martes, 25 de agosto de 2009

El Euríbor se acerca a su suelo al bajar de nuevo en agosto

LUIS DONCEL - Madrid
Durante el último medio año, el Euríbor ha pulverizado récords mes a mes. Pero la carrera hacia el suelo ya está llegando a su fin. Con el índice hipotecario al 1,33%, muy cerca de los tipos de interés oficiales en el 1%, el recorrido a la baja cada vez se estrecha más. Los que revisen su hipoteca con el dato de agosto se encontrarán con las mayores rebajas de la historia. Y es que justo un año atrás este indicador estaba casi cuatro puntos porcentuales por encima. El dato final de agosto todavía puede bailar unas milésimas en función de lo que ocurra esta semana.
Así, una familia que renueve con el dato de agosto un préstamo medio -150.000 euros a devolver en 25 años con un diferencial del 0,5%- se encontrará con que pagará al banco 623 euros al mes, 327 menos que hasta ahora. Esto quiere decir que si la actualización es anual, el ahorro en los próximos 12 meses rozará los 4.000 euros. Más suerte aún tendrán los que han contratado hipotecas a más largo plazo. Porque las rebajas en esos casos podrán llegar hasta el 50% de la cuota (véase gráfico).
Las buenas noticias no llegarán a todos los hogares endeudados. Porque en los últimos años, muchas entidades financieras adoptaron la política de establecer cláusulas de un Euríbor mínimo en los contratos. Y muchos de los que firmaron esas cláusulas, en muchos casos sin ser conscientes de ello, se dan cuenta ahora de que no les afecta el desplome del índice al que están ligadas la gran mayoría de hipotecas.
Sobre la futura evolución del indicador, hay una mala noticia y otra buena. La mala es que mucho más ya no puede bajar. La buena, que los expertos prevén que se sitúe en los niveles actuales a lo largo de lo que queda de año por lo menos. "La media de los próximos meses no debe alejarse del entorno del 1,3% en el que está ahora. El Banco Central Europeo (BCE) ha dado a entender que no piensa retirar los estímulos monetarios en el corto plazo. Y si no hay un cambio radical en el discurso del BCE, los tipos de interés se mantendrán en niveles muy reducidos, y el Euríbor seguirá en torno al 1,3%", señala Pablo Guijarro, de Analistas Financieros Internacionales (AFI).
La relativa mejora de la situación económica internacional hace pensar que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, no bajará más los tipos de interés oficiales, que llevan en el 1% desde mayo. La mayoría de analistas considera que se mantendrán inalterados hasta finales de año. Pero el argumento funciona en las dos direcciones, porque si la consolidación económica se confirma más rápido de lo esperado, podría servir como señal a los grandes bancos centrales para comenzar a subir unos tipos en mínimos extraordinarios. Y esto empujaría al Euríbor hacia arriba por primera vez desde septiembre del año pasado. Fue en ese mes cuando el índice, entonces en el 5,38%, comenzó su cuesta abajo.
El desplome de los índices hipotecarios no alegra sólo a las familias que han financiado la compra del piso. Las empresas podrán aliviar sus cargas financieras. Los mayores beneficiarios del abaratamiento de las hipotecas son los que se endeudaron hace años, cuando el exceso de liquidez en el que nadaba la banca hizo que se concedieran préstamos con un diferencial muy bajo, en ocasiones inferior al 0,5%. Sin embargo, los que hoy se acercan a una sucursal bancaria no encuentran tantas alegrías. Las entidades están compensando que el Euríbor lleva meses en mínimos con unos diferenciales muchísimo más altos de lo que era habitual.


