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domingo, 27 de junio de 2010

El 60% de los híper asumirá el alza del IVA

El Corte Inglés, Alcampo e IFA no aclaran qué harán. El Gobierno prevé ingresar 1.900 millones más con la subida del 1 de julio
A.M.VELEZ - MADRID
Casi el 60% de los principales supermercados e hipermercados españoles (de acuerdo con su cuota de mercado) se esforzará para no trasladar a sus clientes el incremento de dos puntos en el IVA que entra en vigor el próximo jueves, 1 de julio. El aumento del impuesto (el tipo general pasa del 16% al 18% y el reducido, del 7% al 8%) es una de las primera medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el déficit. Con la subida se espera ingresar unos 5.100 millones, de ellos, 1.900 millones en este año.
El impacto del esfuerzo de los híper al asumir el aumento del IVA es difícil de precisar. Y no está claro si las cadenas van a mantenerlo a lo largo del tiempo. Lo más probable es que vayan repercutiendo progresivamente el alza fiscal.
La última enseña en anunciar que va a asumir el incremento impositivo ha sido Eroski, pero ya ha advertido de que sólo lo hará durante un mes. El grupo vasco devolverá el equivalente al aumento del impuesto a sus clientes hasta el 31 de julio, a través de vales de descuento que les entregará al pasar por caja, en función de los alimentos adquiridos. El coste que deberá asumir la empresa con esta promoción será de unos 5,6 millones, según la propia compañía.
En el caso de Carrefour, primer grupo del sector en España con una cuota del 17,7% (además de esa enseña, controla la cadena Día), no repercutirá la subida "como criterio general", según dijo en marzo pasado su director general en España, Noël Prioux. No obstante, la empresa ya ha advertido de que habrá excepciones en productos en los que, por sus bajos márgenes, tendrá que trasladar el alza.
La alemana Lidl, especializada en el segmento de bajo coste, se ha comprometido ante notario a asumir el alza en un surtido de más de 1.000 referencias de marcas propias y fabricantes líderes. Mercadona, por su parte, fue la primera cadena que se comprometió a absorber el alza. Eso sí, lo hará "en la medida que seamos capaces de lograr nuevos ahorros de costes", según dijo en marzo pasado su presidente, Juan Roig.
La subida del IVA, que coincide con el inicio de las rebajas de verano, llega en un momento muy complicado para el consumo, en general, y para el sector, en particular. Las empresas de distribución llevan dos años inmersas en una feroz guerra de precios que se originó después del estallido de la recesión y tras los espectaculares encarecimientos de algunos alimentos en 2008. A costa de erosionar sus márgenes (y de apretar a sus proveedores), las cadenas han ajustado sus precios para retener clientes y han apostado por los productos de marca blanca (más baratos) y, en algunos casos, por el cierre de centros no rentables.
Entre las empresas que todavía no han aclarado cuál será su postura a partir del jueves, están algunos de los principales grupos de distribución, como IFA, El Corte Inglés y Alcampo, cuya cuota de mercado en alimentación al cierre de 2009 era del 13,1%, del 4,5%, y del 3,4%. Hace un mes, el director de compras de gran consumo de El Corte Inglés, José Ignacio Caballero, pidió que el sector ponga fin a la guerra de precios que libra para no dañar más sus cuentas: "¿Hasta cuándo vamos a estar así? ¿Estamos locos?", se preguntó Caballero.
Petición de FIAB
La no repercusión de la subida al cliente tendrá efectos en toda la cadena alimentaria, empezando por los fabricantes. La Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha pedido que se garantice "el cumplimiento de la legislación fiscal y las normas de defensa de la competencia por parte de la distribución".
El año pasado, la Comisión Nacional de la Competencia multó a esta patronal por realizar recomendaciones colectivas para elevar los precios en 2008. Las dos grandes patronales de la distribución, Anged y Asedas, han evitado pronunciarse sobre la estrategia a seguir con la subida del IVA, que consideran inoportuna.
Tres gravámenes
4% Tipo superreducido
Grava el consumo de alimentos básicos como el pan, la fruta o los huevos, así como los libros, el material escolar, los medicamentos o las VPO. Este es el único gravamen que no se toca.
8% Tipo reducido
Hasta ahora, está en el 7%. Se aplica a la compra de todos los alimentos (excepto los básicos que se incluyen en el súper reducido), las viviendas, el transporte, la hostelería, la asistencia social o sanitaria o los servicios culturales y de espectáculos.
18% Tipo general
Ahora está en el 16%. Se aplica a todas aquellos bienes u operaciones para los que no está previsto otro tipo impositivo
PÚBLICO, Lunes 28 de junio de 2010
Imagen: Público

miércoles, 21 de octubre de 2009

Mercadona retoca su lineal con artículos de marcas líderes

J.C.G/C.LL.- Valencia/Madrid
Mercadona ha readmitido en sus lineales 50 referencias de las casi 1.000 que eliminó a principios de año, cuando el primero grupo de supermercados español acometió una gran reestructuración de su oferta con el objetivo de bajar precios.
De los productos repuestos en los lineales, la mayoría son frescos, especialmente frutas y verduras, una sección que sufrió en enero una brusca transformación al retirar el producto empaquetado y volver a la tradicional fruta a granel. Sin embargo, en algunos casos, ante la demanda de los clientes, ha sido necesario volver a poner la fruta envasada. Es el caso de la granada ya pelada.
En total, Mercadona ha reincorporado en sus lineales 30 referencias de alimentos frescos, mientras que las 20 restantes corresponden a productos envasados de marcas líderes, según señala la compañía, que no precisa cuáles son estos artículos, y que deja claro que “no supone ningún paso atrás en su estrategia de prescindir de aquellos productos poco rentables con el fin último de abaratar la cesta de la compra”.
Se trata de pequeños ajustes que se producen para adaptar la oferta a la demanda de los clientes. Es una labor constante en un grupo de distribución, ya que los gustos de los clientes cambian. Entran unos productos y salen otros”, afirman en la compañía presidida por Juan Roig, que relativiza el número de referencias repuestas, ya que la oferta puesta a disposición del cliente llega a 8.000. “Supone sólo el 0,5% de nuestros estantes”.
Además de recuperar referencias, el grupo de supermercados acaba de lanzar un producto nuevo, que está teniendo una gran acogida entre los clientes: la carne congelada.
La estrategia de eliminar referencias y reducir costes emprendida por Mercadona, que ha revolucionado el sector de la distribución y ha puesto en guardia a los fabricantes, abaratará la cesta de la compra hasta un 17% este año, según las previsiones de su presidente. Esta rebaja supone un ahorro de unos 100 euros al mes para una familia tipo de dos hijos. En total, la bajada en el presupuesto de sus clientes ascenderá a 2.000 millones en 2009.
Una rebaja de precios que ha sido positivamente recibida por los consumidores. Mercadona ha ganado este año 80 clientes por tienda y día; unos 100.000 en toda la red de establecimientos.
El grupo espera ganar este año un 50% menos pese a facturar una cantidad similar a la de 2008 (15.500 millones) y, pese a que el volumen de ventas (kilos y litros comercializados) se incrementarán un 15%.

EL MUNDO, Martes 20 de octubre de 2009

lunes, 12 de octubre de 2009

De la huerta directamente a la nevera

La crisis está revolucionando el mercado gastronómico y cada vez más productores y consumidores se decantan por un nuevo sistema de relaciones comerciales en el que se prescinde de los intermediarios.
JULIA PÉREZ
Todo indica que estamos ante el final de un ciclo. Las crisis sirven para eso, para poner las cosas en su sitio. En economía, en política, en gastronomía... las tendencias cambian a un ritmo vertiginoso. Se acabó “el todo vale”, lo que hace unos años era genial ha perdido fuerza, las burbujas se han desinflado. Después de tantos excesos los consumidores tienen la sensación de que han sido engañados. Los productos auténticos suben enteros, se buscan alimentos que sepan a lo que son y que cuesten su justo precio, no tres veces más de su valor. Despacio, pero de forma implacable, se impone una conciencia ecológica, serena y nada radical, que se parece mucho al sentido común. Se buscan sabores auténticos: ¡ Mi reino por un tomate!.
En este escenario, productores y consumidores de todo el mundo plantan cara a los intermediarios, considerados por muchos los únicos beneficiarios de un sistema comercial rígido que sólo les favorece a ellos. Agricultores, ganaderos, cooperativas y asociaciones de consumidores se unen y lanzan alternativas cada vez más populares y exitosas. La red facilita la comunicación entre compradores y vendedores y los modernos sistemas de transporte hacen el resto. En 24 horas, los pedidos cursados por teléfono o vía informática son despachados a cientos de kilómetros del punto de origen: frutas, verduras, pescados, carnes, conservas. De todo hay en el ciberespacio, sólo hay que saber buscar y estar atento, sólo hay que saber buscar y estar atento. Pero también surgen otras propuestas válidas como la que ha planteado Coag (Coordinadora de Asociaciones de Agricultores y Ganaderos) un proyecto, aún sin fecha, para crear en Madrid un espacio de venta directa para sus asociados.
El pasado también sirve como fuente de inspiración. Hace más de 10 años una empresa de la Comunidad de Madrid, Ganadería Priégola, olfateó las posibilidades que se derivaban de la venta directa, un sistema que había caído en desuso. Los camiones de reparto de Priégola recorren la región dejando leche fresca, nata y productos lácteos cada día en la puerta de los clientes...vamos, lo que hacían los lecheros de toda la vida, pero además están presentes en algunos supermercados y tiendas gourmets, lo que demuestra que ambas vías son compatibles. Además, a través de Priégola Selección distribuyen a sus clientes productos cárnicos seleccionados. Los pedidos se realizan a través de internet (http://www.priegola.com/) o por teléfono (91.815.17.02).
Venta a Domicilio. En Galicia, la agrupación agroalimentaria de la comarca de Eume ha puesto de acuerdo a sus socios para que comercialicen sus productos directamente a través de su web (http://www.agroalimentaria/doeume.org) . Bajo el eslogan “de nuestra huerta a tu puerta” venden directamente buenos quesos, mermeladas, mieles y algunos productos hortofrutícolas como los grelos. También las cofradías de pescadores gallegos se han unido en http://www.lonxanet.com/ para ofrecer a los consumidores los mejores pescados y mariscos de sus costas. Se definen como una empresa de economía solidaria que dedica el 50% de sus beneficios a obras de carácter social y medioambiental del sector pesquero artesanal. Los pedidos mínimos son de 50 € más portes y se realizan por teléfono (981 14 88 14). El pago, como en la mayoría de los casos, es por transferencia o contra reembolso, ya que son muy pocos los portales que tienen habilitados sistemas de pago por internet.
Recatpe (http://www.recapte.es/) es una empresa de cultivos hortofrutícolas de Lérida que ha encontrado en la red la mejor forma de hacer llegar sus propuestas al gran público. Para ello prepara cajas surtidas de hortalizas, de frutas o mixtas, cultivadas sin aditivos químicos, que el consumidor puede comprar desde su ordenador una vez que se ha registrado.

