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jueves, 15 de enero de 2009

Los tipos bajan a mínimos del 2%

JUAN GÓMEZ / CLAUDI PÉREZ - Berlín / Madrid -
Las constantes vitales de la economía europea van de mal en peor. La banca vuelve a flaquear, inmersa en una réplica (más) del terremoto financiero. Las Bolsas llevan siete jornadas bajando. La industria sufre, la confianza se hunde y el euro pierde fuelle pero sigue tan fuerte que dificulta la recuperación en Alemania, una economía herida, como lo son las de Italia, Irlanda, Grecia y un largo etcétera del que España no sólo no logra escapar, sino que es protagonista destacado. La crisis obliga, la inflación lo permite y las presiones arrecian: el Banco Central Europeo se vio forzado ayer a dejar de lado su habitual tacañería y rebajó los tipos de interés medio punto adicional, hasta el 2%, a los niveles mínimos en que se situaron entre 2003 y 2005.
El eurobanco tenía pocas alternativas. Eso es lo que pedían a voces los mercados ante una recesión que se adivina profunda y duradera. El recorte es un reconocimiento de que la eurozona está peor de lo que el BCE pensaba hace un mes. Su presidente, Jean-Claude Trichet, se encargó de telegrafiar los siguientes pasos: dejará intactos los tipos en febrero -"ésa no será una reunión importante", dijo- y acometerá una nueva rebaja en marzo, lo que hace suponer que las cosas van a ir por donde solían. A peor.
Lejos de remitir, los problemas crecen. La amenaza de S&P de rebajar la calificación crediticia a España, Portugal, Irlanda y Grecia (ya efectuada) complica el recurso al déficit de los planes anticrisis. Ante ese corsé -el propio Trichet advirtió contra bajadas de impuestos "extensas"-, es necesario un uso más agresivo de la política monetaria, según los expertos, y más cuando los tipos europeos son más altos que los de otras grandes economías.
El eurobanco acumula varios patinazos desde el arranque de la crisis, allá por agosto de 2007. Entonces amenazó con subir tipos, aunque al final la realidad se impuso. En julio de 2008 llegó a subirlos por el temor a un rebrote inflacionista, en una acción que los expertos consideran un error garrafal que presionó aún más unos mercados al borde del ataque de nervios. Después endureció las condiciones para que la banca se financiara, lo que tensionó el ya de por sí deprimido mercado de crédito. "La rebaja de los últimos meses viene a subsanar parte de esos errores y es la prueba de que la cosa está muy mal", explicó Antonio Villarroya, de Merrill Lynch en Londres.
Desde octubre, el BCE ha recortado los tipos en 2,25 puntos. La cuarta rebaja consecutiva -que el BCE justificó por las "débiles expectativas coyunturales"- deja el precio del dinero en su mínimo histórico desde que el eurobanco existe, pero no "en el valor mínimo que el Consejo del BCE puede imaginar". Tras la reunión en el rascacielos que ocupa el BCE en Francfort, Trichet reconoció que los riesgos para el crecimiento en la zona euro "apuntan claramente hacia abajo" y que "persiste una gran inseguridad" en la economía europea. En otras palabras: queda margen de maniobra por debajo del 2%.
"Al BCE le queda aún mucho trabajo por hacer", resumió el economista jefe de Bank of America en Londres, Holger Schieming. Los expertos vaticinan nuevas rebajas, hasta dejar los tipos en el 1% o el 1,25%, a lo que contribuye el control de la inflación por el abaratamiento del petróleo.
Dicen los entendidos que la obligación de todo banquero central es ser aburrido y utilizar con profusión un solo verbo: advertir, a ser posible asociado al peligro de que los precios se desboquen. Pese a que por una vez dejó de lado los precios, Trichet cumplió ayer con el guión y advirtió contra un excesivo abaratamiento del dinero en Europa. "El Consejo", dijo, "quiere evitar caer en la trampa de la liquidez", lo que en la jerga económica viene a suponer que por muy barato que sea endeudarse y gastarse ese dinero -es decir, por muy bajos que estén los tipos- la gente no pedirá créditos ni gastará por temor. Además, destacó que la semilla de la crisis actual es precisamente el bajo precio del dinero.
Hubo un tiempo en el que los mercados saludaban los recortes de tipos con fuertes subidas. Eso, como tantas otras cosas, ha cambiado con la crisis: los parqués europeos cayeron ayer en torno al 2%, con la Bolsa española algo mejor. Para los inversores, malas noticias, pero no para los hipotecados: la progresiva rebaja de tipos -y el más que probable recorte en marzo- dejó el Euríbor en el 2,65%. Los expertos auguran más caídas.

Un alivio para los bolsillos en medio de la recesión
- El coste del dinero vuelve a caer.Aún no es tan espectacular como el recorte que aprobó la Reserva Federal de EE UU hace un mes (el tipo de interés de referencia del dólar ronda el 0%) pero el BCE respondió ayer a la recesión con la cuarta rebaja consecutiva para dejar los tipos del euro en el 2%. La decisión del BCE supone un abaratamiento automático de los costes de financiación y es un nuevo empujón al crédito.
- Hipotecas más baratas. Con los tipos de interés del euro, cae el coste del dinero que se prestan entre sí las entidades financieras y, en última instancia, se abarata la concesión de créditos a empresas y familias. En las hipotecas a tipo variable que se revisen a partir de ahora ese efecto se dejará notar. El Euríbor a 12 meses, índice de referencia para las hipotecas, sigue a la baja y se sitúa ya en el 2,65%.
- La crisis inmobiliaria empieza a notarse en los precios. Por primera vez desde 1993, las estadísticas del Gobierno reflejan una caída en el precio de las casas. Según los datos difundidos ayer por el Ministerio de Vivienda, los inmuebles nuevos y usados se devaluaron más de un 3% el año pasado, aunque el sector cree que el retroceso es mayor.
- La inflación, cuesta abajo. El coste de la vida, medido por los precios de los bienes de consumo, sube cada vez menos. El IPC de diciembre, publicado ayer, corrobora que la inflación se moderó hasta el 1,4%, la menor tasa interanual en una década. El Gobierno cree que los precios seguirán frenándose al menos hasta el verano, cuando es posible incluso que el IPC sea negativo algún mes.
EL PAÍS, Viernes 16 de enero de 2009
Imagen: El País

¿Es bueno que bajen los precios?

F. NUÑEZ
MADRID.- La inflación se situó en diciembre en el 1,4% después de haber alcanzado el 5,3% en julio. Los responsables: la caída de los precios del crudo y la detracción del consumo ante el miedo de los trabajadores a perder el empleo.
¿Se trata de una buena noticia?
Lo sería aún más si el descenso de los precios se produjera en pleno crecimiento económico y de creación de empleo. Pero la economía española ha entrado ya en recesión y es muy probable que los precios vivan meses de deflación (tasas negativas interanuales).
¿A quien beneficia una caída tan importante de la inflación?
Los asalariados que mantengan el empleo (entre ellos los funcionarios, que lo tienen vitalicio) podrán disponer de mayor poder de compra siempre y cuando mantengan su puesto. Pero el miedo es libre y está detrayendo la toma de decisiones de consumo por temor al paro. Entre este colectivo se encuentran también los pensionistas para quienes la inflación se había convertido en un impuesto. Lo que suele ocurrir en estas situaciones de incertidumbre es que nadie tira la casa por la ventana. Así, el consumo seguirá moderado y crecerá el ahorro por lo que pueda pasar.
¿Tendrán que devolver los pensionistas parte de sus subidas?
Por segunda vez en 10 años (en 1998 sucedió lo mismo) se producirá el hecho (el dato se confirmará a mitad de enero) de que la inflación a fin de año (1,5%) sea inferior a la prevista (2%). Los pensionistas recibirán en este mes de enero el 0,4% de desviación del IPC registrado en noviembre pasado. Así lo determina la ley, aunque acabe 2008 en ese 1,4%. De todas formas, el PP modificó la norma en 1999 para que los pensionistas no tengan que devolver nada si se produjera de nuevo este hecho.
¿Y los trabajadores?
Lo normal es que no proceda devolución alguna, aunque puede existir algún convenio que contemple explícitamente esta posibilidad para tenerlo en cuenta en el próximo convenio. Lo habitual es que en los convenios se mencione la revisión salarial en caso de desviación al alza y no a la baja. Al resultar inferior la inflación a la prevista, no se activará la cláusula de revisión de 2008, con el consiguiente ahorro para los empresarios.
¿Qué pasará con los convenios de 2009?
La desaceleración de los precios quita presión a la negociación colectiva. Los sindicatos ya han dicho que en 2009 se mantendrá el modelo salarial vigente en los últimos años y pactado con CEOE y Cepyme en el marco del Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva (ANC). Dicho modelo establece que las subidas salariales en convenio deben pactarse en función del objetivo de inflación (2%).
¿Qué pasará con el IRPF?
Es la primera vez que el Gobierno ha deflactado la tarifa del IRPF (también las deducciones familiares, personales y de trabajo) según la inflación prevista (2%) y que ésta resulta inferior en medio punto. Esta situación hará que Hacienda recaude de menos. De todas formas, para 2009 el Gobierno ha apostado por no deflactar nada y de esta forma recaudar de más.
¿Bajarán más los tipos de interés y del Euribor?
Seguirá el descenso, al menos durante un tiempo. El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) celebrará el próximo 15 de enero su reunión mensual es la que se prevé un recorte de al menos medio punto, con lo que el precio del dinero pasará del 2,5% actual al 2%. Sin embargo, esta entidad ya ha advertido de que no dejará que la inflación descienda muy por debajo del 2% a medio plazo y durante un largo periodo. La causa es el temor a la deflación en plena recesión europea. Mientras, el Euribor seguirá bajando por goteo al estar indiciado al mercado interbancario, que sigue con problemas de liquidez.
¿Existen riesgos de deflación y cómo se pude combatir?
Los analistas pronostican que antes del verano los precios serán negativos en España en tasa interanual (en torno al 0,5%). Tiene peor terapia que la inflación. Sólo se sale con más inversión pública productiva y si crece el consumo (con más renta disponible en los bolsillos), y esto sólo es posible cuando hay empleo.
EL MUNDO, Jueves 15 de enero de 2008

martes, 9 de diciembre de 2008

Trichet tira de las orejas a los bancos y amenaza con no rebajar los tipos de interés en enero

