheque bebé, de 2.500 euros por cada niño nacido, o los 210 euros que se entregan desde este mes de enero a los jóvenes que se independicen y alquilen una vivienda.

Evolución de la renta per cápita
Uno de los indicadores más utilizados por los expertos para analizar el nivel de bienestar de los ciudadanos de un país es la renta per cápita, cuya evolución en España se ha catalogado de preocupante en los últimos años, ya que nuestra convergencia con la Unión Europea se ha frenado. Mientras que en el periodo comprendido entre 2000 y 2003, cuando gobernaba el Partido Popular con José María Aznar a la cabeza, nos acercamos 5,3 puntos porcentuales a la media de la UE-25 en términos del PIB per cápita (del 92,2 al 97,5%, según datos del Banco de España), en el periodo 2004-2006, con los socialistas ya en el poder, sólo habíamos avanzado ocho décimas (hasta un 98,5% en el último año).
Los analistas explican que detrás de este hecho se esconde un agotamiento de un modelo de crecimiento, basado en la rebaja de tipos de interés, que estuvo además acompañado por reformas estructurales y flexibilización de la economía, y que desde 1996 permitió reducir firmemente la tasa de desempleo en España y nos puso en el camino para lograr el pleno empleo, tan deseado, por cierto, por Rodríguez Zapatero. Este agotamiento se ha traducido en la pérdida de poder adquisitivo de los españoles.
Y es que mientras el poder adquisitivo de los empleados en España sólo aumentó un 0,4% desde 1997, en Reino Unido o Polonia, por ejemplo, el poder de compra de los salarios se ha elevado por encima del 20% en el mismo periodo. Unos datos que surgen del informe «Euroíndice Laboral IESE-Adecco», que analiza la evolución del mercado laboral en siete países de la UE (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, España, Portugal y Polonia) y que recoge estimaciones para los próximos meses.
Según el estudio, el salario español -entre los países mencionados- es el que menos se ha incrementado; el sueldo medio es de 1.922 euros, y sólo se sitúa por encima del portugués (1.236 euros) y del polaco (662). Por el contrario, los más elevados corresponden a Reino Unido (3.607 euros) y Alemania (3.601).

Sólo se ganaron 90 céntimos
Algunos estudios han apuntado que «la pérdida real de ingresos ha dejado los salarios» -descontando el IPC- «en niveles de 1997». Un ejemplo: entre 2000 y 2006, el salario medio de los españoles pasó de los 1.326,4 euros mensuales a los 1.613,5 euros. Pero si se resta el efecto de la inflación sobre estas remuneraciones (según el Instituto Nacional de Estadística, el IPC repuntó un 24,8% en ese periodo), la impresión de ganar más queda reducida a una mera quimera: en términos reales, la renta media aumentó sólo noventa céntimos.
Un periodo, el comprendido entre 2000 y 2006 en el que, además, la deuda de las familias ha avanzado a un promedio anual cercano al 16%, alcanzando en 2006 el 115% de su renta disponible, según el último informe sobre el consumo y la economía familiar de Caixa Cataluña.
No obstante, no todos los expertos y estudios son tan pesimistas. Según el estudio de remuneraciones de Mercer HR Consulting entre 62 países del mundo, los salarios de los trabajadores españoles subirán en 1,5 puntos en términos reales, eso sí, medio punto menos que la media mundial.
Para llegar a estas conclusiones, el informe ha tenido en cuenta las subidas salariales que acometerán las empresas, en comparación con las tasas de inflación previstas por la OCDE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Instituto Nacional de Estadística (INE). De este modo, las compañías que operen en España en 2008, abordarán en dicho ejercicio una subida salarial del 4,5%, aunque este porcentaje se verá contrarrestado por una inflación prevista del 3%.
Los sindicatos alertan sobre la pérdida de poder adquisitivo y precisan que el estancamiento del salario medio real en España desde 2000 no se debe al poder de compra de los salarios de convenio, sino al modelo de crecimiento que genera la mayoría de los empleos en sectores con salarios más bajos. CEOE, Cepyme, CC.OO. y UGT optan por mantener la moderación salarial en 2008 pero manteniendo las cláusulas de revisión salarial para garantizar el poder adquisitivo. Si se consigue o no, está por ver. Mientras, los españoles acaban de cerrar un ejercicio con la percepción de tener menos euros en los bolsillos y con la idea de que 2008 no será mejor.


ABC, Domingo 13 de enero de 2008

miércoles, 9 de enero de 2008

El café y las cañas, primeros síntomas de las subidas de precios por el cambio de año

LUCÍA GONZÁLEZ
MADRID.- Uno de los primeros lugares donde los consumidores constatan el cambio de precios que trae cada principio de año es en los bares, donde los cafés ya casi duplican los 80 céntimos calculados por Zapatero. Así lo manifiesta el sentir de muchos ciudadanos recogido por la rama andaluza de la Unión de Consumidores de España (UCE), que denuncia que el sector de la hostelería y la restauración ha aprovechado los primeros días de enero para aplicar nuevas subidas con las que prácticamente doblan el precio que tenía un café o una cerveza hace seis años.
La organización apunta en un comunicado que el café que tradicionalmente se ha vendido a un euro cuesta ahora 10 o 20 céntimos más, al igual que ocurre con la caña de cerveza. "En cuanto a la tapa, difícilmente podemos encontrar alguna que se sitúe por debajo de los dos euros", añade.
El precio de las pequeñas cosas es, muchas veces, lo que más de cuesta al bolsillo. El principio del año es tradicional punto de inicio de nuevas subidas en la energía, el transporte y distintos servicios, pero antes de que lleguen las facturas correspondientes los consumidores han notado el alza en los locales.
UCE-Andalucía asegura que "muchos" ciudadanos le han manifestado en los últimos días su "indignación y rechazo" ante la actitud con la que este sector ha acometido el reajuste de precios en 2008.
Sus cálculos apuntan a subidas en torno al 10 y el 20% cada enero en productos como el café, la cerveza o las tapas, una tendencia que comenzó, según la organización, con la llegada del euro. UCE-Andalucía estima que mientras en el año 2.000 un café costaba unas 100 pesetas, se vende ahora un 70% más caro.
En este sentido, destaca que este sector "es uno de los más rebatidos por lo que ha supuesto el proceso de adaptación al euro" y tacha de "abusivos" los incrementos del precio, con aumentos acumulados muy superiores al alza del IPC, que en diciembre escaló hasta el 4,3%, según el dato adelantado.
La cerveza y las tapas salen aún más perjudicadas en el recuento. "Si la primera se vendía antes por cien pesetas, difícilmente encontraremos ahora una caña por menos de 1,50 euros, lo que significa un aumento del 150%. Por su parte, las tapas que pedíamos antes por 150 pesetas no se encuentran ahora por menos de dos euros, lo que implica una subida de más del 120%", indica la organización.
UCE-Andalucía destaca que ya hay consumidores que están recuperando el 'canasto del desayuno' y empresas que ponen a disposición de sus trabajadores máquinas de café, tostadoras y microondas para que preparen allí sus desayunos.
EL MUNDO, JUEVES 10 DE ENERO DE 2008
Imagen: El Mundo