EL PAÍS, Miércoles 26 de agosto de 2009

lunes, 24 de agosto de 2009

Comer mal es peor que fumar

C. CASTRO CARBÓN
Comer demasiadas hamburguesas puede producir obesidad y aumento del colesterol. Al igual que se avisa en los paquetes de tabaco, los consumidores deberían estar advertidos de las consecuencias del consumo de ciertos alimentos. Los cambios en la dieta han sido vertiginosos en los últimos años y, como señalan expertos en nutrición, la tendencia es a peor. Comer mal, además, no sólo produce obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares. Están aumentando las alergias e intolerancias y también otros trastornos, de carácter más leve, que merman la calidad de vida. Hasta tal punto que, si no se invierte esta tendencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé algo nunca visto: que los nacidos después de 2000 tengan menos esperanza y calidad de vida que los que nacieron antes.
Manuel Serrano-Ríos, catedrático de Medicina Interna de la Universidad Complutense y miembro de la Real Academia de Medicina, opina que "globalmente, una mala nutrición es un factor de riesgo más grave que el tabaco, ya que su impacto es mayor sobre muchos sistemas". Un grupo de expertos del Consejo Científico del Instituto Danone, que preside Serrano-Ríos, debatió la semana pasada sobre la importancia de invertir la mala tendencia en la alimentación durante un curso sobre nutrición y salud pública en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Pilar Cervera, ex directora del Centro de Enseñanza Superior de Nutrición y Dietética, también opina que las secuelas de comer mal se extienden más que las del tabaco. "Por eso tienen efecto las luchas contra el tabaco, porque se habla de consecuencias más concretas", asegura Cervera.
La obesidad, que ha sido la primera enfermedad no infecciosa de la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara una pandemia, es la consecuencia más visible de una mala alimentación. Pero la necesidad de volver a la dieta mediterránea se apoya además en otros factores: "La prevalencia de alergias e intolerancias ha aumentado muchísimo en los últimos años", afirma Ascensión Marcos, experta del Grupo de Inmunonutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Los malos hábitos en la alimentación repercuten en el sistema inmune", incide Marcos, "y aunque muchas alergias e intolerancias alimentarias están sin diagnosticar, se está diciendo que en 2010 entre el 40 y el 50% de la población europea va a padecer algún tipo de alergia".
La dificultad de diagnóstico se extiende a otros de los efectos de la mala nutrición, "trastornos sin gravedad pero que van mermando la calidad de vida, y de los que la gente no se preocupa hasta que no son verdaderos problemas", afirma Pilar Cervera. "El estreñimiento es uno de los más comunes, del que se pueden derivar hemorroides o fisuras anales, que a la vez pueden terminar en anemia por pérdidas de sangre; en general hay todo un subgrupo de trastornos ligados a una mala alimentación; mala hidratación, que da problemas de piel, de cabello... y estos pequeños trastornos simplemente se van asumiendo, por lo que no desaparecen o empeoran hasta que son realmente graves", explica la experta del Instituto Danone, que aboga por una alimentación variada y con horarios establecidos como solución a estos problemas.
Son muchos los factores que influyen en la mala nutrición. Aparte del estilo de vida, "la tecnología de alimentos", afirma Serrano-Ríos, "ha contribuido a incluir en alimentos procesados ingredientes que facilitan la alergia; el consumo preferencial de determinados alimentos, a la vez que los nuevos métodos de laboratorio han contribuido a que se desarrollen estos problemas".
Para los expertos se trata de una especie de paradoja: la mejora del nivel de vida no ha hecho sino empeorar la calidad o el equilibrio en la alimentación y poner en grave peligro la dieta mediterránea. "Los españoles comemos mucho, comemos mal, apenas hacemos ejercicio físico y dormimos menos horas de las convenientes", afirma Isabel Ávila, miembro del Instituto Danone y presidenta de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), que acaba de presentar un estudio sobre hábitos saludables. El resultado ha sido un "suspenso absoluto". Según el informe, tan sólo el 6,6% de la población alcanza los objetivos de alimentación saludable respecto al consumo de frutas, verduras, pescado y legumbres.
Unos datos poco alentadores y mucho peores en equilibrio que los de los últimos años: "Antes era menos habitual que los jóvenes tomaran tantas calorías y no estaba en este peligro la dieta mediterránea; no sabemos por qué, pero aunque cada vez somos más exigentes con la salud y con la alimentación, al final nos cuidamos menos y nos alimentamos peor", afirma Ávila.
No están claras las razones del aumento ni tampoco la solución, pero existe consenso sobre cuál debe ser la principal vía de combate: la educación es la base para modificar unos hábitos más difíciles de cambiar conforme avanza la edad. "Esta falta de formación, de atención a la nutrición para una vida saludable, repercute en otros ámbitos muy graves, ya que se produce un riesgo de manipulación, porque la gente se cree todo lo que le cuentan sobre dietas, lo que se anuncia en televisión", asegura Serrano-Ríos. Un grave desconocimiento que se transmite de padres a hijos: "Los niños son grandes imitadores, por eso es muy importante que toda la familia coma lo mismo, eso de preguntarles a los niños qué quieren comer no se hacía en mi época", dice Cervera, "es vital que toda la familia coma lo mismo e introducir al niño pronto en la mesa familiar".
La responsabilidad es tanto familiar como escolar. Los expertos coinciden en que la educación alimentaria es un apartado olvidado y que es necesario potenciarla a todos los niveles de la educación. "En la asignatura de Educación para la ciudadanía", afirma Serrano-Ríos, "y en la carrera de Medicina, donde ni siquiera está bien reflejada la importancia de la nutrición; los médicos tienen una formación muy escasa, yo diría que casi ha habido menosprecio en este sector". La poca consideración que se ha dado a la nutrición no evita la existencia de otra paradoja. Hay preocupación, pero no acción. El estudio revela que el 75% está preocupado por llevar una dieta sana, aunque a la hora de la verdad todo se quede en buenas intenciones.
La presidenta de CEACCU cree que, en general, la sociedad padece "poca información y menos formación". Problemas de etiquetado y de tiempo para cocinar se suman al desconocimiento. Pilar Cervera asegura que para adquirir esta educación "hay que conocer los grupos alimentarios y mezclarlos de forma equilibrada". La experta en nutrición cree que "la dietética no está reñida con la gastronomía, es necesario cuidar la presentación y controlar la grasa y sal, pero tampoco eliminarlos". Factores que hagan más atractiva la variedad, sobre todo en lo que concierne a los niños, pueden ser clave para conseguir un cambio en esta cultura que se aleja peligrosamente de la dieta mediterránea.
Un atisbo de esperanza viene de la mano de la crisis. Ávila cree que la coyuntura económica "está cambiando ligeramente los hábitos, las familias están recuperando buenas costumbres en la mesa". Los productos base de la dieta mediterránea son, de hecho, algunos de los más económicos. Las legumbres, vegetales o los cereales cumplen ambos requisitos y tienen en este momento su oportunidad perfecta para recuperar el protagonismo en la mesa. Y es que, a la hora de comer, nada como los platos de la abuela.

Buenas intenciones, malos hábitos
Buenas intenciones pero poco más. El estudio presentado la semana pasada por la Confederación española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (CEACCU) revela que la mayoría de los españoles (74,4%) se preocupa por llevar una vida sana.
La teoría está muy bien y casi todo el mundo se la sabe. Sin embargo, en la práctica son realmente muy pocos los que tienen buenos hábitos o se preocupan por adquirirlos. El informe, realizado a partir de 5.500 encuestas, recoge los errores más frecuentes y que más se reconocen: no tomar suficientes frutas y verduras (el más común), no hacer un desayuno completo y comer muy pocas legumbres. Isabel Ávila, presidenta de CEACCU, valora la situación como un "serio peligro para la dieta mediterránea" y lamenta que en la sociedad falte "tiempo e información" para atender a la alimentación.
Son los mayores, según el estudio, quienes más se preocupan por la dieta y se alimentan de forma más equilibrada, "son precisamente quienes ya tenían los hábitos adquiridos", dice Ávila. Por sexos, el hombre es quien menos se preocupa por seguir una dieta en condiciones y, entre ellos, son los solteros, divorciados y la gente con bajo nivel de estudios los que menos se cuidan en este sentido.
El ejercicio físico casi brilla por su ausencia. Sólo el 27% confiesa realizar algún tipo de ejercicio o deporte (incluidos paseos de media hora o de más tiempo). Y, además, se duerme poco. Más de la mitad duerme menos de siete horas diarias recomendadas y la siesta tiende a desaparecer. Así, el 60% de la población no se la echa nunca.
Los distintos factores están encadenados, cuando se cambia uno se cambian todos", señala Ávila sobre la tendencia a agrupar los hábitos, ya que está comprobado que quienes tienen costumbres escasamente saludables suelen tener más de una.
"El fumador habitual consume, en general, menos fruta que el no fumador", advierte la presidenta de la CEACCU. Para Ávila, uno de los papeles más importantes en esta lucha contra la desinformación alimentaria lo tienen los medios de comunicación.

