viernes, 27 de mayo de 2011

Cómo reconocer una dieta 'milagro'

Laura Tardon / Madrid

Blanca, redonda, enigmática, hechicera y hay quien también le atribuye otra virtud a la luna: adelgazante. Ahora que se acerca el verano proliferan las dietas que prometen una pérdida de peso exprés. La denominada 'dieta de la luna' es una de ellas. Asegura tener las claves para reducir hasta tres kilos en un solo día. Pero cuidado, antes de aventurarse, cerciórese de que no se trata de una de los tantos regímenes engañosos que circulan sin tener una base científica.
En concreto, la supuesta 'dieta de la luna' se basa en la fuerza de atracción que ejerce este satélite sobre los líquidos. Según proponen los inventores de este método, basta con no ingerir ningún alimento, excepto líquidos, durante uno o tres días enteros. Eso sí, coincidiendo con el cambio de fase lunar.
Otros regímenes se centran en las propiedades de la piña, del pomelo, del yogur... Hay un sinfín de métodos, anunciados en televisión, internet y revistas de moda, que aseguran buenos resultados en pocos días. Algunos afirman, incluso, que todo lo que se ingiera antes de las 08.00 de la mañana no engorda. No es cierto, no existe base científica al respecto. Lo que sí se sabe, advierten expertos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutricion (AESAN) en su página web, es que estas dietas "constituyen un riesgo inaceptable para la salud. Producen efectos psicológicos negativos, favorecen el efecto rebote, desencadenan incluso trastornos del comportamiento alimenticio (anorexia y bulimia) y provocan deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales". Es lo que ocurre, por ejemplo, con una dieta fundamentada en los potitos infantiles. "Al estar preparados para los bebés no cubren las necesidades alimenticias del adulto", señala Victoria Aguilar, catedrática en Nutrición en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).
La mayoría de las dietas 'milagro' son hiperproteicas, como la famosa de Dukan, a la que parece que muchos famosos se están apuntando. "Las proteínas tienen un efecto saciante. Se consigue perder peso, pero fundamentalmente agua, no grasa", relata la especialista. A corto plazo, añade, "pueden aumentar los niveles de colesterol y, con el tiempo, pueden producir lesiones en el hígado y en el riñón".
Reconocer el engaño
¿Cómo identificar las dietas engañosas para no poner en riesgo nuesta salud?
Según la AESAN, hay tres elementos clave para reconocerlas. Aquellas que "prometen pérdida de peso rápida: más de cinco kilos por mes; aseguran que se puede llevar sin esfuerzo y anuncian que son completamente seguras y sin riesgos para la salud". Pero hay más indicios.
Según la doctora Aguilar, hay que sospechar cuando en el plan escogido hay alimentos prohibidos. "Una dieta saludable no tiene restricciones de ningún alimento permitido por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Se puede comer de todo, pero en menores cantidades. El secreto está en la preparación, mejor al horno, a la parrilla y al vapor. Hay que olvidarse de las frituras". Lo ideal, agrega, es que "la dieta se componga en un 50%-60% de hidratos de carbono (cereales, tubérculos, verduras), un 30% de grasa (aceite de oliva) y un 10%-15% proteínas (huevos, leche, verdura, fruta, etc.)".
Además, si la persona siente mucha ansiedad o nerviosismo, probablemente se deba a que no ha escogido una dieta equilibrada y saludable. "Esto suele ocurrir con los regímenes muy restrictivos, como el de la piña y el pomelo", doctora. Ante la duda, para comprobar si su dieta es segura o no, la AESAN dispone de un test que facilita la respuesta. Si nota pérdida de volumen y fuerza muscular, si está cansado, irritable, tiene mareos, le cuesta conciliar el sueño, observa caída de cabello, fragilidad en las uñas, etc. es muy probable que la dieta sea incorrecta, por una excesiva restricción de calorías.
Por lo tanto, para reducir peso es importante que los interesados sepan que no pueden perderse kilos en un tiempo récord sin riesgos para la salud. Este tratamiento debe realizarse bajo control médico. Precisamente, "las dietas prescritas por personas ajenas al campo de la nutrición se caracterizan por las escasas calorías que aportan (entre 400 y 750 al día)", asevera la doctora Vázquez.



