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domingo, 7 de septiembre de 2008

La crisis aboca al cierre a la mitad de las reunificadoras de deuda

Miguel M. Mendieta / MADRID
Las empresas dedicadas a la reunificación de deudas y a la mediación entre bancos y consumidores para conseguir préstamos han sufrido un auténtico descalabro. La falta de créditos por parte de las entidades financieras ha hecho que muchas de ellas hayan cerrado el negocio.
Es difícil precisar cuántas oficinas han echado el cierre, puesto que nunca se ha elaborado un censo. Sin embargo, de acuerdo con la opinión de los principales directivos del sector, más del 50% de agencias ha dejado de funcionar en los últimos seis meses, lo que supone más de un millar de sucursales y varios miles de empleos.
El impacto de la crisis se ha dejado sentir tanto en las grandes firmas con modelo de franquicia (CreditServices, Finanfácil, GS Financial...), como en las pequeñas empresas. Una de las entidades más veteranas, la gallega Duckfin, se declaró en suspensión de pagos en mayo. Contaba con 130 puntos de venta. Además, el banco estadounidense especializado en trabajar con intermediarios, GMAC RFC también ha abandonado el sector.
'Las dificultades comenzaron hace un año, con la caída de la venta de viviendas', relata Sergio Solís, presidente de Capital Credit. 'El número de operaciones que asesorábamos cayó en picado. La situación empeoró cuando la banca cerró por completo el grifo del crédito en el segundo trimestre de 2008'. Esta firma ha cerrado el 50% de las oficinas, al pasar de 60 a 30.
La primera red de franquicias del país, CreditServices, tenía 500 agencias en 2007. Su presidente, Javier López, estima que 2008 acabarán con 300 locales (-40%). Sin embargo, en su página web tan sólo aparece la dirección de 288 oficinas.
La segunda enseña española, Finanfácil, también atraviesa aguas turbulentas. Uno de los dos socios, Ángel Pérez, ha abandonado el proyecto y su red de oficinas ha caído de 150 a 70, cuando hace un año, el objetivo era llegar a las 270 sucursales. El asociado de esta firma con sede Tarragona, Ignacio Bermejo, explica que sólo las entidades más sólidas y profesionales saldrán adelante. 'La banca está estrangulando a muchas familias al restringir tanto el crédito', sentencia.
La purga que está viviendo esta industria le ha llegado en su momento más dulce. Durante los últimos años de expansión económica (2005-2007), habían proliferado miles de empresas. Fuentes del sector cifraban en 8.000 el número de sucursales dedicadas al asesoramiento para buscar préstamos. Además, el Gobierno comenzó a tramitar un proyecto de ley para regular el sector. Ahora la nueva normativa ha pasado a un segundo plano.
'El 18 de septiembre finaliza el plazo para presentar alegaciones al proyecto de Ley', comenta Marc Castellarnau, presidente de Gestión Directa y de la patronal Asifin. Los intermediarios consideran dos de las medidas incluidas como excesivas: el plazo de 15 días para que el cliente pueda echarse atrás y la obligación de presentarle tres ofertas. 'Eso es algo que no se exige nunca a los bancos, que son quienes acaban concediendo el crédito. Nosotros tan sólo asesoramos', se queja. En cuanto a su visión de la coyuntura de la industria, Castellarnau es, si cabe, más pesimista que el resto. 'Ha habido una caída del 70% del volumen de préstamos , lo que se ha trasladado a empleados y número de oficinas'.
Perspectivas de futuro
En cuanto a lo que ocurrirá de ahora en adelante, varios directivos coinciden en que el próximo trimestre será clave. Ángel Bouzas, consejero delegado de Freedom Finance, explica que por ahora están capeando el temporal. 'Estoy convencido que para 2009 esto empezará a cambiar'. De la misma opinión es Javier López, de CreditServices. 'Vivimos un periodo difícil, pero estamos consiguiendo mantener la facturación y hasta hemos firmado nuevos acuerdos de distribución'.
La veterana Duck Fin quebró en mayo y el banco de EE UU GMAC RFC ha dejado de operar en el ramo
'Ni siquiera Phelps puede nadar contra un tsunami'
De la euforia a la desesperación. Esa ha sido la vertiginosa trayectoria que ha vivido la industria de las reunificadoras de deuda en un año. Durante los primeros meses de 2007, el sector estaba en plena ebullición. Se formaron tres asociaciones que aspiraban a convertirse en la patronal de referencia, el ritmo de apertura de oficinas era vertiginoso y se había establecido una interlocución con el Gobierno para sacar adelante una normativa. 12 meses más tarde, la única noticia que se repite machaconamente habla de la caída del negocio y el cierre de sucursales.
'Lo que ha ocurrido es un tsunami, contra el que no podíamos nadar. Ni si quiera Micheal Phelps habría podido hacerlo', comenta con amargor Manuel Dafonte. Hace 15 años fundó la firma Duck Fin en Vigo y, el pasado mes de mayo, vio cómo la crisis crediticia se llevaba por delante el proyecto empresarial de su vida. Ahora debe hacer frente con su otro socio al pago de una deuda de un millón de euros. 'Lo paradójico es que es ahora cuando más familias recurren a los intermediarios para buscarles una solución, pero los bancos han restringido muchísimo el crédito por la poca liquidez que tienen', comenta. Unos meses antes de echar el cierre habían invertido en una potente plataforma informática y habían elaborado un código deontológico.
No sólo los fundadores de reunificadores han tenido problemas, también los franquiciados de las grandes redes. 'En octubre voy a tener que cerrar mi oficina de CreditServices', comenta Isidro, de Ciempozuelos (Madrid). 'Después de seis años en este sector tendré que cerrar. La banca ya no concede créditos a través nuestro, y los inmigrantes se han convertido en tabú para ellos'.
CINCO DÍAS, Lunes 8 de septiembre de 2008