Una dieta adecuada es esencial
La dieta mediterránea, forma saludable de comer en España y otros países hasta hace 30-40 años, consiste en tomar regularmente frutas y verduras de estación, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado azul, algo de huevos, algo de pollo, unos pocos lácteos y quesos, poca carne de ternera, aceite de oliva, como la principal fuente de grasas y los adultos algún vaso de vino tinto. Consecuencia de toda esta combinación de alimentos se consigue obtener unas cantidades y proporciones adecuadas de los nutrientes que requerimos para mantener nuestra buena salud (grasas monoinsaturadas, suficientes ácidos omega 3, rica en potasio, rica en fibra, incluida la soluble, baja en sal, rica en antioxidantes, en especial vitaminas E y C, carotenoides y flavonoides, rica en vitaminas B, incluido el ácido fólico y baja en grasa saturada), minimizando el estrés oxidativo de nuestro organismo, base de muchas enfermedades, y por tanto con un menor riesgo de problemas diversos crónicos tales como enfermedades metabólicas, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cánceres, y consiguiendo así alargar la vida con una mejor calidad, al evitar varias enfermedades.
Muchos estudios están demostrando continuamente la adecuación de la Dieta Mediterránea para la salud y para prevenir diversas enfermedades. Si nos alejamos de este tipo de alimentación y seguimos una dieta con poca fibra (tomar pocas frutas, verduras, cereales y legumbres) se producen, con más frecuencia, problemas digestivos diversos, entre ellos el estreñimiento, que merman la calidad de vida de las personas que lo sufren.
Un error muy frecuente en la forma de comer de los españoles es hacer un pobre desayuno, con un bajo contenido en proteínas. Dejar de tomar un mínimo de proteínas (carne, pescado, huevo y leche y derivados) en el desayuno, comida y cena es un factor de riesgo de pérdida de masa muscular. Si se pierde masa muscular se lucha peor contra el sobrepeso y se merma, en los mayores, la calidad de vida.
Tenemos que tratar de recuperar esa forma saludable de comer y eso es tarea de todos: las Administraciones, los medios de comunicación, los maestros y los científicos. Es una labor constante de educación y formación, realizadas desde una temprana edad en las escuelas. Se debe informar, a la vez, que esta forma de alimentación adecuada se debe acompañar siempre de estilos de vida saludables, evitando los hábitos tóxicos, como el tabaco, moderando siempre el alcohol y realizando una vida físicamente activa, con al menos un paseo diario de unos 30 minutos, evitando el sobrepeso y la obesidad, haciendo una vida al aire libre en lo posible, reduciendo el estrés y manteniendo o recuperando una vida social y familiar satisfactorias.
Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.
José R. Cabo-Soler

EL PAÍS, Lunes 10 de agosto de 2009

viernes, 7 de agosto de 2009

Nueve de cada diez hogares comen con marcas blancas

Elpais.com - Madrid
Nueve de cada diez consumidores han comprado marcas blancas este año. Más allá de la crisis, los datos, ofrecidos por el Ministerio de Medio Rural y Marino, se integran en la tendencia al alza que experimenta el sector desde 2005, si bien parece estar llegando al tope de su cuota de mercado.
En 2009, un 89,6% de clientes reconocieron haber comprado productos de distribuidor, lo que supone un incremento de 0,6 puntos frente al porcentaje para 2008. Las variaciones interanuales registradas en los años precedentes superan los 6 puntos.
El número de consumidores que no adquirieron este año productos sin marcas ha descendido hasta el 10,4%, si bien más de la mitad (un 53,8%) admite que no tiene intención de comprar, por lo que la cuota de penetración de estos artículos reducirá, previsiblemente, su ritmo de crecimiento en los próximos años.
Las personas que no han comprado nunca esta tipología de productos (6,5%), lo justifican, principalmente, en comprar sólo marcas conocidas y ser fieles a las mismas marcas. A un 1,2% no les transmiten confianza, mientras que tres de cada diez de los entrevistados que no han consumido nunca productos con marca del distribuidor cree que los consumirá en el futuro.
Un 28,1% de los españoles, no obstante, manifestó consumir más estos productos que el año pasado, un dato que aumenta entre los hombres y entre los encuestados más jóvenes, de entre 20 y 35 años.
El ahorro, factor diferencial
El éxito de estos productos, que están desbancando en la cesta de la compra a las marcas más populares, es el precio. Los consumidores valoran este factor como muy positivo, en relación al coste de los artículos de fabricantes, y calculan un ahorro medio de un 30%.
A las grandes marcas se les está acabando la baza de la calidad para competir en un mercado que están copando las distribuidoras, especialmente con la pasta, las legumbres, el arroz y la leche y sus derivados -no así con las bebidas, principalmente con alcohol-.
Para la mayoría de los consumidores (44,3%), los mismos fabricantes de marcas de prestigio son los encargados de elaborar los artículos que encuentran con el nombre de su establecimiento habitual y solo el 13,7% cree que la peor calidad sea la causa del abaratamiento. Por esta razón, los consumidores intuyen que las marcas blancas se venden más en épocas de crisis. En general, más de la mitad (64,4%) de los clientes consideran que las marcas blancas son mejores.