EL MUNDO, Viernes 27 de mayo de 2011

Imagen: El Mundo

¿Están caducadas las fechas de caducidad?

Cristina G. Lucio / Madrid


Tiene hambre y la despensa esta prácticamente vacía. Tan sólo queda un paquete de galletas en un estante, pero trae malas noticias impresas en su envoltorio: la fecha de consumo preferente expiró tres días atrás. ¿Qué hace? ¿Se las come? ¿Las tira por temor a una intoxicación?
Las autoridades británicas se están planteando acabar con este tipo de dudas alimentarias de un plumazo. Su intención es eliminar las distintas etiquetas que se utilizan hoy en día para indicar la vida útil de un producto y apostar por una única información que haga referencia al momento en que su consumo puede ser peligroso para la salud. La iniciativa, que de momento sólo pretende guiar a productores e intermediarios, tiene como objetivo evitar que se sigan tirando diariamente toneladas de comida en buen estado.
"Estoy consternada por la cantidad de alimentos que van a la basura cada día. Si las fechas de la etiqueta son parte del problema, entonces tendremos que hacer algo para solucionarlo", ha señalado Caroline Spelman, secretaria de Medio Ambiente de Reino Unido.
Aunque en menor medida que en el país británico, en España también existen distintas denominaciones para establecer el periodo en el que un producto puede consumirse con total seguridad. En general, se utiliza la 'fecha de caducidad' con los productos muy perecederos, como los preparados cárnicos, en los que la presencia de microorganismos puede resultar muy peligrosa tan sólo unos días después de su preparación.
En cambio, en los alimentos en los que el paso del tiempo es menos nocivo –como el caso de las galletas o los cereales– suele utilizarse la indicación 'consumir preferentemente'. "Esta etiqueta se refiere más al hecho de que, tras la fecha indicada, las propiedades nutricionales y organolépticas de ese alimento no son las mismas. Puede perder sabor, textura, color... pero no hay un peligro inminente de seguridad alimentaria siempre que se cumplan las condiciones de conservación", explica Emilio Martínez de Victoria, director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada.


Plazos
En principio, son los fabricantes quienes establecen los plazos de caducidad, siguiendo unas indicaciones generales que marca la ley.
Según un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hace unos años, la vida máxima que generalmente se establece, por ejemplo, para un yogur –desde su elaboración y siempre que se conserve debidamente en el frigorífico– ronda los 28 días. La pasta fresca puede sobrevivir tres semanas si está adecuadamente refrigerada, mientras que, en el caso de las galletas, su viabilidad suele ser mayor a los seis meses.
Si la vida del producto es menor a tres meses, debe aparecer el día, mes y año en que dejará de ser apto. Si el periodo está comprendido entre los tres y los 18 meses, basta con indicar el mes y el año y, finalmente, si se superan los 18 meses, simplemente hay que hacer referencia al año a partir del cual su consumo no se recomienda.
Algunos productos, como las bebidas alcohólicas de más de 10 grados o el vinagre, están exentos de la obligación de indicar su fecha de caducidad ya que, en general, se considera que consumirlos mucho tiempo después de su elaboración no entraña riesgos para el organismo humano.
Para Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU, la coexistencia de las dos indicaciones de tiempo de utilización de los alimentos no tiene por qué suponer un problema. "Lo que hay que conseguir es que la gente aprenda a interpretarlas, que sepa que comer una magdalena pasada de fecha dos días no le provocará una intoxicación", señala.
En su opinión, sí sería necesario establecer claramente, y por normativa legal, qué productos deben utilizar la fecha de caducidad y cuáles el consumo preferente ya que, en algunos casos, esto queda a elección del fabricante. "El próximo reglamento de información al consumidor, que se está debatiendo en Europa, debería regularlo", concluye.