martes, 20 de mayo de 2008

Aumentan las quejas por la reunificación de deudas

ROBERTO ARNAZ
En España se realizan más de 20.000 operaciones de este tipo al año, por valor de 35.000 millones de euros, según la asociación ADICAE
"El número de denuncias por estafas relacionadas con la reunificación de deudas crece cada día", aseguró a Metro un portavoz de la asociación Afines. Esta organización agrupa a más de 3.000 afectados por este tipo de operaciones que, según la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) manejan intereses que pueden superar el euribor más ocho puntos. Según Adicae, con la reunificación de deudas, el consumidor siempre acaba pagando más por los gastos y comisiones de cancelación de créditos y por la tarifas de los intermediarios. En una hipoteca de 150.000 euros, supone 11.500 euros más de comisiones.
"En algunos casos te piden hasta un 800% de intereses y por una deuda de 6.000 € puedes perder hasta tu casa", afirman desde Afines.
El caso de María es uno de los más dramáticos que ha llegado a la asociación. María es inmigrante, madre, está sola y tiene miedo. Atemorizada, se esconde tras un nombre falso después de perder su casa y recibir amenazas durante casi un año. Los aprietos de una segunda hipoteca la obligaron a acudir al banco para refinanciar una deuda de 8.000 €. Allí no atendieron su petición por el riesgo de la operación pero le recomendaron acudir a un "intermediario financiero".
Así es como entró en contacto con una empresa de intermediación financiera de Girona. "Les expliqué mi caso y me dijeron que reducirían mi cuota mensual de 700 a 225 €, y les creí".
Tras un año de gestiones y el pago de 3.000 €, llegó el día de firmar la reunificación de sus pagos. "Me engañaron. Me obligaron a firmar la compraventa de mi piso asegurándome que no tenía valor jurídico, que era una operación ficticia para ayudarme".
A partir de ese momento el piso de protección oficial en el que vivía dejó de ser de su propiedad. "Un día fuí al banco para ver cuanto me quedaba por pagar y me dijeron que nada. Los intermediarios cambiaron todo a su nombre y me dijeron que si quería volver a mi casa, tenía que ser alquilada". Finalmente, su piso se vendió por cuatro veces más de los que pagó. Desde entonces, más de dos años de lucha en los tribunales. El pasado viernes se vió obligadaa abandonar definitivamente su vivienda y su ciudad. "Son mafiosos con papeles, es muy difícil hacer nada contra ellos. Querían quedarse con mi casa y venderla mucho más cara. La operación les ha salido redonda", explica resignada María.
Diario Metro, Martes 20 de mayo de 2008

viernes, 18 de abril de 2008

Agrupar los créditos para pagar mejor y... ¿menos?

E. Contreras

CASO real: Una joven funcionaria, separada y con dos hijos a su cargo, con un sueldo mensual de 1.150 euros, veía como un abanico de préstamos le quitaban 1.090 euros cada mes. Dos créditos personales, el pago aplazado de ¡siete tarjetas de crédito! y una hipoteca al euríbor más el 1,15% engullían su salario. Buscó el asesoramiento de un intermediario financiero y redujo a unos 400 euros el desembolso mensual, tras poner orden en sus numerosos préstamos.
No es una situación aislada. La reordenación de deudas está al orden del día. ¿Quién no ha visto anuncios por doquier que prometen unificar en una sola hipoteca todos los préstamos, reduciendo en hasta un 50% la factura mensual, y permitiendo, incluso, abandonar las temibles listas de morosos con algún dinero extra en el bolsillo? La subida del precio de la vivienda y del tipo de interés al que se calculan las hipotecas, junto a la tendencia a pedir más dinero al banco alentada por la cultura del “quiero algo y lo quiero ahora”, han abonado el camino.
El recurso a la reunificación surge ahí como la tabla de salvación para economías familiares y empresas en situaciones de asfixia financiera. Pero abre el riesgo de que sea la puntilla final si se abusa y se utiliza para asumir más deuda y no como solución para sufragarla.Un alivio para el bolsilloPero ¿qué es la consolidación de deuda? Consiste en unificar todos los créditos del cliente en uno sólo, normalmente una hipoteca. Deudas contraídas al 8-10% en préstamos al consumo, al 10-12% de las tarjetas bancarias o con tipos superiores al 20% en créditos rápidos, se cancelan a cambio de ampliar el plazo o el capital pendiente de la hipoteca –o firmar una nueva si no existiera-.
Al darle más vida al préstamo, la reducción de cuota es inmediata. Por ejemplo, un préstamo de 200.000 euros al 4,998% (euríbor de enero, situado en el 4,498%, más un diferencial del 0,50%) devengaría una cuota mensual de 1.319,69 euros si se contrata a 20 años. Al duplicar el plazo, la cuota se reduciría un 26,94% (a 964,13 euros). La noticia negativa es que el balón de oxígeno engorda con el paso del tiempo el dinero total que se paga. Si el tipo de interés no variase y el cliente no realizase amortizaciones anticipadas, acabaría pagando 316.725 euros por el hipoteca a 20 años y 462.782, un 46,11% más, por el firmado a 40 años.
El sector aconseja ahorrar y amortizar lo antes posible. "Reunificar no significa que haya ahorro sino rebaja de lo que se está pagando. En algunos casos se da además el ahorro, pero la clave de este recurso es que es una buena herramienta para equilibrar las finanzas", explicaba hace poco el presidente de la Asociación de Intermediarios de Financiación (Asifin), Marc Castellarnau. "Pero no para endeudarse más, porque la contrapartida es que acabas financiando coches a 30 años", advertía a su vez el presidente de la Asociación Nacional de Asesores Financieros (ANAF), Salvador Cerezo.
En principio, todo el mundo que tenga varios créditos -la hipoteca, el crédito para comprar el coche, tarjetas bancarias, la financiación de las vacaciones, etc- puede consolidar sus deudas. El consejero director general de Freedom Finance, Ángel Bouzas, incluso lo aconseja: "Es como la revisión del coche ¿quién no tiene que hacerla? El que no tiene coche o lo tiene en garantía". Las nuevas hipotecas son más baratas que las constituidas hace años, haciendo interesante revisar la situación financiera. La clave está en coger calculadora y comparar la antigua situación con la nueva propuesta sin descuidar ningún extra (los seguros que requieren algunas o productos de inversión, también consumen dinero).
El plus del intermediario es que compara y negocia soluciones financieras con un amplio elenco de bancos y cajas para afinar al máximo la propuesta a cada del cliente. Y el particular, a veces, ni siquiera dispone de tiempo para buscar.

LAS CLAVES PARA REORDENAR LOS PRÉSTAMOS
No sólo un paracaídas en casos límites.Revisar la situación financiera puede ser un buen ejercicio aún sin tener problemas para llegar a fin de mes.
Si hace siete años el tipo más competitivo de las hipotecas añadía al euríbor un diferencial del 0,70%, ahora no faltan ofertas al 0,30% ó 0,20%. Lo importante es hacer números y no pasar por alto ningún extra de la letra pequeña (seguros requeridos, planes de pensiones o uso mínimos de tarjetas).
Obligado: hacer números antes de firmar.Cambiar de préstamos no es gratis.
El registro, notario, tasación y gravamen supone cerca del 10% del préstamo. Y no hay que olvidarse de la comisión de cancelación ni los honorarios del intermediario si se recurre a sus servicios. Algunos como Freedom Finance sólo cobran al firmar la operación y no por asesorar. La tarifa del sector oscila entre el 0 y 8%, aunque lo más normal es el 3-5%.
El espejismo el plazo eterno para pagar.
En la mayoría de los casos se estiran los plazos de la deuda en una nueva hipoteca para hacer liviano el pago mensual. Con una factura inferior se evitan impagos que conduzcan a la pérdida del piso y puede ahorrar. Pero estirar en exceso el plazo tiene dos inconvenientes: se acabará pagando más si no se amortiza por anticipado y desaparece la opción de volver a alargarlo en situaciones difíciles.
Si sucumbe al 'efecto riqueza' será más pobre.
Uno de los mayores riesgos que ven las asociaciones de consumidores en la consolidación de deuda es que se retroalimente el consumo y engorde el endeudamiento. La misma patronal del sector Asifin desaconseja aprovechar el proceso para solicitar más dinero. La mejor fórmula, dice, es ahorrar y amortizar pronto para reducir la factura más onerosa, que es la de pagar durante mucho tiempo.
Si sucumbe al 'efecto riqueza' será más pobre.
Uno de los mayores riesgos que ven las asociaciones de consumidores en la consolidación de deuda es que se retroalimente el consumo y engorde el endeudamiento. La misma patronal del sector Asifin desaconseja aprovechar el proceso para solicitar más dinero. La mejor fórmula, dice, es ahorrar y amortizar pronto para reducir la factura más onerosa, que es la de pagar durante mucho tiempo.
Orientarse entre la selva de propuestas.
El fenómeno de la reunificación es reciente en España (en Reino Unido, los intermediarios tramitan el 70% de las hipotecas), pero son miles los brokers que la ofrecen. ¿Cómo orientarse? Freedom Finance aconseja evitar al que cobre antes de prestar el servicio, tomar dinero sin un contrato y a los que presten dinero propio, fuera del circuito bancario tradicional por el riesgo a tener que asumir costes usureros.
Tramitación, papeleos y otros documentos.
La gestión depende del intermediario y de la entidad financiera que otorga el crédito. Algunos envían mensajeros al cliente para recabar la documentación facilitándo parte del trámite. En otros casos el cliente los lleva al centro de hipotecas del banco o caja. Lo normal es que soliciten nóminas, información fiscal como la última declaración del IRPF y, en su caso, la escritura de propiedad de la vivienda.