METROPOLI – EL MUNDO, nº 279 viernes 10 de septiembre de 2009

jueves, 5 de marzo de 2009

Carrefour ahonda en la guerra de precios con una bajada del 25%

Carmen Llorente
Madrid.- Carrefour, el primer grupo de hipermercados de España, ha lanzado una nueva ofensiva en la guerra de precios en la que, desde hace varios meses, están enzarzados los principales grupos de distribución minoristas en un desesperado intento por hacer frente al desplome del consumo.
La cadena de capital francés anunció el miércoles una bajada de precios, con carácter permanente, de hasta el 25% en un total de 10.000 productos, principalmente alimentos de primera necesidad, droguería y aseo personal.
"Se trata de la mayor bajada de precios realizada hasta la fecha por una compañía de distribución en España", afirmó ayer un portavoz de Carrefour, que añadió que el objetivo perseguido con esta medida es ser la cadena más barata del mercado en cualquier punto del país.
Así, la bajada no será lineal en los 168 híper del grupo en España, sino que se llevará a cabo de forma pormenorizada en cada centro. "Rebajaremos especialmente los productos más sensibles y consumidos en cada población, ya que la cesta de la compra de un gallego es muy distinta a la de un extremeño", explican en Carrefour.
Antes de llevar a cabo esta estrategia, el grupo ha realizado un concienzudo estudio de cada establecimiento y sus clientes, "para saber cuáles son las preferencias del público y así poder aplicar mejor la política de recorte de precios". Eso sí, pueden variar los productos rebajados, pero siempre abarcarán una media de 10.000 referencias por hipermercado.
El descenso de precios se ha llevado a cabo, además, teniendo en cuenta la ubicación de cada híper y el impacto de la competencia en la zona.
La rebaja se aplicará tanto sobre las marcas de fabricantes como sobre los productos con enseña Carrefour y no sólo abarcará a la alimentación, droguería y perfumería, sino que se extenderá también a la sección de textil.
La compañía ya ha hecho cálculos y estima que el recorte de precios supondrá un ahorro anual de 500 euros sobre el gasto medio de una familia tipo (tres o cuatro miembros) en productos básicos de alimentación, droguería y perfumería.
Y, en su intento de ser siempre el más barato del mercado, el grupo de distribución ha puesto a disposición de los consumidores el llamado Teléfono Rojo. Esta línea 900 invita a cualquier cliente a que encuentre en Carrefour un artículo más caro que en otro distribuidor para comunicarlo a la cadena. Esta se compromete a bajar ese producto en un periodo máximo de 24 horas.
La nueva ofensiva puesta en marcha por Carrefour supone dar un paso mucho más allá de su ya agresiva política de promociones como el tradicional dos por el precio de uno o llévese tres y pague dos.
Además, la rebaja de precios permanente anunciada el 4 de marzo es una clara respuesta a la nueva estrategia de Mercadona, que tras llevar a cabo una concienzuda reducción de costes que ha supuesto la eliminación de 800 referencias de sus lineales, ha logrado reducir sus precios una media del 10%, descuento que en el caso de las frutas y verduras alcanza el 20%.
EL MUNDO, Jueves 5 de marzo de 2009

martes, 3 de marzo de 2009

Los precios de los alimentos se multiplican por más de cuatro del campo a las tiendas

Europa Press
Madrid.- Los precios de los alimentos retomaron en febrero su senda alcista al multiplicarse por 4,62 desde origen a destino, cifra que supone el tercer dato más elevado desde junio de 2008, tras el ligero descenso de los márgenes agroalimentarios de la 'cuesta de enero', según datos de la organización agraria COAG y las asociaciones de consumidores UCE y Ceaccu.
Según pone de manifiesto el Indice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos (IPOD), que publican mensualmente estas tres entidades, los márgenes comerciales en los sectores agrícolas se situaron de media en el 500% y en el caso de los productos ganaderos llegaron al 324%.
Concretamente, el coste de una ración de ensalada mixta es cinco veces más cara en los hogares que en el campo, al suponer un desembolso para el consumidor de 0,75 euros frente a los 0,15 euros que costaría en origen.
Así, según el IPOD, el precio de la cebolla se multiplica por 11 desde el campo hasta la mesa, mientras que el de la lechuga lo hace por 7,75 veces y el del tomate casi se quintuplica.
En el tramo final de la campaña los cítricos protagonizan una vez más los márgenes "más desorbitados", al dispararse en limón y clementinas hasta el 1.856% y el 1.044%, respectivamente.
El Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos, que muestra la evolución mensual de 25 alimentos básicos de la dieta española, es una iniciativa enmarcada en un acuerdo de colaboración firmado entre COAG, UCE y Ceaccu en 2006, con el objetivo de establecer estrategias conjuntas que "acaben con el desequilibrio existente en el mercado de productos agrarios, dominado por la gran distribución comercial".
Las tres organizaciones apuestan por un mercado agrario "transparente", en el que los agricultores reciban precios justos por sus productos y los consumidores puedan adquirirlos a precios razonables y asequibles.
EL MUNDO, Miércoles 3 de marzo de 2009