EUROPA PRESS - Londres
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, no se conforma con la actual evolución del Euríbor tras el recorte de tipos de la semana pasada y ha metido presión a los bancos dejando la puerta abierta a un mantenimiento del precio del dinero en los próximos meses. Concretamente, el economista, lejos de su habitual tono alambicado y prudente, ha insinuado hoy que el Consejo de Gobierno de la institución podría adoptar una posición más conservadora respecto a la política monetaria de la eurozona en su próxima reunión de enero a la espera de que los bancos comerciales trasladen a sus clientes los últimos recortes de tipos.
En una entrevista concedida a la cadena pública británica BBC, Trichet ha ido más alla de sus declaraciones de ayer en las que criticó que los tipos siguen "demasiado elevados" tras la decisión del BCE de reducir en 175 puntos básicos su tasa rectora desde el pasado 8 de octubre, y ha defendido que todavía "necesitan ser transmitidos a la economía real".
La autoridad monetaria ha rebajado los tipos de interés de la zona euro en 175 puntos básicos desde septiembre. Hace tres meses el precio del dinero en la eurozona estaba al 4,25%. Desde entonces, el BCE lo ha rebajado en tres ocasiones hasta el 2,5%. Además, Trichet recordó que el BCE ha intensificado en los últimos meses sus iniciativas de refinanciación para los bancos comerciales.
Por otro lado, el máximo responsable de política monetaria de la eurozona ha advertido de que los diferentes gobiernos de los estados miembros deben ser prudentes respecto al endeudamiento asumido, que no debería superar los acuerdos alcanzados en la UE y que, de hacerlo, podría perjudicar a la confianza.
En este sentido, Trichet ha afirmado que "si estás cerca del límite de lo que puedes hacer, puedes acabar perdiendo más si pierdes la confianza de lo que podrías ganar con ese gasto adicional". "Es importante respetar las reglas. Si aumentas demasiado tu endeudamiento podrías ser castigado por los mercados", ha dicho Trichet, quien, no obstante, ha recomendado que "aquellos que cuenten con margen de maniobra" actúen para hacer frente a las dificultades.

El Euríbor mantiene su ritmo de descenso y cae al 3,6%
El Euribor ha marcado hoy, tras más de cuarenta jornadas consecutivas de descensos, el 3,601%, con lo que la media mensual se sitúa ya en el 3,7%, la más baja desde septiembre de 2006. El indicador, el más utilizado para el cálculo de hipotecas, ha perdido en dos meses, desde el 9 de octubre, casi dos puntos porcentuales, al pasar del 5,512 al 3,610% de hoy, su mínima tasa intradía desde agosto de 2006.
No obstante estos recortes, que demuestran que la confianza regresa poco a poco al mercado del dinero, la normalidad dista mucho de haberse instalado en los mercados interbancarios, según admitió ayer el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.
Trichet dijo ayer ante el Parlamento Europeo que los tipos interbancarios, y en concreto el Euribor, siguen "demasiado elevados", a pesar de los esfuerzos de la autoridad monetaria. El presidente del BCE recordó que el regulador ha recortado los tipos de interés en la zona Euro en 175 puntos básicos desde septiembre, hasta el 2,5%.
EL PAÍS, Martes 9 de diciembre de 2008

lunes, 1 de diciembre de 2008

El dinero estará en mínimos en 2009

J. SÉRVULO GONZÁLEZ / CRISTINA DELGADO - Madrid -
Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), en plena tormenta financiera, mantuvo el tipo. A pesar de que en EE UU la Reserva Federal (Fed) comenzó una escalada de recortes en el precio oficial del dinero, al BCE le preocupaba la inflación, y se atrincheró en el 4% de interés. Sin embargo, cuando en septiembre cayó el gigante financiero Lehman Brothers y desencadenó un colapso financiero, Trichet cambió la estrategia. El jueves, previsiblemente, con la "amenaza de inflación más atenuada" en la zona euro, bajará por tercera vez consecutiva los tipos. Desde el 3,25% actual, se espera que los recorte otro medio punto. Los expertos creen que ésta no será la última vez. Para 2009 auguran un dinero mucho más barato. Algunos analistas hablan incluso del 1%.
La bajada de la semana próxima será la contribución de Trichet a paliar la hemorragia de la depresión financiera. Una sangría provocada porque la desconfianza se ha instalado en los mercados e impide que el dinero fluya desde los bancos hasta los consumidores y empresas. Una nueva rebaja del precio del dinero ayudará a relajar la situación. Pero los expertos se preguntan hasta qué limite se atreverá Trichet a bajar los tipos.
El último análisis de mercado de Citigroup rebaja sus previsiones hasta el 1% a mediados de 2009. "No descartamos que las tasas puedan llegar a cero en algún momento del año", asegura en un informe. El banco alerta de que la "profunda recesión está llevando a la inflación a niveles inferiores a los previstos por el BCE", por eso, sus analistas advierten del riesgo de deflación y recomiendan una rápida rebaja de tipos. En la misma línea, Pablo Guijarro, economista de Analistas Financieros (AFI), prevé que el BCE continuará rebajando el interés durante el primer semestre de 2009, hasta el entorno del 1,5%. La misma tasa que calcula el economista jefe del BBVA, José Luis Escrivá, quien no descarta más descensos. Guijarro remarca que "es importante que la entidad actúe rápido para reforzar las políticas de estímulo fiscal de los Gobiernos".
Son muchas las firmas profesionales que ven claras las bajadas, aunque difieren en el conservadurismo o no de Trichet. Un estudio elaborado por UBS sobre estrategia de inversión prevé que "el BCE recortará los tipos hasta el 2,5% antes del otoño del próximo año". Un reciente análisis de Ahorro Corporación considera que el tipo para el próximo ejercicio tendrá un "sesgo bajista" y apunta al 2%, igual que las perspectivas que baraja el holandés ING, cuyos analistas añaden que pueden caer "incluso más abajo". Deutsche Bank se decanta por los cambios radicales. "Otro recorte de tipos del 0,5% en diciembre no sería suficiente: pensamos que los tipos bajarán al 1,5% hasta el verano de 2009". La firma JPMorgan, en la línea de Citigroup, calcula que la tasa descenderá hasta el 1% en el segundo trimestre de 2009. Barclays, que estima el 2%, piensa ya en el siguiente paso: "El BCE probablemente querrá subir los tipos tan pronto se aclare el panorama", explica en un informe de noviembre.
Juan José Rubio Guerrero, vicerrector de la Universidad de Castilla-La Mancha, considera que el organismo presidido por Trichet será conservador. "No reducirá el precio del dinero por debajo del 2%, estará en torno al 2,25% en función del comportamiento de la inflación". Rubio vincula la actuación del BCE a la seguida por la Fed. "No se puede mantener un diferencial muy alto con la Fed". El catedrático de Hacienda Pública explica que unos tipos bajos funcionan como un foco de inversión exterior. "Es más barato financiar las inversiones en EE UU, y Europa no puede permitírselo", apostilla. Trichet buscará un equilibrio entre crecimiento económico y estabilidad de precios porque no puede comprometer la salida de la crisis. La medida, que nadie descarta, es criticada por varios analistas y expertos, que opinan que llega tarde. Incluso el FMI, a pesar de animar a los Gobiernos a poner en marcha estímulos monetarios, duda de su utilidad. "Es posible que no basten las políticas monetarias, ya que las dificultades financieras y el desapalancamiento [necesidad de reducir el endeudamiento respecto a los recursos] podrían restarle eficacia a la dimensión monetaria", comentó el organismo hace unas semanas.
"Lo que habría que plantearse es si la política monetaria actual del BCE es adecuada", plantea Alfonso Novales, catedrático de Análisis Económico en la Universidad Complutense de Madrid. "Antes de agosto de 2007 ya se veía que el crecimiento de la economía se estaba frenando. Pero el único objetivo que marca las actuaciones del BCE está vinculado a la inflación. Si los objetivos de política monetaria abarcaran más factores, se podrían haber considerado acciones antes", razona. Para Novales, la próxima bajada no garantiza una solución. "El problema no radica en la falta de liquidez de los bancos, sino en su política de créditos", explica. "Habría que plantearse cómo exigirles una contrapartida a las entidades. La sociedad les da dinero, pero no se les está obligando a repartirlo", zanja.
Pablo Guijarro de AFI coincide con este argumento. "El problema es que el dinero no circula. Los mercados son ahora menos sensibles a los cambios en los tipos", explica. "El impacto va a existir, pero no se producirá el efecto de otras ocasiones cuando se aumentaba la inversión y se reducía el ahorro", precisa. Si no hay dinero, el tipo no importa.