LA GACETA DE LOS NEGOCIOS, Fin de semana, 21,22 y 23 de marzo de 2008

jueves, 10 de abril de 2008

Las empresas de reunificación de deudas multiplican los gastos y cobran elevadas comisiones

Ausbanc Consumo lleva meses insistiendo en la necesidad de que se regule y supervise la actividad de este tipo de compañías que, al no ser entidades de crédito, no están sujetas a los postulados del Ministerio de Economía y Hacienda, y sobre los que el Ministerio de Sanidad y Consumo tampoco ejerce ningún control, permitiendo que se aprovechen de la situación desesperada de muchos ciudadanos. Por este motivo, esta Asociación viene desarrollando desde hace tiempo diferentes acciones encaminadas a exigir la regulación de un sector en pleno periodo de expansión, y que puede ocasionar graves perjuicios si las subidas de los tipos de interés se mantienen.
Desde Ausbanc se incide en que el objeto real de actuación de estas empresas no es propiamente la concesión de préstamos, sino que se limita a la mera negociación o intermediación entre entidades de crédito y clientes, de ahí la ilicitud de algunas de sus publicidades en la que dan a entender que son entidades de crédito.
Una de estas empresas de reunificación de deuda, denunciada insistentemente por Ausbanc, es la cadena de franquicias de servicios financieros Credit Services, cuya estrategia comercial es la de tratar de confundir a los clientes imitando la imagen de las oficinas bancarias, denominándose el número 1 en financiación, anunciando en todos sus establecimientos toda clase de productos financieros y de inversión exclusivos, sin que, en realidad, sea proveedor de los mismos, puesto que únicamente actúa como simple intermediario, ajeno al control y supervisión estatal.
Frente a esta falta de regulación, Ausbanc aplaude la reciente medida tomada por la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid quien, en línea con los requerimientos hechos públicos por Ausbanc, ha iniciado una investigación sobre las empresas de reunificación de deuda, que desarrollan su actividad sin estar sujetas a ningún control administrativo.
La problemática generada por estas compañías se puso de manifiesto el viernes de la semana pasada en el seminario Consumo y Familia, celebrado en el marco de Consumalia, en el Palacio de Congresos de Madrid. En una de las ponencias dedicadas al sobreendeudamiento, el abogado Carlos Hernández señaló que acudir a la reunificación de deudas 'es una de las amenazas más grandes' para las economías familiares ya que 'puede aumentar la crisis'.

domingo, 6 de abril de 2008

Consumo investigará a las empresas que conceden créditos rápidos

C. P.
MADRID- La Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid ha abierto una investigación para analizar las ofertas de créditos rápidos y reunificación de deudas que vienen proliferando en los últimos meses, muchas de las cuales son lanzadas por empresas que intermedian entre el consumidor y las entidades financieras. El objetivo es examinar estas ofertas e identificar aquellas que pudieran vulnerar los derechos de los consumidores por emplear prácticas ilegales, como publicidad engañosa o cláusulas abusivas.
La directora general de Consumo, Carmen Martínez de Sola, explicó que esta actuación se lleva a cabo «de oficio» para defender a personas que pueden estar pasando momentos delicados desde el punto de vista económico y que ven en los créditos rápidos una salida fácil. «En ocasiones, la publicidad es tan agresiva que no respeta los derechos básicos del consumidor a obtener una información de la oferta ajustada a la realidad, lo que nos ha llevado a actuar», señaló Martínez de Sola.
La Dirección General de Consumo detectó indicios de irregularidades en algunas ofertas y decidió abrir una investigación para, en su caso, incoar expediente sancionador a las sociedades que estén incumpliendo la legislación de protección al consumidor. En este sentido, se están analizando tanto los anuncios y folletos como los contratos en busca de cláusulas abusivas.
Entre los clientes del sector de los créditos rápidos hay una importante presencia de inmigrantes, a quienes la legislación vigente protege de manera especial. La Dirección General de Consumo recomienda no dejarse llevar por lo que promete la publicidad, sino analizarla, y reunir la máxima información sobre el crédito que se va a pedir, leyendo bien la letra pequeña.
También es importante fijarse en el tipo de interés nominal anual y la Tasa Anual Equivalente (TAE), no mensuales, tanto del primer año como de los siguientes; los años de plazo para devolver el préstamo, ya que cuantos más años, más intereses se pagan y el dinero total a devolver es mayor; las comisiones de apertura y cancelación, tanto parcial como total; los intereses en caso de no pagar alguna cuota; los gastos de gestión de la empresa intermediaria que hace la oferta; y los gastos de notaría y registro, informó Ep.

LA RAZÓN, Lunes 7 de abril de 2008

domingo, 23 de marzo de 2008

La hipoteca y los créditos se llevan más del 40% de los ingresos de los españoles