jueves, 8 de enero de 2009

El consumidor dice adiós al intermediario

FRANCISCO MANETTO
Si un parisiense compra una caja pequeña de fresones de Huelva en un mercado de la capital francesa por unos cuatro euros, unos intermediarios de Sevilla o de Lyon pueden ingresar hasta tres. Unos 50 céntimos se esfuman en otros gastos de gestión o transporte y el productor se queda con el resto. Justo o no, es éste el peculiar efecto mariposa que desde hace décadas condiciona el reparto de ganancias de agricultores y ganaderos y los precios de los productos que llegan a nuestros mercados.
Se trata de las reglas de un juego que es prácticamente imposible cambiar de raíz; sin embargo, algo empieza a hacer mella en la aparentemente sencilla arquitectura del comercio al por menor. Mientras el Congreso ha aprobado una proposición no de ley que insta a aumentar el control sobre los márgenes comerciales de las frutas, se populariza una tendencia que cuenta con el apoyo de decenas de miles de productores y cada vez más consumidores. La clave consiste en intentar prescindir de los voraces mecanismos de comercialización. ¿Cómo? Por ejemplo, elaborando una nueva filosofía del consumo. De la huerta, directos a casa: sin cámaras frigoríficas eternas y sin intermediarios.
"Las cadenas de intermediarios suelen obtener, sin apenas asumir riesgos, un margen de beneficio que a menudo supera el 450%", señalan desde la Coordinadora Estatal de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). Precisamente por esto, asociaciones de productores y grupos de clientes están intentando reinventar el sistema de compraventa del mercado alimentario. ¿El principal objetivo? "Ofrecer unos precios más convenientes para los agricultores y razonables para los clientes", explica Miguel Padilla, responsable de proyectos de COAG. Y si el gremio de los mediadores sigue defendiendo su papel, la realidad demuestra que el carrito de la compra puede ser una cosa de dos.
Y es que si una docena de sardinas cuesta en origen 80 céntimos, en la mayoría de los casos llega a las lonjas por encima de 3,50 euros (según datos del Observatorio de Precios del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino). Algo parecido ocurre con el calabacín, las cebollas, el tomate para ensalada o los cítricos, cuyos márgenes entre la huerta y la mesa aumentaron muy por encima de la media a finales de 2008, debido principalmente a la grave crisis de ese sector en la Comunidad Valenciana. La posibilidad de acceder a los productos a través de Internet, la proliferación de cooperativas de artesanos y el éxito de un nuevo modelo ecológico y gastronómico, en cambio, hacen viable, de momento a escala regional y sólo para un porcentaje de la producción, el modelo de venta directa.
El llamado Proyecto de Agricultura de Responsabilidad Compartida (Arco), que aglutina a decenas de miles de productores en nueve comunidades, pretende promover diferentes sistemas de elaboración y consumo de alimentos sostenibles desde un punto de vista económico y ambiental. ¿Cómo? En Almería, por ejemplo, han abierto algunos supermercados de proximidad gestionados directamente por los agricultores. En Huelva, empresarios como José Manuel Benítez han apostado por la implantación de mercados y pequeñas tiendas de venta directa en varios municipios, como Aracena, que tienen como objetivo "acercar a los consumidores los productos ecológicos de la zona, ofreciendo a los artesanos una salida distinta y promoción para su producción". En Granada, los productores afiliados a COAG abastecen directamente, con el apoyo de la Junta de Andalucía, el comedor del hospital Virgen de las Nieves.
"El sistema de distribución parece diseñado a propósito para que las pequeñas y medianas empresas de agricultores y ganaderos no cobren nada", insiste Padilla. Por tanto, según los expertos, estas iniciativas suelen tener éxito entre los clientes más atentos tanto por las diferencias de precios como por la mayor calidad de los productos.
A este propósito, los usuarios que optan por las compras a través de la Red se encuentran con condiciones tan favorables que de momento ni siquiera la crisis ha conseguido frenarlas. "Es más cómodo, te ahorras algo de dinero y el poder ver dónde compras tus manzanas te tranquiliza un poco más", dice una consumidora. Y es que, según datos recientes de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, la facturación de los negocios españoles que venden productos online creció en el primer semestre de 2008 un 73,4% respecto al año anterior. En 2008, "el comercio electrónico ha generado un volumen de negocio que supera los 4.700 millones de euros. La clave de este incremento está en el dato de compradores, que pasa del 27,3% de los internautas mayores de 15 años al actual 39,8%, prácticamente ocho millones más", destacan fuentes de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información. Y si el crecimiento sigue este ritmo, en dos años posiblemente se supere el 70%, apuntan los analistas.
En este contexto, no extraña que incluso las principales cadenas de intermediarios y los grandes distribuidores se hayan puesto las pilas. Mientras Mercamadrid ya ha invertido para implementar servicios de comercio electrónico, varios de los mayoristas que operan en el mercado central de la capital ya ofrecen sus productos directamente a los consumidores a través de sus webs. Las grandes superficies afrontan ahora las rebajas con "perspectivas razonablemente optimistas" a pesar de la coyuntura económica, según la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución. Y, aunque no dispongan aún de los datos definitivos, parece que las compras por Internet han desempeñado un papel clave. Desde Carrefour señalan por ejemplo, el "excelente" estado de ese tipo de ventas. Por otro lado, la web Directoalcampo.com, del grupo Intercom, vende jamones, hortalizas y conservas de más de 300 artesanos de toda España.
De todas formas, los grandes beneficiarios de esta tendencia son las agencias de envíos y distribución. Fuentes de Correos, que en octubre, como ya había hecho Seur, renovó un acuerdo con el portal de compras e-Bay para desarrollar el comercio electrónico y facilitar los servicios postales, destacan que el año pasado crecieron "todas las líneas de paquetería, tanto los servicios más económicos, como los certificados (con el 10% y 6% de aumento en noviembre)". Estos datos confirman la tendencia internacional de los envíos de paquetes que la Unión Postal Universal (UPU) atribuye también al comercio electrónico.
Pero volvamos a los consumidores. La filosofía de lo sano y más barato que envuelve los productos de la huerta, promovida por COAG junto a la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de organizaciones de amas de casa consumidores y usuarios (CEACCU), arraiga en los movimientos de consumidores alemanes, suizos y japoneses que, en los años sesenta, empezaron a reclamar una alimentación más saludable. De ahí la definición de responsabilidad compartida, que, bajo la fórmula de la llamada Community Supported Agriculture, ha tenido éxito entre los consumidores estadounidenses.
Pero hoy la novedad se llama Scuppie, un acrónimo que significa socially conscious (socialmente consciente), upwardly mobile person (persona con potencial de ascenso) y que tiene que ver también con las compras online. Se trata de un concepto lanzado por el ex broker neoyorquino Chuk Failla y que define a consumidores atentos, más sensatos, comprometidos con el medio ambiente, aunque no necesariamente militantes o activistas de ninguna asociación. ¿Una tendencia pretenciosa o esnob? "El concepto de yuppy ya no existe", sostiene Failla tajante, quien por otro lado defiende que "es un derecho enajenable de cada hombre, mujer y niño vestir con estilo y al mismo tiempo con ropa 100% orgánica, transpirante y sentirse bien con ello". Lo avala también, desde otro ámbito, un estudio realizado por la consultora holandesa Trendwatching, que para 2009 prevé el afianzamiento de un consumo y unos ahorros de gastos comprometidos con el medio ambiente.
Es éste un modelo que, adaptado a España, los agricultores concretarán este año en una especie de centro comercial de venta directa en la Comunidad de Madrid. "Porque", concluye Padilla, "no podemos criticar las grandes cadenas de distribución o los intermediarios y al mismo tiempo quedarnos de brazos cruzados". Si la revolución consiste en ofrecer un kilo de tomates por 80 céntimos en lugar de más de dos euros, el gremio asegura que otro modelo comercial de los productos agroalimentarios es posible. Y si, como subraya Javier Garcés, experto en consumo y presidente de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, "el futuro del comercio al por menor en realidad está lleno de incógnitas, todo lo que rodea las compras por Internet está marcado por una clara ventaja: la facilidad de este tipo de consumo".
El último año se han disparado las contrataciones online de vuelos y viajes, reservas en hoteles y apartamentos, alquiler de vehículos, así como las compras de productos tecnológicos o productos culturales como discos, películas o libros. Antes de nada, porque la Red representa un mundo ilimitado. "Una tienda o un comercio tradicional tienen un límite físico de productos que se puedan ofrecer al consumidor. Y hoy día, es muy difícil visitar 10 tiendas en un día. Es una de las ventajas que tienen los comerciantes online", prosigue Garcés.
Desde el punto de vista del cliente, en cambio, una de las mayores ventajas consiste en la posibilidad de comparación entre productos, lo que también suele contribuir a formarlo como consumidor más sensato y responsable. Y si hace unos años los internautas estaban mucho más recelosos, hoy se han percatado de la fuerza y la importancia de la información del producto, aunque el comprador mayoritario es todavía "mixto" (es decir, muchos utilizan la Red precisamente para informarse y luego se dirigen a un comercio físico para realizar su compra). De todas formas, como señalan desde Trendwatching, nuestro estilo de vida está destinado a convertirse en un reflejo de lo que se mueve por el ciberespacio.
Según vaticinan algunos expertos, pues, incluso algo tan terrenal como la distribución y la venta de una lata de aceitunas o de un kilo de tomates en rama se acabará realizando masivamente por Internet. Y su éxito y precio dependerá entonces bastante menos de los intermediarios y mucho más de las nuevas estrategias de marketing electrónico. ¿Ciencia-ficción? No tanto si los analistas ya han empezado a estudiar el fenómeno. Y, en opinión de Garcés, habrá que vigilar con atención las sensaciones asociadas (la percepción de autonomía, de poder hacer las compras a nuestro ritmo y recibir continuos estímulos de consumo). Para no convertir unas compras en principio más razonables o sensatas en la enésima debacle del consumismo.

El futuro del consumo 'online'
Los expertos ya han fijado algunas pautas para el futuro de las compras por Internet. En opinión del psicólogo Javier Garcés existen cuatro diferencias fundamentales entre el comercio online y el tradicional. Es bueno conocerlas para no acabar convirtiendo un consumo responsable en consumismo indiscriminado.
- El "entorno" y los aspectos visuales y auditivos de las páginas de Internet son más fáciles de modificar e incluso de adaptar para hacerlos a la medida de cada tipo de cliente.
- El espacio disponible en una web es prácticamente ilimitado, por lo que es posible ofrecer una gama de productos mucho más amplia y aportar una información más completa sobre cada producto.
- El coste del comercio virtual es muchísimo más bajo que el tradicional al no tener que alquilar locales, ni contratar a personal que atienda a los clientes ni las cajas.
- Los cambios de precio en la compra virtual pueden ser mucho más fáciles y rápidos, pero también el consumidor tiene mucha más facilidad para comparar productos y precios rápidamente visitando otras tiendas virtuales.