EL MUNDO, Viernes 27 de mayo de 2011

Imagen: El Mundo

El comercio digital, contra una norma comunitaria

JAVIER MARTÍN - Barcelona -

Las asociaciones europeas del comercio electrónico anuncian grandes perjuicios si se aprueba una normativa sobre los derechos del consumidor europeo.

El Parlamento redactó una directiva para armonizar los derechos de los consumidores europeos, principalmente cuando son internacionales y a distancia. En el preámbulo se destaca que el comercio online nacional ha aumentado mucho en los últimos años, pero no así el transfronterizo. Y se achaca a la diversidad de leyes nacionales. Esta directiva europea, que el martes negocian Consejo y Parlamento, se concentra principalmente en la devolución de las compras.
Si el consumidor exige la devolución, la nueva norma europea obliga al comerciante al reembolso antes de 14 días, además de asumir los costes de entrega, incluso aunque aún no haya recibido el artículo rechazado. Esta es la principal queja de 10 asociaciones europeas de comercio electrónico, entre ellas la española Adigital.
Si se aprueba tal cual, el sector prevé cierres de tiendas online, y una subida de precios, ya que los costes de estas exigencias se repercutirán en las transacciones. Las asociaciones critican que no se les ha escuchado y que la norma rompe el principio de proporcionalidad.

EL PAÍS, Viernes 27 de mayo de 2011

jueves, 26 de mayo de 2011

Mucho ojo a la etiqueta

ARANCHA SERRANO
Comprar en el súper es un gesto automático en muchos casos, pero cada día son más los que se detienen a leer las etiquetas, y descubren, asombrados, que sus pretendidos espárragos navarros son en realidad de China o de Perú. "Creemos que el consumidor está cada vez más preocupado por lo que come", asegura Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), "otra cosa es que entienda la etiqueta o que esta sea rigurosa. Hay sobreinformación y eso enmascara muchas deficiencias".

El etiquetado no es un tema de reclamación o consulta habitual, admite la OCU, pero uno de los más frecuentes es el de la procedencia o naturaleza de los productos. Mejillones o espárragos suelen esconder en letra pequeña su verdadero origen, propiciando el engaño con el nombre de la marca (El hórreo, por ejemplo) o el lugar donde han sido envasados.
Otras quejas hacen referencia a la confusión entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente. En el primer caso, si el alimento se consume con posterioridad puede suponer un riesgo para la salud. En productos no perecederos (aceite, arroz...), se usa la fecha de consumo preferente: no hay riesgo para la salud si se consumen tras la fecha, pero se pierde su calidad óptima (pueden ponerse rancios o perder color).
El matiz 'light'
Tampoco es lo mismo un producto light que uno bajo en calorías. Según la Comisión Europea, un producto light ha reducido grasas o azúcares -o ambos- un mínimo del 30% (ojo: recuerde que a veces solo reducen grasas y mantienen los azúcares, o viceversa). Para que sea bajo en calorías debe tener un aporte calórico inferior a 40 kcal por 100 g si es sólido, o 20 kcal por 100 ml si es líquido.
El helado, la nata o las patatas fritas light no pueden ser bajas en calorías si su aporte calórico es superior al indicado. Se ha comprobado que, además de ser más caros, algunos productos lights y bajos en calorías tienen más grasas, azúcares y calorías que otros que se anuncian como tales. Así, es fácil comprobar que las tradicionales galletas María son mucho menos calóricas que muchas galletas dietéticas.
En cuanto a zumos, todos los envases se parecen, pero las diferencias son notables: su porcentaje de fruta puede variar desde el 10% de los refrescos hasta el 55% de los néctares o el 100% de los zumos. Hay zumos a base de concentrado (más industriales) y exprimidos (más naturales). Y en los exprimidos, hay quien tritura toda la naranja, incluyendo la piel, y quien añade la pulpa pasteurizada.
Soja, bífidus y otras modas
Hace unos años, la denominación 'Bio' desapareció de muchos productos por una legislación europea que ponía fin al abuso del término, limitando su uso a los que provienen de la agricultura ecológica.
Ahora la soja enriquece multitud de alimentos pero ¿son reales sus anunciados beneficios? "La soja es un alimento con unas cualidades nutricionales muy buenas, el problema es cuánta soja hay que comer para que realmente se note el supuesto efecto beneficioso», explica Enrique García, de la OCU. Lo mismo puede decirse del calcio y las vitaminas añadidas, cuya asimilación por el organismo es mínima. «La cantidad de vitaminas, calcio, soja... que llevan muchos productos es tan pequeña que habría que tomar grandes cantidades para que se notaran sus efectos. Antes que tomar alimentos enriquecidos con soja, a lo mejor conviene tomar la propia soja. Desde luego al bolsillo le conviene», puntualiza el portavoz.
Por otro lado, distintas asociaciones médicas sostienen que el abuso de productos prebióticos, con fibra y fermentados con bífidus y otras bacterias altera el normal funcionamiento del aparato digestivo y recomiendan su consumo en situaciones puntuales. Silvana Iezzi, nutricionista de Vitalista opina que solo serían perjudiciales si se consumieran de forma excesiva: "Estos alimentos, llamados funcionales porque han sido creados para cumplir una función, son saludables y no hay problema por tomarlos con frecuencia. Complementan an alimentacion equilibrada, pero no se puede basar la alimentación en ellos". Y hace una advertencia: las beneficiosas bacterias de esta clase de productos sólo mantienen sus propiedades si se conservan en frío. Al sacarlos de la nevera, y pasadas una o dos hora, mueren.
Atención a los aditivos
Para la OCU, cuantos menos aditivos tenga un alimento, mejor: recomiendan evitar colorantes, estabilizantes, potenciadores del sabor (glutamato monosódico) y edulcorantes como el aspartamo (E 951). Los expertos mantienen posturas enfrentadas sobre sus posibles efectos negativos. "A día de hoy no está probado científicamente que su consumo favorezca la aparición de enfermedades -dice Silvana-, pero aún están por conocerse sus efectos a largo plazo".