La desconfianza del Euríbor
Cuando una persona no confía en otra se distancia de ella. Algo parecido ocurre en los mercados financieros, donde la diferencia se representa con los tipos de interés.
La distancia entre el tipo de interés oficial del dinero, al que el BCE presta el dinero a los bancos, y el Euríbor, la tasa a la que se prestan los bancos entre sí, se ha agrandado con la crisis. El tipo de interés interbancario, Euríbor, tiene una prima de riesgo muy elevada. Es un problema de confianza entre las entidades. "Esperamos que el diferencial de tipos se estreche no sólo por las políticas monetarias de los bancos centrales sino por la convergencia en las políticas monetarias", explica Pablo Guijarro, de Analistas Financieros Internacionales (AFI). El experto indica que este diferencial se reducirá, pero "se mantendrá elevado por la gran desconfianza entre bancos".
En el último informe elaborado por el BBVA, el economista jefe de la entidad, José Luis Escrivá, asegura que "la prima de riesgo es enorme y dificulta las previsiones". El estudio revela que antes del estallido de la crisis el diferencial entre ambas tasas era de algo menos de un cuarto de punto. En octubre, cuando arreciaban las turbulencias financieras, esta diferencia creció hasta más de dos puntos. "Las primas por riesgo y liquidez se mantendrán muy superiores a las vigentes antes de la crisis, durante un periodo prolongado", señala el informe del BBVA.
El vicerrector de la Universidad de Castilla La-Mancha, Juan José Rubio, coincide con esta apreciación y señala que el diferencial introduce rigidez al sistema, reduciendo el efecto de las políticas monetarias. Alfonso Novales, catedrático de Análisis Económico en la Universidad Complutense, asegura que "no es extraño que el Euríbor no se ajuste de la noche a la mañana". "Con estos descensos de tipos tan seguidos es difícil saber si se está reduciendo el diferencial proporcionalmente o no".
EL PAÍS, Lunes 1 de diciembre de 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

El Euribor cae en octubre pero las hipotecas siguen subiendo

AGENCIAS
MADRID.- Sabor agridulce para los hipotecados. El Euribor, indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, terminará octubre, previsiblemente, en el 5,2%, lo que encarecerá los préstamos a revisar en 50 euros mensuales -620 anuales-.
El indicador, que el martes se colocó por debajo del 5% en su cotización diaria por primera vez desde mayo ante una posible bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), ha registrado este miércoles su decimocuarta bajada diaria consecutiva.
A tan sólo dos días para que acabe el mes, el indicador se sitúa en octubre en el 5,282%, por debajo del nivel de los últimos cuatro meses. En el mes de mayo, el Euribor cerró en el 4,9%.
No obstante, continúa en tasas muy elevadas respecto a los tipos oficiales de interés (3,75%) y en relación al pasado año, por lo que los usuarios todavía no notarán en sus hipotecas la caída del indicador.
El importe medio de las hipotecas constituidas sobre viviendas fue de 150.851 euros en octubre de 2007, lo que, con un plazo de amortización de 25 años y un diferencial del 0,5%, daba como resultado una cuota mensual de 847 euros, ya que el Euribor marcaba entonces el 4,607%.
Con el indicador en el 5,2%, la revisión anual produciría un aumento de 50 euros al mes o 620 euros al año.
Los expertos esperan que caiga más
Los expertos consultados recalcan que el Euribor podría seguir recortando posiciones si el BCE decide bajar de nuevo los tipos en su próxima reunión, tal y como dejó entrever el lunes en Madrid su presidente Jean Claude Trichet, y si las medidas de los gobiernos para atajar la crisis financiera internacional continúan calando en el mercado.
Desde Renta 4, Natalia Aguirre pronosticó que el consejo de gobierno del instituto emisor europeo acordará bajar el precio del dinero en medio punto el próximo día 6, hasta colocar los tipos de interés oficiales en el 3,25%, y que mantendrá una política de flexibilización monetaria que colocará los tipos en el 2,5% en el segundo trimestre de 2009.
En este escenario, caracterizado por inversores que dan por descontado bajadas de tipos de interés, y tras las medidas adoptadas a escala nacional por gobiernos de ambos lados del Atlántico para contrarrestar los problemas del mercado financiero el Euribor "seguirá bajando", dijo la experta.
"Aunque nos gustaría que bajara más rápido, hay que valorar su tendencia a la baja, señal de que las medidas de los países están logrando suavizar las tensiones que persisten en el mercado interbancario", agregó Aguirre, para quien el Euribor podría colocarse por debajo del 4% a lo largo del próximo ejercicio si dichas medidas surten efecto.
EL MUNDO, Jueves 30 de octubre de 2008

jueves, 11 de septiembre de 2008

El petróleo y las rebajas dan un respiro a la inflación

AGENCIAS - Madrid
Tras dos meses en la banda del 5% y cuatro de repuntes, la inflación interanual vuelve a situarse por debajo de esta barrera, influida por la moderación que ha registrado el precio del petróleo en las últimas semanas. La bajada de los precios del crudo -el brent se sitúo ayer por debajo de los 100 dólares-, dio un respiro a los precios de consumo.
El Gobierno esperaba que el abaratamiento del crudo se trasladara a los datos del IPC, sobre todo a partir del mes de agosto. La previsión del Ejecutivo, reiterada ayer por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su comparecencia extraordinaria en el Congreso, es que si esta tendencia bajista del petróleo se mantiene y no hay sorpresas, el IPC acabará el año por debajo del 4%.
La caída de la inflación interanual en agosto se debió al comportamiento del transporte, que ha reducido dos puntos su tasa anual respecto a julio, hasta el 8,6%, como consecuencia del abaratamiento de los carburantes y lubricantes, cuyo precio se ha reducido más que hace un año.
También han influido en esta variación la vivienda, por el menor coste del gasóleo para calefacción, y los alimentos y bebidas no alcohólicas, debido principalmente al pescado fresco y la leche, que han reducido sus precios frente a la subida que experimentaron en agosto de 2007.
Por su parte, la inflación subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, se mantuvo en agosto en el 3,5%, la misma tasa que en julio, mientras que el Indicador de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) alcanzó el 4,9% interanual, cuatro décimas menos que en el mes anterior, coincidiendo así con los datos adelantados por el INE a finales del mes pasado.

El BCE luchará contra la inflación pese al riesgo de recesión técnica
El Banco Central Europeo (BCE) ha hecho hincapié hoy en que luchará contra la inflación pese al riesgo de que la economía de los países que comparten el euro entre en recesión.
En el boletín de septiembre, que publica hoy, el BCE ha dicho que "de acuerdo con su mandato, el consejo de gobierno pondrá énfasis en mantener la estabilidad de precios". El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dijo ayer que es posible una recesión técnica (dos trimestre seguidos de contracción) en la zona del euro, pero descartó una recesión profunda.
EL PAÍS, Jueves 11 de septiembre de 2008

sábado, 6 de septiembre de 2008

La crisis también está en su cabeza

AMANDA MARS - Barcelona -
El tinglado funciona así. Las empresas venden productos, los ciudadanos los compran y las empresas ganan dinero, así que realizan inversiones y crean empleo. Entonces la sociedad tiene confianza en lo que ve y en lo que prevé, y sigue comprando productos, con lo que las empresas siguen ganado dinero. A quien no tiene el dinero para comprar, el banco se lo presta. Y todos compran. Y las empresas ganan más. Y crean empleo.
Hasta que un día una de las piezas falla, alguien deja de pagar, otro de prestar dinero y un tipo se queda sin empleo. Sus vecinos, al enterarse, temen que les ocurra lo mismo, sienten que la cosa va mal, y que puede ir peor, y que es mejor, de momento, no comprar ese nuevo televisor, y hacer unas vacaciones más austeras de lo previsto. Así que las tiendas dejan de vender, las fábricas de fabricar, y de crear empleo. La cosa, como se temía aquel ciudadano, acaba yendo a peor. La profecía, como dice el latiguillo anglosajón, se autorrealiza.
La economía es un juego de círculos viciosos y virtuosos. A la crisis internacional -tangible, virulenta-, se añade la psicosis de la crisis -madrugadora y tozuda-, que pone a los consumidores en huelga y retroalimenta el propio declive.
En España, la ralentización del consumo comenzó a finales de 2007, antes de que los indicadores económicos mostrasen el cuerpo entero de la crisis. De un crecimiento del consumo de los hogares del 3,8% en el primer trimestre de 2007, al 2,9% en el último. Desde que comenzó 2008, la tristeza del consumo se agravó, y en el segundo trimestre sólo subió un 1,2%, el peor dato desde la recesión de 1993. Las ventas se hundieron en todos los sectores en el segundo trimestre. Los comerciantes hablan de caídas del 20% de moda, del 40% en mobiliario o del 20% en coches. Y la inversión bajó por primera vez en 12 años, un 0,2%, en buena parte por el cierre de grifo crediticio.
"La crisis es real, la gente no se ha vuelto loca, pero el miedo ha acelerado el ciclo, como en su día la alegría lo hizo al alza. Los españoles han frenado al consumo, no por cómo están hoy, sino por cómo creen que pueden estar en el futuro", explica José García Montalvo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra.
El miedo actúa en el mercado mucho más rápido que la euforia. La economía se está estancando (el último trimestre avanzó un 0,1%), pero la confianza se ha hundido 35,1 puntos en un año, de 86,5 a 51,4 puntos, según el último indicador de agosto.
"Los datos de desempleo de este verano no justificaban caídas tan drásticas, ha habido anticipación, pero así es la economía, un juego de miedo y confianza. El capitalismo es maníaco depresivo", opina Antón Costas, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona.
John M. Keynes hablaba de los animal spirits, del espíritu animal de la economía, que ayuda a mover al alza expectativas, consumo, inversión y empleo, como fichas de dominó. El humor influye en las estadísticas.
Y en España, el mal humor estalló con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Antonio Villarroya, de Merrill Lynch, explica: "Una casa vale tanto, pero si crees que el propietario no puede venderla, lo rebajas, y si lo hacen todos, el mercado se cae".
En el Reino Unido se habla de "avaricia" y "miedo" como los dos grandes mecanismos mentales que mueven el mercado: la avaricia, que hace creer que ese piso que ha ganado valor puede hacerlo mucho más; y el miedo, que provoca lo contrario.
Ahora actúa el segundo. En el primer semestre, las ventas de pisos se han hundido un 27,% respecto al mismo periodo del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y las promotoras se ven abocadas a rebajas en los precios de hasta el 30%.
Un dato que evidencia el componente psicológico de la crisis, según Costas, son los resultados del indicador de confianza, una encuesta en la que es habitual que, mientras la valoración que los españoles hacen de su economía doméstica mejora, la de la economía en general empeora. "¡Es contradictorio!", exclama.
Con cada dato negativo que se publica, los comerciantes, interlocutores directos de la macroeconomía con la sociedad, se echan a temblar. "Las compras son muy sensibles, son decisiones diarias", siempre repite el secretario general de la Confederación Española de Comercio, Miguel Ángel Fraile.
Sin embargo, "hay mucha hipocresía en todo esto. En la bonanza, la vivienda subía un 16% y las expectativas se inflaban. Y nadie las desinflaba. Nadie decía: eh, esto sube más de lo normal", recalca García Montalvo.
La inflación también ha creado neurosis. Los precios de los productos de consumo más frecuente -como los alimentos, el tabaco o el transporte-, han estado subiendo casi el doble que el total, generando algo parecido a una tasa de inflación psicológica, aunque no real, que también ha contenido el monedero.
La huelga de consumo pone en jaque medidas del Gobierno como la devolución de 400 euros en la declaración de la renta. Para Montalvo, es probable que este dinero se destine al ahorro y no a dinamizar la economía.
"De esto hay que aprender, las familias españolas han incurrido en un desequilibrio mayúsculo, se han sobreendeudado y vivido por encima de lo que podían", apunta Vicente Pallardó, director del Observatorio Internacional de Coyuntura Económica.
Es uno de los elementos que esta semana llevó a Financial Times a referirse a España, con gusto discutible, como uno de los Pigs, cerdos (por las iniciales de Portugal, Italia, Grecia y España) que habían volado, pero ahora volvían a retozar en la mugre.
La cuestión es hasta cuándo. Para Villarroya, la tendencia se invertirá cuando el precio de la vivienda caiga tanto que resulte atractiva para los compradores. Para Pallardó, la clave es la recuperación del mercado inmobiliario estadounidense, una vez encauzado el precio del petróleo.
Pero las últimas advertencias del Banco Central Europeo sobre el empeoramiento de la crisis han hundido las Bolsas. El cerdo, de momento, se muere de miedo.