EL PAÍS, Viernes 9 de enero de 2008
Imagen: El País

lunes, 1 de diciembre de 2008

Dar en el blanco con la cesta de la compra

Laura Paraita
La difícil situación económica actual ha obligado a poner a régimen, más o menos estricto, a numerosos bolsillos en nuestro país. La subida de las hipotecas, del paro, del precio de los carburantes, de las materias primas así como la falta de liquidez hace que un 48% de los españoles considere que el panorama económico empeorará aún más en un futuro próximo - frente al 25% que lo pensaba en 2007-.
Todo este cúmulo de circunstancias ha modificado, como no puede ser de otra manera, los hábitos de los compradores, que ahora se esfuerzan en comprar, no más, lo más básico, por el menor precio. Y es que el 23% de los españoles cree que el precio es lo importante a la hora de comprar, y 6 de cada 10 declara que busca productos de oferta.
Sin embargo, ya no se trata tanto de estar a la caza de un vale descuento, sí de comparar precios para optimizar la cesta de la compra. Según un estudio de la consultora Nielsen, la mitad de los consumidores trata de comprar alimentos en promoción y un 39% ha optado por adquirir marcas blancas, propias o del distribuidor - como prefieren llamarlas en el sector -. Se trata de enseñas bajo las cuales las grandes cadenas de supermercados e hipermercados como El Corte Inglés, Carrefour o Eroski comercializan una serie de productos de distintos fabricantes que, en la mayoría de los casos, no aparecen identificados a primera vista en el envase de dicho producto. Es decir, que si usted compra unas latas de cerveza de una marca blanca, lo que en realidad se está llevando, en función del supermercado, es cerveza Mahou.
Fidelizar al cliente
Las principal finalidad de las marcas blancas es conseguir una fidelización de los clientes para los productos propios de la cadena y, por ello, se presentan con precios muy competitivos, a pesar de ser en realidad el mismo producto que ofrecen las marcas líderes.
Lo más habitual es que cada distribuidor cuente con una o varias marcas blancas y se especialice en áreas concretas a través de acuerdos con unos y otros fabricantes. Los artículos de alimentación y drogería son los sectores donde más ha crecido el uso de estas enseñas. Rondan el 40% de cuota de mercado en el ámbito de las conservas, el 35% en el de los congelados y el 35% en el de leche y batidos. Sin embargo, en el apartado de electrónica, los españoles todavía confían más en la supuesta calidad de las grandes marcas frente a las del distribuidor.
Lo cierto es que las marcas propias se han convertido en una fórmula de ahorro y su demanda ha tenido un crecimiento anual continuado desde 1991. Mientras que en el año 2007 su cuota de mercado no creció de forma significativa, durante los primeros meses de 2008 se produce un despunte importante, en el que la cuota de estos productos sobre el total pasa del 28,1% al 31,8%, lo que representa una ganancia de más de tres puntos en sólo un año. Esta aceleración se produce coincidiendo con la crisis económica que se detecta en España desde mediados de 2007.
Según un estudio de la Universidad Complutense, las marcas blancas son entre un 18% y un 42% más baratas que las del resto de fabricantes en función de la comunidad autónoma. Es más, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) apunta que en algunas ciudades españolas la diferencia de precios puede llegar al 50% y sitúa en más de 1.300 € el ahorro por familia y año. No obstante, todo hay que decirlo, aunque resulten más baratas, las marcas blancas se han encarecido el 13% mientras que las marcas del fabricante lo han hecho el 7%.
El ranking de los establecimientos más económicos - según el informe de la Complutense recogido por Mercasa - a la cabeza se sitúa Eroski que sus productos cuestan una media de un 42,9% menos que lamarca lider de cada categoría), seguido de Carrefour (-40,5%), AlCampo (-40,2%), Ahorramás (-39,8%), Día (-38%) y Mercadona (-7,4%).
En Eroski señalan que su marca propia se creó hace 30 años, en 1978 y aseguran que las marcas propias se conocen en España como marcas blancas - no tienen esta denominación en ningún otro país - porque los embases de sus productos eran blancos y azules.
Lo cierto es que actualmente Eroski cuanta con dos mil productos propios que suponen entre un 20 y un 30% de ahorro y, en algunos casos, hasta un 50%. "Los pedidos suelen ser de grandes cantidades, algo que abarata el coste unitario y, además, tiene un gasto menor en publicidad, así que no tenemos que repercutir ese coste en el precio final. El consumidor confía en estos productos desde hace tiempo - asegura Carolina Najar, responsable de productos de Eroski - Esa confianza es anterior a la crisis actual, aunque ahora hay motivos añadidos para optar por la marca propia. Somos conscientes de que esta tendencia se ha acentuado por la actual coyuntura económica, que ha empujado a que los clientes confíen más aún en estas marcas".
Señalización
En AlCampo han apostado siempre por la marca propia, aunque es cierto que hasta el año 2000, el planteamiento estaba más apoyado en precio que en calidad - se dedicaba poca inversión en el desarrollo de productos, los envases eran más simples ...-."En el año 2000 procedimos al relanzamiento de la marca propia Auchan que contaba con unas 2000 referencias entre productos de alimentación y no alimentación -apuntan fuentes de la compañía-. Ahora mismo podríamos estar hablando de unas 6.200 referencias de productos con máxima clidad y mínimo precio, ya que el ahorro es de entre un 15% a un 30%".
La identificación de estos productos es muy sencilla debido a la señalización que se hace en las tiendas ("stopper" en los lineales, balizajes identificativos en las estanterías...) y, a la introducción del característico "pajarito", que forma parte del logotipo de AlCampo en el margen superior izquierdo del embase.
Además, AlCampo comercializa otras marcas propias creadas para productos específicos y con anterioridad al lanzamiento de Auchan, y que se han mantenido por el alto grado de aceptación entre los clientes: Rik&Rok (artículos para niños de 4 a 10 años), Genium (para el automóvil) y Cup´s (deportes).
Adicionalmente, para entender la demanda de todos los clientes, AlCampo lanzó al mercado un nuevo concepto denominado "primerios precios", que en el caso de AlCampo se trata de productos identificados con un círculo y un pulgar hacia arriba, con una gama que incluye cerca de 1000 referencias. Los "primeros precios" van dirigidos a un consumidor que demanda artículos económicos y simples, con una calidad fidelizante.
Cristina Mohedano, directora de marcas propias de Carrefour, apunta que hace diez años se podía hablar de marca blanca, pero "actalmente tenemos la marca propia Carrefour y, pr el hecho de coincidir con el nombre del hipermercado, nos vemos aún más en la oligación de prestar el máximo interés a asuntos como los controles y auditorías de calidad, y somos muy exigentes. Además, -puntualiza- nuestro lema es la máxima garantía e innovación, para dar respuestas a las nuevas necesidades".
El ahorro que proporciona la marca blanca de Carrefour oscila entre el 10 y el 15% en función de la categoría de que se trate: textil, calzado, alimentación, perfumería. La compañía trabaja con más de 500 proveedores y la marca representa en el hipermercado el 25% de los productos frente al 75% de las marcas de fabricantes nacionales y regionales. "Las marcas propias - explica Mohedano- no van en detrimento de las del resto de fabricantes, ya que lo que tratamos es ofrecer al consumidor la oportunidad de poder elegir y, el proveedor, al mismo tiempo, tiene en nuestros establecimientos un potente escaparate para sus productos".
Crece la confianza
La directora de marcas propias de Carrefour puntualiza que no hay una época concreta del año en que aumente el consumo de marcas propias, "aunque gradualemnte va creciendo la demanda porque ofrecemos garantía y confianzaal consumidor con gamas cada vez más especializadas".
El abanico de marcas propias es muy amplio. Destacan, entre otros "calidad y origen", para productos frescos de carnicería y pescadería; "Tex", textil; "Carrefour home", dirigida al diseño del hogar; "Kids", alimentación infantil; "Carrefour selección", con productos de gourmet; "Les cosmetiques", cosmética; "Carrefour platos preparados". Actualmente esxisten 9.000 referencias y está previsto que en 2009 haya 3000 más.
A pesar de no hacer publicidad, Mercadona - y sus marcas propias Hacendado, Deliplus y Bosque Verde - es la marca más comentada en las conversaciones de los españoles, según un estudio elaborado por Zenitmedia. Fuentes de esta compañía aseguran que sus productos propios se caracterizan más por la búsqueda de la calidad que por el precio. "Buscamos un equilibrio, pero nuestro objetivo no es ofrecer una marca barata, sino una buena marca", puntualizan.
No obstante, en Mercadona disponen de SPB (Siempre Precios Bajos). Según la compañía esto es posible gracias a que compran los productos siempre en origen y a que establecen acuerdos a largo plazo con los fabricantes y así pueden ofrecer a los clientes productos de alta calidad y a unos precios más bajos y estables.
Selección de fabricantes
Pero, ¿cómo se elige a un fabricante para tener garantías de calidad a buen precio?. Desde Eroski señalan que en general trabajan con los líderes del mercado en cada producto, pues conocen muy bien el proceso de producción y les interesa ese saber hacer. "A menudo ni siquiera cambiamos la receta de los productos y los fabricantes lo prefieren: les viene mejor que la línea de producciónsea la misma. Lo único que hacen es, al final del proceso, poner otra etiqueta. Otras veces, sí cambiamos la receta: la adaptamos a lo que nos dicen los consumidores en las catas que organizamos para testar nuestros productos antes de lanzarlos al mercado".
En AlCampo el proceso de incorporación de productos de marca propia tiene varios hitos. Una vez definido que producto se quiere incorporar, buscar proveedor ... (o a la inversa, un proveedor hace una propuesta) se hace una cata por catadores profesionales. Si supera este paso, se hace un análisis físico-químico del producto y si cumple los estándares marcados por AlCampo, se hace una auditoría a la fábrica por profesionales externos.
AlCampo realiza controles muy estrictos para seleccionar a estos proveedores y fabricantes, a los que exige también el cumplimiento del código ético Auchan, especialmente a aquellos que tienen fábricas en países en vías de desarrollo aunque prácticamente la totalidad de los fabricantes de los productos Auchan son españoles y muchos de ellos de pequeñas y medianas empresas.
En los supermercados Día presumen de ofrecer unos precios más baratos que sus competidores, que llegan hasta el 30%. Esto se consigue, entre otras cosas, gracias a una cuidadosa selección de fabricantes, ya que tienen que pasar una auditoría de calidad donde se valoran sus instalaciones y sus procesos de fabricación y control. De esta manera, el seleccionado elabora muestras de producto que se hacen pasar por laboratorios externos e internos, y donde el producto es sometido a rigurosos controles de calidad.
Posteriormente, la muestra de producto elaborada por el fabricante es también valorada por un panel de consumidores. Mediante pre-test y pruebas de cata, se recogen las opiniones del consumidor sobre el producto y si éste cubre sus necesidades. Cuando el producto ha conseguido superar satisfactoriamente todas las pruebas, ya está calificado para ser fabricado, envasado y distribuido a los clientes.
Además, en Día se realizan continuos controles en los almacenes para no descuidar la calidad. Se supervisa cada entrega de producto, tomando muestras en los almacenes antes de ponerlo a la venta y realizando controles periódicos a las plantas de producción de los fabricantes.
Con todos estos datos sobre la mesa, y ahora que la crisis obliga a apretarse el cinturón y la demanda de estos productos propios aumenta es lógico preguntarse: ¿suponen, ahora más que nunca, las marcas del distribuidor una amenza para las marcas líderes?."Claro que sí - apunta Alejandro Gutierrez, socio direcctor de Quattro C Analysis Consulting -. El consumidor tiene que adaptar su presupuesto y busca cada vez más ofertas y marcas del distribuidor, así como las tiendas más baratas (y eso se dispara más ahora con eincremento del paro, ya que los consumidores tendrán menos dinero, pero más tiempo para buscar los mejores precios).Aún así, considero que el consumidor tiene que seguir apostando por las marcas líderes, ya que son las que realmente innovan y dan valor añadido al producto. De lo contrario podría ser contraproducente para para los fabricantes. Para entenderlo se podría hacer una analogía con los CDs del top manta. Las marcas propias copian muy rápido la innovación sin haber invertido en la misma, lo que puede llevar a que las marcas dejen de invertir al no salirle los números", asegura Alejandro Gutierrez.
No exceder el 30%
Según los expertos del sector, lo normal es que la progresión de las marcas propias vuelva a niveles más moderados a medida que vaya remitiendo la crisis, pero mientras tanto, aseguran que en los próximos meses las marcas blancas seguirán creciendo a ritmos similares a los actuales. Desde Alimarket prevén crecimientos de ventas de hasta el 25% aunque señalan que "para mantener la competitividad de una cadena, su representación sobre ventas no debe exceder el 30%". Y es que desde el punto de vista de las cadenas, aunque es cierto que deben amoldarse progresivamente a las demandas del consumidor, el sobreesfuerzo en este sentido puede generar o desatar reducciones en el margen y en la rentabilidad de las propias empresas y, de este modo, afectar a sus cuentas de explotación.
La situación es tal que, además, y según apunta el socio director de Quattro C, "ya existen algunas denuncias de que, debido a la coyuntra actual, algunas cadenas están bajando el margen de las marcas de distribución para atraer clientes a sus establecimientos con el reclamo de precios bajos"
Ventajas...
Por lo general, las marcas del distribuidor resultan más económicas que las marcas que distribuye el fabricante. Esto se debe fundamentalmente a que el establecimiento compra el producto en grandes cantidades, lo que le permite ahorrar costes en publicidad y promoción.
En muchos casos, el producto es idéntico al comercializado por marcas líderes, pero a un coste inferior.
El consumidor atraído por una mayor rentabilidad a la hora de hacer la compra es reincidente con un determinado establecimiento y el distribuidor consigue una clientela fiel.
... y desventajas
Aunque todos cumplen unos requisitos mínimos de calidad, en ocasiones, los controles son menos rigurosos o se intenta ahorrar en el género destinado a la marca blanca con el fin de ahorrar costes.
La marca puede cambiar sin previo aviso de fabricante, con lo que la calidad o sabor puede variar. Estos cambios se pueden apreciar por una modificación en el envase, puesto que el nuevo fabricante puede estar acostumbrado a hacer otros distintos, pero otras veces los cambios no se notan.
Marcas únicas
Coca-Cola es reconocible por su sabor, sus colores y hasta por el trazo de su marca. Es la enseña más conocida y más valiosa del mundo. "Nos sentimos orgullosos de que esto sea así -apuntan fuentes de la compañía -. Por eso no tendría sentido que nosostros fabricáramos para otros, para distribuidores o marca blanca. Sería romper un compromiso con nuestros consumidores y con aquellos que han hecho de Coca-Cola una gran marca".
Crece el interés
Los consumidores están cada vez más deseosos de conocer lo que compran y más seguros de no querer que le den gato por liebre. Por este motivo en internet son cada vez más habituales los foros y páginas webs dedicadas a este asunto. Una de las páginas más concurridas es "El Replicante" donde los navegantes un listado con las marcas blancas de los distintos establecimientos y el nombre de sus fabricantes. Pero ojo, muchas listas no están actualizadas.