Lo que no hay que perder de vista
Hay que comprobar los ingredientes para saber si el alimento lleva alérgenos o si incluye todo lo que anuncia (una paella con marisco que nadie encuentra, platos sin sal que sí la llevan...). Se recomienda evitar el aceite de palma, de coco o de otro vegetal sin especificar, así como la grasa vegetal parcialmente hidrogenada.
La información nutricional es de gran ayuda para elegir entre un producto y otro: hay que asegurarse de que las raciones estén unificadas (100 g o ml). Se recomiendan los productos con menos sodio y grasas saturadas. Es importante que se vigile este datos en productos como el pan de molde, donde la presencia de estos elementos es especialmente elevada. Muchos nutricionistas apuestan, en este sentido, por elegir una barra de pan antes que el pan de molde, y dentro de los panes de molde, los integrales y los de harina de centeno, más saludables ya que evitan la harina refinada de harina.



20 MINUTOS, Miércoles 25 de mayo de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

Comer mal, pensar más lento

Ángel Díaz / Madrid
Una mala dieta durante los primeros años de vida, con demasiadas grasas y azúcares, podría estar vinculada, según ha mostrado un nuevo estudio estadístico, con un descenso en el rendimiento intelectual del niño cuando se encuentre en edad escolar. Por el contrario, quienes se alimentan en su más tierna infancia de abundantes vitaminas y nutrientes obtienen, como media, mejores resultados en los tests de inteligencia que realizan durante la educación Primaria, siempre según la citada investigación.
El estudio, dirigido desde la Universidad de Leeds (Reino Unido) y publicado en 'Journal of Epidemiology and Community Health', ha mostrado una leve asociación entre la mejor alimentación recibida a los tres años y la puntuación obtenida en las pruebas de destreza. Esta relación, según admiten los propios autores, ofrece una evidencia aún "modesta" sobre los efectos de la nutrición en la inteligencia.
Sin embargo, los resultados son coherentes con anteriores investigaciones, que ya sugerían un peor rendimiento escolar a causa de la mala dieta, así como con otros estudios que han mostrado -por el momento en ratas de laboratorio- que el aumento de grasas puede causar desórdenes neuronales. Los autores atribuyen este efecto a que hasta los tres años el cerebro se está formando a gran rapidez, por lo que cualquier cambio en las condiciones alimentarias amplifica sus efectos a esa edad.
El presente estudio ha utilizado datos de unos niños obtenidos durante los años 90 en el Reino Unido, y que ya habían sido usados para diversas investigaciones. Los padres rellenaron formularios con las bebidas, comidas y cantidades de cada producto que les daban a sus hijos, desde los tres años hasta los ocho y medio, que es la edad a las que se les somete a las 'pruebas de inteligencia Weschler', que tienen en cuenta tanto destrezas verbales como manuales.
Partiendo de estos datos, se distinguieron tres clases de dietas: 'procesada', alta en grasas y azúcares; 'tradicional', rica en carnes y vegetales; y 'preocupada por la salud', dominada por ensaladas, pasta y arroz. A partir de esta clasificación, se pudo comprobar una asociación entre la comida 'procesada' y bajas puntuaciones en el 'test Weschler', al mismo tiempo que la dieta 'preocupada por la salud' se relacionaba con mejores resultados en las pruebas.
Clase social y educación
Cabe destacar, sin embargo, que la estadística dejaba de ser significativa cuando se tenían en cuenta el resto de factores sociales y ambientales que pueden influir negativamente en la inteligencia, tales como la clase social, la educación de los progenitores, la edad de la madre y otros. Del mismo modo, no se pudo relacionar la dieta entre los cuatro y los siete años con la puntuación recibida a los ocho.
Con todo, los autores concluyen que "en la población de niños británicos contemporáneos, una dieta pobre, asociada con una gran ingesta de comidas procesadas, grasas y azúcar en la infancia temprana podría estar asociada con un menor cociente intelectual a la edad de 8,5 años".
"No existen evidencias al respecto", comenta sobre estos resultados el doctor Jesús Argente, catedrático de Pediatría en la Universidad Autónoma de Madrid. "Yo cogería las conclusiones con pinzas hasta que no hubiera resultados más concluyentes", añade.
En todo caso, este experto recuerda que "la mala nutrición desde la infancia no sólo genera obesidad", de manera que "parece presumible que provoque algún tipo de deterioro en la inteligencia". "Pero el tema es lo bastante serio como para no decir que está comprobado hasta que no lo esté realmente", resume.
Argente, que es también director del Laboratorio de Investigación del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y miembro de la red Ciber de Nutrición, formó parte de un grupo internacional que publicó el pasado mes de agosto, en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), un experimento con ratas que también relacionaba la mala alimentación con un deterioro cerebral.
"Las ratas que se habían sometido desde época neonatal a dietas altas en grasa presentaban claramente una alteración neuronal", explica el pediatra.