EUROPA PRESS - Madrid -
Tres de cada cuatro españoles dedica en la actualidad más del 40 por ciento de sus ingresos a pagar la cuota mensual de préstamos y financiaciones, como la hipoteca y las tarjetas de crédito, según un estudio de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios. Este dato supone un aumento de 13 puntos porcentuales respecto a los hogares que se encontraban en esta situación hace cinco meses.
El cada vez mayor esfuerzo que tienen que realizar las familias para afrontar sus deudas también lo refleja el hecho de que ahora el 78 por ciento de los hogares afronta tres o más créditos, mientras que antes sólo la mitad (52%) de la población había suscrito esta cantidad.
A la luz de este dato, el 17 por ciento de los españoles tiene que hacer frente a dos créditos, mientras que sólo el 5 por ciento de la población afronta el pago de un único crédito en la actualidad. En este escenario, y en menos de medio año, ha aumentado significativamente la cantidad de familias que recurren a la reunificación de todas sus deudas en un solo pago. Concretamente, la cuarta parte de los españoles que ha suscrito un crédito es usuario actual o se considera clientela potencial de la reunificación de préstamos. De esta forma, los usuarios que prefieren pagar menos al mes por todas las deudas que han asumido a cambio de un aumento del plazo y del montante final de la deuda suponen el 57 por ciento de los españoles.
El informe refleja además la cada vez mayor cultura financiera de los españoles, ya que dos de cada tres conoce la figura de los intermediarios financieros como entidades que se encargan de la reunificación de deudas y sirven de puente entre el cliente y la entidad prestamista.
Este estudio se ha realizado sobre una muestra de 1.000 entrevistas realizadas en el ámbito nacional el pasado mes de febrero a una población de entre 25 y 64 años con al menos una vivienda en propiedad y que se encuentre pagando una hipoteca, y compara los datos con los de la anterior encuesta, realizada en octubre de 2007.
EL PAÍS, Domingo 23 de marzo de 2008

lunes, 10 de marzo de 2008

Cuando el sueldo no llega ni para pagar la casa

LUIS DONCEL - Madrid -
El abogado Enrique de Frutos los ve pasar cada vez más a menudo por su despacho y casi todos responden al mismo perfil: jóvenes de entre 25 y 35 años, mileuristas y muchos de ellos inmigrantes. Todos pidieron un préstamo para comprarse un piso cuando los tipos de interés estaban por los suelos, todos lo hicieron estirando al máximo su sueldo y todos se encuentran ahora con unas facturas inasumibles.
El mes de diciembre fue el sexto consecutivo en el que aumentó la morosidad de los créditos. Llegó al 0,848% de todo el dinero prestado a particulares y empresas, casi 15.000 millones de euros. Aunque, como se encargan de recalcar unos bancos y cajas siempre reacios a hablar del tema, el 0,848% sigue estando en niveles históricamente bajos, y muy inferiores a los europeos.
Pero hay otro punto en el que coinciden las entidades financieras: los impagos seguirán subiendo en los próximos meses, hasta duplicarse en 2008. Seguirán, eso sí, lejos de los niveles que se alcanzaron a mediados de los años noventa, cuando se superó ampliamente el 5%.
Los bancos y cajas achacan este repunte al pinchazo del sector inmobiliario y al enfriamiento de la economía en general. No tanto al encarecimiento de las hipotecas por la subida de los dos últimos años del Euríbor. "Lo último que dejan de pagar las familias es el piso", apuntan en las entidades.
Y es verdad que la morosidad en los créditos para compra de vivienda -del 0,63% en septiembre del año pasado- es más baja de la general del 0,848%. Pero también lo es que esta tasa es la mayor desde 1999. Y que los embargos de pisos están aumentando. Aunque bancos y cajas se resisten a dar cifras concretas, caen algunos goteos de datos. Como el que dio el Tribunal Superior de Justicia valenciano en enero: la comunidad vivió el año pasado un aumento del embargo de viviendas del 50%. El incremento en la provincia de Valencia fue del 82%.
Mónica, que en realidad no se llama Mónica pero prefiere ocultar su identidad, está a punto de llegar a esta situación. Compró un piso, montó un restaurante y ahora se las tiene que ver en los tribunales con la caja que le prestó un dinero que no puede devolver. Su caso es el prototipo del perfil de moroso que manejan los bancos: los malos pagadores se revelan en los dos primeros años del crédito; quien paga religiosamente durante ese tiempo, ya no suele fallar. Por eso, entidades como el Santander han lanzado hipotecas más baratas de lo normal para robar a sus competidores los clientes con un historial pagadero impoluto.
Desde el principio, Mónica tenía problemas para afrontar las letras, pero cuando un accidente le obligó a pedir la baja en el restaurante que regentaba, las dificultades crecieron hasta convertirse en gigantes. "Después de hacer pagos muy irregulares, a principios de 2007 me faltaron 15 euros en la cuenta y el banco ya no aguantó más. Dijeron que iban a llevar mi caso al departamento de morosidad", recuerda.
El abogado Enrique de Frutos se encuentra a menudo con casos así. "La mecánica del procedimiento no le deja ningún margen de maniobra al deudor. El juez se limita a informarle de la cantidad que debe y que su piso va a salir a subasta", explica. De Frutos ayuda en ocasiones a sus defendidos a renegociar la deuda con los acreedores. "Al banco no le interesa cobrar en ladrillos. Así que si el cliente es más o menos solvente, tiene bastantes posibilidades de evitar la subasta. Muchas veces deja de ir al cine o de tomar una cerveza para salvar el piso. Pero el problema viene con las familias en las que no entran más de 1.000 euros al mes o en los casos de separación. Ahí hay poco que hacer", añade el abogado.
Manuel Pardos, presidente de la Asociación de Consumidores de Banca Adicae, apunta que la agresiva política comercial de los bancos y el alargamiento hasta el infinito de los plazos para devolver los créditos son la causa de que muchas personas compraran una casa que no se podían permitir. De Frutos, por su parte, culpabiliza del repunte de la morosidad a la osadía de unos bancos que concedieron hipotecas con cuotas que suponían hasta el 70% de los ingresos familiares.
En diciembre de 2006, el vicepresidente Pedro Solbes relativizó la subida que estaba experimentando el Euríbor con el argumento de que el "umbral del dolor" que puede soportar la economía española es "muy alto". Pues bien, parece que ya hay muchas familias que han traspasado ese umbral.

Soluciones con trampa
"¿Le cuesta llegar a final de mes y está a punto de tener retrasos en los pagos? Si paga usted 1.542 euros al mes por su hipoteca, préstamo para el coche y personal, y la visa... a partir de ahora, usted pagará con nosotros 750. Y si quiere, le conseguiremos liquidez".
Abundan anuncios como éste que ofrecen la solución perfecta para aquellos que están asfixiados por las facturas. Pero muchas veces tienen trampa. El presidente de Adicae (Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas), Manuel Pardos, advierte que estas empresas suelen ser "pan para hoy y hambre para mañana".
Pardos dice que gracias a las empresas de unificación de deudas, la morosidad no ha subido tanto como podría haberlo hecho. Pero estas sociedades tienen un reverso menos amable: "Es un sector que no está regulado. Hay muchos chiringuitos que prometen que al reunificar la deuda, bajarán las cuotas, peros suelen tener costes tremendos", afirma.
El abogado Enrique de Frutos dice que una de las pocas cosas que puede hacer por los clientes que llegan a su despacho a punto de sufrir un embargo es aconsejarles que no recurran a estas empresas.
"Veo a mucha gente con escasa cultura, que no se da cuenta del golpe que pueden recibir. Con tal de tapar el agujero de hoy, se dejan comer el coco sin pensar qué pasará mañana", asegura De Frutos, que explica que a veces una buena opción es que sea el propio banco el que se encargue de unificar todas las deudas.