ABC, DOMINGO 30_11_2008

domingo, 19 de octubre de 2008

La crisis eleva el interés por las marcas blancas

MIGUEL ALBA - MADRID
Para tirar del carro ya no hace falta tanta fuerza. Carmen López, con dos hijos en edad escolar, repasa su lista sin saber que es el prototipo del nuevo consumidor surgido de la crisis. "La hipoteca se ha disparado y hay que comprar con cabeza", asegura. Las marcas blancas sobresalen de un carro más austero y en el que, ocasionalmente, entra alguno de esos productos expuestos en las conocidas como zonas gourmet. "El jamón de pato lo dejaremos para Navidad", afirma.
Según el último informe Nielsen sobre el comportamiento de los consumidores, que compara el primer semestre de 2008 con el del pasado ejercicio, la cesta de la compra de los españoles incluye menos productos (12,2 artículos) aunque no se reducen las visitas a los centros comerciales (acudimos a comprar 56,9 veces de media anual). "El frigorífico hay que seguir llenándolo, pero ahora no voy al hipermercado sin haber estudiado bien los folletos de publicidad", prosigue Carmen. Ella cambió de centro comercial por la crisis. Su decisión le ahorra alrededor de 30 euros por carro. "No solo es más barato el nuevo híper al que acudo, sino que sus marcas blancas son más económicas", subraya.
Si, en 2001, el precio era priorizado por un 15,6% de los consumidores a la hora de llenar su cesta, actualmente es el factor principal para un 25%. Este cambio en el hábito de compra ha aumentado la cuota de mercado de las marcas blancas hasta el 39%, según los datos de Nielsen. Otras organizaciones llegan a aumentar su porcentaje de penetración en la cesta hasta el 42%.
Las etiquetas confirman estas cifras. Un sencillo estudio de campo efectuado por Público, en seis de los hipermercados con mayor volumen de venta en España, demuestra el enorme porcentaje de ahorro que supone la compra de marcas blancas. De media, en los diez productos comparados, las marcas blancas son un 39% más baratas. Este dato entra dentro de los márgenes establecidos en un informe de la Complutense que habla de una horquilla de ahorro de entre el 18% y el 42%.
Para las diferentes asociaciones de consumidores, el descuadre en el ticket existe por la política de márgenes que maneje cada distribuidor. A su juicio, si un supermercado vende un producto propio lo normal es que impulse su venta encareciendo el resto de marcas. Sin embargo, el publicista Antonio Luque explica el desfase de precios como una mera cuestión de costes de conocimiento de marca. "Un anuncio cuesta dinero y en televisión, mucho. Pero la publicidad siempre genera una relación afectiva con el posible comprador.
Conoce el producto desde su casa, puede llegar a comentarlo con la familia No es tan frío como el primer vistazo en el supermercado", señala Luque. En una situación como la actual, en la que el mensaje de apretarse el cinturón es una máxima diaria, la publicidad, según Luque, es menos efectiva. "Ahora, el anuncio lleva hasta el pasillo en el que se expone ese producto, pero el bolsillo de la gente prevalece sobre el eslogan y las marcas blancas salen ganando".
No todo es el menor precio
"Además del precio, la gente sabe que detrás de muchas marcas blancas hay empresas importantes que aportan calidad", indican desde Alcampo. De hecho, en muchos foros de Internet circulan listas no oficiales en la que aparecen las correspondencias de las marcas blancas de una gran superficie con marcas publicitadas. Los rumores de los posts de Internet pueden confirmarse, desde el pasado junio, a través de la web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
La búsqueda se puede realizar bien por el número de registro general sanitario de alimentos (RGSA) del producto, si se conoce, o bien por la actividad, la categoría, la razón social o la provincia donde se fabrica. Algunas grandes superficies, como Mercadona con su marca Hacendado, no esconden en los envases cuál es la compañía fabricante del artículo. "¿Para qué voy a comprar una pizza de Casa Tarradellas (1,55 euros, el pack de dos unidades) si la de Hacendado (1,30 euros, su equivalente) también lo produce esa misma marca?", se pregunta Jorge Pérez. Para este administrativo soltero no existe diferencia de sabor entre el producto "blanco y el conocido".
Sin embargo, los fabricantes que venden a distribuidores aseguran que sus productos de máxima calidad nunca cambian la etiqueta de diseño por otra generalista. Algunas firmas, como Danone, han iniciado agresivas campañas para mostrar la exclusividad de sus productos. "Activia es único, por eso Danone no lo fabrica para otras marcas". El eslogan, que empezó a emitirse por televisión el pasado lunes 13, responde a una política de posicionamiento de la marca ante las reiteradas preguntas de los últimos meses, a su teléfono del consumidor, sobre si sus yogures se esconden detrás de una marca blanca.
El innegable protagonismo de estas no escapa ni al propio El Corte Inglés. Desde el pasado jueves, Aliada, su nueva marca blanca, compite con los propios artículos genéricos de los grandes almacenes. El precio de Aliada, menor que el de la marca de El Corte Inglés, supera, sin embargo, a los de Hacendado, Dia, Auchan (Alcampo), Eroski o Carrefour.

Productos más baratos y estrategias para venderlos
¿Qué son las marcas blancas?