EL MUNDO, Martes 8 de febrero de 2011
Imagen: El Mundo

lunes, 10 de enero de 2011

Uno de cada tres españoles no dispone de ahorros para eventuales emergencias

Europa Press
Madrid.- Uno de cada tres españoles (36%) no cuenta con ningún tipo de ahorro para afrontar eventuales emergencias, en tanto que sólo un 18% tiene ahorrada una cantidad suficiente como para financiar sus gastos corrientes durante un año, según un estudio elaborado por el Grupo ING sobre más de 5.000 personas de diez países distintos.
Así, en comparación con Europa, sólo los rumanos (42%) son menos previsores que los españoles, que se sitúan cerca de los belgas (34%) y bastante por debajo de los holandeses (27%). Además, el estudio revela que los estadounidenses son los ciudadanos que menos ahorran para el futuro, pues la mitad (48%) no cuenta con un fondo de emergencia, seguidos de cerca por los mexicanos (46%).
Además, menos de la mitad de los españoles (el 44%) ahorra para la jubilación, aunque el 56% está convencido de que disfrutará de un nivel de vida superior al de sus padres cuando se retire.
En este sentido, los productos preferidos por los españoles para preparar la jubilación son los seguros de vida, elegidos por el 44% y los planes de pensiones (36%).
En cuanto a las obligaciones de pago, los españoles se erigen como uno de los mejores "pagadores", pues el 80% asegura que paga sus facturas a tiempo, un porcentaje que sólo superan los japoneses (81%), mientras que los mexicanos se sitúan como los peores pagadores, con un 63% que declara hacer frente a sus facturas a tiempo.
Pero la asignatura pendiente de los españoles es la de analizar varias opciones a la hora de contratar un producto o realizar una operación, ya que sólo el 44% afirman hacerlo.
Por último, casi la totalidad de los españoles (92%) desea mejorar sus conocimientos financieros, pero el 25% no sabe por dónde empezar, el 23% prefiere aplazar esta decisión y un 19% no sabe dónde encontrar ayuda.
Así, el 69% de los españoles dice tener una noción financiera "suficiente"; un 21% asegura tener un nivel "bueno"; un 3%, un nivel "sobresaliente"; y sólo un 6% dice contar con un nivel "insuficiente".
Tomando sólo como indicadores los niveles bueno y sobresaliente, España ocuparía la sexta posición de los diez países encuestados, superado por los países asiáticos y EE.UU.
EL MUNDO, Martes 11 de enero de 2011

Los pagos y cobros de 3.000 €, a Hacienda

Las entidades de crédito deberán informar a la Agencia Tributaria de los pagos y cobros en metálico de más de 3.000 euros desde el próximo mes de marzo. El objetivo es que Hacienda pueda realizar un seguimiento "más agil y eficaz" de estos movimientos, algunos de los cuales se realizan con fines fraudulentos, según una Orden Ministerial.
Hacienda ya podía acceder a esta información previa petición expresa a las entidades bancarias, pero ahora se obliga a bancos y cajas a ofrecer estos datos de forma anual. Hasta ahora, bancos y cajas ya tenían la obligación de poner al correinte al organismo fiscal de aquellas operaciones efectuadas con cheques por importes superiores a los 3.000 euros, así como de aquéllas operaciones en efectivo que sobrepasen los 3.000 euros, así como de aquéllas operaciones en efectivo que sobrepasen los 100.000 euros, pero desde enero de 2010, cuando se aprobó un real decreto que modificaba determinadas obligaciones tributarias, están obligados a recopilar todos los movimientos en efectivo que superen los 3.000 euros.
ADN, Lunes 10 de enero de 2011

La crisis aumenta la tendencia a la obesidad

La expresión "apretarse el cinturón" podría ser la menos adecuada para definir los efectos de la actual crisis en la mayoría de la población. El aumento del consumo de alimentos baratos -habitualmente más calóricos- y los problemas de adapción psicológica o emocional a la actual situación económica contribuyen a inducir obesidad en la población.
Según el jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Carlos Haya de Málaga, Federico Soriguer, la merma de recursos económicos influye negativamente en la dieta. "Una hamburguesa es más barata que dos manzanas", cita como ejemplo el invvestigador, que sostiene que el tiempo libre que la crisis genera en los parados es negativo y no se suele utilizar en hábitos saludables como el deporte. Soriguer destaca las implicaciones culturales y sociales de esta enfermedad.
En España la tasa de obesidad es del 18%, una de las más altas de Europa.
ADN, Lunes 10 de enero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011