EL PAÍS, Domingo 7 de septiembre de 2008
Imagen: Flickr

jueves, 28 de agosto de 2008

El IPC remite al 4,9% en agosto por la menor presión del crudo y los alimentos

Sergio Cuadro / MADRID
En caso de confirmarse el dato adelantado por Estadística, supondría una caída de cuatro décimas desde el 5,3% contabilizado en julio, cuando el indicador llegó al nivel más alto desde enero de 1997, año en el que el INE comenzó a elaborar la serie del IPC armonizado. Si se hace la comparación con el índice general, los precios no superaban la barrera del 5% desde la anterior crisis económica de 1993.
Se trata de la segunda ocasión en la que los precios bajan en los últimos doce meses, ya que con anterioridad sólo lo habían hecho en abril, cuando el IPC armonizado se situó en el 4,2%, tras reducirse otras cuatro décimas.
Las razones de la caída son fáciles de detectar: el abaratamiento del crudo y la debilidad de la demanda, a juicio de José Luis Martínez Campuzano, analista de Citigroup. 'El consumo se debilitó por la inflación en el sector servicios (con un máximo anual en el 4% de julio) y en alimentos elaborados (con máximos también en julio del 7,8%)', señala Martínez Campuzano. 'Respecto al precio del crudo hay que recordar que en julio protagonizó una subida del 25,1%'.
Esta nueva tendencia continuará y, según el analista, se debe asumir un 'progresivo goteo a la baja de la inflación anual' hasta niveles inferiores al 4%. 'La debilidad de la economía, que se intensificará en los próximos meses, hará el resto para cerrar el ejercicio con una inflación entre el 3,5% y el 4%' concluye Martínez Campuzano.
El economista de Intermoney José Carlos Díez añadió que si los precios del petróleo se mantienen hasta final de año en el entorno de los 120 dólares, la tasa española 'caerá muy rápido' hasta situarse en torno al 4% a finales de año.
Gasolinas más baratas
Estas cifras coinciden con las previsiones del Gobierno, que ya había apuntado en reiteradas ocasiones que el IPC acabaría el año por debajo del 4%. Economistas consultados por Reuters van más allá, señalando que, si continúa la tendencia bajista del precio del crudo, el IPC podría acabar el año en una tasa cercana al 3,5%. Además de esta moderación del IPC, ayer se confirmó la rebaja de un 3,6% en el precio después de impuestos de la gasolina sin plomo de 95 octanos en lo que va de mes, según los datos publicados por el Boletín Petrolero de la UE. En el caso del gasóleo el abaratamiento fue del 7,2%.
El pasado lunes, cuando se publicaron los últimos datos, el litro de gasolina 95 se vendía a 1,189 euros y el del gasóleo a 1,195 euros. El abaratamiento del precio del petróleo, de 30 dólares el barril desde que tocó techo a finales de julio, se encuentra detrás del tímido recorte que empiezan a registrar los combustibles.
El Ministerio de Economía se comprometió recientemente a vigilar estrechamente a las petroleras para que las rebajas en el precio del crudo repercutan en los precios finales que paga el consumidor.
La masa monetaria se desacelera
La expansión monetaria de la zona euro, medida por el agregado M3 o masa monetaria, se ralentizó de nuevo el pasado julio hasta el 9,3%, frente al 9,5% de junio, según informó ayer el Banco Central Europeo (BCE). Además, el crecimiento anual de los préstamos al sector privado se moderó hasta el 9,4%, frente al 9,9% del mes anterior.
Pese a la desaceleración de julio, el crecimiento de la masa monetaria en circulación se situó muy por encima del valor que recomienda el BCE para mantener la estabilidad de precios, que es del 4,5%.
Para algunos expertos un fuerte crecimiento monetario puede generar también presiones inflacionistas. El BCE incrementó a comienzos de julio los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 4,25%, para hacer frente a las presiones inflacionistas por el encarecimiento del petróleo y los alimentos.
El agregado M3 comprende el efectivo en circulación, depósitos a la vista y a plazo hasta dos años, depósitos disponibles hasta tres meses, cesiones temporales de deuda y fondos de inversión en activos del mercado monetario (Fiamm).
La expansión anual de los préstamos para el pago de una vivienda cayó en julio hasta el 4,3%, frente al 4,4% de junio. La tasa de crecimiento anual de los créditos de consumo se redujo en julio al 4,4%, frente al 4,9% del mes anterior.
CINCO DÍAS, Viernes 29 de agosto de 2008
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lunes, 11 de agosto de 2008