Bajo ese nombre se conoce a las que utilizan las grandes cadenas de distribución para ofrecer productos, normalmente (hay excepciones) a un precio inferior a los de las enseñas conocidas. A los supermercados les horroriza esa denominación y prefieren hablar de “marca del distribuidor” o incluso “recomendada”.
¿Desde cuándo existen?
En España, el grupo pionero fue Simago, que introdujo el concepto a mediados de los setenta, poco antes de la irrupción del gigante francés Carrefour. Después llegarían Dia (años ochenta) y el resto de operadores. El desarrollo de este modelo en España ha ido paralelo al proceso de concentración del sector de la distribución y al imparable retroceso del pequeño comercio, que no puede competir en este segmento por los enormes volúmenes de inversión y ventas que exige. Fuera de España, los primeros antecedentes se remontan al siglo XIX en Inglaterra, aunque la primera marca blanca como tal data de los años sesenta en EEUU.
¿Son mucho más baratas que las normales?
Depende del producto y de la cadena. En términos generales, y según un estudio elaborado por profesores de la Universidad Complutense, la diferencia de precios respecto a las primeras marcas oscila entre el 18% y el 42%, según los casos.
¿En qué cadenas hay mayor diferencia?
Según ese informe, de 2007, la mayor diferencia se da en Eroski (cuyas marcas blancas son un 40,5% más baratas que las marcas normales). Le siguen Carrefour (con un 40,5%), Alcampo (40,2%), Ahorramás (39,8%), Dia (38%) y Mercadona (37,4%).
¿Por qué son más baratas?
A veces, detrás de esos productos hay fabricantes desconocidos por el gran público, que no invierten en publicidad y que instalan sus centros de producción y almacenaje muy cerca de las grandes cadenas, para ahorrar en transporte. Eso sin contar que el diseño de los envases (y, obviamente, el producto) suele ser de peor calidad. Y muchas veces, el fabricante de marca blanca es exactamente el mismo que el del producto ‘premium’. En este caso, el ahorro suele venir porque llegan a acuerdos con las cadenas para distribuir otros productos en exclusiva. O porque las grandes cadenas de distribución les someten a fuertes presiones para que les vendan productos a bajo precio. Muchos productores tienen distintas calidades, según a quién vendan.
¿Benefician a la industria alimentaria?
Depende. Además de ser un instrumento para colocar en los estantes del distribuidor otros productos más caros (y con mayores márgenes), la marca blanca permite al fabricante optimizar sus cadenas de producción, ya que funcionan en todo momento. Además, para la industria alimentaria se ha convertido en un mal necesario impuesto por la gran distribución. Pero tiene su lado negativo para la industria: además de que los márgenes son menores, las marcas blancas pueden generar dudas en los clientes al examinar los precios de productos como los lácteos: al ver que un mismo producto cuesta el doble dependiendo de la etiqueta, surge la desconfianza en el consumidor.
¿Se puede saber quién está detrás de cada marca blanca?
En principio, y si son alimentos, sí, siempre que en el envase figure el número de registro de la empresa que lo fabrica. Incluirlo fue obligatorio hasta la entrada de España en la UE, que luego obligó a que su inclusión fuera voluntaria. Así que no todas las empresas lo facilitan. Cuando lo hacen, el código aparece dentro de un círculo: las dos primeras letras identifican al país de origen y las dos últimas, a la provincia (si es español); en medio, un primer código numérico se refiere a la actividad de la empresa y otro la identifica. Si el código aparece en el envase, se puede localizar al fabricante en la web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (www.aesan.msc.es ), en el apartado de “Cadena alimentaria”, pinchando en la sección “Registro General Sanitario de Alimentos”. En algunas cadenas, como Mercadona, no es preciso tanto trámite: los productos de marca blanca identifican al fabricante por política de la empresa.
¿Todas las empresas fabrican marcas blancas?
No, aunque sí una gran parte. Entre las que no los elaboran figuran Arbora-Ausonia (fabricante de las compresas Ausonia y de otros productos como Dodot, Evax, Tampax, Kandoo, Lindor, Salvacamas y Charmin); Nestlé, Pascual y Danone; conservas Calvo; Heinz Ibérica (la del tomate Orlando); Kellogg´s, Listerine y Red Bull.
¿Cómo está afectando la crisis a este mercado?
Su cuota de mercado oscila ya entre el 31,8% y el 39% (datos del primer semestre), con crecimientos de entre tres y cinco puntos respecto al mismo año pasado. Hace solo dos años, todavía en la cresta de la ola del ‘boom’ económico español, su peso en las ventas totales rondaba el 25%. Su crecimiento hasta los niveles actuales ha sido espectacular: en 1985, suponían un 3,5% de las ventas totales del sector; ahora representan el 39%.
¿Qué patrón de consumo sigue la cesta de la compra?
La cesta tipo se divide aproximadamente así: un 5% de lo que se compra corresponde a marcas decididas de antemano, pero alteradas al llegar al híper; en un 18% de los casos se conoce el producto que se va a comprar, pero no la marca; en el 22%, se ha decidido de antemano el producto y la marca. Y en la mayoría de los casos (55%), se improvisa sobre la marcha: se decide en el momento de comprar.
¿Qué trucos utilizan las cadenas para incitar al cliente a comprar?
En los centros comerciales, la entrada suele estar a la derecha de las cajas registradoras; los expertos en marketing dicen que la tendencia natural del ser humano es girar la cabeza a la derecha. En esa zona, es habitual que las cadenas coloquen ropa o cualquier otro producto que no sea de primera necesidad. Los artículos básicos suelen estar repartidos por todo el local, para que el cliente lo recorra entero mientras los busca. La estancia media en un hipermercado es de 55 minutos, que las técnicas de marketing tratan de alargar o reducir, según convenga, recurriendo a música rápida (para hacer circular a los clientes con más celeridad) o suave, si se quiere que permanezcan más tiempo.
¿Es casual la ubicación de los productos?
No. Una regla de oro del comercio dice que hay tres niveles en cada estantería: a ras de suelo, a la altura de las manos y a nivel de los ojos. Estos dos últimos (y especialmente, a la altura de los ojos) son los más atractivos para el vendedor, porque son más visibles y no exigen agacharse para coger el artículo. Los productos de compra obligada suelen estar a ras de suelo.


PÚBLICO, Lunes 20 de octubre de 2008

domingo, 24 de agosto de 2008

La crisis impulsa la venta de marcas blancas

CRISTINA DELGADO - Madrid -
En la estantería de un supermercado de Madrid descansan dos enormes bloques de cajas de leche. Todas tienen el mismo envase: bricks de un litro. En todas, la leche viene de Galicia. Pero en unas aparece estampado el logo de una conocida marca comercial, y en otras, el nombre del supermercado. Hay otra diferencia sustancial: las cajas con la denominación del establecimiento valen un 30% menos. Es un producto de marca blanca, que los comercios prefieren llamar "marca del distribuidor" o incluso "recomendada".
Los céntimos que el comprador se ahorra al llevarse a casa alimentos, productos de limpieza o de higiene envasados bajo el nombre de cadenas comerciales son especialmente atractivos en los últimos meses. Los supermercados Ahorramás, asociados al grupo IFA, aseguran que las ventas de su producto propio, que llaman Alipende o Lanta, han crecido hasta un 20% con la crisis. Las grandes superficies, como Carrefour, Eroski o Alcampo, no facilitan datos concretos, pero reconocen también un aumento notable.
España es el cuarto país de Europa con mayor cuota de mercado para la marca blanca, con el 34% del total de productos vendidos. Según la consultora Nielsen, su volumen de facturación ha crecido en los últimos 12 meses más que en los dos últimos años, hasta situarse en el 27,3%.
No es de extrañar que crezca el interés en estos productos, sobre todo cuando la inflación anual de los alimentos se situó en julio en el 7%. Las marcas del distribuidor permiten ahorrar entre un 18% y un 42% sobre las llamadas primeras marcas, según un estudio realizado por profesores de la Universidad Complutense de Madrid. En el informe, recogido por Mercasa, aparece un ranking elaborado a finales de 2007. A la cabeza del ahorro coloca a Eroski (dice que sus productos valen de media un 42,9% menos que los de la marca líder de cada categoría). Le siguen Carrefour (-40,5%), Alcampo (-40,2%), Ahorramás (-39,8%), Dia (-38%) y Mercadona (-37,4%).
¿Cómo puede explicarse tanto ahorro? Por una parte, porque detrás de los envases más económicos con el logo de Eroski, Ahorramás o Mercadona se esconden a veces fabricantes casi desconocidos, como la empresa de lácteos Senoble o Sovena. Son enormes empresas cuyo gasto en publicidad es inexistente. Además, suelen instalar los centros de producción y almacenaje muy cerca de las grandes cadenas, para ahorrar en transporte.
Otras veces, los que hacen zumos o papel higiénico para las grandes cadenas son los mismos que se anuncian en la televisión. El gazpacho andaluz de Dia, por ejemplo, viene de las fábricas de Don Simon, según su NIF. Los macarrones de Hacendado (Mercadona), los elabora La Familia. Los chocolates de Eroski, Zahor. En este caso el ahorro suele venir porque llegan a acuerdos con las cadenas para distribuir otros productos en exclusiva. Otras porque las grandes cadenas les someten a mucha presión para que les vendan productos a muy bajo precio. E incluso porque muchos productores tienen distintas calidades, según a quién vendan. Detergentes con menos perfume y agentes suavizantes. Salchichas con más fécula y menos carne.
Las cadenas comerciales aborrecen el apelativo de "marca blanca". Consideran que se relaciona con productos baratos, y ellos insisten en que lo que venden es la buena relación calidad-precio. Alcampo pide que se hable de "marca del distribuidor". Mercadona insiste en los "productos recomendados", y en que no son "necesariamente los más baratos de las estanterías".
Según la PLMA (una asociación mundial de fabricantes de marcas de distribución), las marcas de supermercado están copando sectores antes inalcanzables, como aparatos electrónicos e incluso software para oficina. "Lo que en un primer momento eran productos muy básicos, ha ido evolucionando según las exigencias del mercado y los nuevos hábitos de los consumidores", razona una portavoz de Alcampo, que explica que este establecimiento ha pasado de ofrecer cosas de primera necesidad a incluir couscous o alimentos para diabéticos.
Los comerciantes saben que sus marcas son un cebo para atraer clientes y por eso las colocan en sitios cada vez más visibles. Carrefour puso en marcha en 2006 una estrategia para potenciar su marca que le ha costado 10 millones de euros. Un 21% de lo que vende, es producto con su nombre, que provienen de 500 distribuidores diferentes.
Mercadona tiene su marca desde hace 15 años, y la ha convertido en uno de sus estandartes. Trabaja con fabricantes conocidos, y prefiere hacer de ello un sello de identidad. "Nosotros siempre indicamos en el envase del producto quién lo ha fabricado", indica un portavoz. Asegura que ofrece a los proveedores contratos de por vida "para evitar la presión que ejercen otros".