EL PAÍS, Jueves 6 de agosto de 2009


jueves, 6 de agosto de 2009

Un millón de españoles ya han obtenido gratis una bombilla de bajo consumo

S.V. – MADRID
Un millón de ciudadanos han obtenido ya gratuitamente una bombilla de bajo consumo sólo con canjear en las oficinas de correos los cupones que han recibido con la factura de la luz. “Con tu ahorro ganamos todos. Cada pequeño gesto cuenta” es el lema de esta iniciativa que forma parte del proyecto que ha puesto en marcha este año el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. La iniciativa que comenzó en Aragón aún no ha terminado, todos los cupones, que progresivamente están llegando a 22 millones de hogares españoles, pueden ser canjeados en cualquier oficina de Correos hasta finales del mes de octubre.
En concreto, el desembolso por una bombilla de bajo consumo frente a una tradicional es mayor, pero se recupera en menos de un año. De hecho, ahorra alrededor de 100 euros durante toda su vida útil, ya que consumo un 80 por ciento menos de energía para producir la misma luz y dura entre seis y ocho veces más que una luminaria incandescente. Así que la cifra de un millón de bombillas representa un ahorro estimado de energía de 84 gigavatios hora (GWh) anuales, el equivalente al consumo eléctrico de más de 21.500 hogares al año, y evita la emisión de 33.5000 toneladas de dióxido de carbono (CO2).
UN MAYOR RENDIMIENTO
Eso hasta ahora. El proyecto del Ministerio de Industria, desarrollado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), prevé distribuir gratuitamente 44 millones de bombillas de bajo consumo, dos por hogar, una en 2009 y otra en 2010. Esta iniciativa es una de las 31 medidas anunciadas con el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética del Gobierno y forma también parte del Plan para el Estímulo de la Economía y el Empleo (Plan E) diseñado por el Ejecutivo.
Una fórmula sencilla para sacar un mayor rendimiento a una bombilla de bajo consumo consiste en poner las de bajo consumo en aquellas luminarias con mayor número de horas encendidas al año, así el ahorro es mayor. Otro factor as tener en cuenta es que el encendido y apagado frecuente de las bombillas de bajo consumo reduce su vida útil –pero no consumen más por encenderlas-, por eso es mejor evitar ponerlas en habitaciones de uso discontinuo. Además, al tardar entre uno y dos minitos en alcanzar toda su capacidad de iluminación, es recomendable no ponerlas en habitaciones como el hall, donde se entra y se sale con frecuencia y la luminaria dura encendida muy pocos segundos.
Una vez terminada la vida útil de la bombilla, tanto si es incandescente como de bajo consumo, ésta debe de ser reciclada. El ciudadano puede entregarla en la tienda habitual donde compra este tipo de artículos o depositarla en un punto limpio. Por eso, casa bombilla de bajo consumo integra en su precio de venta un cargo de 0,3 euros destinados precisamente a la gestión de su recogida y reciclado seguro. El motivo es que las de bajo consumo contienen mercurio, en concreto tres miligramos, mientras que los fluorescentes convencionales tienen de cuatro a cinco.
Cambiar una bombilla tradicional agotada por una de bajo consumo es un pequeño gesto, un pequeño cambio con el que ganamos todos.
OTROS TIPOS DE LUMINARIAS
La iluminación representa la quinta parte del consumo eléctrico de los hogares. No todos los espacios requieren la misma luz, ni durante el mismo tiempo, ni con la misma intensidad.
LÁMPARAS INCANDESCENTES – Son las más baratas y las que dan una luz con mejor calidad cromática y más cálida. Duran menos, unas mil horas, y consumen más.
TUBOS FLUORESCENTES – Consumen un 90 por ciento menos de energía que las incandescentes y duran hasta 10 veces más (entre 10.000 y 17.000 horas). Son muy eficientes, pero la luz que dan no aporta calidad cromática.
LÁMPARAS HALÓGENAS – Más caras, pero duran más que las incandescentes (2.000-3.000 horas) y su luz tiene la misma calidad cromática y tono de luz. La versión ahorradora cuesta el doble que la halógena normal, pero dura más (5.000 horas) y da la misma cantidad y calidad de luz consumiendo entre un 20 y un 40 por ciento menos.
VERDE – LA RAZÓN, Domingo 26 de julio de 2009

martes, 4 de agosto de 2009

Los españoles no renuncian a ir de cañas, pero beben menos para ahorrar

EP MADRID
El 83% de los españoles mantendrá el hábito de tomar el aperitivo con unas cañas en una terraza y con amigos o en familia "a pesar de la crisis actual", según se desprende de la encuesta "Placeres de agosto en tiempos de crisis", hecha pública este martes por Cerveceros de España. De todos modos, los encuestados indican que gastarán un 13,5 por ciento menos y dedicarán un 12 por ciento menos de tiempo a esta costumbre.
El director general de Cerveceros de España, Jacobo Olalla Marañón, ha explicado que la crisis económica repercutirá en el consumo de cerveza ya que este verano "se tomará media caña menos pér cápita".
El descenso también se notará en los establecimientos de hostelería pues el consumo "se trasladará a los hogares por ahorrar algo de dinero", según ha especificado Olalla.
"La crisis afecta al sector cervecero como está afectando al resto de los sectores, ya que la cerveza es una bebida popular y los consumidores, de todos los extractos sociales, también se retraen en el consumo de cerveza", ha indicado Olalla. Por ello, ha destacado que, desde el sector, diversas marcas cerveceras "están apostando por apoyar el consumo con iniciativas unidas a las tapas u otro tipo de ofertas".
El director general de Cerveceros de España también ha subrayado que "el 30 por ciento de los ingresos de un bar dependen de la cerveza", por lo que ha insistido en la importancia de consumir en este ámbito. En este sentido, las preferencias de los españoles a la hora de tomar una cerveza en verano pasan por las terrazas (63%), los bares (11%) y los chiringuitos (11%). Además, el 74 por ciento de los encuestados que no va a disfrutar este año de las vacaciones asegura que les gusta salir a compartir unas cervezas al terminar su jornada laboral.
La tortilla y el jamón como pareja
En cuanto a "la tapa ideal" para acompañar una cerveza, Olalla ha citado "la tortilla española y el bocadillo de jamón", mientras que la franja horaria preferida para los españoles es "el aperitivo o la tarde". Por otro lado, Olalla ha destacado que cerca del 15 por ciento de la cerveza que se consume en España es cerveza sin alcohol. De todos modos, indicó que la cerveza "es la bebida con menos graduación alcohólica, con 4-5 grados de media, frente a los 12-13 del vino, o los 40-50 de las bebidas destiladas". "Los españoles no buscamos consumir alcohol cuando tomamos una cerveza, sino tomar algo amargo, refrescarnos o acompañar el aperitivo", apostilló. Por otro lado, el estudio de Cerveceros de España -elaborado por Quota Research tras entrevistar a 2. 000 personas-, constata que los españoles consideran "placeres irrenunciables del verano" no sólo tomar una cerveza sino también salir a pasear (58%), ir a cenar (34%), salir de excursión el fin de semana (31%) o ir al cine (20%).
La comunidad autónoma en la que menos se renunciaría al placer de dar un paseo es Canarias (74%), seguida de Navarra (65%) y de Cantabria (62%). En otras comunidades jamás renunciarían a salir a tomar una caña con los amigos como La Rioja (61%), Murcia (49%) y Castilla-La Mancha (54%).