Un año de 'thriller' financiero

CLAUDI PÉREZ
El capitalismo es un galimatías que combina propiedad privada y libre mercado; una extraña mezcla de matemáticas y psicología, mucha psicología. En la versión que ha ido ganando enteros en los últimos años, la psicología se sustituye por grandes dosis de fe. El Nobel Joseph Stiglitz define el neoliberalismo como "ese amasijo de ideas basadas en la concepción fundamentalista de que los mercados se corrigen a sí mismos, asignan los recursos eficientemente y sirven al interés público". Con esos mimbres, en las tres últimas décadas el sistema financiero -el brazo armado de la economía- se ha ido desarrollando a la misma velocidad que se eliminaba regulación. Años de grandes excesos salpicados por varios sobresaltos: el crash de 1987, la crisis de los emergentes en los noventa, el 11-S y las puntocom. Y desde ahí, un último tramo vertiginoso en el que campó a sus anchas "la magia del mercado", según el epítome acuñado por Ronald Reagan. Hasta que, hace justo un año, la magia -la fe- desapareció.
Día 9 de agosto de 2007, 8.25 de la mañana. El banco central de Estados Unidos se ve obligado a inyectar miles de millones de dólares ante el riesgo de que el sistema bancario se vaya al garete. Setenta minutos más tarde, a las 9.35, repite la operación. El Banco Central Europeo (BCE) hace lo mismo al otro lado del Atlántico. La economía está a punto de incorporar una nueva palabra a su vocabulario: subprime, una endiablada modalidad hipotecaria estadounidense traducida como hipoteca basura, tóxica o incluso loca. Y los banqueros centrales están a punto de desmentir su bien ganada fama de aburridos y predecibles: medidas excepcionales como las de hace ya un año, que se han ido repitiendo y amplificando desde entonces, son un buen indicio de la magnitud de la tragedia. El tiempo no ha hecho sino confirmar esos temores.
En el cine, las secuelas suelen ser pálidas sombras del original. Pero en el thriller en el que se ha convertido la crisis, cada capítulo supera al anterior. La metástasis de las subprime -un mercado muy acotado y de dimensión reducida, apenas el 13% de las hipotecas estadounidenses- se ha ido extendiendo sin dramatismos, sin viernes negros bursátiles, pero en un crescendo doloroso. La alianza entre economía y globalización es para lo bueno y para lo malo. Y el elenco de perdedores de la crisis no deja de aumentar en todo el mundo.
Las turbulencias se han cobrado casi 100.000 empleos financieros. Han dejado varios cadáveres bancarios salvados in extremis por el sector público. Y un agujero en la banca de medio billón de euros que va en aumento. La crisis ha hecho jirones en la credibilidad de los bancos centrales y sobre todo de las autoridades financieras. Ha disuelto como un azucarillo la confianza de la banca. Su potencial destructivo ha ido contaminando paulatinamente la economía real. Ha acelerado el desplome inmobiliario en mercados como el norteamericano, el británico y el español. Países tan lejanos como Nueva Zelanda y Dinamarca han entrado en recesión. Estados Unidos se acerca a ese temido fantasma. Y Europa -con España a la cabeza- empieza a verle las orejas al lobo.
"Nosotros ya lo habíamos advertido" es una de las frases preferidas de los economistas. En este caso, es falsa. La verdad es que la crisis llegó de sopetón. Tras unos meses, se argumentó que lo peor había pasado. Otro error. Muchos pensaron que sería una breve interrupción en el desarrollo económico de Occidente. Una vez más, falso. Ya nadie cree que el final del túnel llegue antes de 2010. Menos aún con la complicación añadida de la crisis alimentaria y energética. Pero a la espera de nuevos episodios, las turbulencias financieras siembran una duda más profunda. "El edificio económico del capitalismo de mercado, que ha promovido esta expansión económica, se ha puesto ahora en entredicho", explicó hace unos días Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal.
En otras palabras: la tormenta ha gestado una crisis de fe en el sistema, que se traduce en una falta de confianza general en la banca. No lo dice un cualquiera. Greenspan es una de las figuras de los últimos años, un gran gurú de los mercados. En algún momento fue casi un oráculo para la Bolsa. Siempre se ha destacado como uno de los más férreos defensores del neoliberalismo, por cierto. Y así sigue. Pero su legado está ahora en la picota.
Porque las raíces de esta tormenta financiera hay que buscarlas en la crisis anterior -el 11-S y los estertores de la burbuja puntocom- y en la reacción de Greenspan. La Reserva Federal atacó esos problemas con una fuerte bajada de los tipos de interés, que se situaron en mínimos históricos. También en Europa. Eso generó una fiesta de gasto en consumidores y empresas: endeudarse era muy barato y se generó "una superburbuja", tal y como la define el inversor-especulador George Soros. Las cotizaciones en la Bolsa estadounidense (y en la española) se duplicaron entre 2002 y 2006; los precios de las casas se dispararon en EE UU (y en España); los beneficios de la banca y de las empresas no dejaban de subir. Hasta que las subprime, apenas una gota en el océano del sistema financiero, lo cambiaron todo prácticamente de golpe. Según Greenspan, eso es propio de la naturaleza humana: "Del temor a la euforia y viceversa".
La semilla de la crisis financiera está justamente ahí, "en esa política monetaria con bajísimos tipos de interés, en la laxitud de los controles financieros que permitían acumular riesgos porque todo se vendía después con un pelotazo, en ese largo periodo de dinero fácil", explica desde Londres Antonio Villarroya, de Merrill Lynch. Los bancos de inversión, el capital riesgo, los hedge funds y la gran (y no tan gran) banca empezaron a hacer ingeniería financiera -transgénicos financieros, según algunos analistas- para no perder el tren de los beneficios multimillonarios.
Así empezaron los pecados del mercado, permitidos por bancos centrales y autoridades. Los bancos estadounidenses empezaron a conceder créditos hipotecarios a mansalva a personas que no ofrecían garantías de cobro. Eso son las hipotecas basura. Mientras la vivienda subió, miel sobre hojuelas: el negocio era redondo. Tanto, que los bancos necesitaban más liquidez para seguir concediendo créditos. Metían las subprime en paquetes de deuda bendecidos por las agencias de calificación, como si no tuvieran riesgos asociados. Los sacaban fuera de su balance y los colocaban por todo el mundo, con la absurda creencia de que dividir la deuda supondría amortiguar el golpe si las cosas se torcían.
Sucedió lo contrario. El tortazo fue monumental. Cuando los primeros morosos empezaron a perder sus casas en EE UU, los precios de la vivienda iniciaron su declive. "Ése fue el detonante", resume Villarroya. A través de los complejos productos estructurados que extendieron las subprime por todo el sistema bancario, las turbulencias se propagaron rápidamente por los mercados financieros internacionales. Nadie quería activos contaminados, y ningún banco compraba nada de nada para no verse salpicado.
Los bancos centrales reaccionaron para evitar que las tensiones en los mercados interbancarios -totalmente secos- actuaran como un canal amplificador de la inestabilidad. En los mercados de capitales, las primas de riesgo de crédito alcanzaron valores desconocidos desde 2001. Y en esas estamos. "Hay un endurecimiento de las condiciones de crédito y una revisión de las perspectivas de crecimiento, porque los mercados financieros y la economía real funcionan como vasos comunicantes. Sigue habiendo miedo, y ha habido episodios de pánico. Y nada de eso cambiará hasta que se restablezca la confianza en el sector financiero", asegura desde Bélgica Paul De Grauwe, uno de los grandes expertos europeos en mercados financieros y bancos centrales.
Planteamiento y nudo del thriller financiero están retrasando el desenlace más de lo esperado. Guillermo Calvo, catedrático de la Universidad de Columbia, asegura que la crisis "es complicada, y no se vislumbra una reactivación". El papel de los bancos centrales es discutible, pero Calvo afirma que los rescates bancarios -Bear Stearns, Freddie Mac y Fannie Mae, por ejemplo- "han evitado un colapso financiero y en el fondo una caída generalizada del PIB y del empleo como sucedió en los años treinta". "El problema es que eso trae problemas de riesgo moral [los bancos asumen riesgos a sabiendas de que el sector público los salvará si las cosas se tuercen], y que al prevenir que la economía toque fondo rápidamente, la recuperación puede tomar mucho tiempo. La recesión no va a ser profunda, pero la recuperación va a ser lenta", vaticina desde Nueva York.
Los expertos suelen decir que los agentes económicos tienen mala memoria. Los excesos que conducen a una crisis se olvidan con rapidez. Entre los economistas hay cierto consenso en que de esta crisis deben extraerse al menos dos lecciones: "No hay que comprar nada que no se entienda", aconseja a la banca el economista francés Charles Wyplosz. En el gremio hay progresistas y conservadores, pero hasta los neocons se apuntan a una segunda petición: "Una de las lecciones que deja la crisis es que el sector financiero estaba infrarregulado y hay que cambiar eso", asegura Desmond Lachman, analista de un think tank en Washington. "El Banco de España ha sido un ejemplo en eso: impidió que la banca española se metiera donde no debía", añade Wyplosz.
Pero tampoco hay que esperar milagros: "Los políticos tienen tendencia a prepararse para la guerra que ya sucedió. Esta batalla ya se perdió. La regulación tiene que mejorar, pero el sistema financiero está especializado en buscarle las vueltas a las regulaciones con nuevos instrumentos. Pasada la crisis, la banca volverá a sorprender", añade Calvo desde Nueva York. "La regulación, la supuesta solución a la crisis actual, nunca fue capaz de eliminar las crisis en la historia". Palabra de Greenspan.
Un año con las 'subprime'
EDITORIAL
Después de un año de crisis financiera, transmitida por los mercados internacionales como un virus, agravada en países como Estados Unidos, Irlanda o España por burbujas inmobiliarias propias e intransferibles y amplificada por el impacto del encarecimiento brutal del precio del petróleo, todavía la frase más repetida, el tópico más oído y el menos explicativo sigue siendo "lo peor está por llegar". Se sabe perfectamente cuál es el origen de la crisis -la irresponsabilidad de los bancos que crearon las hipotecas subprime o basura-, las circunstancias que la hicieron posible -la extrema laxitud de los controles de las autoridades estadounidenses-, la fecha del estallido ante la mirada atónita de gobiernos e inversores -el 9 de agosto de 2007, cuando la Reserva Federal inyectó 100.000 millones de dólares en el sistema bancario para dotar de liquidez a instituciones financieras al borde de la asfixia- y las recetas intervencionistas de Washington y Londres para atajar la ruina de sus bancos, que consisten en comprar activos dañados con dinero público para salvar a inversores, depositantes y clientes hipotecados. Pero no se percibe con claridad cuándo y a través de qué mecanismos se recuperará la confianza de los mercados.
Los observadores más optimistas suponen que el grueso de la crisis ha pasado porque las autoridades nacionales han conseguido apuntalar la solvencia de los bancos más grandes obligándoles a aumentar su capital, única forma de sanear los activos contaminados por las hipotecas basura y la cadena de titulizaciones con activos depreciados que han enfangado casi todo el sistema financiero internacional. Pero los más pesimistas recuerdan que los bancos apenas han aflorado la mitad de las pérdidas causadas por la depreciación de activos. Apenas pueden sugerirse hoy dos reflexiones. La primera es que cuando se conozcan las cuentas de resultados de los grandes bancos mundiales correspondientes al ejercicio de 2008 quizá sea posible calcular con más precisión cuántas pérdidas quedan por confesar y cuántas decisiones desagradables restan por tomar antes de normalizar la intrincada red financiera mundial. La segunda es que después de este crash hay que contar con que los créditos serán probablemente más caros y más difíciles de conseguir. La época del dinero barato, es decir, de los tipos de interés reales negativos o neutralas, hace mutis por un largo periodo.
Un beneficio añadido, aunque bien poco probable, sería que los gobiernos y las autoridades monetarias extrajesen las lecciones adecuadas de esta crisis para que, al menos, disminuya el riesgo de fraudes causados por el apalancamiento financiero. En el intercambio histórico de errores que se produce en cualquier convulsión, política o económica, debería quedar establecido al menos en ésta: que la intervención en última instancia del dinero público para salvar ruinas como Bear Stearns, Freddie Mac, Fannie Mae o Northern Rock tendrá como contrapartida un endurecimiento de normas, inspecciones y controles que deben aceptar o sufrir los bancos estadounidenses o británicos para que no vuelvan a provocar un caos de semejantes proporciones. Veremos si la lección se recita correctamente
EL PAÍS, Domingo 11 de agosto de 2008
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Las vacaciones más cortas lastran a las grandes hoteleras

CLAUDI PÉREZ - Madrid -
El dinero fácil es la causa de todos los excesos. Desde que los mercados dirigen con mano de hierro el devenir de la economía, ésa ha sido la lección -rápidamente olvidada- de todas las crisis. Lo fue tras el crash bursátil de 1987. Lo fue tras el auge y caída de las puntocom. Y ese mismo dinero fácil explica la burbuja inmobiliaria y crediticia que acabó estallando hoy hace justo un año y desató las turbulencias financieras. Al cumplir su primer aniversario, la crisis está lejos de palidecer. A diario aparecen nuevas sorpresas. Y no precisamente positivas.
El agujero en la banca es fenomenal. Europa y Japón flirtean con la recesión, y aunque EE UU -origen y epicentro de los problemas- está encajando el golpe mejor de lo esperado, la banca norteamericana no gana para sustos. El sector financiero aparece como el gran perdedor de la crisis, pero las secuelas se dejan notar en toda la economía: tras un año sin mercado interbancario, la banca empieza a cerrar el grifo del crédito a empresas y particulares. Ese credit crunch será aún más acusado a partir de ahora, según el BCE. Y esa es la correa de transmisión entre los mercados y la economía: si se corta el crédito, la crisis financiera puede dar paso a una crisis industrial y acentuar la desaceleración. Sobre todo con energía y materias primas en niveles estratosféricos, a pesar de que ya empiezan a desinflarse. La paradoja es que el fin del dinero fácil -tras años de tipos de interés reales negativos que invitaban a asumir grandes riesgos- no llega por convicción de la banca, sino porque la falta de confianza, lejos de desaparecer, impide engrasar los mercados.
En plena canícula y con medio mundo de vacaciones, el 9 de agosto de 2007 los mercados se quedaron petrificados. BNP Paribas suspendió tres fondos de inversión ante los problemas de un segmento hipotecario estadounidense totalmente desconocido para el gran público: las subprime o hipotecas basura, concedidas a gente con un mal historial crediticio. La desconfianza corrió como la pólvora -cosas de la globalización financiera- y obligó a los bancos centrales a intervenir, con inyecciones de miles de millones de euros para evitar que el mercado se secara.
Y así siguen: la Reserva Federal y el BCE continúan inyectando liquidez y han tenido que salir incluso al rescate de varios bancos (Bear Stearns, Freddie y Fannie Mae, entre otros) para evitar males mayores. Las Bolsas acumulan una corrección notable.
No se trata de una crisis de liquidez. Los expertos consideran que los problemas son más profundos, de falta de confianza en el sistema financiero, acusado de tomar riesgos excesivos. No se atisba el final del túnel. No hay fecha para el final de la crisis, no hay motivos para pensar que los bancos hayan sacado ya todos los trapos sucios. "Hasta que no sepamos cuándo acaba la caída de la vivienda en EE UU no se conocerán las pérdidas totales y las necesidades de la banca", señalaba ayer un gestor de Washington.
"Cuando esto empezó nadie esperaba que durara tanto. Pero cuando se conocieron los problemas, nadie esperaba un aterrizaje que en realidad no ha sido tan duro. Lo peor puede llegar si empeoran los emergentes, pero desde el punto de vista de la economía real nos podemos dar con un canto en los dientes", dice José Carlos Díez, de Intermoney.
Los países que más crecieron en la última etapa de bonanza son ahora los que más sufren. El mayor varapalo financiero desde la Gran Depresión se ha dejado notar en España, en el ladrillo y en el bolsillo de la gente. En el tercer trimestre de 2007, España crecía al 3,8%; ahora, la mitad. Es difícil predecir el final de la crisis, que en ningún caso llegará antes de 2010 ni antes de que toque fondo "la corrección de los precios de los activos que tienen tanto los bancos como las familias", según los analistas de AFI. En plata: un año después del estallido de la crisis, todavía vienen curvas.
EL PAÍS, Sábado 9 de agosto de 2008