EL PAÍS, Lunes 25 de febrero de 2008
Imagen: El País

viernes, 2 de noviembre de 2007

El drama de no llegar a fin de mes

El impago de la cuota hipotecaria desencadena un procedimiento judicial costoso y arrastra a los avalistas

INMACULADA DE LA VEGA - Madrid - 02/11/2007
Una mentira peligrosa. Juan Pablo firmó una hipoteca por mayor cuantía que la de la escritura de compraventa, que a su vez era muy inferior al precio pagado. Al dejar de pagar su cuota, además de quedarse sin casa, tendrá que pagar el 18% de la diferencia entre el precio de subasta y el que figura en la escritura más los gastos, en concepto de ganancia patrimonial. Y si se detecta fraude fiscal, se arriesga a una sanción importante. A dormir al raso, arropado por las deudas.
Lysa avaló a Amit con su propia vivienda. A cambio, él le avalaría a ella, pero a la hora de la verdad la caja de ahorros consideró que este pequeño comerciante tenía asumido demasiado riesgo y no se lo permitió. Lysa tiene que contar con él, pero no como esperaba: problemas de salud han impedido que Amit pague. Y ella, como avalista, a su hipoteca suma la de su compatriota y un procedimiento judicial abierto.
Hay quien se sabe todos los trucos. Éste parecía brillante y cuando algo brilla se oculta el riesgo. Les animaron en la propia agencia inmobiliaria a meterse en la compra con un contrato privado manipulado, con un precio muy superior al real para conseguir un préstamo y tasación que, además de pagar el inmueble, les permitiera comprar un coche de segunda mano y amueblar. Sólo hacía falta que le avalaran sus padres y dos de sus hermanos. Álex y Sara, con una economía más que modesta, se metieron en un piso de 180.000 euros. La hipoteca ascendía a 250.000. Ellos y quien les atendió en la entidad financiera debieron pensar que el precio de los pisos no baja nunca. Ahora no podrían venderlo por más de 150.000 euros. ¿Y el resto, de dónde lo sacarán? Son hijos de la alegría de la revalorización que parecía sin fin, entre los que no han calado las llamadas a la prudencia del Banco de España.
Para comprarse la vivienda protegida, el director de la sucursal de Vallecas, casi un vecino más, ha concedido una hipoteca por encima del precio básico a Paco. Escriturada por 120.000 euros, se hipotecó y pagó por 210.354 en lugar de, como el resto de los pisos, por el del módulo. Si se tiene que ejecutar responderá por el monto de la hipoteca y se evidenciará que vendedor y comprador han cometido fraude.
Son algunos platos rotos. Ejemplos de quienes participaron de la euforia del momento pasado sin respaldo. Aunque la morosidad española apenas supera el medio punto -la mitad que la media europea-, tal porcentaje habla de volumen y no de Juan Pablo ni de los demás a quienes poco les importa que las entidades financieras españolas presenten los ratios de eficiencia más altos de la UE y los niveles más elevados de provisión contra créditos dudosos. O que, frente a EE UU, donde el 50% de las hipotecas lo conceden entidades sin regularizar, aquí se cuente con el respaldo de tasadores que rinden cuentas ante el Banco de España.
De momento, a las oficinas de información de vivienda no llegan ejecuciones de hipotecas sino peticiones de ayuda para alquilar o vender la casa con urgencia. Son quienes pidieron hipotecas después de 2002. Algunos empezaron pagando 600 euros y ahora se enfrentan a una cuota de 1.000. Y a los bancos lo que llegan son propuestas de renegociación. Que sean pocas las que acaban en ejecución por impago no resta dramatismo a las situaciones descritas, resultado de una concatenación de hechos, actitudes y falsas creencias. Incluso a quien se hipotecó por el 70% del valor real, el impago de la hipoteca puede suponerle mucho más que quedarse sin casa.
El consejo para quien entrevea dificultades es que vaya urgentemente a renegociar a la entidad financiera, tan interesada como el deudor en solucionar el problema. "El banco intenta recuperar la deuda antes que iniciar un procedimiento judicial que puede acabar en subasta y prolongarse entre nueve meses y un año medio. Por eso tenderá a alargar el plazo o renegociar las condiciones", según una entidad. La abogada Victoria Plazuelo, de Núñez & Plazuelo, aconseja asesoramiento profesional, considerando que el banco sería parte interesada. "Las entidades no suelen explicar que al firmar una hipoteca se pacta que si hay impago, en lugar de pagar el Euríbor más un 5% TAE anual de media, se empieza a pagar automáticamente de un 24% a un 27% TAE anual y no sobre lo impagado sino sobre el montante total de la hipoteca".
Si se trata de la primera vez y es vivienda habitual se permite consignar las cantidades adeudadas más intereses de demora y se archiva el procedimiento (con costas). De lo contrario tendrá que sumar las costas del procedimiento judicial de ejecución de la hipoteca a los intereses y/o comisiones de demora y las cuotas adeudadas. En el caso de Madrid se estima que los costes de abogado y procurador para una hipoteca de 200.000 euros ascendería a 17.000 euros. Plazuelo, del Colegio de Abogados de Madrid, ciñéndose a las costas de abogado, indica que un procedimiento de 240.000 euros supone unos 22.000 euros más IVA en primera instancia, a lo que hay que sumar 11.000 si se recurre en apelación.
No incluye honorarios de procuradores o gastos registrales. A tener en cuenta que puede haber derecho a justicia gratuita, siempre y cuando se gane menos del doble del salario mínimo y dependiendo del patrimonio y de la liquidez que se tenga.
Intereses por impago
Fernando Herrero, de la Asociación de Usuarios de Bancas, Cajas de Ahorro y Seguros (ADICAE) plantea que, en cuanto a los intereses de demora, el consumidor que considere que hay usura tiene que ir a un juzgado a demandarlo. Según Plazuelo es muy difícil conseguirlo, "actualmente se pactan intereses del 24% y el 27% en caso de impago y no se considera usura".
Herrero apunta que, tras la burbuja inmobiliaria empieza a haber decenas de miles de familias que no pueden pagar la cuota con el riesgo de que los precios hayan caído a menos del importe del préstamo. Critica las sobretasaciones y las hipotecas revolving o crédito hipotecario que permite volver a disponer del dinero amortizado. Y que se complemente el 80%del valor del inmueble con un préstamo personal que permite llegar al 100%. "Facilidades que suponen un arma de doble filo, como que para abaratar la cuota se amplíen indiscriminadamente los plazos".
Ana Ceballo, de la Confederación ASGECO, dice que "hace 25 años las comisiones de control no permitían que el importe prestado fuera más allá del 30% de los ingresos, pero se ha dado más del 100% del valor del activo y por encima del 80% de los ingresos".
Herrero concluye que han inventado la "tercera era hipotecaria. En la primera se hacían hipotecas a 12 o 15 años a tipos del 14%-16%, luego fue el boom con el euro y bajos tipos de interés. Agotado ese mercado, aparecen nuevas fórmulas a 50 años con hipotecas que vinculan al cliente de por vida".