2011, un 5% más caro de media para las familias: sepa todo lo que sube

Y.DURÁN

Este nuevo año que empieza lo hace con una cuesta de enero más cara, con menos beneficios sociales y con una clara incertidumbre económica que aún persiste. Las familias afrontarán una subida de precios un 5% más costosa de media en los recibos de la luz, agua, gas, butano, transportes y gasolinas, y por encima de la inflación en todos los casos, que en la actualidad es del 2,3%.
El recibo de la luz es el que se lleva la palma, con una subida del 9,8%, para los hogares y pymes acogidos a tarifas reguladas (denominadas TUR), que son 17 millones en el caso de la luz y cerca de 7 en el del gas natural.El recibo de la luz lleva subiendo años, como consecuencia del deterioro en el funcionamiento de un sistema que, desde 2000, ha acumulado un déficit de 20.000 millones de euros, el equivalente a dos puntos de producto interior bruto (PIB).
Con la subida, un consumidor eléctrico medio, con cinco kilovatios de potencia contratada en una vivienda con equipamiento básico, pagará unos 4,2 euros más al mes. El Ministerio de Industria baraja otras cifras, lo que le ha permitido comparar al ministro de Industria Miguel Sebastián, la subida con el coste de "tomarse un café", una comparación cuanto menos inoportuna.
Según sus cálculos, la factura media subirá en torno a 3,2 euros mensuales para 17 millones de consumidores. Industria resta de los afectados por la subida, que son más de 21 millones de usuarios con potencias contratadas entre 3 y 10 kilovatios, los dos millones que tienen potencias inferiores a tres kilovatios y los 2,8 millones que teóricamente podrían solicitar el llamado bono social eléctrico: familias con todos sus miembros en paro, familias numerosas y perceptores de pensiones mínimas. Para ellos, la luz no subirá en 2011. El cálculo es discutible porque muchos de los usuarios con potencias mínimas también formarían parte del colectivo con derecho a solicitar el bono.
El gas natural se encarecerá un 3,9 %, lo que para un usuario medio que use el gas para el agua caliente y la calefacción y disponga de tarifa eléctrica sin discriminación horaria supondrá un sobrecoste de 4,86 euros al mes o 58,32 euros al año, importe que la organización de usuarios Facua estima en más de 81 euros sólo para la electricidad.
En cuanto a la bombona de butano, que aún utilizan 8 millones de viviendas, pasará a costar 13,19 euros, el 3,13 % más que al cierre de 2010 y 2,5 euros más que a finales de 2009.
Transportes
Los conductores se enfrentarán a un litro de gasolina de 95 octanos con subida de unos 1,24 euros de media, rozando su máximo histórico y un 13 % más caro que a comienzos de 2010, y con el litro de diesel a 1,16 euros, el 18 % más. Así,llenar el depósito de un coche con capacidad para 55 litros de gasolina cuesta unos 68 euros y el "lleno" de gasóleo de automoción casi 64 euros, 8 y 6 euros más, respectivamente.
En las autopistas dependientes de Fomento, los peajes subirán en entre el 1,16 y el 1,64 %, excepto en las autopistas Villalba-Adanero (AP-6), cuya tarifa sube el 3,13 %, y en la R-3 (Madrid-Arganda del Rey) y R-5 (Madrid-Navalcarnero), donde las tarifas punta se encarecen un 3,43 %.
Los ciudadanos que opten por viajar en tren pagarán el 2,3 % más por los billetes de AVE y larga distancia, el 3,1 % más por los de cercanías y media distancia convencional, y el 4,8 % más por los de media distancia en alta velocidad.En el caso del avión, las tasas aeroportuarias subirán en el conjunto de los 47 aeropuertos españoles una media del 3,9 %, a pesar de que bajan en 33 aeródromos.