jueves, 7 de agosto de 2008

El Banco Central Europeo mantiene los tipos en el 4,25% en el cumpleaños de la crisis

AGENCIAS
MADRID.- El Banco Central Europeo ha decidido mantener los tipos de interés inalterados en el 4,25% justo un año después de que estallase la crisis financiera en Estados Unidos.
El presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, ha reiterado que la actual política monetaria de la institución contribuirá a alcanzar el objetivo de estabilidad de precios en el medio plazo.
La tasa de inflación anual "sólo se moderará gradualmente en 2009", dijo Trichet, quien señaló que "el segundo y tercer trimestre serán especialmente débiles".
La crisis de las hipotecas de alto riesgo 'subprime' se extendió por el sistema financiero global, alcanzando a Europa. Desde entonces, el Banco Central Europeo ha tenido que decidir entre hacer frente al fuerte aumento de la inflación con unos tipos de interés altos o reactivar el crecimiento con una reducción de estos. Su decisión fue, hasta ahora, hacer frente al incremento de los precios.
La tasa de inflación de la zona del euro subió en julio una décima respecto a junio, hasta el 4,1%, una cifra récord desde la introducción de la moneda única y más del doble que el objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo para los países de la Unión Europea. Los culpables de ello, el salto del precio del barril petróleo por encima de los 120 dólares y el encarecimiento de los alimentos.
La mayor parte de los 46 institutos financieros consultados por la agencia Dow Jones considera que la entidad monetaria europea no modificará los tipos de interés este año ante esta amenaza inflacionista.
No obstante, la ralentización económica es clara. Las ventas del comercio minorista cayeron un 3,1% en la zona del euro respecto al mismo mes de 2007, según los datos difundidos por Eurostat, la oficina estadística comunitaria.
La falta de liquidez en los mercados provocada por las 'subprime' ha provocado la caída del consumo, y con ella el paro ha aumentado de forma alarmante. Además, al desplome inmobiliario de Estados Unidos le ha seguido el de varios países, como España y Reino Unido, mientras que el 'motor alemán' ha sentido la crisis global en sus exportaciones.

Reino Unido mantiene los tipos en el 5%
El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra ha mantenido estables sus tipos de interés en el 5% por cuarto mes consecutivo, tras el último recorte de un cuarto de punto porcentual adoptado en la reunión de abril, ante la persistencia de las presiones inflacionistas y el temor a una fuerte desaceleración del crecimiento económico.
En la víspera, el Fondo Monetario Internacional (revisó a la baja la estimación de crecimiento de Reino Unido hasta el 1,4% en 2008 y el 1,1% en 2009, frente a la previsión del 1,8% y 1,7%, respectivamente, que había apuntado en la última actualización de su informe de perspectivas económicas mundiales.
Sin embargo, el Gobierno británico prevé que la economía del país crezca entre el 1,75% y el 2,25% este año, y entre el 2,25% y el 2,75% en 2009.
La política de tipos de interés europea contrasta con la de la Reserva Federal estadounidense, que ha decidido mantener estas tasas en el 2% tras haberlas recortado gradualmente desde el inicio de la crisis.
El organismo estadounidense ha relajado su política monetaria desde septiembre del año pasado, cuando los tipos de interés estaban en el 5,25%. En abril se situaron en el 2%, el porcentaje actual.
Por su parte, el Euríbor, índice con el que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, ha relajado su cotización diaria en torno al 5,350%, porque el mercado interbancario daba por hecho que los tipos de interés europeos se mantendrían al mismo nivel.


EL MUNDO, Viernes 8 de agosto de 2008
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lunes, 4 de agosto de 2008

El barril de petróleo vale menos de 120 dólares tres meses después

AFP REUTERS
NUEVA YORK.- Los barriles de petróleo 'Texas' y 'Brent' se han abaratado hasta valer menos de 120 dólares. Tres meses después de superar esta cota, periodo en el que la unidad de crudo estadounidense llegó a valer 147 dólares, sus precios parece haber logrado estabilizarse tras un año de fuertes subidas.
El barril de crudo se ha abaratado en unos 30 dólares desde el 11 de julio, cuando alcanzó su máximo histórico al rondar casi los 150 dólares. En sus cotizaciones intradiarias, el precio del barril de Nueva York bajó desde 126,3 a 119,5 dólares, mientras que el de Londres se redujo hasta los 118,8 dólares. No obstante, un ligero repunte posterior les situaba sobre los 120 dólares.
La caída de los precios en cinco dólares ha podido deberse a las señales de un aumento de la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus intenciones de almacenar petróleo fuera de Oriente Medio para evitar el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
El comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, Muhammad Ali Jafari, aseguró que bloquearía el estratégico paso de todos los petroleros para defender el programa nuclear de Teherán de injerencias externas.
Ante esta amenaza, Kuwait, el séptimo mayor exportador mundial de petróleo, ha anunciado que estudia establecer instalaciones de almacenaje en países asiáticos como China y Vietnam, donde está construyendo refinerías, para evitar el bloqueo del estrecho, su única ruta exportadora.
Por el contrario, la tendencia bajista fue contrarrestada en parte por la tormenta tropical 'Edouard', formada cerca de una importante área productora de petróleo y gas en el norte del Golfo de México.
Por otra parte, el abaratamiento del petróleo también podría deberse al ahorro energético de los hogares estadounidenses, según algunos analistas consultados. Las dificultades que atraviesa la economía de Estados Unidos podrían haber obligado a muchos ciudadanos a ahorrar en sus gastos, como prueba un reciente informe del Departamento de Comercio sobre la caída del consumo en junio.
Otra noticia favorable al recorte de precios ha sido el anuncio de que la gran mayoría de los empleados de Petrobras ha aceptado la propuesta de la petrolera brasileña para mejorar su participación de los beneficios de la compañía, lo que ha evitado la huelga nacional que iba a comenzar a medianoche.
"La propuesta fue aceptada en asambleas por los trabajadores de las plataformas de Petrobras en la cuenca marina de Campos, que eran los últimos que aún no se habían pronunciado", dijo a Efe Vitor Meneses, portavoz del Sindicato de los Petroleros del Norte Fluminense.
EL MUNDO, Martes 5 de agosto de 2008

lunes, 14 de julio de 2008

¿Cómo afecta la 'estanflación'?

CONSUMER.ES
Estancamiento e inflación. De la unión de ambas surge la estanflación, uno de los peores momentos económicos que ejerce gran presión sobre los consumidores. El peor escenario posible, ya que aúna dos de las situaciones más "negativas" que se puede vivir. Y nadie está exento de sufrir sus consecuencias.
El difícil contexto financiero que azota a España en los últimos meses supondrá una "bajada de la riqueza familiar" a lo que hay que añadir un incremento de los gastos diarios. Así, afecta al pago de la hipoteca, como uno de las preocupaciones más importantes de los ciudadanos.