ABC, Miércoles 5 de agosto de 2009

La salmonella causa el 70% de las intoxicaciones en verano

ELMUNDO.ES
MADRID.- Los meses de verano, en los que es más frecuente contar con tiempo libre, pueden ser una buena época para reflexionar sobre qué tipo de hábitos realizamos diariamente. Y lo que es más importante, cuáles de ellos son beneficiosos para nuestra salud y cuáles pueden suponer un riesgo, por lo que deben evitarse y ser sustituidos.
Cuando se trata de mantener gérmenes o bacterias alejados de nuestras cocinas, el cuidado debe ser máximo, ya que algunas, como la salmonella, supone el 70% de las intoxicaciones de origen alimentario. Este dato hay que tenerlo presente a la hora de elaborar salsas que contengan huevo, como la mayonesa. En la restauración colectiva, el huevo crudo para prepararlas está prohibido desde 1991. Para ámbito doméstico es necesario atender ciertas recomendaciones:
Los huevos deben adquirirse correctamente envasados y etiquetados, procedentes siempre de establecimientos autorizados. En la etiqueta debe figurar la fecha de consumo adecuada y el establecimiento de origen, una clave numérica sobre la cáscara identificará la procedencia y también puede aparecer la fecha de la puesta de los huevos, aunque este dato es voluntario, si viene reflejado aumentará su garantía.
Los huevos deben conservarse en el frigorífico desde su adquisición hasta su consumo. En caso de que la salsa requiera que esté a temperatura ambiente, lo mejor es que sea el menor tiempo posible.
La salsa debe elaborarse para un solo uso. Si sobra hay que desecharla. En el caso de la ensaladilla rusa, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda conservar los ingredientes y sólo añadir la salsa cuando se van a consumir. Si hay mucha cantidad es mejor conservarlos sin salsa y volver a añadirla en otra comida.
Antes de utilizar el huevo conviene lavarlo con agua y detergente. Secarlo bien antes de cascarlo y recordar que si se lava mucho antes de su uso, la protección que ofrece la cáscara frente a las contaminaciones puede deteriorarse.
No deben caer trozos de cáscara en la clara o la yema, por lo que se recomienda golpear el huevo en un recipiente distinto al que vamos a utilizar para la salsa.
Los recipientes y utensilios con los que vamos a hacer la salsa deben lavarse inmediatamente y nunca entrar en contacto con otros alimentos.
Añadir a la salsa vinagre o limón inactiva gérmenes o impide su multiplicación.
La salsa preparada debe conservarse refrigerada, por muy poco tiempo que pase desde su elaboración hasta el consumo. Lo ideal es que haya un tiempo de espera.
Con el pescado hay que seguir también una serie de recomendaciones para evitar enfermedades provocadas por el anisakis. Los restaurantes, por ley, deben congelar el pescado que vaya a servirse crudo (como el sushi), marinado (como los boquerones) o poco cocinado. Cualquier otro modo de preparación (freír, cocer, asar, etc.) no requiere el congelado. Si vamos a preparar el pescado en casa se recomienda comprarlo limpio y sin vísceras o limpiarlo enseguida. Si lo vamos a consumir crudo, poco hecho, en vinagre o en escabeche es necesario congelarlo un mínimo de 24 horas a -20 grados.
Sin embargo, hay productos crudos que no causan la enfermedad:
Moluscos bivalvos (ostras, mejillones, almejas)
Pescados de ríos, lagos, pantanos o piscifactorías de agua dulce (truchas)
Semiconservas (anchoas)
Pescados desecados salados (bacalao, mojamas)
Cinco pautas que no deben olvidarse
A la hora de cocinar, la AESAN lanza una serie de recomendaciones para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos:
La limpieza es clave para evitar las intoxicaciones. Hay que lavar las manos y cualquier utensilio o superficie donde se vayan a manipular alimentos. Los animales (domésticos o insectos) deben estar aislados completamente de los mismos, que por seguridad conviene mantenerlos en recipientes cerrados.
Evitar siempre mezclar alimentos crudos y cocinados. Separarlos evita una contaminación cruzada. Para que ésta no ocurra es preciso que los utensilios que empleamos no sean los mismos para unos y para otros. Y lo mismo para conservarlos, los recipientes deben ser distintos.
Hay que evitar que cuando cocinamos, los alimentos queden crudos por dentro, especialmente la carne, los huevos y el pescado. Las sopas y los guisos deben alcanzar la temperatura de ebullición. A la hora de recalentar bien un plato ya cocinado hay que tener en cuenta que los microorganismos se eliminan a temperaturas superiores a 70 grados.
No dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Refrigerarlos lo antes posible. Los alimentos para niños deben ser consumidos inmediatamente. Para descongelar un alimento, lo ideal es hacerlo en la parte baja de la nevera, no a temperatura ambiente.
Para lavar los alimentos frescos, como la fruta o la verdura, el agua debe ser potable. No hay que consumir alimentos después de su fecha de caducidad. Se recomienda no consumir leche sin procesar, mejor pasteurizada o esterilizada.