Por una ley de quiebra familiar
"A pesar de que la morosidad sea baja, necesitamos una ley de insolvencia (quiebra) familiar o de sobreendeudamiento, como la belga, alemana y francesa", indica Ana Ceballo, de la Confederación de Asociación General de Consumidores ASGECO. Hay un proyecto de ley que no verá la luz en esta legislatura. "Pedimos un juzgado, comisión o arbitraje porque ahora tenemos que recurrir a un concurso mercantil, caro y lento, pensado para las empresas y no para las familias". Según Inés Landín, directora del Registro de Economistas Forenses, hasta el momento 159 particulares se han acogido a este procedimiento concursal, que dista de ser barato. "Para una deuda de unos 30.000 euros se aplicaría el procedimiento concursal abreviado, lo que supone que la publicación en el Boletín Oficial del Estado importa unos 1.200 euros, a los que la familia tendría que sumar honorarios y aranceles de abogado, procurador y administrador concursal: unos 3.000 y 4.000 euros más". Afortunadamente, la abogada Victoria Plazuelo anota que las familias pueden solicitar justicia gratuita para instar el concurso.

Riesgo hipotecario 'made in Spain'
Fernando Herrero, de la organización de consumidores ADICAE, habla de una crisis hipotecaria larvada en España porque las agencias de reunificación y de intermediación de créditos permiten una escapatoria temporal. "Hay entre 7.000 y 10.000 operando con un volumen de unos 3.500 millones de euros durante 2006 a tipos de interés de hasta un 12%". En su opinión, algunos clientes desconocen los gastos de comisiones (la reunificadora cobra hasta el7% de la deuda), de cancelación anticipada de deuda, de tasación de inmueble, por apertura del nuevo préstamo hipotecario, etcétera. Denuncia que el Ministerio de Economía en un anteproyecto de ley deja su control a las administraciones de Sanidad y Consumo en lugar de al Banco de España, como el esto de entidades financieras.Recuerdan a las entidades estadounidenses que suscriben hipotecas subprime (alto riesgo) buscando antes la comisión que la solvencia, según Herrero. "En 2006, un tercio de las hipotecas fue canalizado a través de estas empresas que han aumentado en un 30% su clientela, y al menos el 20% de la deuda que gestiona la de mayor volumen, Credit Service, son hipotecas de riesgo". María Dolores Sánchez, de Centre Finance, reivindica la figura del asesor especializado que, seleccionando el producto financiero más adecuado para el cliente, descarta la existencia de subprime en el sentido americano, al igual que José Ramón Torá, de Standard & Poor's España, para quien "entendiendo el término en un sentido muy amplio, como mucho alcanzaría al 2% del total". El notario Ignacio Navas Olóriz comparte la idea y recuerda que "el sistema jurídico preventivo español aporta garantías a la banca frente al impago".
EL PAÍS, VIERNES 2 DE NOVIEMBRE DE 2007
Imagen: El País

domingo, 21 de octubre de 2007

¡Cuidado con endeudarse mal!

PIEDAD OREGUI - Madrid - 16/03/2007
El señor Andrés Pérez, un operador de telecomunicaciones de 40 años, casado y con unos ingresos mensuales de 2.200 euros, asegura respirar tranquilo. “Hasta hace poco”, explica, “pagaba más de 1.100 euros al mes por mis deudas: una hipoteca, dos préstamos personales y otro para financiar el coche. No llegaba a fin de mes. Tirar de tarjeta era cada vez más difícil y, sobre todo, más caro”.Pérez optó por la reunificación de deudas (contratar un nuevo préstamo hipotecario, con mayor importe y generalmente con un plazo más amplio, y cancelar todos los préstamos vigentes) tras comprobar que en el banco no obtenía respuesta. “La verdad es que ya tenía algunos impagados”, señala. “¿El resultado? He firmado una nueva hipoteca, con un plazo más amplio y de mayor importe,pero pago al mes poco más de 560 euros y he conseguido 1.700 euros de liquidez adicional”. Pérez dice estar encantado. “Claro que he tenido que pagar los gastos de cancelación de mi primera hipoteca y los de apertura de la segunda, una comisión a mi intermediario (del 2%) pero he solucionado mi problema”, asegura este ciudadano, que prefiere utilizar un nombre ficticio.
Ésta es una reunificación de deudas con final feliz. Pero no todas son iguales. Ni siquiera parecidas. Para empezar, no todos los intermediarios cobran comisiones del 1% o el 2%; los hay que aplican el 7%, el 9% o más. Algunos, incluso, piden comisiones de gestión. Tampoco todos logran que las hipotecas alarguen su plazo cuatro, cinco o seis años; los hay que ofrecen diez o más años de duración adicional, con lo que aumentan considerablemente el coste efectivo de las deudas.
A veces los intermediarios no refinancian a través de entidades financieras; recurren al capital privado, cuyos intereses superan a menudo el 25%. Hay quien dice haber visto intereses de hasta el 60%. Existen intermediarios que no cobran sólo por los servicios que prestan una vez que el particular, ante notario, ha logrado reunificar sus préstamos. También lo hacen sólo por estudiar “los problemas financieros” del cliente, aunque la operación no llegue a término.
No todos los intermediarios financieros son claros en sus ofertas; no hablan de que, en ocasiones, puede ser desaconsejable la reunificación si los gastos de notaría, registro, cancelación anticipada, nueva apertura de hipoteca?son lo suficientemente elevados.
Deuda en máximos

Que las familias españolas están cada vez más endeudadas no es un secreto. Tampoco que a una nmensa mayoría le cuesta llegar a fin de mes, más ahora que los tipos de interés oficiales han vuelto a subir hasta el 3,75% y que el Euríbor está en el 4,1%. Por eso no es de extrañar que más del 50% de la población de entre 25 y 64 años con una casa en propiedad esté pensando en reunificar sus deudas para mejorar su situación financiera, según el Estudio sobre el mercado hipotecario de la firma demoscópica Creed España.
Además de ser un estímulo para algunos desaprensivos, aprovechados o usureros, en palabras de las grandes asociaciones de consumidores y usuarios bancarios, de los llamados bancos tradicionales e incluso de las principales firmas del sector de la intermediación. Cuántos intermediarios financieros dedicados a la refinanciación de deudas hay en España es un misterio. Se habla de cientos y también de miles. A casi todos preocupa no sólo su número, sino su quehacer. Para empezar, a la Oficina del Defensor del Pueblo, que ha abierto en torno a ellos una investigación de oficio ante el Ministerio de Economía y Hacienda.
Aún no hemos obtenido respuesta alguna de la Administración”, explica un portavoz, “pero creemos, y con nosotros el Colegio de Notarios, que, por pura prevención, para evitar males mayores, se debe regular este sector financiero”. “Estos intermediarios actúan como una empresa convencional, sin que su actividad se sujete a control administrativo, a pesar de que se deberían encuadrar dentro de aquellas de carácter financiero. Y han logrado captar un número de deudas importante y de ellas puede
depender la seguridad económica de muchas familias y pequeños negocios”, continúa.
Esta preocupación la comparten asociaciones como Adicae, que alerta de que muchas firmas de renegociación de deudas provocan gran inseguridad entre los consumidores por ofrecer condiciones abusivas en sus contratos, publicidad engañosa y altos costes. A su juicio, es necesaria y urgente una regulación que garantice la defensa de los derechos e intereses de sus clientes. No se acaban aquí las críticas y las reclamaciones de control, a ser posible por el Banco de España. Algunas de las grandes firmas de la intermediación han llegado más lejos.
Atajar la usura