Una 'web' de Sanidad desenmascara al fabricante
Internet se ha convertido en un punto de encuentro para quienes disfrutan cazando las marcas blancas con padrinos conocidos. En los últimos meses, decenas de foros intercambian en la Red enormes listas de productos en las que se relaciona las marcas de supermercados con los fabricantes reales.
Una de las más populares es la del blog el replicante, (http://elreplicante.es/marcas-blancas-listado ) que incorpora una selección con más de 200 productos y crece cada día con las aportaciones de consumidores. Casi todos los fabricantes enmascarados han sido descubiertos de la misma manera: vía registro on line.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) proporcionó la respuesta a los cazadores de fabricantes agazapados. Este organismo, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, dispone de un registro de las empresas alimentarias que trabajan en España. "Es un registro público, como el de la propiedad, pero que incluye a fabricantes o distribuidores", explica un portavoz. Lo que no sabían en la Agencia de Seguridad Alimentaria es que los consumidores lo usan para saber el nombre que se esconde tras la marca blanca, ya que, aunque el producto venga acuñado por un supermercado, el fabricante está obligado a incluir su número de registro sanitario en el envase.
En la web de la Agencia, en el apartado sobre cadena alimentaria y registro de empresas, un formulario permite comprobar ese registro y facilita el nombre del productor al que pertenece. Si se teclea el código de registro (RGSA) impreso, por ejemplo, en una pizza precocinada con la marca del supermercado Dia (aparece junto al código de barras en un círculo), se obtiene automáticamente el nombre de su elaborador: Campofrío.
"No nos parece mal que la gente lo use para conocer qué está comprando. Al fin y al cabo, las marcas blancas son como las conocidas, pasan los mismos controles, son igual de seguras y a veces son lo mismo", explica la Agencia. Pero, cuidado: que el fabricante sea el mismo no implica que el producto que venda a las cadenas sea idéntico al que ofrece con su marca. Dependerá de los acuerdos a los que lleguen proveedor y supermercado.
EL PAÍS, Domingo 24 de agosto de 2008
Imagen: El País

miércoles, 13 de agosto de 2008

Protesta por los márgenes abusivos

El sindicato agrario UPA repartió ayer 10.000 kilos de calabacines en Granada como medida de protesta por los "abusivos" márgenes que aplican las grandes superficies a frutas y hortalizas. "El calabacín se paga a seis céntimos por kilo y se vende al consumidor a 1,5 euros: 24 veces más", dijo un portavoz.
EL PAÍS, Jueves 14 de agosto de 2008
Imagen: El País

jueves, 10 de julio de 2008

Sebastián, contra la infación: comparará los precios entre los comercios

L.Cecilia
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, inauguró ayer la Asamblea General de la Asociación Española de Distribuidores Autoservicios y Supermercados (Asedas) con la presentación de dos propuestas que cambiarán el plan de actuación del comercio. En primer lugar, explicó que su principal objetivo es la colaboración con el sector, que en materia de precios pasa por la máxima transparencia de los mismos:"El Gobierno está comprometido en mejorar la información a los consumidores en productos de alimentación", explicó el ministro.
Sebastián adelantó que antes de que acabe el año pondrá en marcha el Observatorio de Precios del Comercio Minorista, que consistirá en la elaboración de listas de precios de alimentos por comunidades autónomas, por enseñas y por productos. A la distribución se le ha tachado tradicionalmente de inflar los precios finales, muy por encima de los precios en origen, visión con la que quiere acabar el comercio y el Gobierno. Esta medida constituirá un freno para la inflación en ciertos bienes de consumo.
El presidente de Asedas, Jose Pedro Pérz Llorca, también anunció que estas patronal quiere llegar a acuerdos con productores primarios para crear una cierta estabilidad en los precios y aclarar que la subida de los mismos no corresponde en su mayoría a la distribución.
Desde hace cuatro, el Ministerio de Industria viene haciendo un seguimiento trimestral de los márgenes minoristas, y en el mismo, según Pedro Pérez Llorca, se ha demostrado que el sector comercial sirve de amortiguador en las subidas de precios.
Facilidad en licencias
Miguel Sebastián también anunció que desde Industria se va a impulsar el silencio administrativo positivo en los trámites de la actividad comercial. Esto significa que si un grupo pide una licencia para abrir un establecimiento y no recibe contestación en un plazo estipulado, esta se considerará aprobada. La distribución sufre en algunos casos esperas de años para conseguir el visto bueno para abrir nuevos establecimientos.
Sebastián también se planteó como reto la simplificación de la legislación comercial y argumentó que la trasposición a la legislación española de la Directiva de Servicios Europea va a ser el vehículo ideal para la reducción de la burocracia en las aperturas.
El ministro lanzó dos retos a la distribución española. El primero, que impulse su proceso de internacionalización y el segundo, que se sume al plan de ahorro energético y eleve la temperatura en las superficies comerciales.
LA GACETA DE LOS NEGOCIOS, Jueves 10 de julio de 2008

martes, 8 de julio de 2008

Los consumidores reclaman una ley que regule los márgenes comerciales

EUROPA PRESS
MADRID.- La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) inician este martes una ronda de contactos con los distintos grupos parlamentarios para presentar una proposición no de ley sobre los márgenes comerciales de los productos agrarios, según han informado las organizaciones.
Así, representantes de las tres organizaciones se reunen este martes con el presidente de la Comisión de Sanidad y Consumo, Gaspar Llamazares, con el objetivo de que el Congreso de los Diputados debata sobre los abusos que se están produciendo en la cadena agroalimentaria y para que el Gobierno ofrezca soluciones al respecto.
Esta iniciativa, según las organizaciones, se enmarca dentro de la estrategia conjunta desarrollada por agricultores y consumidores para denunciar los desequilibrios existentes en la cadena agroalimentaria, "dominada por la gran distribución", y reivindicar unos "precios justos" para los profesionales agrarios y razonables para los consumidores.
Precios excesivos
El secretario general de COAG, Miguel López, ha destacado que los consumidores están pagando precios excesivos por los productos agrarios en relación a su calidad y a los precios percibidos por los agricultores, "que en ocasiones no llegan ni a cubrir los costes de producción".
Por otro lado, las organizaciones han advertido de que darán a conocer la escasa participación de los agricultores en la conformación del precio final que adquiere su producto, que a su juicio, no supera el 25%, y en los desorbitados márgenes comerciales que se generan, que como media superan el 400%.
Por último, COAG, UCE y Ceaccu han recordado la publicación del pasado 1 de julio del Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos (IPOD) y la II edición del Mercado Transparente, donde los ciudadanos madrileños pudieron comprobar la cantidad de alimentos que se pueden comprar por un euro a precios del campo.
EL MUNDO, Martes 8 de julio de 2008
Imagen: Flickr

miércoles, 2 de julio de 2008

Los limones suben el 63% en un año, el aceite el 46% y la harina el 29%

AGENCIAS
El leve abaratamiento registrado en junio por algunos alimentos queda todavía muy lejos de las fuertes subidas que acumulan otros desde junio del pasado año. Entre éstos destacan los limones, que en un año han aumentado su precio un 63,73%, así como el aceite de girasol, con una subida del 45,64%, y la harina, con el 29,34%.Además, en los últimos 12 meses los espaguetis se han incrementado el 25,76%; la leche, el 22,40%; las naranjas, el 18,16%; las sardinas, el 14,02%, las bacaladillas, el 13,83%; el pan de molde, el 13% y la mantequilla y el arroz, algo más del 12%.
Los datos, difundidos este martes por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, señalan que el pollo, la bollería, los gallos, los yogures, los huevos y las acelgas han subido entre el 11 y el 12%. También se han encarecido más del 10% los tomates, las anchoas y las alubias. Por debajo de los dos dígitos se situaron las gambas congeladas (9,54%), el chocolate (8,35%), los plátanos (7,87%), la ternera (6,36%) y el atún en aceite y las manzanas (6%). El resto de los alimentos que se encarecieron en los últimos 12 meses lo hicieron por debajo del 5%. Por el contrario, desde junio del pasado año sólo se han abaratado las cebollas, el 11,91%; los pimientos verdes, el 6,06%, el aceite de oliva y las patatas, casi el 4%; el café soluble y las zanahorias, las judías verdes y el azúcar, algo más del 1%.

Los alimentos, 4 veces más caros en las tiendas
Por otro lado, se ha publicado la diferencia de los precios de los alimentos en destino, cuando los venden los productores, y el que los consumidores pagan en las tiendas. Así, se ha dado a conocer que entre los productores y los comercios, los precios de los productos agropecuarios se cuatriplican. Los casos más destacados son los de las aceitunas, que multiplican su coste por ocho, y los plátanos y las sandías, que lo hacen por más de seis.
Por ejemplo, la aceituna cuesta en la tienda casi cuatro euros el kilo, mientras que los productores lo venden a 0,43 euros. Algo parecido pasa con los plátanos: el agricultor los vende por 0,27 euros el kilo mientras que en las tiendas se encuentran a 1,82 euros. Estos datos han sido facilitados gracias a un nuevo indicador: el IPOD, (Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos), creado por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG, junto con las organizaciones de consumidores.
El IPOD se publicará periódicamente el primer martes de cada mes con los resultados del seguimiento de 25 alimentos básicos en la dieta. Durante el mes de junio, el IPOD de los productos agrícolas se situó en 4,27 puntos, mientras que el de los productos ganaderos se ha colocado en el 3,05.