EL MUNDO, Miércoles 5 de agosto de 2009

jueves, 30 de julio de 2009

Los precios aumentan su descenso al 1,4% en julio, según el IPCA

EUROPA PRESS

El Indice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) en España aumentó cuatro décimas su caída en julio y situó su tasa interanual en el -1,4%, con lo que cierra cinco meses en tasas negativas, según el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En concreto, el IPCA entró por primera vez en negativo el pasado mes de marzo. En toda la serie histórica de este indicador, que arranca en enero de 1997, no se había registrado nunca una tasa negativa. La tasa anual del IPC armonizado suele coincidir -apenas varía en alguna décima- con la del IPC general, cuya evolución del mes de julio se publicará el próximo 13 de agosto.
De situarse el IPC general en el -1,4%, la inflación interanual española ahondaría también su crecimiento negativo, ya que en junio registró una tasa del -1%. En marzo la inflación española entró por primera vez en negativo, pues desde 1961, año en el que se inicia la serie, nunca se había experimentado una tasa negativa de crecimiento de los precios.
No obstante, el Gobierno sigue descartando la entrada en deflación, entendida ésta como una caída generaliza y prolongada de los precios, opinión que también comparten el Banco de España y organismos como la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas). La institución gobernada por Miguel Angel Fernándes Ordóñez ha manifestado que los riesgos de deflación en España son "remotos", puesto que sólo el efecto estadístico por el abaratamiento del crudo en la segunda mitad de 2008 presionará al alza el IPC hasta tasas positivas en los últimos meses del año.
Por su parte, Funcas prevé que la inflación registre tasas negativas hasta octubre, con lo que acumularía ocho meses de crecimiento negativo. No obstante, la Fundación de las Cajas considera que no se puede hablar de deflación mientras el núcleo inflacionista, que excluye los productos energéticos y los alimentos, se mantenga en positivo.
En este sentido, Funcas estima que el IPC subyacente, que es la tasa que más fielmente refleja las tendencias inflacionistas de la economía, se mantendrá en positivo en lo que resta de año, aunque por debajo del 1%. Desde julio de 2008, cuando tocó un techo del 5,3%, el IPCA ha descendido casi 7 puntos, coincidiendo con la tendencia a la baja del precio del petróleo y con el abaratamiento de algunos alimentos. Precisamente, hace un año, en julio de 2008, la tasa interanual del IPCA estaba en el 5,3%.
El IPC armonizado, que sirve después a Eurostat para incorporarlo al cálculo del índice de inflación en la Unión Europea, proporciona un avance de cómo evolucionaron los precios en España durante el mes de julio. El dato definitivo se conocerá el 13 de agosto.


EL PAÍS, Jueves 30 de julio de 2009

El 30% de los españoles corre riesgo de deshidratarse

AQUILINO GARCÍA PEREA
VOCAL DE ALIMENTACIÓN / CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS OFICIALES DE FARMACEÚTICOS

En verano aumenta el riesgo de deshidratación. La exposición a temperaturas ambientales elevadas pueda provocar, entre otras cosas, pérdida de agua y electrolitos. Las vacaciones también puedan suponer un factor de riesgo: las gastroenteritis, las diarreas del viajero, el uso del aire acondicionado que reseca el ambiente, etc. son causa frecuente de deshidrataciones.
Una correcta hidratación es fundamental en estas fechas pero, aún más para los grupos de población más vulnerables: un 30 por ciento de la población española – 14 millones de personas, entre ancianos, deportistas, embarazadas, niños, enfermos, trabajadores al aire libre, etc. – está en situación de riesgo de sufrir deshidratación. Sin embargo, estudios realizados por el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS ) ponen de manifiesto que, en general, los españoles no están suficientemente informados y, en consecuencia no se tratan adecuadamente.
Para prevenir los efectos de las altas temperaturas y de la deshidratación en la salud, se pone en marcha la campaña ¡No te deshidrates!. La iniciativa está promovida por el OHS con el respaldo del Ministerio de Sanidad y Política Social y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España (COCOF). El objetivo es difundir la importancia de mantener una buena hidratación, ya que de lo contrario, sobreviene el cansancio, el dolor de cabeza, la dificultad de concentración y malestar. Puede afectar negativamente al rendimiento mental y contribuye a empeorar algunas enfermedades.
EL ALIADO
Durante el desarrollo de la campaña, entre los meses de julio y septiembre y bajo el lema “Hay mil formas divertidas de hidratarse”, farmacéuticos de toda España realizan un asesoramiento personalizado en las farmacias con el apoyo de materiales informativos para la población, además de dirigirse especialmente a los colectivos más vulnerables. También hay información y vídeos divulgativos a través de la web: http://www.hidratacionysalud.com/. El farmacéutico, como profesional sanitario más cercano a la población, cumple un papel fundamental para mejorar la información y aconsejar hábitos saludables. No hay que olvidar que el 99 por ciento de la población tiene una oficina de farmacia en el fugar donde reside y que diariamente visitan las farmacias más de dos millones de ciudadanos.
Por ello, desde la farmacia se aconseja:
- Beber de dos a tres litros de líquido al día de manera continua y en pequeñas cantidades;
- Si se realizan actividades y esfuerzos físicos, conviene aumentar estas cantidades y vigilar las pérdidas a través del sudor;
- Llevar siempre a mano una botella de bebida que nos recuerde la necesidad de beber;
- No confiar únicamente en la sensación de sed, ya que puede aparecer cuando existe cierta deshidratación;
- Ingerir variedad de bebidas: agua, infusiones, refrescos, zumos, lácteos, etc. El distinto sabor ayuda a beber lo necesario;
- Ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras y hortalizas);
- Evitar el consumo de alcohol, tienen efecto diurético;
- En épocas de calor intenso mantenerse en un ambiente fresco y ventilado;
- Vigilar la adecuada ingesta de líquido de los más vulnerables a la deshidratación (ancianos, deportistas, trabajadores al aire libre, etc.)
En caso de duda, consultar al farmacéutico.
A TU SALUD – LA RAZÓN, Domingo 26 de julio de 2009