Las grandes ciudades, más caras
En cuanto a las grandes ciudades, en Madrid subirán las tarifas del agua un 2,3 %, en tanto que la Comunidad ha decidido congelar las tarifas de los billetes sencillos y de los abonos de transporte para la tercera edad y los discapacitados e incrementar el resto en la cuantía del IPC, con una subida del 3,3% para los de diez viajes.
En Barcelona, la tarjeta de transporte público T-10 y el billete sencillo de autobús y metro subirán un 3,75 %; mientras que los valencianos no sufrirán aumentos en las tarifas del metro, y los bilbaínos tampoco pagarán más por el autobús urbano o la recogida de basuras, aunque sí lo harán por el metro (que subirá un 3 %).
Enviar una carta también costará más, concretamente entre un 3 y un 11 %, en el caso de los envíos nacionales, y entre un 1,6 y un 2,6 %, en el de los internacionales.
Más impuestos, menos desgravaciones e hipotecas más caras
En el terreno fiscal, 2011 traerá una subida del IRPF para las rentas más altas, con dos nuevos tramos que elevarán este impuesto a 100.000 usuarios (el 0,5 % de los 19,5 millones de los contribuyentes que presentaron la renta de 2009) con rentas superiores a los 120.000 euros al año.
Por contra, las mujeres que tengan un hijo a partir del 1 de enero no cobrarán los 2.500 euros del cheque bebé (que en 2009 recibieron 450.000 familias), y las personas que se compren una casa y ganen más de 24.170,2 euros tampoco podrán acceder a la desgravación por vivienda, una ventaja histórica para los compradores de casas que desaparece.
Además, a la hora de contratar una hipoteca, tendrán que hacer frente a la subida del euríbor, que comenzará el año por encima del 1,52 %, lo que frente a diciembre de 2009 supone un encarecimiento de las cuotas mensuales de 20 euros al mes (240 euros al año).
Para los más desfavorecidos la cuesta tampoco pinta mejor; las pensiones mínimas se incrementarán un 1 %, una circunstancia que beneficiará a 3 millones de personas, aunque la subida es menor que el incremento de los precios, mientras que las pensiones contributivas y los sueldos de los funcionarios (son 2,6 millones) se congelarán, aunque ya venían de un recorte del 5% en 2010. Además, el 15 de febrero desaparecerá la ayuda de los 426 euros a desempleados sin ningún tipo de prestación, con casi cinco millones de desempleados en el país.
Por último, la única buena noticia es que sube es el salario mínimo (SMI) un 1,3%, tres décimas más de lo que el Ministerio de Trabajo había avanzado. Con este aumento el SMI queda en 641,4 euros mensuales, aunque lejos de la subida del 85 que pedían los sindicatos. A falta de poco más de un año para acabar la legislatura, se antoja imposible que el Gobierno pueda cumplir la promesa electoral de llegar a 800 euros en 2012.
Pese a ello, el Banco de España considera que el gasto familiar ha vuelto en los tres últimos meses del año a una "senda de suave recuperación", tras las oscilaciones de los trimestres precedentes. De acuerdo con los escasos indicadores de que aún dispone, el Banco de España asegura en su último Boletín Económico, publicado el pasado jueves, que el consumo privado muestra una evolución "algo menos desfavorable" en el último trimestre.
Y mientras la institución monetaria augura una mejora del consumo de los hogares en la recta final del ejercicio, el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer la tasa de ahorro de las familias del tercer trimestre. Este indicador disminuyó 5,1 puntos de julio a septiembre, respecto al mismo periodo del año anterior y se situó en el 7,5% de su renta disponible.