Luis Javaloyes, director ejecutivo de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios, ha remitido a la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados una carta en la que textualmente señala que el fuerte crecimiento del sector de brokers financieros “ha generado la proliferación de una miríada de microempresas y agentes cuya actividad roza, en muchas ocasiones, la usura a través del engaño.
Esto nos ha llevado, junto a otras destacadas empresas del sector, a reclamar una regulación que obligue a todos a cumplir unas normas (que algunos ya nos hemos autoimpuesto) con el objeto no sólo de garantizar la transparencia en el servicio prestado, sino también de evitar situaciones de enriquecimiento ilícito a costa de un servicio lícito”. Desde Freedom Finance, Angel Bouzas avala esta idea, “cuanto antes se regule, mejor.
Hay que controlar la publicidad, las comisiones, las fuentes de financiación, la solvencia de las firmas, la imposibilidad de que tomen fondos prestados?”. La inquietud por la falta de control de estas entidades ha llegado al terreno político. El Senado ha instado al Gobierno a regular la intermediación financiera. Pero, por el momento, la oportunidad ha pasado de largo, tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros de la Ley de Reforma del Mercado Hipotecario. Según la Asociación Hipotecaria Española, “no se ha incorporado un mandato al Gobierno para que se regule adecuadamente la actividad de los intermediarios para evitar riesgos innecesarios a las familias, como se reclama”. La pelota está en el tejado de las Cortes.


Ojo con los servicios de reunificación de deudas

EFE
MADRID
.- "Ahora, si tienes una hipoteca, podrás unificar tus créditos en uno solo y ahorrar con ello más de la mitad de lo que ahora pagas. Así puedes aprovechar para realizar la reforma que tienes pensada, comprar los muebles, cambiar el coche o, por qué no, construirte una piscina".
Éste es un anuncio más de los que publicitan el servicio de reunificación de todas las deudas en un préstamo único, una práctica cada vez más utilizada.
La mayor popularidad de estos servicios ha hecho que el Banco de España recomiende a los usuarios que antes de acometer esta operación se fijen detenidamente en todos los detalles y no únicamente en el tipo de interés que tendrán que pagar.
Esta operativa, últimamente muy publicitada por empresas no bancarias pero que llevan años ofreciendo los bancos tradicionales, permite unir en un único crédito desde la cuota de la hipoteca a la deuda de una tarjeta, pasando por el préstamo del coche o algún otro préstamo personal.
Para conseguirlo, se suele ampliar la hipoteca ya existente o abrir una nueva, con lo que se pasa a tener una sola cuota, que suele ser inferior a lo que se abonaba antes por todas las deudas. A cambio, el periodo a pagar se amplía.
Ante la proliferación de anuncios publicitarios sobre esta práctica, el Banco de España ha pedido a los usuarios en su Portal del Cliente Bancario, que al analizar esta operación no miren "sólo la diferencia de tipos de interés entre los préstamos antiguos y el nuevo, sino también el plazo durante el cual se va a estar pagando y los gastos totales de la operación".
El supervisor recuerda que estas operaciones tiene costes de tramitación y formalización; los créditos que se cancelan suelen aplicar comisiones o penalizaciones por pago anticipado; las modificaciones en las hipotecas acarrean gastos de notario, registro e impuestos, y la apertura de una nueva conlleva otras comisiones y desembolsos.
Además, si se acude a una empresa no bancaria, que son las que más publicidad están haciendo en los últimos meses, el servicio de intermediación tendrá un coste que, normalmente, será a cargo del cliente.
Ante todos los gastos que puede conllevar la operación, el Banco de España insiste en que "es conveniente solicitar información detallada de los costes que conllevaría la operación solicitada".
EL MUNDO. viernes 17/02/2006

miércoles, 17 de octubre de 2007

El Gobierno quiere más transparencia en las hipotecas y la reunificación de deudas

EUROPA PRESS
MADRID.- El Gobierno prepara un anteproyecto de ley, que presentará ante el Consejo de Estado en los próximos días, por el que se pretende aportar mayor transparencia a la contratación de créditos hipotecarios y a los servicios de intermediación, con especial atención a la regulación de los reunificadores de deudas.
Así lo ha avanzado el secretario de Estado de Economía, David Vegara. Según dijo, la iniciativa pretende ampliar "de manera considerable" las obligaciones de transparencia de las entidades que se dedican a este tipo de actividades para que los consumidores puedan conocer en todo momento las características fundamentales de los instrumentos contratados.
Además, supone una unificación de los requisitos a cumplir por ciertos productos financieros (créditos al consumo e hipotecarios) para que sean los mismos independientemente de las entidades que los concedan, sea una entidad de crédito o cualquier otra empresa.
En este sentido, la norma supondrá mantener la vigencia de la ley de crédito al consumo, que se aplica tanto a entidades de crédito como a empresas y extender, además, las obligaciones de las entidades de crédito a otros operadores en materia de crédito hipotecario.
Principales novedades
- La regulación de la intermediación en la reagrupación de deuda, que permitirá recortar los costes de búsqueda en la contratación de los créditos y dotará a los consumidores de una mayor "capacidad de negociación" frente a los prestamistas, pudiendo acceder así a mejores condiciones en los préstamos que contratan.
- La norma establecerá la obligación de la inscripción de las empresas en los registros públicos que puedan crearse en las comunidades autónomas o en el Instituto Nacional de Consumo.
- Obligaciones de transparencia en la información precontractual y en los precios, al tiempo que las comisiones deberán responder a servicios efectivamente prestados o a gastos ocasionados.
- Las empresas tendrán que formular al consumidor una oferta vinculante por escrito, firmada por el representante de la empresas y que, salvo circunstancias excepcionales o no imputables a la empresas, tendrá un plazo de validez no inferior a 10 días hábiles.
- Se exigirá que las empresas recojan sus tarifas en un folleto y que dispongan de un tablón de anuncios en los establecimientos abiertos al público, así como que las comunicaciones comerciales que hagan referencia al importe del crédito o indiquen el tipo de interés u otras cifras relacionadas con el coste del crédito, mencionen también la tasa anual equivalente (TAE), mediante un ejemplo representativo.
Protección frente a intermediación
En el capítulo de la intermediación, la norma contempla similares cuestiones relacionadas con la transparencia sobre precios y costes.
- Además, estas entidades deberán indicar, en sus comunicaciones comerciales y en su publicidad, el alcance de sus funciones y representación, precisando, concretamente, si trabajan o no como intermediarios independientes.
- Las empresas vinculadas a otras entidades no podrán percibir retribución alguna de sus clientes. Mientras que la empresas independientes sólo podrán percibir retribución cuando hayan pactado el importe de la remuneración.
- Los intermediarios independientes estarán obligados a seleccionar entre los productos que se ofrecen en el mercado los que mejor se adapten a las características que el consumidor les haya manifestado, presentándoles, al menos, tres ofertas vinculantes de entidades de crédito u otras empresas sobre cuyas condiciones jurídicas y económicas asesorará al consumidor.
- Se contempla específicamente el derecho de desistimiento en los contratos de intermediación, del que el consumidor disfrutará por un período de 14 días naturales tras la formalización del contrato.