La cultura del despilfarro tardará en volver

AMANDA MARS

"No tengo ni idea de lo que puede pasar, pero yo creo que de la crisis saldrá un consumidor diferente, con otra actitud. Hemos tocado una pared. Ahora tiene más valores, y va a ser un poco más austero, también porque va a haber menos riqueza. Pero, al mismo tiempo, será selectivo y en algunos productos siempre estará dispuesto a gastar dinero. Por ejemplo, abrir un iPod es casi un acto de amor, es tan bonito, uno se guarda hasta la caja...".
Piensa en voz alta Toni Segarra, un creativo publicitario que se dedica a pensar historias fabulosas, que caigan bien a la gente y, a la postre, animen a comprar unos productos en lugar de otros. Para el fundador de la agencia SCPF, el que preguntó a los españoles ¿Te gusta conducir? y fundó La república independiente de tu casa, las cosas han cambiado. "Todo ese mileurismo del que se habla se va a quedar en la sociedad y va a haber menos poder adquisitivo, de ahí ha nacido el low cost, para atender a toda esa gente".
Cuando un publicitario habla así, es porque algo ocurre en el mercado. Los españoles han pasado de la euforia al pánico en el consumo, se han entregado al fenómeno del bajo coste y han empezado a ahorrar en pequeñas cosas, como comer en casa o llevarse la fiambrera al trabajo (esto, por ejemplo, ha crecido un 8% en un año).
Unas costumbres se quedarán y otras se olvidarán tan rápido como resucite la economía. Pero economistas y sociólogos coinciden en que hay un punto de inflexión en los hábitos, y aunque el hedonismo sobreviva tozudo, empieza a beber de nuevas fuentes, en el idioma económico, de nuevas oportunidades de negocio.
La reflexión irrumpe en la resaca de la fiesta económica. La espiral de consumismo, de acumulación de bienes en un país maravillado con su explosión económica se refleja en cómo entre 2005 y 2007 brotaron como setas los centros con cientos de trasteros de alquiler de entre dos y 25 metros cuadrados, conocidos con el anglicismo de self storages. La gente se lanzó a alquilarlos porque sus posesiones crecían y no tenían espacio en viviendas que, al mismo tiempo, eran cada vez más pequeñas y más caras. Esta disfunción dibuja muy bien la distorsión económica que ha vivido España. Barcelona vio abrir una decena de estos grandes centros en apenas dos años y en Madrid su precio de compraventa se duplicó entre 2002 y 2006.
"La psicosis durará seguramente más que la crisis, así que vamos a ver un consumidor más prudente en el futuro. Ahora va a haber una bajada de la renta disponible de las familias que luego se recuperará, el consumo también, pero desde luego no se va a repetir una etapa tan expansiva como la de los últimos 10 años, el escenario será más contenido", dice Xavier Segura, jefe del servicio de estudios de Caixa Catalunya.
La entidad ha previsto para este año la primera caída de la renta de las familias en 15 años. En concreto, prevé un descenso de un 2,7% en términos nominales (es decir, sin contar el efecto que tienen las oscilaciones de los precios de las cosas) y el 2,3% en términos reales, considerando la inflación. Y la tasa de ahorro de los hogares es precisamente ahora, en pleno declive, cuando no deja de crecer.
Se trata, en resumen, de que habrá menos dinero para gastar durante algunos años. Pero también, según el profesor de IESE José Luis Nueno, menos necesidad de hacerlo después de una época de aprovisionamiento de casi todo. Como si de empresas se tratara, los españoles han acumulado stocks de múltiples bienes en los últimos años que ahora se tendrán que agotar antes de ser repuestos.
Nueno, experto en consumo, realiza unas pruebas de mercado en las que se cita en casas particulares para auditar sus posesiones. "Les decimos que sólo les queremos entrevistar y miramos sin avisar lo que guardan en los armarios: encontramos piezas por duplicado, triplicado... Prendas de ropa con las etiquetas, sin estrenar", explica sorprendido. "¿Va a volver el consumidor a ser como era? Probablemente no, porque nos han tirado un jarro de agua fría por encima. Éramos un milagro económico y ya no, pero el gasto volverá en cierto punto".
El placer más o menos efímero que el consumo genera no tiene visos de desaparecer, pero el consumismo no es algo consustancial a la persona, "es consustancial a nuestro sistema económico, que sólo puede sustentase sobre una sociedad que nunca deje de comprar", se apresura a matizar el psicólogo Javier Garcés.
Cuando comenzó la sociedad de bienestar, las teorías humanistas de los años cincuenta y sesenta pronosticaban que el ser humano aumentaría y aumentaría su consumo hasta un límite, superado el cual empezaría a bajar su ritmo de adquisición de bienes y servicios y empezaría a preocuparse por otras cosas. "Ahora todo esto nos parece absurdo, pero entonces no lo era. No se puede pronosticar el futuro", apunta Garcés. Lo que sí sostiene es que la debacle económica, con la cota de más de cuatro millones de parados, ha tenido un efecto traumático para todos los consumidores, estén o no afectados por la crisis, y su perfil no volverá a ser el mismo.
José Luis Nueno, por ejemplo, destaca un nuevo prejuicio hacia el gasto, la ostentación y el lujo en esta crisis. "Por ejemplo, ¿cómo te cambias el coche si en tu empresa están echando a 20 trabajadores, no lo haces. Hay mucha gente que no pasa penurias, pero ha dejado de darse caprichos, por eso el lujo está sufriendo tanto. Ahora, lo más cool es ir de otra cosa", apunta.
La dialéctica entre austeridad y despilfarro es una constante en los ciclos económicos, por ello el consumo creció un 3,8% en 2007, sólo avanzó un 1,4% en 2008 y ha empezado a bajar. Pero el giro que ha dado el consumidor español en los últimos años también tiene algo de estructural. Tal y como apunta Josep Francesc Valls, el ciudadano "ha aprendido a comprar los productos más baratos. Cuando viene de una época de crisis, el aprendizaje dura muchos años y las empresas van a tener que aportar cada vez más valor a precios más ajustados".
Ello explica, por ejemplo, que la cuota de mercado que tienen los productos de marca blanca en los supermercados españoles haya escalado hasta el 32%, o que, de todos los pasajeros de aviones que han pasado por en España el pasado mes de junio, el 51,7% lo haya hecho en aerolíneas de bajo coste, 2,6 puntos más que en el mismo mes del año pasado.
Una parte del hábito de ahorro se queda. En Barcelona, ha ocurrido con el consumo de agua. Cuando una severa sequía acosó la provincia el año pasado, la comunidad se concienció lo suficiente como para reducir su consumo de agua y se adoptaron medidas de emergencia. Ha llovido bastante desde hace un año, en sentido literal, y la alarma ha pasado, pero muchas de las fórmulas adoptadas se mantienen. El gasto de agua ha bajado de 110 a 109 litros de media por ciudadano y día.
Lo recuerda Albert Vinyals, profesor de Psicología Social del Consumo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), para remarcar que "vamos a adaptar muchas de las nuevas pautas de consumo que hemos adquirido con la crisis".
La compra semanal, la del súper, por ejemplo, "es mucho más planificada". El profesor ha elaborado un estudio de tendencias para Caprabo que revela que el consumidor ha vuelto a "unos hábitos más racionales y responsables, haciendo compras más pequeñas, aunque sean más frecuentes, con menos productos superfluos, y recuperando la práctica de la lista de la compra", que ayuda a evitar la adquisición impulsiva.
Aun así, Vinyals está convencido, como el profesor de Esade Josep Francesc Valls, y como el publicista Toni Segarra, de que ciertos "productos clave" siempre se harán un hueco en las prioridades de los ciudadanos, tengan más o menos poder adquisitivo. "Porque son los productos que aportan más valor añadido, más relacionados con la búsqueda de placer", apunta Vinyals.
Artilugios como los iPod, los iPhones o las consolas Wii han triunfado en el mercado español como estragos ha hecho la recesión económica. En plena crisis, en julio del año pasado, Telefónica lanzó el modernísimo teléfono iPhone de la marca Apple y se desató la locura: miles de fans de esta tecnología hicieron cola para adquirir uno el primer día en que se pusieron a la venta. Se acabaron las existencias en muchas de las tiendas. Sus ventas globales han superado las expectativas.
Pero, salvo los pequeños tesoros fabricados por la industria del marketing, en todo lo demás, las familias, o los individuos, son hoy mucho más recelosos. "El consumidor se ha dado cuenta de que ha estado pagando las cosas a unos precios que no eran los adecuados y ahora es mucho más exigente. El pequeño comercio ha oído este mensaje", opina Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación de Comercio de España.
Por ello, esta sensación de "rebajas continuas" que ha creado en el sector con la campaña de promociones y descuentos que han estado aplicando durante todo el año, con el fin de animar las ventas en un momento de caída del consumo, quedará de alguna manera en las estrategias de los comerciantes. "A partir de ahora va a haber menos diferencias entre la época de rebajas y la que no lo es, hay un cambio de paradigma", opina.
Pero el gran cambio de esquema, el fin de la cultura de consumo, parece improbable. Al menos, si depende de giros sociológicos o ideológicos. Javier Garcés opina que "este modo de vida puede cambiar por cuestiones de necesidad, porque se acaben los recursos o porque mantener este tren de consumo sea insostenible en el planeta, pero no hay ningún movimiento revolucionario de los jóvenes por cambiarlo pese a la existencia de algunas plataformas o iniciativas como el Día sin Compras".
Al revés, apunta que el hábito del consumo se ha extendido a otras áreas, como las relaciones personales.
Y eso que el consumo, el dinero, no generará felicidad si uno ya tiene cubiertas sus necesidades básicas. Hay estudios económicos que se han dedicado a investigarlo, como el elaborado en 2007 por Manuel Baucells, profesor de la escuela de negocios IESE, y Rakesh K. Sarín, de la UCLA Anderson School of Management de la Universidad de California. La investigación cifraba en 15.000 dólares (unos 10.700 euros) los ingresos mínimos para ser feliz. A partir de ahí, el poder adquisitivo y felicidad no crecen al mismo ritmo. Otro estudio de Brickman, Coates y Janojj-Bullman señala que aquellos a los que les toca la lotería sólo experimentan un incremento de felicidad el primer año, mientras que los siguientes se mantienen igual porque ya no experimentan ningún cambio de escalón.
Todos estos datos se estrellan contra los armarios llenos de prendas sin estrenar con los que se encuentra el profesor Nueno en sus estudios de mercado. Porque la sociedad hedonista, la doctrina que proclama el placer como fin supremo de la vida, vaticina Vinyals, "va a seguir, y buscará ese placer consumiendo, aunque puede ser distinto, viajando, haciendo cursos de ganchillo, incluso, pero seguirá".
EL PAÍS, Jueves 30 de julio de 2009
Imagen: El País