DIARIO CRÍTICO, Lunes 3 de enero de 2011

Subida en los recibos del Gas Natural y de la Luz

Subida importante en el recibo de la luz para los españoles. Es la subida mayor de los últimos 28 años. La Luz registrará un aumento del 9,8 % desde enero de 2010. Esto significa que esta subida implicará un aumento en una "familia media" de 3,2 - 4 € más al mes. Una subida que afectará a unos 17 millones de hogares españoles.
Esta subida del recibo de la luz no afectará a los consumidores acogidos al bono social, tres millones de hogares, aunque tienen derecho a él unos cinco millones de hogares. El Bono Social es una medida por la que se congelan los precios de la TUR (Tarifa de último Recurso) a consumidores más vulnerables como familias numerosas, familias con todos los miembros en paro y las de pensiones mínimas.
Otra subida para este nuevo año corresponde al Gas natural, que suben una media del 3,9%. La TUR 1 aumentará el 4,14%, la TUR 2 subirá el 3,87%. En gas natural existen la TUR 1, consumos de menos de 5.000 KWh al año, equivalente a hogares sin calefacción y la TUR 2, para consumos entre 5.000 y 50.000 KWh anuales, equivalente hogares con calefacción de gas.
NOTICIAS DE EMPRESA, Lunes 3 de enero de 2011