Efectos
Entre los numerosos efectos que surgirán se encuentra el descenso de la renta variable, lo que supone un riesgo para las inversiones en Bolsa. También, la rentabilidad de algunos productos financieros se verá reducida considerablemente, situándose por debajo de la inflación.
Pero si duda la mayor preocupación de todos es el incremento de las facturas domésticas (agua, luz, gas...). Si a esto añadimos el encarecimiento de los precios del petróleo, materia indispensable en los mercados occidentales, la situación se agrava. Ante esta situación, se produciría un aumento del desempleo y una menor demanda de la vivienda difícilmente solucionable, al menos a corto plazo.
20MINUTOS, Lunes 14 de julio de 2008

jueves, 3 de julio de 2008

Hipotecas y gasolina más caras

C. PÉREZ / A. BOLAÑOS - Madrid -
Tras la última reunión del BCE en junio, los analistas de Goldman Sachs utilizaron una expresión muy gráfica: "El BCE ha puesto el dedo en el gatillo. ¿Se atreverá a disparar?". Y sí, Jean-Claude Trichet apretó ayer el gatillo de los tipos. Pero utilizó balas de fogueo. Fue sólo un disparo de aviso. Expectantes ante su discurso, los mercados se relajaron al comprobar que no va a haber un ciclo de subidas de tipos, como se temían.
En un salto de funambulista, Trichet ha pasado en un mes de la "máxima alerta" contra la inflación a mostrar su preocupación por el crecimiento. Como el paso del 4% al 4,25% estaba ya descontado, los mercados fueron ayer en dirección contraria a lo que cabe esperar cuando la política monetaria se endurece. El euro bajó y el petróleo también se relajó, aunque las cotizaciones siguen muy por encima de las que marcaban en el momento elegido por Trichet para anunciar el alza de tipos, hace ya un mes. La gasolina y las hipotecas son más caras que entonces. Y lo previsible es que sigan en niveles muy altos.
La economía europea atraviesa un momento de gran incertidumbre. Entre el hielo y el fuego. La inflación se ha calentado hasta máximos de los últimos 16 años. La desaceleración, cada vez más fuerte, congela la economía. La vivienda se desploma en varios países, con España a la cabeza. Y la crisis crediticia y petrolera vienen a complicar las cosas. En esa tesitura, los tipos de interés funcionan como un grifo. Una subida es como cerrar la llave del dinero: tiende a reducir el consumo y con ello la inflación, pero también desacelera la economía. Por eso Francia, España y Alemania pedían a Trichet que dejara intacto el precio del dinero.
Las consecuencias del movimiento de tipos y la promesa de no volver a tocarlos son numerosas. El petróleo llegó ayer a 146 dólares por barril, pero después se relajó por la caída del euro. Las Bolsas europeas subieron en torno al 1%, algo inusual tras una subida de tipos. Pero hay más.
- Petróleo y dólar. En la ensalada de causas que los expertos aliñan para explicar la subida del crudo, el ingrediente más repetido es la devaluación del dólar. Con la subida de tipos en la eurozona, la debilidad de la divisa estadounidense frente al euro se perpetúa y, en paralelo, se abaratan las apuestas en los contratos de futuro del petróleo, que se negocia en dólares. El resultado es que cada vez es más caro llenar el depósito del coche. Y que la escalada del precio se prolongará aún varios meses.
Según los últimos datos de la Comisión Europea, el precio de la gasolina súper 95 volvió a romper esta semana su récord, al marcar 1,26 euros por litro. Y el diésel se quedó a las puertas de batirlo, con 1,30 euros. Todos los indicios apuntan a que las subidas no acabarán ahí: en un año, la gasolina se ha encarecido un 15% y el gasóleo un 33,5%, mientras que el crudo de referencia en Europa ha pasado de 54 a 92 euros por barril, un 72% más. La materia prima supone entre el 30% y el 40% del precio final del carburante.
- Coche y avión, más caros. El gasto en carburante es uno de los más frecuentes para una familia española. Según la cesta de bienes que utiliza el Instituto Nacional de Estadística para medir el IPC, el 6% del gasto anual de una familia promedio se va en llenar el depósito del coche.
Así que gasolina o diésel más caros significan menos renta disponible, menos uso del coche para hacer compras y menos incentivos para adquirir un nuevo vehículo. Todo eso redunda en que el consumo privado, que ya da señales de flaqueza, se frene aún más. El incremento de costes por el petróleo afecta a todas las empresas, pero tiene especial significación para algunas actividades.
El encarecimiento de los carburantes vuelve a poner contra la pared a transportistas, agricultores o pescadores, entre otros sectores que ya se han movilizado para exigir ayudas al Gobierno. También han reclamado un plan de choque las compañías aéreas, en las que el coste por carburantes supera ya a los gastos de personal. Iberia, Air Europa o Spanair no han aumentado el recargo a los billetes por el repunte del combustible, pero no lo descartan.
- Hipotecas en rojo. Hace un mes, el Euríbor se disparó tras el anuncio de Trichet de la primera subida de tipos en la eurozona en más de un año. "Pero ahora el BCE ha dejado claro que no hay expectativas de nuevas subidas, por lo que no debería haber grandes oscilaciones", afirma Jordi Gual, economista jefe de La Caixa. A pesar del alza de tipos, los mercados de futuros apostaban ayer por una pequeña caída del Euríbor. El índice está en máximos históricos, en el 5,4%, tras una serie de subidas que se acentuaron hace un mes con el anuncio de Trichet.
El Banco de Pagos Internacionales -una especie de banco central de bancos centrales- ha asegurado esta semana que una subida de tipos afectará "rápidamente" a los hogares en países como España, en los que la inmensa mayoría de hipotecas están referenciadas a tipos de interés variables. Pero todo tiene su lado bueno: si suben los tipos, el ahorro se paga mejor. Las ofertas de depósitos bancarios mejoran.
- La vivienda, en dificultades. Una subida de tipos añade dificultades a un sector que cae a plomo. Además de encarecer los préstamos hipotecarios, dificulta también la posición de las empresas constructoras, muy endeudadas. Reduce la liquidez. Y si el Euríbor se mantiene en máximos, puede provocar más morosidad, más impagos y, a la larga, una caída del precio de la vivienda.
- España: malas noticias. La subida de tipos permite anclar las expectativas de inflación, y eso favorece a España, con los precios desatados por encima del 5%. Pero intensifica la desaceleración europea, que se ceba en economías como la española.
El presidente Rodríguez Zapatero fue el primero en afear a Trichet su anuncio de subida de tipos, que tensó los mercados y puede hacer más doloroso el ajuste al que se enfrenta la economía. Alemania y Francia se han sumado a las críticas, por lo que cabe pensar que la decisión es políticamente incorrecta. "Pero estaba en juego la independencia y la credibilidad del BCE en materia antiinflacionista", asegura Gual.

Lo que baja
- Euro. La moneda única europea respondió ayer con una brusca caída al discurso del BCE. Minutos antes del anuncio de Trichet, el euro cotizaba por encima de 1,59 dólares por unidad. Al final de la jornada estaba por debajo de 1,57. La principal causa, una vez más, es que el mercado no espera ahora el temido ciclo de subidas de tipos.
- Vivienda. El endurecimiento de la política monetaria y la subida de las hipotecas suponen un lastre más para la venta de viviendas, cuyo desplome superó el 30% en el primer trimestre.

Lo que sube
- Hipotecas. Hace un mes, el día antes de que Trichet anunciara por sorpresa la subida de tipos que ha materializado hoy, el Euríbor estaba al 5,12%. Ayer cerró al 5,43%, lo que supone un notable encarecimiento de las hipotecas. Trichet descarta ahora un ciclo de subidas, por lo que el Euríbor podría bajar hoy, a juzgar por el mercado de futuros.
- Gasolina. El petróleo marcó ayer de nuevo máximos históricos. Pese a que bajó ligeramente tras la decisión del BCE, sigue por encima de los 145 dólares por barril. El doble que hace un año.


EL PAÍS, Viernes 4 de julio de 2008
Imagen: Flickr

El BCE confirmará hoy la temida subida de los tipos de interés

AGENCIAS. MADRID
El Banco Central Europeo (BCE) subirá hoy, como ya había avisado, los tipos de interés para los países que comparten el euro con el fin de controlar la inflación, que alcanzó de nuevo niveles récord en junio al situarse en el 4% interanual y duplica su definición de estabilidad de precios. Los analistas coinciden en que incrementará las tasas en 25 puntos básicos, la primera subida tras un año en el que han permanecido en el 4%.
El banco europeo subió el precio del dinero por última vez en junio de 2007 y después interrumpió el ciclo alcista por el estallido en agosto de las convulsiones en los mercados financieros y las tensiones en el mercado de dinero.
El BCE será la primera de las principales entidades monetarias que reacciona con una subida de los tipos de interés tras el fuerte encarecimiento del petróleo y algunos alimentos.
De los 51 institutos de crédito consultados por la agencia Dow Jones, 50 pronosticaron que el BCE subirá el precio del dinero y sólo uno que lo mantendrá en el 4%.
Trichet pretende dominar la situación
Tras la reunión del consejo de gobierno a comienzos de junio, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet anunció con una claridad sin precedentes que el consejo de gobierno del BCE considerará una subida moderada de los tipos de interés en su reunión de julio.
Trichet manifestó por última vez la disposición de la entidad a actuar contra la inflación y dominar la situación en una entrevista con el semanario Die Zeit, y advirtió del peligro de descuidar la inflación. "Los banqueros centrales tenemos una gran responsabilidad. Si no estamos decididos, existe el riesgo de que explote la inflación pero si actuamos decididamente, entonces podemos dominar la situación", dijo Trichet.
Los mercados financieros ya han descontado que la entidad subirá los tipos de interés de forma moderada y prestarán gran atención a los comentarios de Trichet sobre la situación económica de los países que comparten el euro.
La inflación subió en junio tres décimas hasta el 4%, respecto al mes anterior, según el indicador adelantado que publica la oficina de estadística comunitaria Eurostat.
Preocupación generalizada
El Banco de Pagos Internacionales (BPI) destacó recientemente que "las cifras de inflación de la zona del euro fueron un poco más altas de lo esperado pero que la inflación en el área es un problema que se puede controlar".
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, también mostró preocupación por la inflación y dijo que las causas no son sólo monetarias y las respuestas tampoco pueden ser únicamente monetarias. Almunia consideró que el BCE debe ser responsable para cumplir su mandato de la estabilidad de precios.
"Las razones de la inflación y las consecuencias de la inflación no son sólo de carácter monetario", sino que "hay razones de otro alcance", comentó Almunia en una entrevista a la emisora francesa Europe 1.
Junto a un fuerte aumento de la inflación, la zona del euro experimenta cierta ralentización de su crecimiento, combinación que dificulta la actuación del BCE.
ABC, Jueves 3 de julio de 2008

jueves, 12 de junio de 2008

El BCE dice que estará en alerta y que actuará con firmeza para contener la inflación

AGENCIAS - Francfort -
El Banco Central Europeo (BCE) se encuentra en posición de "alerta reforzada" debido a un aumento adicional de los riesgos para la estabilidad de precios, y actuará "con firmeza para evitar los efectos de segunda vuelta derivados de la inflación". Según informa el banco en su boletín mensual, "actuando con firmeza y en el momento oportuno, el Consejo de Gobierno evitará la aparición de efectos de segunda vuelta y garantizará que los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo no se materialicen". El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, anunció durante su pasada comparecencia ante la prensa con motivo de la reunión mensual sobre tipos, que la institución podría aplicar una subida sobre los tipos de interés en julio ante la persistencia de las elevadas tasas de inflación.
La institución recuerda que las tasas de inflación se han incrementado de manera "significativa" desde el otoño debido principalmente al encarecimiento de los precios de energía y alimentos, y prevé que el IPC siga elevado durante "un periodo más prolongado de lo previsto con anterioridad". "Es probable que la tasa de inflación interanual se mantenga por encima del 3% durante un tiempo y que se modere gradualmente en el 2009", señala la institución, que recalca que la zona del euro está atravesando un periodo prolongado "de tasas de inflación altas".
Los riesgos sobre los precios se ven corroborados además "por el gran vigor continuado de la expansión monetaria y crediticia y por la ausencia hasta el momento de restricciones significativas en la oferta de préstamos bancarios", agrega el BCE.
El organismo presidido por Jean Claude Trichet, destacó, no obstante, que el crecimiento del PIB durante el primer trimestre fue "mucho más intenso de lo esperado" y se situó en la parte alta de las expectativas del BCE. La institución atribuye esta mejora, entre otros factores, a unas condiciones climáticas más favorables que ayudaron la actividad constructora en algunos países. Sin embargo, el BCE espera que "la elevada tasa de crecimiento del primer trimestre se compense parcialmente con el segundo", es decir, prevé una ralentización del crecimiento en el segundo trimestre de año.
EL PAÍS, Viernes 13 de junio de 2008

viernes, 6 de junio de 2008

El euríbor roza su máximo histórico tras alcanzar el 5,125%

R.A.