miércoles, 29 de julio de 2009

El precio de la leche subirá en origen y para el consumidor

VIDAL MATÉ – Madrid
Los precios de la leche experimentarán una subida desde el próximo mes de ahosto con base en el compromiso suscrito la semana pasada entre el sector agrario, las industrias y los grandes grupos de distribución. Este incremento de los precios dependerá del grado de cumplimiento del acuerdo firmado, que será vigilado por una comisión de seguimiento presidida por un alto cargo del Ministerio de Agricultura y que tiene como objetivo no penalizar a los productores de leche.
En lo que afecta a los ganaderos, la subida de los precios en origen se podría situar en un 10%. Frente a unos precios medios percibidos por el sector en los últimos meses de entre 0,27 y 0,29 euros litro, según zonas, las nuevas cotizaciones medias, según ese acuerdo, se elevarán a un mínimo de entre 0,31 y 0,32 euros litro.
La nueva cifra se desglosa en 0,28 euros como precio de referencia de la interprofesional francesa y unos tres céntimos por el coste que tendría el transporte de esa leche hacia un punto medio en España.
Este incremento de los precios en origen pagados por las industrias, se traducirá también, según otros puntos de ese acuerdo, en subidas de los precios al consumidor.
Los grandes grupos de distribución se han comprometido a adquirir leche a industrias que hayan comprado la materia prima en el marco de las nievas cotizaciones marcadas en el acuerdo. En la actualidad, una parte de esa leche se ha llegado a adquirir a menos de 0,20 euros litro. Pero además hay otras razones que impulsarán la subida de los precios de la leche.
La distribución aceptó además que la leche deje de ser utilizada como el producto reclamo a precios bajos que ha sido en el último año para atraer a los consumidores frente a la crisis.
Finalmente, otro de los compromisos del acuerdo por parte de los grandes grupos de distribución es reducir las fuertes diferencias de precios que hay en la actualidad entre las marcas de fabricante y las marcas propias. Los industriales se habían quejado ante la distribución de que en otros países comunitarios la diferencia entre los precios de unas y otras marcas eran mínimas, mientras en España eran muy amplias para apoyar la venta de las marcas de la distribución.
Para el responsable de las industrias lácteas, Luís Calabozo, como parte media de la cadena, se trata de un acuerdo positivo para lograr un equilibrio entre los intereses de todas las partes. El acuerdo puede ser el inicio de una nueva política en el sector agrario vía las interprofesionales y los contratos homologados.


EL PAÍS, Lunes 27 de julio de 2009