20MINUTOS, Miércoles 2 de julio de 2008
Imagen: Flickr

lunes, 16 de junio de 2008

La caída de los precios agrarios no llega al consumidor final

VIDAL MATÉ - Madrid -

La subida de los precios en origen se suele repercutir automáticamente en los precios finales que paga el consumidor. Por el contrario, en épocas de bajadas de los mismos, las subidas anteriores han tendido a consolidarse en los niveles adquiridos, con fuertes resistencias a los recortes. Esto es lo que está sucediendo en la actualidad con dos productos de primera necesidad que fueron protagonistas de los incrementos de precios en los últimos meses: el pan y la leche.
En el pan, según un informe elaborado por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), la subida de los precios del trigo desde 185 euros por tonelada en el mes de junio de 2007 a los 283 euros por tonelada el pasado mes de marzo, supuso elevar el precio del pan el último año desde 3,53 euros el kilo a 4,12 euros el kilo, con un incremento del 17%. La subida real al consumidor fue muy superior. Con la bajada de los precios del trigo panificable a 265 euros por tonelada el pasado mes de mayo, los precios del pan se mantienen sin embargo en los mismos niveles, de 4,12 euros el kilo.
Para la organización agraria, si se hubiera aplicado justamente la subida de los precios del trigo, los precios del pan habrían pasado solamente de 3,53 en junio de 2007 a 3,72 euros el kilo en el momento más caro. En la actualidad, el precio del kilo de pan debería ser de 3,68 euros. Para determinar este precio, la UPA ha considerado que el trigo supone el 10% de los costes del pan.
En el caso de la leche, la evolución registrada por los precios es similar. El consumidor no se beneficia de los descensos de precios en origen. La subida de los precios de la leche en origen supuso pasar de 0,328 euros el litro en junio de 2007, a casi 0,469 euros litro en diciembre pasado. Este incremento significó para el consumidor elevar los precios desde una media de 0,78 euros litro hasta los 0,97 euros. Un incremento del 23%. Hoy, con los precios en origen a 0,37 euros litro, los precios al consumidor han bajado solamente de 0,97 a 0,96 euros litro.
La UPA considera que los precios al consumidor deberían haber pasado sólo de 0,78 euros litro en junio de 2007 a 0,92 euros litro en el momento más caro, en diciembre. En la actualidad, deberían haber bajado ya a 0,82 euros litro.
Los datos son contundentes. En medios industriales se admite que no se ha repercutido toda la bajada en origen al consumidor. En su lugar, afirman, se han desarrollado algunas campañas de ofertas con el objetivo de vender más ante la caída en la demanda de leches con marca, frente a la expansión de marcas baratas de la distribución.
En lo que afecta a otros productos de consumo, el informe de la UPA estima que sí se ha repercutido la bajada de precios en origen en las pastas. En lo que afecta al sector agrario como consumidor, a su vez, de productos industriales, el problema de la última campaña ha sido el incremento de los precios de los piensos en un 40% de media.
EL PAÍS, Lunes 16 de junio de 2008

jueves, 29 de mayo de 2008

De la mata a la mesa, un 483% más caro

Marta Muñoz - Madrid
Los precios de los productos agroalimentarios se encarecen un 483% de media en el proceso de la cadena agroalimentaria que va desde los agricultores a los consumidores. Pero, ¿adónde va a parar el dinero de ese encarecimiento? Con una pregunta parecida, "¿Quién se queda lo que tú pagas?", han presentado la organización agraria COAG y las de consumidores y usuarios Ceaccu y UCE un informe sobre el IPOD, el índice de precios en origen y destino de los alimentos.
Con ello han pretendido crear una iniciativa parecida al IPC que hace público el INE. El IPOD presentado en sociedad este jueves, coincidiendo con la II edición del Mercado Agrario Transparente, refleja los desequilibrios que existen en los productos que van del campo a los hogares de los consumidores. Los resultados hablan de un aumento en los precios de un 483%.

Los tomates, un 486% más caros
El estudio ha sido realizado con los productos más consumidos entre los españoles y pretenden mensualmente denunciar las diferencias. Entre ellos figuran: las carnes de ternera y cerdo, la leche, verduras como las acelgas, los calabacínes, las cebollas y los tomates, entre otros. Y de frutas, las naranjas, las manzanas, las peras y los plátanos.
De este modo, afirman que la cadena agroalimentaria, minada con estas desigualdades, afecta a dos sectores muy claros: los agricultores y los consumidores. Los primeros, porque en la mayoría de las ocasiones las retribuciones que reciben por lo cultivado no cubre ni los costes de producción. Y los segundos, porque están pagando por los alimentos agrarios precios excesivos.
Destaca, por ejemplo, el 486% que se paga de más por un kilo de tomates, cuyo precio en origen es de 0,42 euros y se paga 2,04 en los establecimientos. Algo parecido ocurre con las carnes, la ternera, concretamente cuesta en origen 3,33 euros y en destino 15,01 euros. Del resto de productos los que más suben son los plátanos, las peras, los calabacínes y las cebollas.
Por todo ello, la COAG, la CEACCU y la UCE reclaman que el consumidor sea informado de cómo se forman los precios en la cadena, que la Comisión Nacional de la Competencia intervenga, que se elimine la especulación en los mercados agroalimentarios y sobre todo, que se cree un sistema de doble etiquetado en los productos, donde los consumidores puedan ver los precios de origen y los de destino.
Diario ADN, Viernes 30 de mayo de 2008
Imagen: Diario ADN

lunes, 3 de marzo de 2008

Los alimentos se abaratan un 9% en origen pero tan sólo un 0,5% en el supermercado

CARMEN LLORENTE
MADRID.- La distorsión de los precios en la cadena alimenticia se agudiza para desgracia de productores y consumidores. En la semana comprendida entre el 17 y 24 de febrero, los precios en origen de los alimentos que componen una cesta representativa de la compra descendieron de media un 8,9%, aunque en el supermercado la rebaja apenas se dejó notar, ya que el precio final descendió sólo un 0,50%, según los datos del Observatorio de Precios elaborado por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación (MAPA).
En aquella semana, por ejemplo, el precio de las anchoas en las lonjas alcanzaba los 2,5 euros el kilo; un 19,35% más barato que en los siete días precedentes. Sin embargo, lejos de que esta reducción se dejase notar también en la pescadería, los consumidores compraron este preciado pescado a 8,13 euros el kilo, un 1,37% más caro que durante la semana anterior, según el estudio del Ministerio.
"Cualquiera, con sólo echar un pequeño vistazo al Observatorio de Precios, ve las grandes distorsiones que se siguen produciendo a lo largo de la cadena de distribución", explica Pedro Barato, presidente de Asaja, quien pone como ejemplo que las cebollas llevan semanas bajando en origen sin que esta rebaja repercuta en el consumidor.
La lista de productos frescos cuyo precio se ha reducido en origen sin que se traslade este recorte al consumidor final es amplia. Las chirlas, pese a costar un 4,76% menos en las lonjas, experimentaron un repunte del 0,67% en las pescaderías y supermercados; la patatas bajaron un 7,14% en origen y llegaron a las fruterías un 1,28% más caras; los agricultores vendieron las acelgas un 7,14% más baratas, mientras que los ciudadanos las compraron con una rebaja de sólo el 0,63%. No obstante, el precio en origen de otros alimentos sigue imparable, como las sardinas, que subieron un 37,5% o la judía verde, que se disparó un 42,27%.
"Los precios que perciben agricultores y ganaderos siguen siendo ridículos, mientras que los que paga el consumidor no dejan de subir. Es un hecho que ha constatado todo el mundo", afirma el presidente de Asaja, la principal patronal del campo, quien insta al Gobierno de España a seguir los pasos de Francia y tomar medidas efectivas para frenar la gran desviación de precios entre la oferta y la demanda.

Distorsión en los precios
Un kilo de ternera de primera en origen costaba la semana pasada 3,49 euros, mientras que el consumidor pagó 15,2 euros, un 335% más que el precio percibido por el ganadero. Desde que el pescador y el agricultor venden sus productos a los distribuidores minoristas hasta que éstos llegan al consumidor los precios se multiplican como si por arte de magia se tratara. Así, el atún rojo cuesta en origen 3,5 euros, mientras que los ciudadanos lo compran a 20 y 22 euros.
"Los pescadores están soportando aumentos astronómicos de los costes debido a la fuerte subida del petróleo y, sin embargo, estamos cobrando lo mismo que hace 20 años, explica la patronal que agrupa a las principales cofradías de pescadores de España, Cepesca. "Hemos pedido a intermediarios y distribuidores que nos expliquen a qué se debe esa gran desviación de los precios, pero todavía no hemos tenido respuesta", añade la organización.

Medidas poco efectivas
Por su parte, el secretario general de Agricultura y Alimentación, Josep Puxeu, defendió que las medidas de urgencia articuladas por Francia ante la subida del precio de los alimentos «son muy parecidas» a las que el departamento que dirige Elena Espinosa ha puesto en marcha a lo largo de esta legislatura.
El pasado lunes, el país vecino anunció una investigación de los "comportamientos de los márgenes" y la evolución "real", ya que el Gobierno galo tiene serias sospechas de que los distribuidores han "aprovechado el encarecimiento de las materias primas agrícolas para aumentar sus márgenes".
Sin embargo, ni las organizaciones de consumidores ni los productores consideran que el Ejecutivo español haya tomado las acciones necesarias para frenar la escalada de precios en la cadena alimentaria. Los alimentos se encarecieron un 6,6% el pasado año y han proseguido su rally alcista en 2008. El IPC de alimentos y bebidas en enero se situó en una tasa interanual del 7%.
De momento, nada se sabe sobre la investigaciones abiertas por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) en septiembre y octubre del año pasado ante los desmesurados repuntes de precios en los alimentos, especialmente en el pollo, los huevos, el pan y la leche.
EL MUNDO, Lunes 3 de marzo de 2008
Imagen: El Mundo