El euríbor , el indicador más utilizado para el cálculo de hipotecas, volvió a subir ayer y alcanzó el 5,125%, muy cerca de su récord histórico del 5,248%, registrado en agosto del año 2000. Con esta nueva subida, la media del euríbor en junio es del 5,106% lo que supone una escalada de 0,601 puntos respecto al euríbor del mismo mes del año pasado. Además cerró el mes de mayo a las puertas del 5% -en el 4,994%-, acumulando así su tercer mes consecutivo de subidas en el índice.
Si este indicador cerrase el mes con el valor medio actual, el usuario de una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años que tenga revisión anual este mes tendrá que pagar 53 euros más al mes y 636 euros más al año.
El euríbor, el índice que suelen utilizar los bancos para prestar dinero a sus clientes, comenzó a cotizar en el mes de enero de 1999 y desde entonces ha oscilado entre el mínimo de 1,929%, que marcó en 2003, hasta el máximo del 5,341% en agosto de 2000, techo que podría pulverizar precisamente el próximo mes de agosto, según los datos que manejan los expertos.
Tipos de interés
Los analistas coinciden en descartar que el euríbor deje de subir y de agravar las dificultades que atraviesan las familias para pagar la hipoteca debido fundamentalmente a la persistencia de las tensiones financieras y a las expectativas del mercado de que no variará el precio del dinero.
Sin embargo, aunque el Banco Central Europeo (BCE ) decidió el miércoles mantener los tipos de interés en la zona euro en el 4%, tal como esperaban los mercados financieros, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, explicó ayer que el consejo de gobierno de la entidad "no excluirá en su próxima reunión -en el mes de julio- subir los tipos de interés" de forma moderada para la zona del euro con el fin de asegurar la estabilidad de precios.
Trichet añadió que esta decisión "todavía no es segura pero es posible" ya que las presiones inflacionistas a medio plazo han aumentado ulteriormente.
El anuncio del presidente del Banco Central Europeo disparó la cotización del euro más de dos centavos de dólar, ya que muestra que la entidad monetaria considera muy en serio la inflación como un factor de riesgo que hace necesario tomar serias medidas.
20MINUTOS, Viernes 6 de junio de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

El consumo de las familias se resiente y crece al menor ritmo en 13 años

ALEJANDRO BOLAÑOS
La subida de precios, sin parangón en la última década, encarece la cesta de la compra o el depósito de gasolina. La crisis financiera internacional eleva el Euríbor, y con él, las facturas mensuales por pago de hipotecas, cuando la deuda acumulada por los hogares es ya equivalente al valor anual del PIB. Y, con el mercado laboral tambaleándose -dos trimestres consecutivos de destrucción de empleo-, las fuentes de ingreso ya no son tan seguras como antaño. Los incentivos para gastar son cada vez más débiles.
Y eso es lo que refleja de forma nítida la última estadística oficial, publicada ayer: el consumo de las familias creció sólo un 1,8% en el primer trimestre, el menor avance interanual desde 1995.
El consumo de los hogares es el gasto más importante, con un peso equivalente al 56% del PIB, y su notable ralentización (en el anterior trimestre creció un 2,7% y en el mismo periodo de 2007, un 3,5%), se tradujo en un frenazo equivalente de la actividad económica en su conjunto. Los datos detallados sobre la evolución del PIB, difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirman lo adelantado hace una semana: el crecimiento interanual de la economía española en el primer trimestre se quedó en el 2,7% (el más bajo desde 2002) y el avance respecto al trimestre anterior en el 0,3% (el más débil en 13 años).
En la contabilidad nacional del INE también se aprecia por primera vez lo que otros indicadores, como los visados de viviendas o las ventas de las inmobiliarias ya anticipaban: la inversión para construir casas retrocedió un 0,2% interanual en el primer trimestre, tras seis años de crecimiento ininterrumpido. El frenazo del consumo privado y la caída de la inversión residencial apenas fueron compensados por el gasto público (en consumo e infraestructuras), que moderó su crecimiento. "El aspecto más destacable es que el crecimiento de la inversión en bienes de equipo se mantiene por encima del 6%", apuntó David Vegara, secretario de Estado de Economía.
En síntesis, la demanda interna pasó de aportar 3,9 puntos porcentuales al crecimiento en el tramo final de 2007 a 3 puntos en los primeros meses de este año, mientras que el sector exterior restó algo menos (0,3 puntos frente a 0,4 puntos) debido al menor avance de las importaciones, lastradas también por la debilidad del consumo.
La rapidez con la que se está parando el crecimiento de la economía española -en el primer trimestre del año pasado, el PIB aumentó un 4%- ha hecho añicos las previsiones oficiales y abona el debate sobre si la economía española está en el umbral de una crisis en toda regla. Cuando el ex portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, aseguró en septiembre que España podía entrar en recesión -retroceso en el valor real del PIB en dos trimestres consecu-tivos-, sus propios compañeros de partido disculparon un "uso coloquial" e incorrecto para referirse a la desaceleración. En los últimos días, sin embargo, algunos de los mayores expertos en la economía española creen que el peor escenario es posible y varios analistas internacionales, consultados por la agencia Bloomberg, cifran la probabilidad de que ocurra este año en un 30%.
Ante las dudas, Vegara se esforzó en conferencia de prensa por lanzar un mensaje: recesión, de entrada no. "Nada apunta a que sea una posiblidad factible", respondió el secretario de Estado de Economía, al que se preguntó por tres veces sobre un posible recorte en el valor del PIB, algo que no ocurre precisamente desde la última recesión de la economía española, en 1993. Pero en cada una de sus contestaciones se cuidó de enfatizar que su pronóstico partía de "la información disponible" y tenía como horizonte "el corto plazo".
El Gobierno mantiene su previsión de que este año el crecimiento económico será del 2,3%, un vaticinio que Vegara cree "compatible" con los datos del primer trimestre. El secretario de Estado de Economía consideró poco probable que el crecimiento trimestral de la zona euro vuelva a superar al de España este año (una situación, inédita desde 1995, que sí se produjo entre enero y marzo). Y afirmó que el cambio de patrón en el crecimiento económico que propugna el Gobierno (menos peso de la construcción, más protagonismo de industria y exportaciones) es "un proceso de largo plazo": en el primer trimestre hubo un paso adelante (la exportación creció un 5%) y otro atrás (la producción industrial cayó un 0,3%).
"Ahora el Gobierno dirá que se está cambiando el modelo", ironizó el portavoz de Economía del PP en el Congreso, Cristóbal Montoro, para quien la economía española "está ya en punto muerto" y "se dirige hacia el desastre". En la Cámara, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, insistió en que "no se puede hablar de crisis, sino de desaceleración". Un análisis que tampoco compartió Izquierda Unida, que reclamó medidas urgentes al Ejecutivo.

EL PAÍS, Jueves 22 de mayo de 2008

viernes, 9 de mayo de 2008

El BCE mantiene los tipos porque la gente «no está feliz» con la inflación

MARIO SÁNCHEZ GUILLÉN
MADRID. Un mes más -y con este serán once-, el 4% será el asidero firme al que los responsables del Banco Central Europeo (BCE) buscan agarrarse para navegar por las aguas turbulentas de la economía europea, y seguir combatiendo así la inflación -que cayó tres décimas, hasta el 3,3%, en el mes de abril- sin castigar aún más los bolsillos de los hipotecados europeos.
Desplazados en esta ocasión a Atenas, y en el contexto de los fastos relacionados con los diez años del euro, Trichet certificó que la inflación se encuentra en niveles «inusualmente altos» y que además se mantendrán así «por un tiempo prolongado». Estas circunstancias, unidas al hecho -aseguró el banquero francés- de que los ciudadanos «no están felices» con estos niveles de IPC, justifican el no bajar los tipos.
Preguntado sobre qué se puede hacer para tratar de mitigar la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos, el presidente del BCE mencionó algunas circunstancias, como la necesidad de mejorar la competencia en sectores «poco competitivos» dentro de la UE, que provocan alzas de precios innecesarias. También se refirió al peligro de vincular la inflación con los salarios -los famosos «efectos de segunda vuelta»- y al granito de arena que podían aportar los propios gobiernos, «que no deberían generar problemas adicionales con impuestos o cargos administrativos». Por último, Trichet defendió con vehemencia la independencia del BCE frente a los gobiernos de la UE (y especialmente el de su compatriota Nicolas Sarkozy) y descartó que la inflación galopante que está azotando a la Eurozona vaya a hacer que el BCE deje de marcarse el 2% como objetivo idílico a perseguir.
Por otra parte, el Banco de Inglaterra también decidió ayer sobre el precio de la libra esterlina, que mantuvo en el 5%.
ABC, VIERNES 9_5_2008