EL MUNDO, miércoles 14 de octubre de 2007

Imagen: Crédito Fácil

martes, 25 de septiembre de 2007

Se dispara la Reunificación de Deudas

Los gastos generados durante el verano hacen que la demanda de reunificación de deudas se incremente sustancialmente tras el período vacacional, según la Asociación Nacional de Consultores, Asesores y Mediadores, Intermediarios y Corredores de Crédito (Anic).
Esta asociación, informa Europa Press, explicó en un comunicado que cada vez son más las familias que recurren a créditos y prestamos para cubrir los gastos generados en vacaciones, lo que, unido a las constantes subidas de las hipotecas provocadas por el ascenso de los tipos de interés, les llevan a tener dificultades para llegar a final de mes.

Ante esta situación, una solución que cuenta con un número creciente de adeptos es la reunificación de deudas, una práctica ante la que Anic recomienda "una contratación responsable", porque supone "una solución a largo plazo en la que hay que saber cómo controlar los gastos".

El consejero delegado de Finanfácil y presidente de Anic, Ángel Pérez, recomienda a los usuarios acudir a empresas de intermediación financiera de solvencia, donde un asesor financiero debidamente formado hará un estudio pormenorizado de cada caso.

"Cuando se trata de pequeñas deudas", precisó, "lo primero que un asesor financiero debe recomendar es acudir a la entidad bancaria del cliente para que allí traten de solucionar su problema", señaló Pérez.

En todo caso, el presidente de Anic aconseja a los usuarios que exijan información transparente, en la que se detallen todos los gastos que implicará la operación "y que se pongan por escrito bajo un contrato".

A su juicio, en el caso de las reunificaciones de deuda, se deben de especificar los gastos de cancelación de la hipoteca actual, gastos de cancelación de los préstamos personales actuales, gastos de constitución de la nueva hipoteca - que incluyen a su vez nuevos gastos de notario, registro, tasación, comisiones de apertura, seguros o gestoría, entre otros - y, por último, los honorarios del asesor financiero debidamente detallados.

Anic estima que un alto porcentaje de los clientes de reunificación de deudas recaen en nuevos problemas de sobreendeudameinto e, incluso, de impago por una falta de planificación en su presupuesto familiar.

Por ello, la asociación recomienda que, una vez reunificadas las deudas, se elabore un presupuesto familiar mensual y ajustarse a él al máximo. Además, se deberá comprobar a qué se dedica cada euro y no gastar más de lo presupuestado, dedicando una partida, por pequeña que sea, al ahorro.

Además, la asociación recomienda renegociar las condiciones de los préstamos hipotecarios, ya que mucha gente desconoce las condiciones que tiene contratadas y el posible ahorro es sorprendente.


EL MUNDO, MARTES 28 DE AGOSTO DE 2007

Refinanciaciones Peligrosas

La prensa gallega publicaba hace un par de días la noticia de que algunas familias de la región han perdido sus viviendas por no poder pargar sus deudas; y que otras muchas se encuentran en una situación difícil al carecer de recursos para atender las obligaciones que en su día contrajeron para comprar una casa. Junto al problema económico global que para el país supondría una una crisis en el sector inmobiliario, en estas noticias surge el drama humano de personas de carne y hueso que ven cómo se cienen a bajo proyectos en los que se embarcaron, a menudo sin la solvencia necesaria para ello.
La noticia relacionaba el problema con alguna de las numerosas empresas de refinanciación de deudas que existen hoy en España, a las que se acusa de muchos de estos dramas familiares. De hecho el titular de portada de El Correo Gallego decía el pasado martes "Veinte familias gallegas perdieron sus viviendas al reunificar sus deudas". Es cierto que, al leer la noticia en detalle, se aclara que estas personas se habían quedado sin casa debido a las prácticas presuntamente fraudulentas de algunas entidades de reunificación de deudas. Pero la primera impresión que se crea al lector es que tal reunificación ha sido la causa del problema. Y esto, evidentemente, no es así en la mayoría de los casos. Lo más probable es que estas familias hubieran acabado perdiendo la casa de todas maneras, simplemenmte porque compraron con unas previsiones que no se han cumplido, bien por circunstancias personales, bien porque la fuerte subida que han experimentado los tipos de interéshan hecho inviables compras con pago aplazado, que podrían haber sido financiadas por las mismas personas con tipos inferiores. Pero podrían haber salido de la situación en unas condiciones mucho mejores. Un piso es hoy un activo valioso; y si alguien piensa que no puede seguir atendiendo a los pagos de su hipoteca - y que su problema no es meramente coyuntural - lo mejor que puede hacer es liquidar ese activo, vendiendo la casa en las condiciones menos desfavorables que pueda pasando a vivir de alquiler hasta que lleguen tiempos mejores.

Tanto los expertos como los medios de comunicación vienen recomendando, desde hace tiempo, tener cuidado con las ofertas de reunificación de deudas. Resulta sorprendente ver como mucha gente firma acuerdos que cualquier persona con un mínimo de conocimientos sabe que sólo sirven para retrasar la crisis, al precio, además, de tener que pagar unos costes elevadísimos que pueden dejar al deudor aún peor de lo que estaba unos pocos años, o incluso algunos meses más tarde. Pero esto no es razón suficiente para incrementar la regulación de los mercados de créditos, como algunas voces solicitan al Estado. Los costes podrían ser mayores que los beneficios; e ir más allá de aplicar las normas generales de defensa del consumidor y exigir la máxima transparencia e información a las empresas del sector sería contraproducente.

Entre otras cosas porque, en esta historia sorprende bastante también el comportamiento de muchos deudores por la imprevisión que muestran ante una situación económica difícil. Los últimos datos que hemos conocido sobre reunificación de deudas, muestran que éstas han crecido de forma significativa con motivo del aumento del gasto que las familias realizan cuando llega el verano. En otras palabras, no son pocas las personas que, a pesar de ser conscientes de que tienen problemas para atender los pagos mensuales de un préstamo hipotecario y de saber que éstos han subido de forma sustancial en los últimos meses y de que existe el riesgo de que lo sigan haciendo en el próximo futuro, se han endeudado aún más para hacer un viaje en vacaciones y no se han planteado cómo lo van a devolver.

El comportamiento de la gente ante la compra a crédito es muy diferente en distintos países de similar nivel económico. Un norteamericano, por ejemplo, tiene una tendencia al endeudamiento mucho mayor que un japonés o un alemán. Hasta ahora el consumidor español había hecho un uso relativamente moderado del crédito, con la única excepción de los préstamos para la adquisición de la vivienda. A pesar de lo que indican los estudios de algunas entidades bancarias, no parece que éste sea el mejor momento para que crezcan los créditos al consumo. Pero, si alguien decide utilizar este tipo de instrumentos, al menos debería pensar las cosas despacio, y asesorarse bien antes de firmar un documento de unificación de deudas. Ahorrará dinero y ganará tranquilidad.


FRANCISCO CABRILLO
LA GACETA DEL JUEVES, 30 DE AGOSTO DE 2007
Imagen: CONSUMER